Batallas, Venganza y Rencor

…junto a las manillas de un reloj despertaré…

Citron – Fructidor – 2014

Caro Gabriel:

Llegué a casa de Virgen, un complejo de apartamentos con una fachada antigua, pero muy modernos en el interior. Me dirigí hasta su habitación y conversamos casi media hora. No precisé el qué ni el cómo, pero llegué hasta la lavandería donde estaba Diana, a la que todos llamamos Dianita y su inseparable amiga Zamaris.

Me confundí, casi caigo al suelo al tropezar con los cestos de ropa y acabé enredado en los vestidos blancos del tendedero. Entró un hombre en la búsqueda de una papelera para vomitar, sé como soy…soy de esos que si ve o simplemente huele el vomito se une al espectáculo. Salí corriendo de allí.

En mi intento por salir del edificio noté como el complejo se convirtió en una prisión. Volví al cuarto de Virgen, toqué y toqué a su puerta sin recibir una respuesta. El sonido distante de pasos constantes me hizo girar la perilla y para mi sorpresa estaba abierta. Me encerré.

Golpes cada vez más estruendosos agitaban la puerta de madera de roble. Yo me aferré a ella y respondía a los golpes con más golpes, era como una furia demoníaca que me impulsaba a golpear hasta que un agujero dejó de entrevisto un rostro familiar al otro lado; mi hermana.

Antes de que ella derribara el pórtico corrí hacia la siguiente habitación, gozaba de un portón metálico y me dio seguridad. Ahora con esperanzas sólidas me encerré y al recorrer la habitación volví a la lavandería que gozaba de la gran vista de un quinto piso.

Pude ver toda la edificación y sentir los golpes de un viento cada vez más gélido enfriando los lóbulos de mis orejas. Al mirar hacia abajo vi como mis enemigos: Gabriel, Emilio, Johanna, Elías, Mara y tantos otros, todos bordeaban el bloque y entraron para darme caza.

Cada minuto los acercaba más a mí y el cuarto de Servicio de Lavandería no era seguro. Me salvaron las ventanas en cristales, eran removibles y me permitieron el escape a un pequeño jardín con aspecto de huerto que daba a la montaña.

Entre las rendijas de las rejas vi a dos amigos que indicaron un gesto de silencio que controló mi ataque impulsivo de alegría. Nos tumbamos al suelo para camuflarnos con las hojas otoñales. Entre las plantas pasamos desapercibidos hasta la montaña que marcó el rumbo a la casa del viejo Gérard, donde me críe.

Todo estaba igual a como cuando era una niño. Me recibió Bertha con uno de sus peculiares y cálidos abrazos. Ella lucía como si los años fueran invulnerables a su grandeza, las mismas trenzas castañas, las mismas patas de gallo y las mismas manos suaves y ásperas.

Bertha me indicó que el viejo salió hacía mucho de viaje y nunca había regresado. Paseé brevemente por la casona y contemplé todo intacto, seguía siendo un chiquero de objetos antiguos y de colección, todos llenos de polvo.

Corrí con mis amigos al ala izquierda donde estaban mis habitaciones. Llegué a mi alcoba, mis cuadros, mi gran cama cuadrada, las mismas sábanas, los mismos juguetes y los mismos muebles. Ese aire y sensación de hogar me corrió por todo el cuerpo, pero la efímera felicidad se derrumbó con los toques bruscos en la puerta principal.

Bertha supo que estaba en problemas y que venían a por mí. Me dio dinero, un beso en la frente y se despidió. Dijo que los atendería y nos señaló con celo la salida trasera. El pequeño patio interior nos condujo fuera de la casa del viejo Gérard y nos llevó al mercado.

La modernidad de los tiempos y los establecimientos me sugirió la separación, teníamos que pasar el centro comercial desapercibidos. Mis amigos lo hicieron sin mucho esfuerzo. Yo en cambio me ocultaba entre góndolas y estanterías. Divisé el toque de una alarma que daba aviso de mi búsqueda y recompensa.

Debía llegar a la entrada sur del centro y sólo me quedaba en medio una pequeña estación de dulces atendida por un chaval atractivo y distante. Tenía un identificador de personas, lo noté rápidamente. Se agachó a recoger el desorden que dejaron mis amigos al pasar y salí de mi escondite en una actitud altanera y gritona le reclamé por los desperdicios y una baja en su sueldo, él siguió en su labor y al salir por la puerta mecánica mis amigos junto a otros dos me esperaban en un coche ya encendido, con las ventanillas abajo y una canción peculiar de fondo. Chocamos las palmas y salimos a toda velocidad hacia el norte saboreando la victoria.

Ese fue el sueño de anoche Gabriel, ¿cómo ha sido que estabas en la fila de mis enemigos y no el coche conmigo?

-Aliénor

Entre el Cubismo y el Fauvismo

Todos los colores son los amigos de sus vecinos y los amantes de sus opuestos.

Marc Chagall

Marc Chagall

En el mundo de la Historia del Arte generalmente se enfoca a los mitos, leyendas y grandes personajes. El factor de la moda y el gusto popular son la clave y la orden del día para los libros, estudios e investigaciones. Nos topamos entonces con barreras y muros elaborados por la misma sociedad, que en ocasiones son un impedimento para la variedad, el gusto, la estética y los estilos.

En un mundo con este panorama nos encontramos con magníficos artistas que al no alcanzar la fama de alguno de los “padres” del arte o no tener un apellido de la élite artística, viven a la sombra de otros y en ocasiones son revividos sólo por los que como yo, no nos quedamos en los artistas del boom y estudiamos más allá de la cultura popular.

Marc Chagall, The Birthday, 1915.

Marc Chagall, The Birthday, 1915.

En ese escenario, aunque encontramos a muchos, hoy hablo del pintor Marc Chagall. Nacido en Bielorrusia como Mark Zajárovich Shagálov, en el mundo artístico lo conocemos como el pintor, nacionalizado francés, Marc Chagall. En libros europeos, sí se menciona a Chagall como uno de los artistas más importantes del vanguardismo europeo, en libros americanos no es tan conocido y apenas mencionado. Marc Chagall, I and the village. 1911.

La educación de Marc Chagall, su trabajo como profesor de arte y su papel activo en la Revolución Rusa son, a mi interpretación, pruebas irrefutables de la importancia de Chagall en el desarrollo de movimientos como el Constructivismo y el Suprematismo ruso. La Europa de entreguerras fue la que detonó mucha de la ardua labor de Chagall, pero también fue la que lo llevó a Estados Unidos huyendo de los campos de concentración y el gobierno de la Alemania Nazi, dado que Chagall y su familia eran judíos.

Marc Chagall fue uno de los artistas que  vivió y fue protagonista del traspaso hegemónico del arte de París a Nueva York. El arte de Chagall estuvo inspirado por las tradiciones y el folclore bielorruso, destacando en gran medida las obras con temática religiosa, bíblica y la herencia judía. La evolución artística de Marc Chagall es muy rica en la integración del arte moderno europeo de su tiempo. Chagall formó parte, abiertamente, de las vanguardias de la Europa del siglo XX. Sin embargo, es difícil etiquetar o definir una vanguardia exclusiva para su plástica.

Marc Chagall

Marc Chagall

En la mayoría de las obras que he estudiado de Chagall, diría que se tambaleó más entre el Cubismo y el Fauvismo, aunque la felicidad, el optimismo y los intensos colores también me hacen recordar al Der Blaue Reiter y el Orfismo. Tampoco paso por alto que otras de sus pinturas se encuentran entre las resonancias de la fantasía y los sueños, siendo Chagall un contribuyente y participe del Dadaísmo y el Surrealismo.

El Surrealismo de Frida Kahlo

“Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé; hay mucha gente así en el mundo. Tiene que que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma que yo me siento. Me la imagino e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tú estás por ahí y lees esto sepas que sí, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú “.

Frida Kahlo

Frida Kahlo

Inmortal, inigualable e inolvidable es Frida Kahlo. En el mundo del arte Frida se convirtió en un ícono y símbolo que alberga desde el feminismo hasta el surrealismo. Kahlo, es una artista reconocida desde América hasta Europa, una mujer que se ha estudiado, inventado y mitificado.

Frida Kahlo fue una pintora mexicana, que más allá de su estilo pictórico personal, pasó a la fama y al mundo del mito gracias a su esposo; el muralista Diego Rivera. La tormentosa-amorosa relación de esta pareja, rebasa incluso la idílico-bohemia pareja artística por excelencia: el binomio Gala-Dalí.

Ahora bien, conociendo un poco de la vida de Frida encontramos que fue una mujer que vivió el infortunio desde temprana edad, padeció una grave enfermedad infantil y ya en la adolescencia sufrió un accidente que la mantuvo postrada por largas temporadas y la llevo, más o menos, unas treinta veces al quirófano.

Frida Kahlo, Sin Esperanzas

Frida Kahlo, Sin Esperanzas

Al estudiar a Frida Kahlo me gusta trazar líneas paralelas entre ella y el personaje histórico Salvador Dalí. Como ya mencioné, ambos con sus respectivas parejas se convirtieron en el arquetipo de las relaciones artísticas por excelencia. Las desdichas de la juventud, el maltrato que recibió Dalí por parte de su padre y los traumas psicológicos que enfrentó Kahlo también son otro paralelo en sus mundos análogos. La cosa no queda ahí, estos dos artistas navegaron en el barco de la bisexualidad y sus escándalos amorosos, todavía en 2014, son temas de disputas y temática para la prensa rosa y el cine barato.

Salvador Dalí, El Gran Masturbador

Salvador Dalí, El Gran Masturbador

El sendero Dalí-Kahlo se vuelve a unir en sus pinturas y creaciones. En términos generales las obras pictóricas de ambos artistas representan sus vidas y sufrimientos, también aspectos y nociones con temática sexual y polémica. Ambos artistas tenían un amor predilecto hacia su persona, muy evidenciado en sus autorretratos. Por otro lado el complemento y las visiones de sus parejas fueron la otra gran influencia para su plástica. Así como Dalí plasmó muchos escenarios y mitos de los que Gala era amante, Frida se enriqueció del arte popular mexicano y las raíces indígenas, muy particulares y representativas de su esposo Diego Rivera.

Si damos crédito a que Salvador Dalí y Federico García Lorca fueron amantes, podría lanzar nuevos paralelos con Frida Kahlo y sus escándalos amorosos. Por esa misma línea la relación política-amorosa de Frida y León Trotski sería comparable con la relación política-religiosa de Salvador Dalí y Francisco Franco, pero eso sería un lío que me alejaría del enfoque de esta entrada, quizás para otra.

frida-kahlo-3Frida Kahlo gozó de la admiración de muchos artistas coetáneos a su época como Pablo Picasso, Wassily Kandinski y Marcel Duchamp. Una invitación de André Breton llavó la exposición de Frida a Francia y fue allí donde se planteo el título de esta entrada: El surrealismo de Frida Kahlo. Muchos museos y críticos aceptan el Surrealismo como el estilo representativo de la plástica Fridesca, olvidando que fueron los surrealistas, al quedar extasiados con las obras de Kahlo, quienes etiquetaron y catalogaron a Frida como surrealista.

la-columna-rota1Frida Kahlo NUNCA se vio a sí misma como surrealista en sus propias palabras:

“El Surrealismo no corresponde a mi arte. Yo no pinto sueños o pesadillas, sino mi realidad, mi propia vida”.

Kahlo, al igual que Dalí, han sido de los artistas que más relatos, cartas e incluso autobiografías han dejado a la humanidad. Aunque muchas son alteradas por el populacho, los fans y las sectas modernas, sobreviven algunas frases célebres como la del epígrafe de esta entrada y las que menciono a continuación:

“Nunca pinto sueños o pesadillas. Pinto mi propia realidad”.

“Te amo más que a mi propia piel”.

“Tomaba para ahogar mis penas, pero las muy desgraciadas aprendieron a nadar”.

“Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarte a que te devore desde el interior”.

“Lo que no me mata me alimenta”.

“Pies para que os quiero, si tengo alas para volar”.

¿Qué haría yo sin lo absurdo y lo fugaz?”

“La belleza y la fealdad son un espejismo porque los demás terminan viendo nuestro interior”.

Pinto autorretratos porque estoy mucho tiempo sola”.

Self-Portrait-with-Necklace-of-ThornsFrida es una de los artistas que hoy goza de la inmortalidad. En este proceso y camino, al igual y como pasó con muchos, se vanaglorió e idealizó a su figura como un mito, que como conocemos los estudiosos no necesariamente obedece a la realidad de los hechos. Quizás Frida esté revolcándose en la tumba, con jaquecas en el cielo, o estremeciéndose en uno de los infiernos al ver como los Hijos de la Bohemia y la subcultura Hipster han chupado hasta el tuétano su icor.

En la mayoría de los casos estos Hijos de la Bohemia reafirman su alto nivel cultural utilizando una camisa de Frida Kahlo, haciendo arte urbano sobre ella o simplemente disfrazándose de Frida en la noche de Halloween, son estas mismas personas que menciono, las que hablan de Frida Kahlo como “una artista surrealista europea” escriben su nombre como Frida Khalo y desconocen que el nombre verdadero de esta extraordinaria mujer es Magdalena del Carmen Frida Kahlo Calderón.

frida-kalo¿Es surrealista Frida Kahlo? Si me lo preguntan a mí la respuesta es que no. Frida gozó de un lenguaje pictórico propio como pasó con Pablo Picasso, Fernand Léger y Giorgio de Chirico. Considero que a pesar de existir libros, artículos, páginas web y tesis doctorales sobre Frida Kahlo no conocemos ni el ochenta por ciento de lo que de verdad fue y representó Frida Kahlo como mujer y artista mexicana. Los chismes históricos, las historias extraoficiales, las fotos al desnudo y fumando de Frida, así como la generación Hipster han adentrado a Frida Kahlo en una burbuja de subjetividad, fama y ñoñería que para desdicha nos aleja cada día más de la verdadera esencia de Frida. ¡Qué pena tan grande!

“matarlos, asesinarlos o violarlos”

“Lo que estoy buscando…es un movimiento inmóvil, algo que sería equivalente a lo que se llama elocuencia del silencio.”

Joan Mirró i Ferrà

Joan Mirró i Ferrà

Joan Miró i Ferrà nació el 20 de abril de 1893 en Barcelona, Catalunya. Fue un grandioso pintor, escultor, grabador y ceramista. Es considerado uno de los máximos exponentes del Surrealismo. Los inicios de la carrera artística de Joan Miró presentan muchas influencias de las vanguardias de comienzos del siglo XX como el Fauvismo, Cubismo y Expresionismo. A medida que su arte avanzó y evolucionó, mostró un interés particular por el subconsciente, lo infantil y los territorios catalanes. Otros críticos del arte, etiquetan a Joan Miró bajo el renglón del Arte Naïf.

Joan Miró pasó una temporada en París, capital del arte en aquel entonces. Su estadía parisina acercó su arte al mundo onírico, coincidiendo con los postulados del Surrealismo y uniéndose a este movimiento. Miró dejó públicamente claras sus intenciones de abandonar los cánones tradicionales del arte plástico, en una de sus expresiones dijo que a los convencionalismos había que “matarlos, asesinarlos o violarlos”.

Joan Miró, Nord-Sud. 1917.

Joan Miró, Nord-Sud. 1917.

La primera exposición de Miró en 1918 presentó una recopilación de paisajes, naturalezas muertas y retratos. Las obras combinan técnicas de las vanguardias europeas, como los colores agresivos de los Fauves. Miró navegó entre los colores de van Gogh, los paisajes de Cézanne y la escritura cubista de Juan Gris y Georges Braque, todo esto lo combinó con una pincelada oscura muy propia de su plástica.

 

Para 1918, Miró abandonó los colores y las formas rígidas, según sus propias palabras:

“Nada de simplificaciones ni abstracciones. Por ahora lo que me interesa más es la caligrafía de un árbol o de un tejado, hoja por hoja, ramita por ramita, hierba por hierba, teja por teja. Esto no quiere decir que estos paisajes al final acaben siendo cubistas o rabiosamente sintéticos”.

Joan Miró, viñas y olivos.

Joan Miró, Viñas y olivos y de Montroig.

En Viñas y olivos de Montroig se aprecia que las raíces dibujadas debajo de la tierra son completamente individualizadas, consiguiendo así una conexión física con la tierra. Técnica meticulosa que recuerda un poco el realismo-naturalismo de la pintura flamenca.

Pasados los años Joan Miró conoció a los exintegrantes del movimiento Dadá, que posteriormente fundaron el Surrealismo. El Surrealismo y su enfoque en los sueños y el inconsciente le dieron a Miró el camino hacia su voz interior, voz que lo guío hasta alcanzar su lenguaje propio y permanente hasta sus obras finales.

Joan Miró, Carnaval de Arlequín. 1925.

Joan Miró, Carnaval de Arlequín. 1925.

El Carnaval de Arlequín, es considerada como la obra que dio inició al Miró surrealista. Cabe señalar, que la crítica identifica el estilo iniciado por Miró como Surrealismo Abstracto. El tema de Arlequín, en mi opinión, es uno heredado de su gran amigo Pablo Picasso. A diferencia de los manifiestos surrealistas, en palabras de Joan Miró:

“Intenté plasmar las alucinaciones que me producía el hambre que pasaba. No es que pintara lo que veía en sueños, como decían entonces Breton y los suyos, sino que el hambre me provocaba una manera de tránsito parecido al que experimentaban los orientales”.

Apreciamos entonces divergencias con la esencia, lo puramente surrealista y Joan Miró. La pintura está esparcida de personajes y elementos de la imaginación de Miró, que comparten con los personajes principales; Arlequín y un autómata que toca la guitarra. También sobre esta obra Miró compuso una poesía en la que dijo:

“En la madeja de hilo deshecha por los gatos vestidos de arlequines ahumados retorciéndose y apuñalando mis entrañas…”

Interior Holandés I - El tocador de Laud

Interior Holandés I – El tocador de Laud

En compañía de amigos como Max Ernst y René Magritte trabajó con la técnica del Cadáver Exquisito. Más tarde se trasladó por el norte europeo pasando por Bélgica y los Países Bajos, quedando completamente encantado con los museos y el arte nórdico. A su regreso a París se concentró en una serie de pinturas que la crítica dio el nombre de Interiores Holandeses.

Para la obra Interior Holandés I se inspiró en la pintura El tocador de Laud de Hendrick Martensz Sorgh. A lo largo de toda esta serie Joan Miró transformó las pinturas que tomaba por inspiración en sus sueños surrealistas, abundando el grafismo y las formas analizadas. Esta técnica basada en sus interpretaciones de obras previas la continuó en la serie llamada Retratos Imaginarios.

Joan Miró, Gran Maternidad.

Joan Miró, Gran Maternidad.

Aproximadamente para el año 1930 Joan Miró se distanció del Surrealismo y su agenda política. Aunque, en teoría Miró se guió y empleo las técnicas de la plástica surrealista, nunca se sintió obligado a la lucha armada y política que exigían algunos de los líderes surrealistas, miembros incluso de partidos y sectores políticos. Joan Miró optó por llevar su voz de lucha y protesta en el arte y no con las armas. A partir de ese momento trabajó los medios del collage, grabado y la escultura.

La mayoría de las ocasiones en las que se estudia el Surrealismo, generalmente tanto críticos como curiosos se quedan en el parapeto dicho por Salvador Dalí: “el Surrealismo soy yo.” No resto importancia y mucho menos mérito a la genialidad de un hombre tan extraordinario y sobresaliente como lo fue Dalí.

Sin embargo, no comparto la cita anterior. El Surrealismo existió y se fraguó en unas mentes aturdidas y brillantes en las cuales Dalí no estuvo presente. Por otro lado casos y artistas como Max Ernst y Joan Miró i Ferrà requieren un trato y estudio igual de grandilocuente y abarcador como la eminencia de Salvador Dalí.

¿Los hipopótamos son felices?

Luis Buñuel

Luis Buñuel

Luis Buñuel fue uno de los directores de cine más importantes y originales de nuestra historia. No sólo trabajó el cine, sino que también incursionó en el mudo literario convirtiéndose en una figura destacada del Surrealismo y en inspiración para futuros cineastas, artistas y vanguardias.

Leyendo su poesía entra un gusanillo y una curiosidad por indagar un poco sobre la vida de Luis Buñuel. Aunque creció en una familia no muy tradicional de pequeño fue criado en la fe cristiana. Durante su adolescencia conoció los libros de Spencer, Kropotkin, Nietzsche y Darwin y acabó en la Residencia de Estudiantes de Madrid donde conoció a Federico García Lorca, Salvador Dalí, entre otros. Estos factores contribuyeron a  su pérdida de fe y a declarar “soy ateo, gracias a Dios.” Desde ese momento Buñuel se convirtió en el símbolo del arte blasfemo e iconoclasta, acercándose al mundo anarquista.

Luis Buñuel enfrentó desde temprana edad experiencias con vagabundos y deambulantes, hechos que, sin lugar a dudas, marcaron su vida. Algunos compañeros de Buñuel cuentan que de niño se escapó con otros amigos pasando por los alrededores de cementerios y concluyendo su travesía en una oscura gruta. Sus amigos nerviosos y asustados rompieron en lamentos y las lágrimas, Luis Buñuel para calmar a sus acompañantes se ofreció en sacrificio para ser comido. Esta hazaña personalmente la considero alucinante.

A continuación para conmemorar a Luis Buñuel en su natalicio citaré algunos de sus poemas que me resultan encantadores.

El arco iris y la cataplasma
¿Cuántos maristas caben en una pasarela?
¿Cuatro o cinco?
¿Cuántas corcheas tiene un tenorio?
1.230.424
Esas preguntas son fáciles.
¿Una tecla es un piojo?
¿Me constiparé en los muslos de mi amante?
¿Excomulgará el Papa a las embarazadas?
¿Sabe cantar un policía?
¿Los hipopótamos son felices?
¿Los pederastas son marineros?
Y estas preguntas, ¿son también fáciles?
Dentro de unos instantes vendrá por la calle
dos salivas de la mano
conduciendo un colegio de niños sordomudos.
¿Sería descortés si yo les vomitara un piano

desde mi balcón?

**********

No me parece ni bien ni mal
Yo creo que a veces nos contemplan
por delante por detrás por los costados
unos ojos rencorosos de gallina
más terribles que el agua podrida de las grutas
incestuosos como los ojos de la madre
que murió en el patíbulo
pegajosos como un coito
como la gelatina que tragan los buitres
Yo creo que he de morir
con las manos hundidas en el lodo de los caminos
Yo creo que si me naciese un hijo
se quedaría mirando eternamente

las bestias que copulan en los atardeceres.

**********

Me gustaría para mí
Lágrimas o sauces sobre la tierra
de dientes de oro
de dientes de polen
como la boca de una muchacha
de cuyos cabellos brotaba el río
en cada gota un pececillo
en cada pececillo un diente de oro
en cada diente de oro una sonrisa de quince años,
para que se reproduzcan las libélulas

¿En qué puede pensar una doncella cuando el viento le descubre los muslos?

**********

Polisoir milagroso
En invierno caen al mar los gritos de los semáforos
acribillados de viento y de crucifixión
Un barco puede naufragar en una gota de mi sangre
de mi sangre cuando cae sobre el pecho
de una marquesa Luís XV de espuma
Ese paisaje se hiela menos sobre el espejo
que sobre las uñas de los muertos
que han de resucitar
con los dedos convertidos en flores
en flores de agonía extinta y de salvación
Partida como el valle de Josafat
les espera la raya de mi cabeza
Mientras Cristo condena
la Virgen María en peinador blanco
dará un pedazo de pan a todos los condenados
y pondrá un pájaro de caricias

en la frente de los que se salven.

¿Comprarías una obra de arte destinada a desaparecer?

“Los griegos no son clásicos, son arcaicos, vamos a conversar con ellos y a contradecirlos en lo más esencial…el mundo exterior no existe en el mundo, sino en mi darme cuenta”.

-José Ortega y Gasset (¿Qué es filosofía?)

Fall Out Series

Fall Out Series

Fall out series

Artista: José A. Ortiz Pagán

Año: 2010

Medio: Fotograbado en metal con proceso de oxidación

“Dada no significa nada”, fueron algunas de las palabras escritas por Tristán Tzara en el primer manifiesto Dada de 1918. Partiendo de este planteamiento; ¿sería correcto llegar a una analogía y decir que “Arte no significa nada”? En muchas ocasiones se ha intentado definir lo que es el arte, quién lo determina y cómo se decide qué es o no es arte.

Podría nuevamente intentar decir lo que es el arte, pero sin duda que escribiría por horas y al finalizar volvería al punto de inicio y nuevamente me cuestionaría ¿qué es el arte? Lo cierto, o al menos un intento de acierto, es que al razonar y crear este planteamiento de una forma u otra estamos siendo semejantes a muchos de los grupos y movimientos de vanguardia del siglo XX, entre ellos el dadaísmo y el surrealismo.

¿No estamos acaso cuestionando y poniendo en duda lo que un día algún desconocido nos dijo? Al afirmar esta pregunta, Marcel Duchamp logró su objetivo, ya que hoy, casi un siglo después de la aparición de su obra “La Fuente”, el cuestionamiento del arte llegó a los estudiosos y al sector popular.  Todavía hoy el legado dadaísta que tenía como fin denunciar el sin sentido de la vida, continúa causando críticas y desestabilización.

Fall Out Series

Fall Out Series

El museo Dr. Pío López Martínez para el otoño 2011 presentó la exposición: “Entre líneas, Frade y el dibujo contemporáneo.” En ella pude encontrar una variedad de obras en diversos medios y que no eran únicamente de Ramón Frade, sino que incluyó una gran variedad de artistas contemporáneos puertorriqueños.  Hoy día a unos aproximados 93 años de la aparición dadaísta aún podemos encontrar su legado en rasgos y técnicas de artistas posteriores al movimiento.

Un ejemplo de esto son las obras que componen la serie Fall out del artista José A. Ortiz Pagán. Estas obras fueron realizadas en el año 2010 y son fotograbados en metal, sometidos a un proceso de oxidación.

Teniendo presente que los dadaístas trabajaban empleando el sarcasmo y el cinismo en su arte, considero como algo un tanto dadaísta el someter las obras a un proceso de oxidación.  El artista al hacer esto, en cierto sentido, crea un arte nuevo que podría compararse con el llamado antiarte dadaístas, en cierta manera está negando o cancelando el propósito tradicional que se le atribuyó a las obras de arte desde antes del Renacimiento. Ortiz Pagán sometió sus creaciones a sustancias ácidas para provocar su proceso de oxidación, con el  paso del tiempo desaparecerán.

Fall Out Series

Fall Out Series

Aplicando el proceso de oxidación a sus obras el artista entra en el juego de la contradicción que tanto gustaba a los dadaístas.  Los Dada no propagaron su arte o antiarte, sino que lo registraron, vemos la clara contradicción ya que sí registramos algo de una manera u otra estamos contribuyendo a una propagación.

La serie Fall out, puedo decir que no se propagará ya que algún día desaparecerá, sin embargo al entrar al servicio de museos para exposiciones y posteriormente puestas a la venta claramente se está registrando su arte.

El proceso de oxidación también tiene paralelos con el pensamiento del artista surrealista, René Magritte. Según Magritte las imágenes tradicionalmente nos traicionan, nada de lo que vemos es obvio, puesto que las cosas que vemos y decimos son esto y lo otro, en realidad no son ni eso ni lo otro. En el caso de las obras de Fall out series, las imágenes también nos van traicionando, en el 2011 vi las representaciones de las fotos que les muestro y hoy en el 2014 las obras deben lucir muy diferentes.

Fall Out Series

Fall Out Series

El dadaísmo, en su mayoría, se formó por hijos de burgueses que rompieron las tradiciones y los cánones que un día la sociedad burguesa, que tanto culparon del desarrollo de la Primera Guerra Mundial, le impuso a la sociedad.

Fall out series la etiqueto como una obra antiburguesa. La burguesía tradicionalmente adquiere y promueve las que a su criterio son “bellas obras de arte”, en su mayoría estas son las obras que cumplen y se asemejan a los criterios de artes como el renacentista y el neoclasicista. A mi juicio no creo que a la sociedad burguesa le interese mucho adquirir una obra de arte que no representa un tema clásico, un bodegón o un paisaje hermoso y peor aún un día no muy lejano desaparecerá.

El dadaísmo trajo un contexto lúdico de creación aleatoria en el que incorporó el uso de nuevos materiales para el arte, haciendo en ocasiones referentes a la descomposición, el desperdicio y los materiales de baja calidad. En estas obras que les presento veo que el artista no trabajó con lienzos, óleos, mármol, bronce o cualquier otro elemento relacionando tradicionalmente con las artes plásticas, sino que uso el fotograbado en metal, una material que no se relaciona ni se asocia mucho con las clases burguesas, más bien con las fábricas, obreros y trabajadores.

El metal simple ante los ojos de muchos es un material de baja calidad comparado con el oro o la plata. El proceso de oxidación le inyecta a las obras el elemento de desperdicio y descomposición que no fue exclusivo de los dadaístas, muchos surrealistas también emplearon estos elementos en sus obras.

A la luz de una simple mirada me atrevo a decir que el tema es un homenaje o crítica a la tecnología, depende de la lente con que se mire y la opinión de cada cual.  Homenaje porque resalta elementos, productos y creaciones tecnológicas, pero  crítica, ya que con el proceso de oxidación y la desaparición paulatina de la obra, a mi entender, se desestima y se pone en tela de juicio los adelantos y avances tecnológicos.

Incluso me aventuro a una hipótesis sobre referencias a lo nefasto de la industrialización y comercialización. Aquí entra otro paralelo con Marcel Duchamp, esta serie muestra tubos y elementos de plomería, los que conocemos un poco a Marcel Duchamp sabemos su fascinación por el sistema de plomería de Nueva York.

Fall Out Series

Fall Out Series

Aunque tal vez no de forma radical como el dadaísmo o el surrealismo, estas obras hacen su aportación a la visión y misión de estos movimientos de “hacer añicos el pasado.”

A pesar de no estar acompañadas de un manifiesto cargado y directo están llevando consigo una idea.  La idea como nos dicen los dadaístas es más importante que la forma en que se lleva la práctica.  En este sentido tanto dadaístas como surrealistas lograron muchos de sus objetivos, quizás no a corto plazo o no en las medidas y proporciones que desearon, pero el hecho de que la mayoría del arte contemporáneo no se dedique a divertir y crear reproducciones simbólicas, nos confirma que hubo un cambio en la visión de mundo y pensamiento.

Cada día que una persona se molesta o irrita al ver La Fuente de Duchamp y la considere desagradable por no ser una “Maja” de Goya o un retrato de Velázquez, tanto Duchamp, Tzara y todos los dadaístas si nos pudieran ver estarían sonriendo.