Todo y nada

Todo resulta ser nada
y la nada resulta ser todo.
Confusa la realidad y la mentira.
Río, ya no veo la diferencia.
Lloro, ya conozco mi decadencia.
El dinero, un beso una pelea, ya no confío.

¿Acaso existe una diferencia?
Si con el mal viene el bien
y con el bien viene el mal al que le huimos.
Todo me encuentra y todo me huye…
nada me lustra y nada me instruye.
¡Qué mal! ¡Qué mal! ¡QUÉ MAL!

¿Qué era y qué fue de mí?
Todo se perdió, sucumbió…
¿Y qué quedó entonces en mí?
Nada, sólo cenizas del recuerdo,
de algo que aseguro era distinto.
Algo que de seguro me quitó la paz y el sosiego.

Ya no alucino, no quedó nada
y lo que creía ver ya no lo veo,
desapareció, ni la silueta ni un rastro quedó.
Pasó todo, pasó como película, pasó como canción.
Se acabó,  no disfruté y todo cambió.
Todo cambió, todo creció y nada medró.

Mientras haya en el mundo primavera, ¡habrá poesía!

Caspar David Friedrich, Der Wanderer über dem Nebelmeer. 1818.

Caspar David Friedrich, Der Wanderer über dem Nebelmeer. 1818.

Soy un romántico empedernido. Romántico en su definición correcta; persona que defiende y sigue el movimiento cultural, artístico y literario conocido como el Romanticismo. Las evoluciones conceptuales modernas acabaron por definir a una persona enamorada, sentimental y detallista como un romántico.

El Romanticismo ha sido una de las épocas más deslumbrantes e imponentes. Tanto así que muchas concepciones de la vida como el  amor y la belleza fueron fraguadas en el Romanticismo a finales del siglo XVIII y traídas hasta la fecha de hoy casi sin alteraciones.

Aunque la opinión popular muchas veces acusa al Romanticismo de ingenuo, exagerado, radical y cursi, yo lo defiendo como un periodo innovador y más humano. Sin el Romanticismo no hubiéramos tenido las futuras vanguardias del siglo XX y jamás conoceríamos el fabuloso Surrealismo. Ahora bien, en otra entrada dedicaré más de mil palabras a este movimiento encantador que me atrapó. Esta pequeña introducción fue para hablar del español nacido en Sevilla; Gustavo Adolfo Domínguez Bastida.

Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer

Mejor conocido como Gustavo Adolfo Bécquer, este grandioso poeta y escritor perteneció al movimiento del Romanticismo. Estudiosos debaten sobre lo romántico de Bécquer debido a que sus obras pertenecen a la etapa final del periodo. Sin embargo, a mi juicio, y luego de leer las obras de Bécquer concluyo que su visión de mundo, ideales sobre la belleza y la mujer, así como su estilo de escritura e historias, son pruebas irrefutables del alma y la formación romántica de Gustavo Adolfo Bécquer.

Hoy hace 178 años nació Bécquer, así que me animé a buscar entre mis apuntes, trozos de servilletas y la red algunas de mis frases favoritas de él y aquí las coloco:

Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso… yo no sé
qué te diera por un beso.

Los sueños son el espíritu de la realidad con las formas de la mentira.

El alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada.

¡Los suspiros son aire y van al aire!
¡Las lágrimas son agua y van al mar!
Dime, mujer, cuando el amor se olvida
¿sabes tú adónde va?

El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo.

En el majestuoso conjunto de la creación, nada hay que me conmueva tan hondamente, que acaricie mi espíritu y dé vuelo desusado a mi fantasía como la luz apacible y desmayada de la luna.

¿Quieres que conservemos una dulce memoria de este amor? , pues amémonos hoy mucho y mañana ¡digámonos, adiós!

Podrá nublarse el sol eternamente, podrá secarse en un instante el mar, podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal. ¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón, pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.

Llevadme, por piedad, a donde el vértigo con la razón me arranque la memoria. ¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme con mi dolor a solas!

¡Lástima que el Amor un diccionario no tenga donde hallar cuando el orgullo es simplemente orgullo y cuando es dignidad!

Mientras sentirse puedan en un beso dos almas confundidas, ¡habrá poesía!

Esto es amor quien lo probó lo sabe…

Aprovecho este día 14 de febrero para compartir mi poema favorito.

“Esto es amor, quien lo probó, lo sabe”
(Lope de Vega)

La mente se resiste a olvidar las cosas hermosas,
se aferra a ellas y olvida todo lo doloroso,
mágicamente anonadada por la belleza.

No recuerdo discursos contra mis débiles brazos,
guardando la exacta dimensión de tu cintura;
recuerdo la suave, exacta, lúcida transparencia de tus manos,
tus palabras en un papel que encuentro por allí,
la sensación de dulzura en las mañanas.

Lo prosaico se vuelve bello
cuando el amor lo toca con sus alas de Fénix,
ceniza de mi cigarro que es el humo
después de hacer el amor,
o el humo compartido,
quitado suavemente de la boca sin decir nada,
íntimamente conociendo que lo del uno es del otro
cuando dos se pertenecen.

No te entiendo y quisiera odiarte
y quisiera no sentir como ahora
el calor de las lágrimas en mis ojos
por tanto rato ganado al vacío,
al hastío de los días intrascendentes,
vueltos inmortales en el eco de tu risa
y te amo monstruo apocalíptico de la biblia de mis días
y te lloro con ganas de odiar
todo lo que alguna vez me hizo sentir
flor rara en un paraíso recobrado
donde toda felicidad era posible
y me dueles en el cuerpo sensible y seco de caricias,
abandonado ya meses al sonido de besos
y palabras susurradas o risas a la hora del baño.

Te añoro con furia de cacto en el desierto
y sé que no vendrás
que nunca vendrás
y que si venís seré débil como no debería
y me resisto a crecerme en roca,
en Tarpeya,
en espartana mujer arrojando su amor lisiado para que no viva
y te escondo y te cuido en la oscuridad
y entre las letras negras de mis escritos
volcados como río de lava entre débiles rayas azules de cuaderno
que me recuerdan que la línea es recta
pero que el mundo es curvo
como la pendiente de mis caderas.

Te amo y te lo grito estés donde estés,
sordo como estás
a la única palabra que puede sacarte del infierno
que estás labrando como ciego destructor
de tu íntima y reprimida ternura que yo conozco
y de cuyo conocimiento
ya nunca podrás escapar.

Y sé que mi sed sólo se sacia con tu agua
y que nadie podrá darme de beber
ni amor, ni sexo, ni rama florida
sin que yo le odie por querer parecérsete
y no quiero saber nada de otras voces
aunque me duela querer ternura
y conversación larga y entendida entre dos
porque sólo vos tenés el cifrado secreto
de la clave de mis palabras
y sólo vos pareces tener
el sol, la luna, el universo de mis alegrías
y por eso quisiera odiarte como no lo logro,
como sé que no lo haré
porque me hechizaste con tu mochila de hierbas
y nostalgias y chispa encendida
y largos silencios
y me tenés presa de tus manos mercuriales
y yo me desato en Venus con tormentas de hojarasca
y ramas largas y mojadas como el agua de las cañadas
y el ozono de la tierra que siente venir la lluvia
y sabe que ya no hay nubes,
ni evaporización, ni ríos,
que el mundo se secó
y que no volverá jamás a llover,
ni habrá ya nieve o frío o paraíso
donde pájaro alguno pueda romper
el silencio del llanto.

Gioconda Belli