Todo y nada

todo y nadaTodo resulta ser nada
y la nada resulta ser todo.
Confusa la realidad y la mentira.
Río, ya no veo la diferencia.
Lloro, ya conozco mi decadencia.
El dinero, un beso una pelea, ya no confío.

¿Acaso existe una diferencia?
Si con el mal viene el bien
y con el bien viene el mal al que le huimos.
Todo me encuentra y todo me huye…
nada me lustra y nada me instruye.
¡Qué mal! ¡Qué mal! ¡QUÉ MAL!

¿Qué era y qué fue de mí?
Todo se perdió, sucumbió…
¿Y qué quedó entonces en mí?
Nada, sólo cenizas del recuerdo,
de algo que aseguro era distinto.
Algo que de seguro me quitó la paz y el sosiego.

Ya no alucino, no quedó nada
y lo que creía ver ya no lo veo,
desapareció, ni la silueta ni un rastro quedó.
Pasó todo, pasó como película, pasó como canción.
Se acabó,  no disfruté y todo cambió.
Todo cambió, todo creció y nada medró.

El poeta de los desamparados

Blas de Otero

Blas de Otero

“Si algo me gusta, es vivir. Ver mi cuerpo en la calle, hablar contigo como un camarada, mirar escaparates y, sobre todo, sonreír de lejos a los árboles.”

 

Blas de Otero nació un 15 de marzo en Bilbao, Euskadi. Fue uno de los principales representantes de la poesía social de los años cincuenta en la Península Ibérica. La poesía de Otero enfrentó drásticos cambios que culminaron evolucionando en un lenguaje propio al que se le puede llamar poesía oterina.

Los estudios sobre Blas de Otero dividen su obra en tres etapas. La primera etapa; la religiosa, corresponde a los años iniciales de Otero, nacido en una familia católica y educado por jesuitas. El hecho de que el propio autor renegó de sus poemas religioso, creó conflictos sobre si es debido o no dar importancia a esta etapa. Lo cierto es que la poesía religiosa de Blas de Otero enmarcó los preceptos de la poesía religiosa castellana, específicamente la mística. Sobresalió en sus años espirituales la paradoja entre la inmensa felicidad y el intenso dolor. Un “yo” amante intentando recibir al amado, trata de explicar lo inefable. Lo paradójico se presenta en la vía purgativa, Dios no puede aceptar a imperfectos.

La etapa existencial es la segunda. El movimiento del Existencialismo presentó la diferencia entre “ser” y “existir.” La poesía existencialista de Blas de Otero se identificó más con los postulados de Jean-Paul Sartre; una filosofía moral en la que no hay dioses, ni almas, cada humano responde por sus actos. Aunque hubo un cambio de una poesía espiritual hacia una carnal, la poesía de Otero nunca dejó de ser amorosa.

Finalmente y con el cambio del “yo” por “nosotros,” entramos en la poesía social y tercera etapa de Blas de Otero. En el contexto histórico, España aún no había sanado las cicatrices de la guerra civil. Nació entonces una poesía censurada, que buscó defender a los débiles y desamparados. Blas de Otero por medio de su poesía inició la búsqueda de un mundo mejor. Comenzó a defender la utopía humanista porque perdió la fe religiosa. Su propósito fue que cada hombre buscara una vida digna y feliz sin esperar la recompensa del más allá. Otero fue señalando lo errores del pasado y el presente histórico para así superarlos y acceder a un futuro utópico. En este contexto les presento mi poema favorito de Blas de Otero a continuación.

España camisa blanca:

España camisa blanca de mi esperanza
reseca historia que nos abraza
con acercarse solo a mirarla,
paloma buscando cielos más estrellados
donde encontrarnos sin destrozarnos
donde sentarnos y conversar.

España camisa blanca de mi esperanza
la negra pena nos atenaza
la pena deja plomo en las alas
quisiera poner el hombro y pongo palabras
que casi siempre acaban en nada
cuando se enfrentan al ancho mar.

España camisa blanca de mi esperanza
aveces madre y siempre madrastra
navaja, barro, clavel, espada;
la muerte siempre presente nos acompaña
en nuestras cosas más cotidianas
y al fin nos hace a todos igual.

España camisa blanca de mi esperanza
de fuera o dentro, dulce o amarga
de olor a incienso de cal y caña
quién puso el desasosiego en nuestras entrañas
nos hizo libres pero sin alas
nos dejó el hambre y se llevó el pan.

España camisa blanca de mi esperanza
aquí me tienes, nadie me manda
quererte tanto me cuesta nada
nos haces siempre a tu imagen y semejanza
lo bueno y malo que hay en tu estampa
de peregrina a ningún lugar.

Mientras haya en el mundo primavera, ¡habrá poesía!

Caspar David Friedrich, Der Wanderer über dem Nebelmeer. 1818.

Caspar David Friedrich, Der Wanderer über dem Nebelmeer. 1818.

Soy un romántico empedernido. Romántico en su definición correcta; persona que defiende y sigue el movimiento cultural, artístico y literario conocido como el Romanticismo. Las evoluciones conceptuales modernas acabaron por definir a una persona enamorada, sentimental y detallista como un romántico.

El Romanticismo ha sido una de las épocas más deslumbrantes e imponentes. Tanto así que muchas concepciones de la vida como el  amor y la belleza fueron fraguadas en el Romanticismo a finales del siglo XVIII y traídas hasta la fecha de hoy casi sin alteraciones.

Aunque la opinión popular muchas veces acusa al Romanticismo de ingenuo, exagerado, radical y cursi, yo lo defiendo como un periodo innovador y más humano. Sin el Romanticismo  no hubiéramos tenido las futuras vanguardias del siglo XX y jamás conoceríamos el fabuloso Surrealismo. Ahora bien, en otra entrada dedicaré más de mil palabras a este movimiento encantador que me atrapó, esta pequeña introducción fue para hablar del español nacido en Sevilla; Gustavo Adolfo Domínguez Bastida.

Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer

Mejor conocido como Gustavo Adolfo Bécquer, este grandioso poeta y escritor perteneció al movimiento del Romanticismo. Estudiosos debaten sobre lo romántico de Bécquer debido a que sus obras pertenecen a la etapa final del periodo. Sin embargo, a mi juicio, y luego de leer las obras de Bécquer concluyo que su visión de mundo, ideales sobre la belleza y la mujer, así como su estilo de escritura e historias, son pruebas irrefutables del alma y la formación romántica de Gustavo Adolfo Bécquer.

Hoy hace 178 años nació Bécquer, así que me animé a buscar entre mis apuntes, trozos de servilletas y la red algunas de mis frases favoritas de él y aquí las coloco:

Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso… yo no sé
qué te diera por un beso.

Los sueños son el espíritu de la realidad con las formas de la mentira.

El alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada.

¡Los suspiros son aire y van al aire!
¡Las lágrimas son agua y van al mar!
Dime, mujer, cuando el amor se olvida
¿sabes tú adónde va?

El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo.

En el majestuoso conjunto de la creación, nada hay que me conmueva tan hondamente, que acaricie mi espíritu y dé vuelo desusado a mi fantasía como la luz apacible y desmayada de la luna.

¿Quieres que conservemos una dulce memoria de este amor? , pues amémonos hoy mucho y mañana ¡digámonos, adiós!

Podrá nublarse el sol eternamente, podrá secarse en un instante el mar, podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal. ¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón, pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.

Llevadme, por piedad, a donde el vértigo con la razón me arranque la memoria. ¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme con mi dolor a solas!

¡Lástima que el Amor un diccionario no tenga donde hallar cuando el orgullo es simplemente orgullo y cuando es dignidad!

Mientras sentirse puedan en un beso dos almas confundidas, ¡habrá poesía!

Libertatis nuntius, Libertatis conscientia

NUESTRA HORA

Es tarde
pero es nuestra hora.

Es tarde
pero es todo el tiempo
que tenemos a mano
para hacer el futuro.

Es tarde
pero somos nosotros
esta hora tardía.

Es tarde
pero es madrugada
si insistimos un poco.

-Pere Casaldàliga i Pla

Por medio de postulados como la liberación social, política, económica e ideológica, la Teología de la Liberación intenta erradicar del mundo las injusticias, explotaciones y faltas de oportunidades. Los creyentes y seguidores de esta corriente religiosa no buscan pecadores para juzgarlos, sino víctimas que necesitan ecuanimidad y restauración. Desde mi perspectiva histórica veo las religiones como una calamidad que solo contribuyen a las secesiones, conflictos y guerras. Sin embargo, es digno de aplauso y gratitud la labor que estas personas realizan educando y alimentando a millares de niños en territorios de Latinoamérica y África.

Considero que lo más grandioso es que cada uno de estos feligreses dan el todo por el todo y dejan la piel en su trabajo. Atienden necesidades primordiales como la alimentación y la educación desde un primer plano y no desde un trono a millas de distancia. Estos hombres comprendieron que rezar, sentir lastima y pagar diezmos no son las herramientas más aptas para ayudar al prójimo y se atrevieron a tomar acción. Una de estas figuras es a quien hoy le rindo un pequeño homenaje; el catalán Pedro Casaldáliga.

Feliç aniversai Pere Casaldàliga i Pla.

Esto es amor quien lo probó lo sabe…

Aprovecho este día 14 de febrero para compartir con vosotros mi poema favorito.

“Esto es amor, quien lo probó, lo sabe”
(Lope de Vega)

La mente se resiste a olvidar las cosas hermosas,
se aferra a ellas y olvida todo lo doloroso,
mágicamente anonadada por la belleza.

No recuerdo discursos contra mis débiles brazos,
guardando la exacta dimensión de tu cintura;
recuerdo la suave, exacta, lúcida transparencia de tus manos,
tus palabras en un papel que encuentro por allí,
la sensación de dulzura en las mañanas.

Lo prosaico se vuelve bello
cuando el amor lo toca con sus alas de Fénix,
ceniza de mi cigarro que es el humo
después de hacer el amor,
o el humo compartido,
quitado suavemente de la boca sin decir nada,
íntimamente conociendo que lo del uno es del otro
cuando dos se pertenecen.

No te entiendo y quisiera odiarte
y quisiera no sentir como ahora
el calor de las lágrimas en mis ojos
por tanto rato ganado al vacío,
al hastío de los días intrascendentes,
vueltos inmortales en el eco de tu risa
y te amo monstruo apocalíptico de la biblia de mis días
y te lloro con ganas de odiar
todo lo que alguna vez me hizo sentir
flor rara en un paraíso recobrado
donde toda felicidad era posible
y me dueles en el cuerpo sensible y seco de caricias,
abandonado ya meses al sonido de besos
y palabras susurradas o risas a la hora del baño.

Te añoro con furia de cacto en el desierto
y sé que no vendrás
que nunca vendrás
y que si venís seré débil como no debería
y me resisto a crecerme en roca,
en Tarpeya,
en espartana mujer arrojando su amor lisiado para que no viva
y te escondo y te cuido en la oscuridad
y entre las letras negras de mis escritos
volcados como río de lava entre débiles rayas azules de cuaderno
que me recuerdan que la línea es recta
pero que el mundo es curvo
como la pendiente de mis caderas.

Te amo y te lo grito estés donde estés,
sordo como estás
a la única palabra que puede sacarte del infierno
que estás labrando como ciego destructor
de tu íntima y reprimida ternura que yo conozco
y de cuyo conocimiento
ya nunca podrás escapar.

Y sé que mi sed sólo se sacia con tu agua
y que nadie podrá darme de beber
ni amor, ni sexo, ni rama florida
sin que yo le odie por querer parecérsete
y no quiero saber nada de otras voces
aunque me duela querer ternura
y conversación larga y entendida entre dos
porque sólo vos tenés el cifrado secreto
de la clave de mis palabras
y sólo vos pareces tener
el sol, la luna, el universo de mis alegrías
y por eso quisiera odiarte como no lo logro,
como sé que no lo haré
porque me hechizaste con tu mochila de hierbas
y nostalgias y chispa encendida
y largos silencios
y me tenés presa de tus manos mercuriales
y yo me desato en Venus con tormentas de hojarasca
y ramas largas y mojadas como el agua de las cañadas
y el ozono de la tierra que siente venir la lluvia
y sabe que ya no hay nubes,
ni evaporización, ni ríos,
que el mundo se secó
y que no volverá jamás a llover,
ni habrá ya nieve o frío o paraíso
donde pájaro alguno pueda romper
el silencio del llanto.

Gioconda Belli