Pandemónium ☣ In Hora Mortis

«Don’t you Remember,
The Fifth of November,
‘Twas Gunpowder Treason Day,
I let off my gun,
And made’em all run.
And Stole all their Bonfire away.»

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Dindon – Brumaire – 1898

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Monte Gólgota, Valle Gehena

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Algunos de nosotros sólo ansiamos el final de todo este Caos. Otros aguardaron siglos a la espera de esta Guerra. A lo largo de este viaje aprendí a deslindarme de antiguas nociones sobre el bien y el mal, a no confiar ni siquiera en la familia inmediata y que el amor es una espada de doble filo que te puede herir en lo más profundo de tus entrañas, pero que también te arma con la mayor fortaleza para luchar y por la cual merece la pena hacer un sacrificio.

No estoy seguro que contarán los códices y grimorios de este día, mi postura y argumentos como brujo, serán muy diferentes a los de los licántropos, elfos, vampiros, feys y demás estirpes. Tampoco sé con certeza si esta carta llegue a ti. Lo único seguro hoy es que será un día rojo, una ventura de sangre, fuego y hielo. Cuando nos separamos hice la promesa de que te volvería a ver, no sé si en este mundo o en otro, pero esa deuda quedará pendiente en mi alma y ni todas las aguas del Leteo, ni la más grande maldición de Mnemosine harán que te olvide. Nunca me olvides y nunca olvides este día quinto de noviembre.

*******

El cielo gris seguía siendo de tormenta, las lluvias torrenciales se mezclaban con trozos de granizos que parecían la furia desatada de algún dios maldito. El viento era extraño, a veces traía brisas heladas que hacían estremecerse tanto a diosas como a mortales y dejaban la piel y los pechos desnudos de las Amazonas como si fueran de gallina. Si alguna divinidad con la facultad de controlar el tiempo observaba la guerra, desde luego que no sabría decir de qué lado estaba.

La lucha entré Perséfone y Afrodita era épica, con mucha más fuerza y ahínco que las epopeyas y leyendas de la mayoría de los semidioses. Afrodita demostró que bajo su fachada de belleza y ternura se hallaba una guerrera casi tan temible como sus hermanas. Su ceñidor pocas veces fallaba los blancos y parte de sus rubios rizos estaban manchados con el icor de su prima.

Proserpina en contra parte había aprendido a ganarse la confianza de su esposo en el inframundo compartiendo entrenamientos y torturas con Hades. Los golpes que recibía, incluso sus heridas manado icor constante, le provocaban gran satisfacción y placer. Gracias a su esposo y a Circe conocía hechizos y maleficios que contrario a Artemis, si afectaban a Afrodita. El amor que ella representaba era el fecundo y carnal, desprovisto de pureza y castidad no era una barrera natural contra las artes mágicas. Entre sangre, lluvia, sudor y hedor Perséfone sonreía y provocaba a su contrincante.

—Te diré lo que más disfruté de Adonis, su virilidad era estupenda. Conmigo conoció placeres más allá de cualquier límite, deseos que ni siquiera la remera de los dioses podía brindarle…pero dentro de todo lo que me llenó de regocijo fue hacerlo comer en el Inframundo, atarlo a mí por la eternidad y condenarte a ti por la inmortalidad de tus días.

Afrodita como una ola de los mares del norte salió y arremetió contra su prima. Talestris y sus hermanas continuaban en el combate cuerpo a cuerpo con las Amazonas, discos, flechas, jabalinas, incluso dagas, sobrevolaban los aires y cortaban la respiración de muchas. Nembroth cerca de las Hijas de Eva, algunas de ellas mortales como él, se encargaban de dar los golpes para poder acabar con las Amazonas.

En otra de las cercanías Circe y Artemis tampoco lo tenían claro. Quizás la magia no afectaba a la diosa de la caza, pero la hechicera también sabía del arte de matar y manipular. El duelo entre ellas era más físico, acentuado cuando Circe destruyó el arco de Artemis y ambas con los restos de armas que encontraron en el escenario de guerra, se enfrentaban.

Jelena batida entre dudas, recuerdos y remordimientos intentaba contener a una Atenea benevolente, que en varias ocasiones se rehusó a darle un golpe crucial. La estrategia de la diosa era lenta, pero fructífera, lo sabía era cuestión de tiempo, aunque el tiempo era algo que no apremiaba a nadie en esos momentos.

Entre toda la atmósfera de perdición y oscuridad Afrodita logró dar un golpe casi funesto a Perséfone y sus dedos bordeaban el cuello de su prima cortándole poco a poco la respiración. En el momento preciso en que acabaría con ella de entre una nube se disparó una fuerza que la hizo retroceder e hizo levitar el cuerpo herido de Perséfone.

Pasífae reapareció junto con su hijo y Afrodita vio cómo su venganza se esfumaba, no lo pensó dos veces, se incorporó y a viva voz gritó:

¡Koré Memagmeni!

Los ojos de Perséfone brillaron con destellos de terror, la nube se fue disipando y de entre ella el reflejo de un rostro familiar brilló; Démeter que intentó nuevamente rescatar a su hija, fracasó en esta ocasión. El cuerpo calló a toda prisa, Afrodita sabía que el verdadero nombre de Perséfone no se debía pronunciar en voz alta, era una maldición que condenaría a la Reina de Hierro, pero que también consumiría a quien la pronunciara.

Afrodita sólo tuvo varios segundos para elucubrar si valía la pena poner fin a su inmortalidad por la venganza, Pasífae peleaba junto con su hermana y acorralaban a Artemis desde dos polos opuestos, mientras el Minotauro a todo galope iba tras Diana para aniquilarla, la bestialidad contra natura si puede acabar con la pureza, Afrodita lo sabía.

Sin vacilar la diosa dio un salto a toda prisa que la colocó justo entre su hermana y la bestia, en un parpadeo uno de los cuernos del hijo de Pasífae penetró por la espalda de la diosa y salió por el pecho, justo por el centro, allí donde se ubica el corazón. Los ojos de Afrodita como los de un pez brotaron a la par con una bocanada de sangre que pintaba sus labios y cuello color bermejo.

Artemis anonadada bajó la guardia y Pasífae la tomó por sus cabellos y ató sus manos. Diana no puso resistencia, sintió como si una parte suya fuera arrancada de raíz. El minotauro lanzó un bramido victorioso, pero todavía el vientre de Afrodita respiraba lentamente. Atenea tiró de un empujón a Jelena y salió tras su hermana, pero aún paso lento, ella mejor que nadie lo comprendió.

Las fuerzas finales de Afrodita las empleó con mucho sacrificio, pero logró atar su ceñidor al cuello de la bestia y llevarse consigo su aliento. El Minotauro furioso intento salir corriendo, pero Afrodita dejó todas sus fuerzas en estrangularlo. Pasífae conmocionada soltó a Artemis y Circe se dirigió airada hacia Afrodita.

—Osada y abnegada. ¡Te traeré de entré los muertos para que tú misma acabes con tus queridas hermanas!

Afrodita le dedicó una sonrisa seca y sangrienta. Circe se acercó lo suficiente como para que sus labios rozaran los de la diosa para acabarla y darle el ósculo oscuro de la vida. En ese momento de excitación y éxtasis Afrodita levantó sus manos, como toda una guerra, envolviendo a Circe en un abrazo que la hizo unirse a ella como si fueran una sola y perforando el pecho de la hechicera con el cuerno del inerte Minotauro.

Atenea se dirigió inmediatamente a Circe y con su espada celestial cortó de un solo golpe la cabeza de la bruja, que dejó una estela de sangre grotesca en el trayecto. Su cabeza se detuvo ante una piedra con sus ojos completamente abiertos y con una mirada acusadora y rabiosa.

Artemis se arrodillo ante Afrodita y arrancó de un puñetazo el resto del cuerpo de Circe:

—Hermana ¿qué…qué has hecho?

Afrodita débil y con sus últimas fuerzas frunció el ceño:

—Te…te…he probado que mi amor también es puro e incondicional, ahora serás la única diosa del amor…llévalo y demuestra lo mejor de las dos.

Artemis [.]Sin más fuerzas Afrodita cerró sus ojos y su vientre quedó inmóvil. Artemis la besó y fue tras las dos partes de su arco. Al hacer contacto con la diosa volvieron a ser uno, lo cargó sólo con una flecha y lo lanzó a Hipólita. El arco de Diana nunca falla, la hirió y la reina de las Amazonas se estremeció de dolor e ira. Pero antes de que la diosa fuera a poner fin a la rebelión fue Jelena la que se adelantó y llegó ante Hipólita.

—Te maldigo Hipólita de Themyscira, hija de Ares. Te maldigo yo Jelena, hija de Hécate la primera diosa de la magia, mi maldición te consumirá y no te dará descanso eterno. Te maldigo porque sólo los malditos podemos maldecir y porque estoy maldita por toda la eternidad. Te maldigo a ti y todas tus hijas. No habrá isla en el Tártaro que las reciba, ni cuerpo en este mundo o en otro que las acoja para resarcir esta maldición.

Jelena levantó sus manos y ondas con una amplitud cada vez mayor y un púrpura más fuerte que el de la sangre fueron consumiendo a todas las Amazonas que desaparecieron entre gritos de lamentación, dolor, angustia y pena. Ninguno de los allí presentes sintió piedad o lastima por sus almas.

Nembroth y Talestris se unieron a las diosas y le dieron sus condolencias. Pasífae continuaba aturdida ante los restos de su hijo. Como si hubiera perdido el juicio la mujer cantaba canciones de cuna y pasaba sus manos por el pelaje de la bestia muerta. El lapidario se dirigió a Atenea:

—Entiendo vuestra pérdida, pero hay que quemar los restos de Circe y maldecir sus cenizas, diría que también los de Perséfone, aunque no sé si ella realmente está muerta…

WRATH OF THE TITANSAntes de que Atenea pronunciara una palabra apareció de entre un fuego azul celeste un hombre vestido con una túnica negra y armado con una horca:

—Haced con los restos de la hechicera lo que queráis, pero mi esposa me pertenece y a causa de que Minos deseó y ocupó a mi esposa reclamo a Pasífae como mía…

Sin poder hacer nada, entre nubes de humo negro desaparecieron Hades, Perséfone y Pasífae. Los supervivientes hicieron la pira e incendiaron a Circe y a las Hijas de Eva que cayeron en la guerra. Finalmente fue Nembroth el que lanzó la maldición y las diosas las que teletrasportaron a todos al Monte Gólgota, al Valle Gehena.

*******

Níðhöggr [.]…allí nos encontrábamos todos finalmente, después de mucho tiempo por fin veía a todos mis hermanos y a Sebastián. Tantos pensamientos pasaron por mi cabeza y se cruzaron con sentimientos encontrados, lujuria, pasión, deber, familia, culpa, traición… Por las colinas del norte se alzaban Ygrainne junto a los glum, Frigga, Freyja y los nvmbí. Detrás de ellos emergía una enorme figura blanca como la nieve, como sucede con algunos demonios te quedas hipnotizado entre la belleza y el terror. En el extremo sur de otro portal aparecieron el Pécor acompañado de Morgane, Éndor, Élric, la mujer rubia que me entregó su lamento y varios seres feéricos que intuí eran feys, finalmente Nembroth apareció junto a un grupo de guerreras, mis hermanas y ella…mi madre, mi sorpresa y asombro lo guardé para el final.

No alcanzó el tiempo para saludos, abrazos o gestos emotivos. Un canto fúnebre era acompañado de nubes de tormenta y una atmósfera de miseria y decadencia iniciaba un desfile. En lo alto un enorme dragón Carmesí era montado por una mujer bella, pero letal; Lilith.

NéfelimBajo las montañas del oeste ejércitos de licántropos, sátiros, harpías y centauros eran liderados por Asdeerel y una mujer. Para añadir más terror al panorama fuertes temblores sacudían el suelo con cada paso de los néfilim y los Hijos de la Gorgona, sus líderes eran Azazel, Samyazza, Medusa y los Ents. Ante mí, mis otros hermanos,  Heracles, Hefestos y Hermes, aparecieron y se unieron a Atenea y Artemis. Pero no podía apartar la vista de los rastros de muerte y destrucción que dejaban los néfilim con cada estruendoso paso.

Wilhelm [.]Freyr emergió de las aguas del Lago Kéter junto a los elfos e hylanos y ya cuando el cielo estaba completamente exento de rayos solares apareció Wilhelm armado con las reliquias de Vlad y liderando a los vampiros y las lamias que nos entregaron su voto de guerra. Por el sur marchaban los orcos y dhampiros que otorgaron su fuerza a Lilith y eran liderados por Asmodeo, una réplica casi exacta de Samel, el demonio de la tentación lanzó un guiño a Lilith y detuvo su ejército.

Alastor 1x [.]Finalmente Mefistófeles aparecía por el este liderando un ejército de Hijos de Adán que entregaron su fe a la causa de los demonios mayores. Para suerte nuestra Ismael y su hijo se unieron a los sarracenos, el hermoso Brisha apareció junto a los amonitas y su demonio Moloch se unió a nosotros. También Bera liderando a los moabitas y Henoch pasó a dirigir a los madianitas.

Erinias [.]La suerte estaba echada. Andras y Sebastián trataron de acercarse a mí pero el rápido descenso del dragón de fuego y Lilith lo impidió. Alastor se unió a su consorte y luego de besarla una ventisca lo envolvió y cuando acabó la misma tres nuevas mujeres aguardaban junto a Lilith; Alecto, Megera y Tisífone.

—Nosotros no creemos en el despotismo y mandato de los dioses. ¿Por qué tenemos que servirlos, alimentarlos y ser sus esclavos? Hoy finalmente disfrutaremos nuestra venganza.

Lilith x2 [.]Los gritos del ejército de Lilith se multiplicaban con sus palabras y los golpes metálicos del choque de las armas eran cada vez más coloridos y abrumantes. Los demonios mayores se unieron tras Lilith que continuó:

—¡Nuestra inspiración no llega del cielo, nosotros hacemos el trabajo del infierno! En la noche eterna, ningún ser merece la condena. Cuando las estrellas retomen su posición exacta los monstruos retomaran el control de la tierra.

Tras un pausado, pero apasionado aplauso el grito de guerra se alzó y cedió a la noche roja del día quinto de noviembre. Los sarracenos, amonitas, moabitas y madianitas salieron con toda su fuerza contra los levitas, banjaminitas, los hunos y los otros Hijos de Adán que se unieron a Lilith.

Hijos de la Gorgona [.]Mis hermanos, Atenea, Artemis, Heracles, Hefestos, Hermes y Nembroth partieron junto con Talestris y las Hijas de Eva a luchar contra los néfilim y los hijos de la Gorgona. Algunos eran colosos de piedra que carecían de facciones humanas, pero que estaban llenos de ira, era como si respondieran al azote de un látigo sediento de destrucción y muerte.

Los Grandes Demonios se unieron a Lilith entregando parte de su energía demoníaca y comenzó su invocación:

—¡Señor compañero, señor de la noche, haz que se retrase el día y que duren tus sombras eternas!

Danza de Dragones [.]Kilgharrah lanzó un bramido aterrador acompañado de remolinos de fuego demoníaco y Níðhöggr comenzó su marcha a la contienda. Fue una auténtica danza de dragones, donde el hielo y el fuego se entremezclaban como el cielo y el infierno. Viendo a las dos criaturas en la lucha no puedo decir cuál era más grande, eran siluetas tremendas cargadas de magia, fuerza y terror.

Lucifer [.]Pero mientras los dragones continuaban su lucha la invocación de los grandes demonios había rendido frutos y bajo nubes de tormenta y tempestad el más bello y fiero de los demonios descendía extendiendo nubes de sombra y atmósferas umbrías. Sus manos trazaron un pentagrama en llamas demoníacas rodeadas de un círculo imperecedero y demonios y criaturas de las que desconozco su nombres y quizás sólo puedan ser nombradas en cantos, fueron liberadas. Bajo su manto el Al Azif era cada vez más perturbador y cargaba el ambiente de hedores a putrefacción y descomposición.

Ent x3 [.]Ygrainne, Frigga y Freyja se enfrentaban a las Erinias que habían surgido de Alastor. Los Ents daban una dudosa lucha contra los Elfos, por siglos ellos habían sido sus protectores y Freyr había sido su creador. Cómo era posible que ahora estuvieran enfrentándose a su padre y a sus guardianes.

Élric cegado por su ira marchó con toda su furia y coraje contra Asdeerel, él era el auténtico hijo de la luna en el Mundo Conocido y lo culpaba de todos sus males, de la muerte de su padre, del desamor que vivía y el vacío que sentía en su interior.

Al [.]Sebastián había advertido a la mujer que aguardaba junto a Asdeerel, Al, el primer ser creado después del hombre. De una manera u otra todos los seres tenían la marca de Adán en su semilla. Al fue la primera mujerbestia creada y a la que Adán impregnado de su belleza tomó como suya. Luego vino Lilith y finalmente Eva. Licántropos, vampiros, demonios, hombres, todos eran a su modo descendientes de Adán.

Antes de que Al tomara por sorpresa a Élric Sebastián salió a detenerla. Morgane luchaba contra Pan, el líder de los sátiros. Los sátiros eran estirpes del reino feérico, pero luego de la huida de la princesa Lirazel y la extinción de los silfos, se habían convertido en seres rencorosos, una baza que Lilith supo emplear.

Medusa [.]Morgana y Morgause junto a su madre salieron a frenas a la Gorgona. Atenea le había dado la gracia de que su maldición no afectara a ninguna mujer, sólo ellas podían mirarla a los ojos sin ser convertidas en estatuas de sal y piedra. Wilhelm en las colinas del norte luchaba junto con los vampiros en contra de los dhampiros y las lamias con su paso sigiloso trataban de frenas a las harpías.

Andras 4 [.]No había lugar al que mirara que no fuera aterrador. Andras mi amado demonio, luchaba con su espada y Cwn Annwn contra cualquier obstáculo que se imponía entré él y yo.  Era una noche sin medida de tiempo de tonalidades bermejas y carmesí. Sólo Jelena aguardaba aturdida sin saber qué hacer y Éndor lanzó su Premonitium y mi Ojo de Horus parpadeó comprendiendo que el momento era ahora.

Dejé a un lado a Vent Roig y usando el Transmutatium aparecí delante de Lilith. Los otros demonios intentaron apartarme pero Maeve, Giorgio, Éndor, Moloch y Víctor los tenían embaucados. Lilith sonrío con lujuria al verme.

—Has sido más perspicaz de lo que imaginaba. Dejaste a tu lobo y tu báculo, ¿acaso ya te entregas al final? Tu sangre la atesoraré, es más fuerte que todas las usadas para erguir las murallas de Amelia.

Eter Fuego Celestial [.]Ahora era yo el que sonreía. Lilith mostró sus blancos colmillos que se dirigían a mi cuello justo en el momento en que un soplo de viento levantó los cabellos de mi frente algo adheridos por el sudor. En ese instante ella vio la marca de Caín en mi frente y se detuvo estupefacta. Hasta ese momento no había contemplado tanto horror y terror en un rostro, ni humano ni demoníaco. En ese instante liberé la hoz maldita y con un movimiento curvo la clavé en la espalda de Lilith, que exclamó un vaho débil, y acerqué su cuerpo al mío.

—Yo, Éter, un vástago del cielo y del infierno, hijo de Zeus, hijo de Évenor,  hijo de Hades, hijo de los Anemoi, hijo de Érebo, entrego mi vida y mi sangre de forma voluntaria y placentera. Que el fuego celestial que me abraza consuma en mí todo el mal y despierte la pureza en este Mundo Conocido. Ángeles, Arcángeles, Tronos y Dominaciones, Principados y Poderes, Querubines y Serafines, a vosotros amados seres de luz, entrego mi energía y poder.

La hoz clavada en Lilith la hacía removerse de dolor a la vez que sangre comenzaba a manar de sus labios. Una vez finalizada mi plegaria clavé la hoz más y más hasta que la hoja salió por el vientre de Lilith y penetró el mío. Fue un dolor innombrable, una sensación de espanto y éxtasis combinada. Rápidamente liberé la daga de Eva que clavé por mi espalda hasta escuchar el sonido del encuentro de su filo con la hoz en el centro de mi cuerpo.

Mis últimas fuerzas las canalicé empleando el Quætatium, cada partícula de fuego celestial que habitaba mi cuerpo comenzó una danza incandecente que culminó en un derroche de fuego y ardor. Presencié de lo más cercano posible como el cuerpo de Lilith se reducía a cenizas. Una combinación de hedores a humo, carne y cabellos quemados me resultaban repugnantes, pero tenía los ojos fijos en ella y en el escenario. El fuego fue succionando cada gota de mi sangre y poco a poco en enormes torrentes torbellinos me fue abandonado.

Ángel fuego celedtial [.]Entre mis últimos alientos logré ver como el fuego iba a las estatuas de los ángeles cubriéndolas en un acto derrochador de luz. A medida que el humo y estupor cedían contemplé como los ángeles volvían a la vida y se levantaban para la guerra. Entonces cambié mi mirada, mi última sonrisa se encontró a lo lejos con Éndor y Sebastián mientras sentía una lengua que lamía toda mi cara y antes de cerrar los ojos para siempre, allí estaba él con el rostro embadurnado en lágrimas, Andras me dio un último beso y sentí un contacto extraño, mi madre agarró mi mano y una paz cegadora me envolvió. Me fui contento, sin más que dar, aunque muchas asignaturas quedaron pendientes

*******FIN*******

P.S. Enormemente agradecido de todos los que habéis seguido esta pequeña aventura. Por aquí sólo coloqué los borradores de las epístolas y las maquetas inéditas. El prefacio, prólogo, epílogo y demás componentes del vademécum, estarán en la edición final, disponible en formato impreso y en la plataforma Wattpad, pero para eso falta algún tiempo. Abrazos a todos.

Triadas principales en la Mitología Griega

Una triada es un conjunto de tres elementos con especial vinculación entre ellos. Este concepto de antaño destaca y sobresale en la inmensa mayoría de las culturas terrestres, siendo el campo de la religión el que más abarca y brinda ejemplos de la agrupación “triádica”. Desde Mesopotamia, hasta las orillas del Indo y el Nilo, incluso en los alrededores de la cuenca Mexica podemos establecer zigurats o  pirámides religiosas entre tres dioses diferentes, pero que comparten un vínculo particular. Aquí, nuevamente, es la mitología griega la que más destacó en la elaboración de triadas divinas. A continuación presento las principales triadas que he identificado en mi trayecto como friki de la mitología griega.

Zeus, Poseidon, HadesMasculina:

  • Zeus: padre de los dioses y los hombres, soberano del Olimpo.
  • Poseidón: dios de los mares.
  • Hades: dios del inframundo.

Hera, Hestia, DémeterFemenina:

  • Hera: diosa del matrimonio.
  • Hestia: diosa del fuego del hogar.
  • Démeter: diosa de la tierra cultivada.

CíclopesLos Cíclopes:

  • Brontes: el rayo.
  • Estéropes: el trueno.
  • Arges: el relámpago.

HecatonquirosLos Hecatónquiros

  • Briareo
  • Giges
  • Coto

EriniasLas Erinias

  • Alecto: la cólera.
  • Tisífone: la vengadora del crimen.
  • Mégera: los celos.

Horas1Las Horas: (Estaciones del año)

  • Talo: la primavera.
  • Auxo: el verano.
  • Eunomia: el invierno.

Horas2Las Horas: (Orden y Justicia)

  • Dice: la justicia y la moral.
  • Eirene:la paz
  • Eunomia: la legislación y el buen orden.

MoirasLas Moiras:

  • Cloto: la hilandera.
  • Láquesis: la devanadora.
  • Átropos: la cortadora.

CáritesLas Cárites:

  • Aglaya: la belleza.
  • Eufrísine: el júbilo.
  • Talia: la floreciente.

JuecesLos Jueces del Hades:

  • Minos: el voto decisivo.
  • Radamantis: juez de las almas orientales.
  • Éaco: juez de las almas occidentales.

VirginalVirginal:

  • Hestia: diosa del fuego del hogar.
  • Atenea: diosa de la sabiduría.
  • Artemisa: diosa de la caza y el amor puro.

LunarLunar:

  • Selene: diosa de la luna.
  • Hécate: diosa de la magia.
  • Artemisa: diosa de la caza y el amor puro.

GrayasLas Grayas:

  • Dino: el temor.
  • Enio: el horror.
  • Pefredo: la alarma.

GorgonasLas Gorgonas

  • Esteno
  • Euríale
  • Medusa

heroesHéroes Legendarios

  • Heracles
  • Teseo
  • Perseo

HarpíasLas Harpías:

  • Aelo
  • Celeno
  • Ocípete

ErotesLos Erotes

  • Eros: el amor.
  • Hímero: la lujuria.
  • Poto: la pasión.

 

Epítome – La Teogonía (Hesíodo)

“Hablan las musas a Hesíodo para contarle las cosas pasadas y futuras”.[1] Con estas palabras Hesíodo comenzó su relato. Utilizó el llamado de las musas para dar veracidad y autenticidad a su escrito. Lo que él va a contar fue lo que sucedió en el panteón griego y no se puede discutir puesto que son palabras directas de los dioses. La Teogonía de Hesíodo es la fuente de la que se nutren todos los mitos griegos. Ya desde el siglo VIII a. C. Hesíodo tuvo la fama de ser él quien ordenó los mitos religiosos y organizó la genealogía de los dioses.

protogenoi_by_anyarmy40k-d7vpo9c     Todo inició con la aparición del Caos, un vació confuso, ya que no queda claro lo que es, salvo que es informe, amorfo e incoloro, en definitiva, difícil de describir, pero que no suele ser catalogado como un ente divino. De ese Caos surgió Erebo; el dios de las tinieblas, Nyx; la diosa de la noche y Gea; la gran diosa y madre de la tierra. También surgió Eros; el amor. Interpretaciones posteriores entran en disputas sobre si Eros surgió como un dios o como la representación de un sentimiento.

Erebo procedió a tomar a Nyx por esposa y de su unión por Eros engendraron un conjunto de divinidades maléficas: Éter; dios de la luz, Hemera; la diosa del día, Momos; dios de la burla y el sarcasmo, Oizyx; dios del lamento, Némesis; la diosa de la venganza y la justicia retributiva, Apate; el engaño femenino, Dolos; la representación masculina del engaño, Filotes; la ternura, Gera; la vejez y finalmente a la malvada discordia; Eris.

Meighan Desmond as Discord

Meighan Desmond as Discord

Eris a su vez acabó procreando los restantes daimones por sí sola. Sin necesidad de ningún varón, engendró a Ponos; la pena, Leteo; el olvido, Lemo; el hambre, Aglos; el dolor, Fones; el asesinato, Ate; la fatalidad y Horcos; el Juramento. Hesíodo también hace mención de los daimones principales, los cuales engendró Nyx por sí sola, sin intervención alguna de Erebo, concibió a la condenación; Moros, a las muertes violentas; las Keres, a la muerte no violenta; Tánatos y a los sueños; Hypnos y Brizo. Acabando ahí la primera prole maléfica.

Al mismo tiempo Gea engendró por si sola a Ponto; el mar estéril y a Urano; el cielo estrellado. De la unión de la tierra con las aguas nacieron: Nereo; las olas, y otras divinidades marinas como Taumante, Euribia, Forcis y Ceto. Posteriormente Forcis se unió a Ceto y engendraron un conjunto de monstruosidades entre ellas: Escila, las ancianas Grayas,–Dino, Enio y Pefredo– las horrendas Gorgonas; –Estreo, Euriale y Medusa– y el dragón Ladón.

greek_monsters_1__theogony__by_anyarmy40k-d7vppnp     Gea tomó por esposo a su hijo Urano y de su unión por Eros, nació la gigante prole de primer orden. Nacieron primero los cíclopes, gigantes fuertes y con un solo ojo en la frente, siendo ellos; Brontes; el rayo, Steorpes; el trueno y Arges; el relámpago. Luego nacieron los Hecantonquiros, gigantes de cien brazos y cincuenta cabezas y descritos por Hesíodo como los hijos más fuertes de Urano, siendo ellos: Briareo, Cotos y Gíes.

La tercera raza de hijos del Cielo y la Tierra fueron seis hombres llamados Titanes y seis hembras llamadas Titánides. Los Titanes fueron: Océano; el tempestuoso dios de las aguas y los remolinos, Ceo; el brillante guardián de la inteligencia, Crío; el de los vasallos, rebaños y manadas, Hiperión; el fuego astral, Japeto; la fuerza y el menor Cronos; el tiempo. Las Titánides fueron: la mayor, Tea; la diosa de la vista, Temis; la ley y la justicia, Tetis; la diosa del mar, Febe; la de la corona de oro, Mnemosine; la memoria y Rea; la reina de los dioses.

Urano asustado por la fuerza de sus vástagos, consultó el oráculo y recibió la respuesta que sería destronado por uno de sus hijos, temeroso de perder el poder, encerró a toda su descendencia encadenada en las profundidades del Tártaro. Seguido de estos sucesos comenzó en la península helénica una tiranía a manos de Urano. Gea, cansada del absolutismo de su esposo, incitó a sus hijos a revelarse contra su padre. Ninguno de los hijos aceptó con excepción del pequeño Cronos. Gea le facilitó una hoz con la que procedió a poner fin al reinado de su padre.

shutterstock_168041927 Cronos castró a su padre con la hoz y este le confesó que, según el oráculo, de igual forma como pasó con él, uno de sus hijos lo destronaría en el futuro. De la sangre vertida de Urano en la tierra nacieron las ninfas veladoras de los fresnos; las Melias. Gea recogió unas gotas y con ellas engendró a las Erinias, las diosas de la venganza; Alecto; la cólera, Megara; los celos y Tisífone; la vengadora del crimen. Al final, luego de caer el órgano sexual de Urano sobre la espuma del mar nació la diosa Afrodita.

En el segundo periodo, los Titanes procedieron a desposarse con las Titánides y otras divinidades, dando paso a los dioses de segundo orden, cabe mencionar que sólo los Titanes y Titánides controlaron el mundo mediterráneo, los Cíclopes y Hecantonquiros, permanecieron encerrados en el Tártaro. De la unión de Océano con Tetis nacieron alrededor de 3,500 vástagos entre los que se encuentran los ríos, mares, estanques y lagunas los hombres son llamados Oceánaides y las mujeres Oceánidas entre las más conocidas están Clímene, Asia, Europa, Metis, Eurinome y Stigia.

Hécate

Hécate

De la unión de Ceo con Febe nació la brillante Asteria, que posteriormente engendrará a la hechicera Hécate, y a la dulce Leto; madre de los gemelos Apolo y Artemisa. Crío tomó por esposa a su prima Euribia y engendraron a Astreo, Perses y Palante. De la unión del fuego astral; Hiperión con Tea nacieron el sol; Helios, la luna; Selene y el amanecer; Eos. Japeto se unió con Clímene y nacieron Atlas, Amenetio (Menecio), Prometeo y Epimeteo.

Cronos tomó por esposa a Rea y en su intento por incumplir el oráculo, tomó la precaución de devorar sus hijos tan pronto nacieron, corriendo esta suerte Poseidón, Hestia, Hera, Deméter y Hades. Rea hastiada de la crueldad de Cronos, consultó a su madre. Gea le aconsejó entregar una piedra envuelta en pañales cuando naciera su próximo hijo. Así sucedió el día del nacimiento de Zeus, Cronos devoró la piedra como si fuera su hijo y Zeus fue enviado a Creta donde lo crío la cabra Amaltea.

Liam Neeson as Zeus

Liam Neeson as Zeus

Zeus adulto decidió tomar represalias contra su padre y emprender un viaje al Olimpo. En su travesía pasó por el Tártaro y liberó a los Cíclopes y Hecantonquiros, sus aliados contra los Titanes, iniciando la guerra conocida como la Titanomaquia. La guerra dividió los Titanes en dos bandos, en un lado Ceo, Crío, Hiperión, Japeto, Cronos y otros vástagos de Urano y en el otro lado Océano y las Titánides que permanecieron neutrales en el conflicto. Zeus bajo engaños logró que su padre tomara una pócima que lo hizo vomitar y traer a la vida a todos sus hermanos en etapa ya adulta. Quedando los Titanes contra Zeus y sus hermanos llamados Olímpicos.

Como resultado de la Titanomaquia los Olímpicos fueron vencedores, encerrando nuevamente a los vencidos en el Tártaro. Zeus procedió a tomar a Metis por esposa, no sin antes consultar el oráculo y saber que Metis traería un hijo que alumbraría a los dioses. Zeus temeroso devoró a Metis en un intento por adquirir él la ciencia del bien y del mal. Y tomó por esposa su tía Temis. De la unión de Zeus con la justicia divina nacieron las Moiras; diosas del destino y las únicas a las que tanto mortales como dioses estaban sujetos. Representadas como tres ancianas fueron: Cloto; la que hilaba, Laquesis; la que devanaba y la cruel Átropos; la encargada de cortar el hilo de la vida. También con Temis Zeus tuvo a las Horas; las diosas de las estaciones del año, siendo ellas: Talia; la primavera, Aglea; el verano y Eufrania; el invierno. En un inicio el año griego solo se dividió en tres estaciones más tarde llegó Carpo el otoño.

Izabella Miko as Athena

Izabella Miko as Athena

Finalmente, su última esposa fue su hermana Hera, la diosa del matrimonio y la fidelidad. Junto a ella Zeus engendró a Ares; la guerra, Hebe; la juventud e Ilíta; la diosa de los partos. Llegado el día de cumplirse el oráculo, Zeus recibió un golpe en la cabeza del cual nació Atenea; la diosa de la sabiduría. Hera en un ataque de cólera al ver que Zeus tuvo un hijo sin necesidad de una fémina, por si misma engendró a Hefestos el dios del fuego y la metalurgia, Zeus airado lo lanzó destronado del Olimpo, provocándole una cojera eterna.

Zeus entregó a Poseidón junto a su esposa Anfitrite el control de las aguas circundantes a la Península Helénica, dado que Océano permaneció neutral en la contienda, las aguas profundas y distantes eran posesiones de Océano. Hestia se mantuvo virgen y pura como la diosa del fuego del hogar. Pero las muchas infidelidades de Zeus dejaron una gran prole tanto con diosas como con mortales, con su hermana Deméter, la diosa de la agricultura, engendró a Perséfone. Hades bajo engaños acabó como encargado del inframundo y los muertos, raptando y tomando por esposa a su sobrina Perséfone.

Luke Evans as Apolo

Luke Evans as Apolo

Junto a Leto Zeus tuvo a los gemelos Apolo; dios del oráculo y Artemisa la diosa de la caza y el amor puro. La titánide Mnemosine se unió a Zeus durante nueve noches y engendró a las nueve musas; las diosas de las artes y las ciencias, siendo ellas: Calíope; la musa de la poesía épica, Clío; la musa de la historia, Erato; la musa de la poesía amorosa, Euterpe; la musa de la poesía lírica, Melpómene; la musa de la tragedia, Polimnia; la musa de la geometría, Thalía; la musa de la comedia, Terpsícore la musa de la danza y Urania la musa de la astronomía. Otros de los destacados descendientes de Zeus son: Helena, Pólux, Heracles, Minos, Dionisio, Hermes, entre muchos otros.

Así culmina La Teogonía, con una paz en el Olimpo y el mundo helénico. Procediendo los habitantes a adorar a doce divinidades principales que moran en lo alto del Monte Olimpo y que se convirtieron en las divinidades principales de su día a día. Siendo estos: Zeus, Poseidón, Hades, Hera, Deméter, Hestia, Atenea, Apolo, Artemisa, Afrodita y Hermes. Estudiando las doce divinidades helénicas encontramos nuevamente el factor disidente, algunas fuentes incluyen a Dionisio entre los doce y otras a Hefestos.

Los griegos crearon una relación con sus dioses interesante y fascinante a lo largo de toda la época antigua. Más allá del alto grado de tangencias que existe en los mitos, la religión y los dioses griegos fueron factores claves en el desarrollo y la evolución de lo que hoy conocemos como Grecia. Para cerrar cito a Eurípides quien menciona “si un dios hace y permite el mal, no es dios; si desea algo no puede ser dios puesto que Dios es perfecto, completo y omnipotente”.[2] Si seguimos esta línea de pensamiento concluiremos que los griegos no tenían dioses puesto que la mayoría hacían y permitían el mal. Al estudiar otras civilizaciones y sociedades, también llegaríamos a la misma conclusión.

Cerrada la pequeña introducción a los inicios de la mitología griega y el breve paso por La Teogonía, procederé en las siguientes entradas a un pequeño léxico sobre dioses, semidioses, mortales y criaturas protagonistas y relevantes en la cosmogonía griega. Este proyecto lo comencé desde temprana edad anotando en papeles y cuadernos cada nuevo personaje que conocía en algún libro, enciclopedia o búsqueda en Internet. También intentando hacer árboles genealógicos sobre los dioses fui acumulando personajes que a la vez que tuve contacto virtual se triplicaron. Intentaré cubrir de manera sencilla datos relevantes de parentesco, ubicación y relevancia en este mundo de dioses que tantos consideramos alucinante.

 


 

[1] La Teogonía, Hesíodo, siglo XVII a. C.

[2] Los Griegos, H. D. F., Editorial Universitaria de Buenos Aires, Novena Edición: mayo de 1977.

Introducción a la Mitología Griega

 

Clash of the Titans (1981)

Clash of the Titans (1981)

Decidiendo retomar un proyecto que tenía en pausa, intentaré desarrollar de manera directa y concisa el extenso mundo de la religión en la Antigua Grecia. Aclarando que en la antigüedad, lo que hoy llamamos Grecia aún no existía, y que sería más correcto e idóneo hablar de la Península Helénica o de las polis del Mediterráneo. Tomando como punto de partida la llamada mitología, más allá que intentar explicar la génesis mitológica griega, pretendo agrupar a la mayoría de los personajes que habitaron el mundo clásico heleno, tanto de forma real como de manera mítica y legendaria.

El mundo griego gestó una de las civilizaciones más amplias, con gran diversidad de adelantos y conocimientos en múltiples disciplinas. Los helenos acabaron siendo la gran civilización occidental cuna de las bellas artes y el humanismo por excelencia. La filosofía y la idea de democracia son sólo algunos ejemplos de lo que llaman “el legado griego”.

Muchos historiadores dividen el campo de la historia en edades para facilitar su investigación. Actualmente, en la cultura latina, estudiamos cuatro edades históricas: Edad Antigua, Edad Media, Edad Moderna y Edad Contemporánea. Cabe aclarar, que estas divisiones son meramente guías para ubicar el tiempo y el espacio a medida que la humanidad fue presentando cambios. Queda claro que las personas no se acostaron un día siendo antiguos y se levantaron al  próximo día siendo medievales. De la misma forma sucedió con la Península Helénica; usamos pequeñas divisiones para facilitar su estudio, conociendo como la Antigua Grecia el periodo que abarca desde el año 1100 a. C. –conocido por otros como la Oscura Grecia– hasta el año 146 a. C. que ocurrió la invasión y conquista romana de la península helénica, convirtiéndose en la Provincia de Arcadia.

Es en la Antigua Grecia, con influencia de otras civilizaciones, donde nacieron los pilares de la religión griega, fue allí donde comenzó a nacer lo que hoy día conocemos como la Mitología Griega. La pregunta que muy a menudo se hace es; ¿qué es la Mitología? Una explicación simple y concisa podría ser: el grupo de historias y relatos antiguos que fueron creados para explicar temas como la naturaleza y los orígenes del mundo. No está mal está definición, sin embargo, hay que ir más allá de ella; ese es uno de los propósitos que intento demostrar. Aquí aclaro que una mitología generalmente involucra consigo una cosmogonía; origen del mundo, y una antropogonía; inicio de los seres humanos.

Clash of the Titans (2010)

Clash of the Titans (2010)

Podría decir, sin intención de menospreciar a otras, que la Mitología Griega es la más rica y extensa de las mitologías. Los helenos dejaron y perpetuaron un amplio legado sobre sus ideas de origen y formación. Aquí a algunos nos llegan preguntas como: ¿Cuántos dioses tenían los griegos? ¿Fueron todos los héroes semidioses? ¿Cómo una sociedad tan politeísta logró una unificación y acabó en el monoteísmo? ¿Por qué los mitos son tan diferentes? ¿Existió Troya? ¿Sobreviven hoy costumbres mitológicas? Estas preguntas, y un sinfín más, están activas en mi psique y fueron parte de la inspiración y motivación de este proyecto.

Tomando en consideración el carácter y la intervención sagrada, conocemos la diferencia entre los mitos y los cuentos populares. El estudio de la mitología y más aún el intento de agrupar y enumerar personajes y datos relevantes no es una tarea fácil. Aclaro la diferencia entre la mitología y la mitografía, mientras la mitología es la ciencia encargada del estudio y la interpretación de los mitos, la mitografía corresponde más bien a los alejandrinos que se encargaron de recopilar los mitos griegos y romanos. Este trabajo navega un poco entre la mitología y la mitografía, aun cuando no soy un alejandrino. Intentando buscar el origen de la mitología y razonando un poco, entiendo que la evolución del hombre, su contacto con la naturaleza y el desarrollo de sus facultades, fueron los factores necesarios para que florecieran los mitos. Para Francesc L. Cardona; “El mito es el resultado de la operación de la imaginación ingenua sobre los hechos de la experiencia”.[1]

Sin embargo, la evidencia que dejó el hombre del Paleolítico, más allá del culto realizado a sus muertos, llevó a los historiadores a clasificar este periodo como uno desprovisto de mitos. Aun así, otros historiadores consideran ejemplos como las pinturas rupestres, un patrón con toque mítico. Este fascinante tema es uno al que le falta mucha investigación y en el cual soy un neófito para abarcarlo. Al llegar al Neolítico el panorama cambió. Tras aprender el arte de la agricultura y el abandono de la vida nómada, llegaron los primeros asentamientos y con ellos nuevas ideas acompañadas de vacíos e incógnitas sobre el espacio que habitaron y lo medios que los rodearon. Fueron esos huecos y la necesidad de llenarlos lo que abrió paso a la creación de los primeros mitos.

Adentrando al mundo helénico, la mentalidad y visión de mundo de su sociedad fue más sencilla y limitada, razón por la cual los dioses griegos fueron concebidos como antropomórficos. Es decir los dioses eran humanos, al igual que ellos, pero dotados de un toque superior, gozaban de facultades como la inmortalidad y el control de la naturaleza. Aunque lucían como humanos eran superiores e inalcanzables. Las respuestas a las fuerzas de la naturaleza fueron el punto inicial para la religión. Los astros, el comportamiento de la tierra y los fenómenos meteorológicos fueron ingredientes que cocieron la mitología.

Immortals

Immortals

La mitología griega, según R. Fuentes, “son creencias y rituales de los antiguos griegos, cuya civilización se fue configurando hacia el año 2000 a. C. consiste principalmente en un cuerpo de diversas historias y leyendas sobre una gran variedad de dioses”.[2] En la preparación de un estudio sobre este campo es necesario seleccionar una serie de fuentes, escritas por algún poeta, filósofo, historiador o habitante de aquel entonces. Los poemas de Hesíodo y Homero tienden a ser las principales referencias para gestar la mitología griega. Los mitos no son estáticos, están sujetos a múltiples variantes por lo que no debe sorprender las diferencias entre la Afrodita de Hesíodo y la de Homero. Es vital comprender que los dioses aunque lleven el mismo nombre, su función, representación y culto puede variar dependiendo la fuente de información consultada o la polis enfocada.

Para Hesíodo, la religión griega tuvo la función de cohesión social, estando presente en todas las actividades y la vida cotidiana de los griegos. Dependiendo la polis griega, la religión iba a tener una inclinación hacia una divinidad particular, por ejemplo la guerra y el culto a Ares en Esparta y la sabiduría y la adoración a Atenea en Atenas. La religión en la península helénica jugó un papel importante en el desarrollo de cada una de sus polis. Dentro de los propósitos de la religión griega Hesíodo recalcó dos principales que historiadores modernos y contemporáneos consideran como dos teorías. La primera es la representación de los poderes y causas naturales. Considero bastante cierta esta teoría, ya que en el análisis realizado a la Teogonía de Hesíodo, es visible que los griegos representaron mediante un dios no sólo los poderes y elementos de la naturaleza, sino que también todo tipo de sentimientos, valores e ideales.

La segunda teoría es la unidad y el orden en el mundo griego. Aquí hay dos variantes, el hecho de que todos los habitantes tengan la misma religión y recen a los mismos dioses, me parece convincente para la unidad política y el orden social. Sin embargo, como algunos historiadores modernos señalan, al existir tantos dioses, incluso más de una representación para un elemento, como por ejemplo el viento de acuerdo a la posición cardinal era encarnado por un dios diferente; Bóreas el viento del norte, Noto el viento del sur, Céfiro el viento del oeste y Euro el viento del este, tantas divinidades unido a las inclinaciones y relevancias a la hora de adorarlos, dificultan la unidad y el orden religioso.

En cuanto a las características de la religión griega, su base radicó en un politeísmo absoluto de divinidades antropomórficas “inmortales”, pero con un comportamiento humano. A diferencia de los dioses egipcios, aunque los griegos podían ser metamórficos, su representación y su estado natural era como hombres. Se cuenta que eran inmortales, pero al estudiar los mitos vemos como un dios puede asesinar, fulminar o simplemente desaparecer a otro, esto lo apreciamos en el caso de Asclepios; dios de la medicina, que muere fulminado por Zeus.

Algunos tebanos tenían el mito de que cada dios tenía un demonio que enfrentar el cual podía costarle la existencia. Sófocles mencionó en una de sus obras “cada dios tiene su talón de Aquiles”. Los dioses griegos padecían los mismos sentimientos que un mortal, para algunos helénicos los dioses envidiaban a los mortales ya que debido a la muerte vivían y sentían el amor de una manera especial. En cuanto a las penas que cargaran estas desaparecerían el día de su muerte. Los dioses al contrario tenían que cargar con las penas y las vergüenzas por toda la eternidad.

Los griegos tenían un poder supremo universal; las Moiras; diosas del destino, a las cuales tanto hombres como dioses estaban sujetos, por lo que no existía ningún dios omnipotente. La expresión de los griegos ante los dioses era la de no creer en ellos, sino reconocer su poder.[3] Según esta perspectiva no es una sorpresa que en Atenas al llegar los metecos y tener un contacto directo con los atenienses, estos reconocieran y asimilaran otros dioses que no fueran los suyos, creando una especie de convivencia pacífica entre dioses, ritos y creencias.

Los dioses griegos tenían como alimento la ambrosía, néctar siete veces más dulce que la miel, y el humo que emanaba de los sacrificios. De acuerdo a esta creencia los griegos tenían que mantener buenas relaciones con los dioses, lográndolo con constantes sacrificios que en su mayoría eran de corderos. A la hora de hacer sacrificios a los dioses, no se debía prestar importancia a los mitos que existieran del dios. Una futura esposa debía hacer un sacrificio a Hera, la diosa del matrimonio, sin importar que ella fuera una diosa cruel, perversa y sumamente vengativa. Fueron muchas las mujeres, en ocasiones hombres, que enfrentaron la ira de Hera y podía constar desde verlos desquiciados, hasta ver morir a sus familiares e incluso ellos mismos asesinarlos.

La vida para los griegos era concebida como un momento de tiempo efímero cargado de miserias enviadas por los dioses, por lo que se debía mantener a los dioses felices al ritmo de plegarias y sacrificios para que estos disminuyeran las calamidades y maldiciones a los hombres. La relación de los mortales con los dioses era una de respeto, a diferencia de los egipcios que tenían un temor absoluto a sus dioses. Los mortales y semidioses helenos en muchos mitos desafían a los dioses e intentan superar sus capacidades, esto se puede apreciar con el robo del conocimiento a los dioses, la ofensa de Níobe hacia Leto, el nacimiento de Ificles y Heracles, entre otros mitos.

Hesíodo en La Teogonía habla sobre la génesis de las divinidades griegas. Generalmente se conocen doce dioses que habitan en lo alto del Monte Olimpo, pero no siempre fue así, no siempre hubo una paz y un orden en lo alto del Monte Olimpo. El lapso de tiempo entre el origen del mundo y la subida al poder de los olímpicos, es llamado por algunos poetas como “el periodo oscuro”. Es este periodo el que Hesíodo en el siglo séptimo antes de Cristo nos describe en La Teogonía contando el origen del mundo y el linaje de los dioses. En la próxima entrada haré una síntesis de tan magnífica obra.

 


 

[1] Cardona, F. L. (1996), Mitología griega Barcelona, España, Edicomunicación S. A.,p. 7.

[2] Fuentes, R. (2009), Cultura General.

[3] Gómez Espelosín, F. (2001), Historia de Grecia Antigua ,Madrid, Ediciones Akal, S. A.

Purgación

Raiponce – Frimaire – 2013

 

Mon chère:

 

En el sueño desperté en el Purgatorio y no estaba Dante a mi lado. No me sorprendió que me encontrara en la séptima cornisa, allí dónde se purga la lujuria. Entre el humo y el castigo divisé a lo lejos a alguien que no logré descifrar, pero que sé que le quiero mucho, no sé si me explico. Me pedía a gritos ayuda y vi un inmenso y verde mar, pero al final resulta que no puedo hacer mucho, soy hijo de Atenea no de Poseidón.

La impotencia al ver sufrir a alguien que quieres es horrible, considero que es una de las peores sensaciones que podemos experimentar. Nuevamente la cobardía fue más valiente que mi curiosidad y decidí levantarme. Algún día espero saber como acabó esta historia.

 

P. D.: ni siquiera dormir se puede ya.

Barthélemy

The Infernal Devices: Clockwork Angel

The Infernal Devices: Clockwork Angel

The Infernal Devices: Clockwork Angel

En esta ocasión inicié el 2015 Reading Challenge con Cassandra Clare, esa magnífica escritora que me tiene atrapado en un mundo fascinante. The Infernal Devices, traducido al castellano como Cazadores de Sombras: los orígenes, es una trilogía previa a los sucesos ocurridos en la serie The Mortal Instruments. No obstante, al igual que como sucedió con historias como Star Wars, la génesis se creó posterior a la historia popular y primeramente publicada.

Los Orígenes aunque es una serie independiente a los Instrumentos Mortales la complementación y el hilo conductor de ambas series es enhebrado de manera eficaz, atractiva y cautivante por Cassandra Clare. Siguiendo los consejos de amigos y la propia escritora, las series deben leerse de manera intercalada para una mejor comprensión de la historia y personajes.

El primer libro de la saga The Infernal Devices, es Clockwork Angel (Ángel Mecanico) aquí continuamos con el mundo de los Cazadores de Sombras, mundanos, subterráneos y demás especies, pero cambiamos de escenario y ya no estamos en Nueva York, sino en Inglaterra, concretamente en el Londres de la época victoriana. Las constantes citas a autores de ese momento, como Oscar Wilde y Charles Dickens, al igual que las descripciones y paisajes pintados con letras, nos sitúan ante la literatura victoriana por excelencia, pero en nuestro día de hoy.

El motor y la trama principal de la trilogía son distintos al de los Instrumentos Mortales, pero no por ello se alejan del todo, al contrario, hay un proceso de complementación entre ambas series que a mí me resulta alucinante. Ahora conocemos la historia de Tessa, una joven que no es Cazadora de Sombras, pero que tras los hechos y situaciones que cambian su vida, se introduce en el mundo de los Instrumentos Mortales, así como las principales familias de ese mundo: los Lightwood, Herondale, Fairchild entre otras.

No me canso de alabar la capacidad de sincretismo de Cassandra Clare, en cada libro quedó más enganchado a la línea conductora y como se entrelaza no solo las religiones, sino también la cultura y la literatura. La riqueza intelectual de Cassandra me hace creer en que todavía existen buenos escritores, que aunque quizás no escriban un Quijote, dejan plasmadas obras ricas en conocimiento, entretenidas y apasionadas. No estamos ante meras obras baratas con contenido sexual explícito y del fenómeno del Best Seller.

No contaré la historia, os animo a todos a aventurarse en el mundo de los Cazadores de Sombras, eso sí enzarzaré a Cassandra Clare, nuevamente, porque creó personajes bien elaborados y para que nos enamoremos desde que solo leemos sus nombres. Es agradable saber la relación de parentesco que existe entre Will y Jace, como uno es heredero de la picaresca y el humor perverso, pero a la vez son independientes y uno no es la copia o prolongación del otro. En suma nuevos personas como Tessa y Jem también nos abrazan en encantos, dulzura y pasión. Y no puedo no mencionar al brujo encantador Magnus Bane, también recurrente en esta serie.

Ahora me moveré a la Ciudad de los Ángeles Caídos y volveré a Jace y Clary. Ya les contaré…

Califico este libro con un 5/5

2015 Reading Challenge

El Paraíso Recalibrado

…El paraíso no era un lugar soportable,
de lo contrario el primer hombre se hubiera adaptado a él;
este mundo tampoco lo es,
ya que en él se añora el paraíso o se da otro por seguro.
¿Qué hacer? ¿Dónde ir?
No hagamos nada,
no vayamos a ningún sitio,
así, sin más….

Dindon☪Brumaire

 

Caro Gabriel:

 

Edenia

Edenia

Últimamente todo marcha en orden. Silencios prolongados luego de las batallas, son quizás el sinónimo de la paz. Paz que tantos trabajaron y que tantas muertes cobró.

Las edificaciones ya están listas, fue cuestión de segundos, la magia de la reina Sindel y la princesa Kitana es alucinante. Los reinos vecinos no acudieron al llamado de la reina, así que no sé cuantas tardes más podré pasar echado en este elíseo.

Al momento me sobran ratos para explorar y adentrarme en estas tierras orgásmicas, que comparten muchas analogías con las tierras de Rivendell, que habité en una de mis vidas pasadas. Quizás sean las aguas o la magia que tanto asemeja a elfos y edenianos. La parsimonia de los astros en esta tierra tiene una eufonía placentera que se funde con el paisaje en una euritmia sosegada con la fauna.

Frigga

Frigga

Siguiendo el horizonte encontré a una sibila de verde. Iba montada en un cérvido coronado, tuve esa sensación que me impulsó a seguirla y no perderla. Para mí ella era una damisela Baratheon, por lo que razoné que el final de esta vida había llegado. Partiría para Poniente a comenzar la siguiente. Sin embargo, llegó al santuario de la Titanomaquia y en la calavera del hecantónquiro Briareo fue a posar.

Reflexioné por un lapso de tiempo y me acerqué. Me dijo que era Frigga, la calavera era el portal entre su palacio y esta tierra. Su nombre podría explicar la presencia del cérvido en estas praderas, pero su juventud hacía imposible su nombre. Al igual que otras tantas veces perdí el habla y sólo asentí con la cabeza.

La magia aquí esta presente en todos los lugares, pudo ser una ilusión, aunque ahora que lo recuerdo Frigga es una de las hechiceras más fuertes, no sólo de Asgard y los nueve mundos de Yggdrasil, sino de todos los mundos y las vidas existentes.

Ojala te vuelva ver pronto,

-Gao

Los Guardianes del Universo

Las Doce Casas del Zodiaco

Las Doce Casas del Zodiaco

Para algunas cosas no he crecido, sigo siendo el mismo crío que se levantaba a las 5:45 de la mañana para cepillarse los dientes y ver los episodios de Los Caballeros del Zodiaco antes de ir a clase.

Puedo decir que gran parte de lo que soy lo debo a las obras de magnos escritores como J. R. R. Tolkien, Dante Alighieri, Giovanni Boccaccio, Nicolás Maquiavelo, J. K. Rowling, Gabriel García Márquez, Charles Baudelaire, Cassandra ClareGeroge R. R. Martin, Julio Cortázar, entre otros tantos, pero también al manga y anime de Saint Seiya y los Caballeros del Zodiaco.

Tenía yo unos seis o siete años cuando quedé atrapado en la lucha de unos caballeros para defender no sólo a la diosa Atenea, sino también al mundo por medio de la fuerza cósmica y sus armaduras.

Los Caballeros de Bronce

Los Caballeros de Bronce

Todavía al día de hoy uso la expresión “dame tu fuerza pegaso” e incluso sigo leyendo y comprando los mangas aun cuando considero que Saint Seiya Omega ha sido un desastre de magnitud máxima en la escala Richter.

Entre las mejores cosas que puedo contarles del manga y el anime, creo que la forma en que se sincretiza la mitología griega con la escandinava en la Saga de Asgard, con la tradición judeocristiana  en la cuarta OVA, así como también el hecho de que existan santos mujeres y que utilicen una máscara para estar en igualdad de condiciones ante los ojos de los hombres me parece, aunque quizás machistas, fenomenal.

Shaina de Oficuo

Shaina de Oficuo

Las historias detrás de cada caballero, su signo zodiacal, la fuerza cósmica, la reparación de las armaduras por medio de la sangre y el precio y significado de los sacrificios creo que hacen de esta historia una de las más alucinantes y bien hechas.

Claro todo se perdió con la llegada de Saint Seiya Omega, pero bueno soy de la vieja escuela, de los antiguos chavales y las buenas caricaturas. Dejemos pues a las nuevas generaciones la labor de descubrir y escoger. ¡Qué viva el libre albedrío! Cierro colocando a los mejores caballeros de oro.

Mu de Aries y Aldebarán de Tauro

Mu de Aries y Aldebarán de Tauro

Saga de Géminis y Máscara de Muerte de Cáncer

Saga de Géminis y Máscara de Muerte de Cáncer

Aioros de Leo y Shaka de Libra

Aioros de Leo y Shaka de Libra

Dohko de Libra y Milo de Escorpio

Dohko de Libra y Milo de Escorpio

Aiorias de Sagitario y Shura de Capricornio

Aiorias de Sagitario y Shura de Capricornio

6 Saint Seiya

Camus de Acuario y Afrodita de Piscis

La Metamorfosis II parte

***Advertencia de contenido sexual explícito***

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…por el mundo estará y lo voy a encontrar.
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Éfeso, invierno

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Los días se tornaron grises para Calino. El verano fue largo y cálido. Llevaba su vida como un sinsentido. Sabía que debía continuar, no arrojarse a la melancolía, ni abrazarse a la añoranza y mucho menos sumergirse en un mundo irracional de preguntas sin respuestas.

Para qué mentir, lo cierto era que no había día que no pensara en Sileno, que no fuera a los estanques en busca de los cisnes y que no se tumbara al suelo a contemplar la Naturaleza. Sileno no le mintió, en efecto, la más gélida brisa y las lívidas nubes, todo le daba una sensación de compañía y sosiego, como si estuviera él entre sus brazos.

Calino y Sileno 1Recostado de un árbol el ensueño abrigó a Calino, fueron segundos, quizás horas, en las que estuvo atrapado en sueños de ambrosía y lujuria. Llegó el momento en que percibió otra presencia, sabía que no estaba solo. La brisa, para su sorpresa, le trajo ese aroma peculiar que sólo hallaba en Sileno.

Calino no quiso abrir los ojos, temía que fuera un sueño, uno más de los muchos que había tenido, y que al abrirlos todo se disipara. Pero la presencia se acercó, lo suficiente como para que Calino sintiera su respiración merodear su cuerpo desnudo. Sin más ademán Calino sintió que se agachó y le tomó una mano, mientras él colocaba la otra en su cabeza y acariciaba sus cabellos. No había dudas era Sileno.

Calino y Sileno 2Ya sin miedo, Calino abrió los ojos y corroboró que sí se trataba de su amado, de su Sileno. Sin embargo, notó que no lucía tal cual como se había despedido hacía un tiempo atrás. Una metamorfosis, sería la explicación que se haría Calino. Mas Sileno se levantó y le explicó que eso que estaba viendo era su realidad, eso mitad hombre y mitad bestia era él, así nació y así creció, como un Fauno al que otros llamaban Sátiro.

Al ver a Calino por primera vez y prendarse de amor acudió a su querido Tritón en voz de ayuda quien le permitió una metamorfosis humana, pero efímera. Calino saltó a sus brazos y en el más cálido y fuerte abrazo le susurró al oído que lo amaba, que siempre sería su Sileno, fuera hombre, sátiro o bestia.

Calino y Sileno 3La Naturaleza, el paisaje y esa tarde en Éfeso fueron testigos de los más apasionados y sinceros besos. Era como si tanto Sileno como Calino dejaran la vida en cada beso, como si no hubiera pasado tiempo entre ellos, o como si tuvieran que recompensar el tiempo perdido. Las ya notadas erecciones de ambos daban un toque erótico, viril y lujurioso. Sin más esperas y mientras sus lenguas estaban entrelazadas Sileno comenzo a masajear y acariciar el miembro cada vez más erecto y húmedo de Calino.

Calino y Sileno 4Excitado y extasiado Calino se arrodilló ante Sileno y comenzó a repetir los movimientos que hacía un rato Sileno le hizo a él, sólo que Calino le dio un toque más fuerte, algo en su interior le decía que Sileno quería más, que la parte bestia de Sileno no se saciaría con facilidad.

Calino frotó y frotó con tal firmeza que la humedad en el rabo de Sileno cada vez era más abundante, miró fijo a los ojos a su amado y procedió a emplear su boca. Humedeció tanto la entrepierna de Sileno que en segundos le llegó el sabor de ese manjar más dulce que el alimento de los dioses.

Con la lujuria a tope y resaltada a cada segundo, en viceversa, por ratos se turnaban y sólo se miraban, sonreían y continuaban. Sileno fue pasando con su lengua por todos los rincones del cuerpo de Calino.

Calino y Sileno 5En un inicio la cara de Calino reflejó miedo, pero Sileno fue acariciando y haciendo movimientos gloriosos con su lengua. Calino, solo gemía y pedía que continuara y no parara. El talento de Sileno fue tan grande que Calino sin más le pidió ser suyo completamente. Y fue Afrodita testigo de una de las entregas más emotivas y placenteras.

Calino y Sileno 6Finalmente y tras tan ardua jornada, extenuados se tumbaron en el suelo y se entregaron a los brazos de Morfeo. Juntos, abrazados y albergando una nueva esperanza de su gran amor, disfrutaron el calor de dormir acompañados. Calino tenía muchas fuerzas que recuperar y Sileno soñaba con la hora de entregarse él completamente a Calino.

Primera parte del relato aquí: La Metamorfosis