El Romanticismo Oscuro

Albert_Bierstadt_-_Mount_Corcoran-1Durante principios y mediados del siglo XIX el Romanticismo se bifurca en Norteamérica siendo notable dos ramas o corrientes dentro de este movimiento artístico, literario y político.

De un lado, y encabezado, por Ralph Waldo Emerson y Henry David Thoreau, encontramos el trascendentalismo, donde el idealismo puro prevalece y se centra en la creencia y los valores del alma y la luz interior.

No se debe pasar por alto que el trascendentalismo tiene su cuna en un movimiento de reforma dentro de la Iglesia Unitaria y que tiene como norte extender el pensamiento sobre el Dios interior y la intuición de cada individuo. En esa dirección que para los trascendentalistas, tanto el hombre como la naturaleza gozan de una bondad innata albergada en un interior brillante.

577f2ff46e31791303c338d3699c2a958a4f3ff1Por otro lado hallamos el romanticismo oscuro con visiones menos optimistas del ser humano y la naturaleza. Aunque son estudiadas como dos vertientes del Romanticismo, el romanticismo oscuro es una reacción contra el idealismo trascendentalista y es representado por autores como Edgar Allan Poe, Nathaniel Hawthorne y Herman Melville.

Dark+Romanticism+Fascinated+with+evil,+madness,+murder,+and+deathEn este lado oscuro se explora al ser humano como un ente propenso al pecado y la autodestrucción. Es una médula puramente romántica que evoca incluso muchos de los postulados de la génesis romántica; el sturm und drang.

El punto de encuentro de ambas corrientes estribó en el reconocimiento de una espiritualidad en la naturaleza y el hombre, pero mientras los trascendentalistas lo veían como un punto mediador entre Dios y el hombre, los oscuros negaban cualquier noción de perfectibilidad humana. La naturaleza era concebida como una manifestación de verdades oscuras que el hombre tenía que enfrentar y que no daba lugar a ningún tipo de reforma social.

IMG_1195

cd5e3d047fbe6a222057b31a9b88911eLas obras de los oscuros eran retratos de individuos que fracasaban en sus intentos de reformas positivas. Las atmósferas estaban cargadas de elementos de horror, temas sobrenaturales y macabros, en suma a sufrimientos y tragedias. Todos estos ingredientes hacían al hombre propenso al mal y tenían consecuencias psicológicas funestas donde priman el pecado, la culpa, la venganza y la locura.

oehme_procession-webEn ese escenario que menciono, y sumando los grandes dotes de la literatura gótica clásica, se crearon los cimientos para la literatura de terror moderna. Los románticos oscuros pretendieron revelar verdades primitivas e irracionales usando el simbolismo para soslayar la pura razón.

Los motivos terroríficos emergen como la espuma y personas enterradas vivas, mansiones decadentes y encantadas y los tormentos psicológicos se encuentran entre las pesadillas recurrentes que plasman la vergüenza y el pecado oculto de los autores y la sociedad.

El romanticismo oscuro es a mi juicio la variación más pura del Romanticismo fuera de las fronteras europeas y la rama que sobrevive hasta el día de hoy. Si miramos un poco a los éxitos de series y películas de las últimas décadas podemos encontrar esta esencia oscura de la que hablo. Incluso si hacemos la investigación más exhaustiva y psicológica todos estos preceptos sobreviven en el día a día de las relaciones sociales y nos acompaña muchas veces desde el alba hasta el ocaso.

75243f7a223607ebacbd4842949856432deb1d2f

 

Ideas para ratones de biblioteca

Como todo buen Ravenclaw una de mis actividades principales es la lectura. Soy del tipo de persona que siempre que ve una librería entra y compra uno o dos o tres libros, aun cuando tengo en los estantes de mi habitación y los archivos de la tablet, muchos libros que todavía no he leído. Y es que ya sea por títulos, portadas o recomendaciones, cada día tengo al menos un nuevo libro que quiero leer.

Sin liarme más a lo que voy. En este proceso que os cuento me enfrento muchas veces a un fenómeno particular: muchos libros por leer, pero no saber cuál escoger. Es una dicotomía horrible y en esa lucha por seleccionar “el libro siguiente” a veces pasan días, semanas, incluso meses, en los que no leo por no saber cuál leer.

En suma a esto, trato cada día que pasa en convertirme en una persona minimalista, pero por ahí voy en la vida comprando muchas cosas innecesarias y dándole valor emotivo a objetos que me cuesta mucho desechar. En estos dos senderos caóticos de mi vida, encontré una unión en una fotos que estaba viendo el otro día así que dije: manos a la obra.

Hace varios años que practico la aromaterapia y comprar velas de aceites esenciales se convirtió en parte de mi estilo de vida. Más allá del factor económico, lo que me afecta muchas veces es que quedo cautivado con los tarros y se acaba la vela y no lo quiero tirar a la basura. Es aquí donde el internet me hace la serendipia en una foto y encuentro una forma divertida y pragmática de reciclar este envase y por aquí os la muestro.

A9162D48-A84C-40E1-B2EA-DDC9D39C3BE0Lo primero es seleccionar el tarro. Luego hacer una lista de todos los libros físicos y electrónicos que tengan y no han alcanzado a leer, una vez hecha se recortan los títulos. Sin son como yo, recomiendo dejar algunos trozos de papel en blanco para seguir añadiendo títulos a medida que pasen los días.

También señalo que por cuestión de orden y sentido, las sagas de libros sólo escriban el título del siguiente que les corresponde cronológicamente. Todos los recortes se doblan para no ver el título y se depositan en el tarro que finalmente se cierra, se agita un poco y luego que el azar nos diga cual es el siguiente libro que empezaremos a leer.

IMG_0769Aquí comparto con vosotros mi siguiente lectura y espero seguir con los ánimos para reseñarlo por aquí una vez termine el libro.

 

Saludos a todos.

El cuento en América Latina

Cuentos latinoamericanos : antologíaNo es una sorpresa para muchos de ustedes mi admiración y devoción hacia Julio Cortázar. En ese ámbito y mientras leía las Clases de literatura (Berkeley, 1980) me tropecé con una interrogante interesante. Cortázar menciona:

Tengo la impresión de que hasta este momento al menos yo no conozco ningún trabajo crítico que responda de manera satisfactoria a por qué en América Latina el cuento es tan popular y alcanza una calidad que lo coloca al nivel de los mejores que se puedan imaginar o escribir en el planeta.

Esta cuestión quedó haciendo ecos en mi mente y me motivó a hacer una búsqueda crítica del tema e intentar, al menos, responderla o presentar las teorías más acertadas sobre el rol del cuento en la sociedad y la literatura latinoamericana.  A fin de que el subtítulo de esta página es “Cuando empecé este blog el dinosaurio todavía estaba allí”.

Tuve la oportunidad de tomar cursos de literatura en Latinoamérica (Puerto Rico, Colombia) y en Europa (España, Bélgica, Francia). Debo tomar el camino de algunos críticos y señalar que, en efecto, hay un tratamiento diferente del cuento en este lado del hemisferio. Mientras los currículos y las materias europeas suelen galardonar y hacer una oda del género llamado novela, el cuento queda rezagado a un segundo y tercer plano de inferior importancia y valor literario. Tanto en Madrid como en París y Bruselas, y posiblemente cualquier otra ciudad europea de corte occidental, la novela es el máximo escalón del desarrollo literario, mientras que el cuento pasa a ser un género que como el arte contemporáneo es mal estudiado e interpretado.

Desde México y la cuenca caribeña, por toda Centroamérica, pasando a través de los países hispanohablantes en América del Sur y llegando a Brasil, encontramos grandes cuentistas que destacaron desde la formación de las jóvenes naciones hasta la actualidad como grandes cuentistas. Dentro del mismo escenario hallamos la contraparte; un público latinoamericano apasionado que como bien señaló Julio Cortázar ama y espera los cuentos.

Si miramos currículos académicos de diferentes universidades americanas y europeas o Cuando hablamos de “literatura universal” y hacemos una búsqueda de “clásicos universales” Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Horacio Quiroga, Gabriel García Márquez, son algunos de los nombres que veremos en repetidas ocasiones en el proceso de ese pequeño experimento que menciono.

Leyendo, y haciendo la investigación pertinente sobre el tema, me encontré con críticas cargadas de prejuicios históricos. Así por ejemplo la primera teoría europea que intenta explicar este fenómeno que llamaré cuento > novela en Latinoamérica, dice que esto sucede porque sus habitantes son seres incultos y vagos que no les gusta ni leer mucho, ni escribir mucho. Salta a la vista que abandoné inmediatamente este planteamiento.

La otra suposición, que es aborda por Cortázar y que les presento el día de hoy, es contradictoria, pero interesante. Hay una médula romántica en los cuentos latinoamericanos que presentan una realidad muy latinoamericana que superó y rebasa barreras antes que en Europa. Esto se podría traducir de otra manera: en Latinoamérica no existe el peso de la modernidad o la añoranza del pasado. Un pasado que carga una lenta evolución que duró siglos.

El marco americano, en palabras de Cortázar, pasó de la conquista a la colonización y luego a la independencia en un lapso cronológico muy corto. Los escritores latinoamericanos se enfrentaron a un vacío evolutivo que los colocó ante una cultura moderna y una idioma que les permitió un sinfín de expresiones.

De acuerdo a esta interpretación, inconscientemente los escritores latinoamericanos se enfrentan a ese vacío que los ubica en una tenue línea temporal que los acerca a sus antepasados precolombinos que eran culturas orales, desde el río Bravo hasta la Patagonía. Los principales escritos de las culturas incaicas, aztecas y mayas presentan cosmogonía y mitologías por medio de pequeños cuentos o relatos cortos, si usamos la vara de medición europea.

El resumen de esta teoría en palabras más elaboradas sería que nuestros escritores están muy arraigados a esa etapa oral a la cual le hace falta una evolución de siglos y por consiguiente un cuento llega de forma natural a un argentino, mexicano o peruano.

Entraría aquí la principal contradicción a la teoría, culturas precolombinas de áreas como el cono sur de América o la taína en el Caribe, no gozaron de ese pasado glorioso y oral que si tuvieron México, Perú y Argentina. Por la tanto esta hipótesis interesante y jugosa tendría unos pies de barro que impide un escenario geográfico completo.

Ahora, alejándome de las palabras de Cortázar y las teorías expuestas, buscaré en los factores tiempo y espacio una respuesta a la importancia del cuento en la literatura latinoamericana. Para muchos críticos el cuento es el género literario más antiguo del mundo. El escritor y diplomático español Juan Valera señaló: “Habiendo sido todo el cuento el empezar las literaturas, y empezando el ingenio por componer cuentos, bien puede afirmarse que el cuento es el último género literario que vino a escribirse”. Esta analogía de sus palabras con el origen del cuento daría un punto al hecho temporal que separa los siglos de literatura evolutiva del continente europeo y el americano.

Sin embargo, no considero el paso de los siglos como el eslabón dominante que hace del cuento un género tan favorable y codiciado en América Latina. Aquí traigo a colación el surgimiento del Realismo Mágico y su éxito mundial que puso a muchos escritores latinoamericanos en el mapa literario global y a competir por premios y reconocimientos nunca antes soñados.

No es un secreto que imágenes como la de los buenos salvajes, culturas inferiores, países tercermundistas y otras visiones de inferioridad subsisten en un colectivo de sociedades occidentales. El éxito de García Márquez con “Cien años de soledad” y de muchos cuentos como “La gallina degollada”, “El almohadón de plumas”, “La noche boca arriba”, El aleph” y muchos otros, presentaron mundialmente una realidad latinoamericana muy distinta a la imaginada y pensada hasta el momento. Las letras en manos de nuestros escritores fueron capaces de plasmar una realidad mágica o una nueva forma y percepción de la realidad distinta a la europea y la oriental.

Ese “algo” nuevo que es tan difícil de explicar incluso para los autores latinoamericanos desarrolló más el cuento como género literario en el siglo XIX. Aquí es apreciable que si bien nos faltan esos siglos de evolución literaria, la producción y el cuento latinoamericano no ha sido estáticos en tan corto tiempo.

Para cerrar esta pequeña investigación, me alineo a las palabras del escritor argentino Mempo Giardinelli. En muchos países de América Latina las editoriales tenían muchas limitaciones. Esta industria, aunque no era nueva, si se enfrentó a un nuevo territorio lleno de restricciones; papelera, impresora, encuadernación etc. El espacio latinoamericano fue favorable al cuento, fueron muchas las revistas, periódicos y folletines que abrieron sus páginas a publicaciones cortas. La limitación de los medios jugó un papel importante en los escritores y el público en el hemisferio occidental.

Al igual y como señala Giardinelli considero que estos factores fortalecieron el género del cuento en América y entrando al campo del jugo el factor cultural y fraternal como moldes definitorios de nuestros escritores.

La Cabeza – Pedro Cabiya

La Cabeza

En alguna ocasión, en las cavilaciones de Lemriel, comenté que no suelo reseñar o hacer críticas literarias de escritores contemporáneos puertorriqueños. Esto por varias razones, la primordial es que en mi crecimiento y preparación, como estudiante de literatura, tuve la oportunidad de asistir y conocer a algunos gurús del ámbito, estando presente en la evolución hipster de la literatura puertorriqueña.

De otro lado, trabajé por un tiempo en una editorial y puedo dar fe que los puertorriqueños, si bien somos personas encantadoras, somos las personas que peor tomamos una crítica o señalamiento. Mi desarrollo cultural y social lo viví en Puerto Rico, donde actualmente me encuentro, pero antes hice mis estudios graduados en Europa y finalmente pasé varias temporadas en los Estados Unidos. Hay quien me diga que no soy la persona idónea para esta empresa.

Sin liarme más al grano, siempre, como sucede con el francés, hay excepciones y la novela La Cabeza de Pedro Cabiya merece la pena una perrogativa. Este autor puertorriqueño se coloca en el tope de la narración original dentro del reglón de los escritores puertorriqueños.

Las obras de Cabiya rompen con la percepción del lector y dan un giro al lenguaje, alejándole de la narrativa tradicional del siglo XX puertorriqueño. Es cierto que sus letras pueden navegar entre un surrealimo desmesurado con toques del tan codiciado realismo mágico. Sin embargo, Cabiya logra pasar en línea paralela entre ambos estilos sin mojarse completamente en uno de ellos.

En La Cabeza se nos cuenta sucesos irreales desde el punto de vista humano y científico, pero tratados con la armonía de la cotidianidad social y cultural puertorriqueña. No es menos cierto que conservar la mitad del cuerpo de su esposa tras un accidente, convirtiéndola en un híbrido mujer/máquina, es absurdo y tremendista. No obstante, la tranquilidad y normalidad con que se cuentan los hechos nos hacen vivir el momento y no dudar de la ficción del mismo.

El día a día que se narra en la novela es un retrato pintoresco, grotesco y sobre todo real de la sociedad contemporánea de Puerto Rico. La mezcla de valores, la relatividad del lenguaje el uso coloquial de palabras y modismos boricuas, nos sumergen de lleno en un ambiente con pinceladas del sci-fi, splatter y gore.

La Cabeza entrelaza la violencia, la anormalidad, la sensualidad y la infidelidad como estéticas del arte, haciéndonos sentir asco, repulsión, excitación y éxtasis, en cada línea leída. La historia de Gloria y Daniel nos adentra en una cotidianidad caótica pero hermosa. Cada nombre en la novela tiene su dualidad esotérica y contraparte en las tradiciones judeo-cristianas, algo que como supondrán me ató y enamoró desde el principio.

Otro aspecto a señalar es que La Cabeza goza de una estética morbosa y sexual que puede extrañar, pero deja mucho que pensar y analizar. Daniel es infiel, pero en sus prácticas sexuales libera todo el amor y frustración que siente por Gloria que es utilizada por su enfermera Raquel como un objeto sexual. Las gráficas descripciones en estas escenas nos pueden colocar ante juicios duales y erecciones incómodas.

Cierro señalando que la forma en que son destruidas las barreras entre lo real y lo inverosímil son, a mi juicio, los pilares de esta magna novela. El dominio de lo abyecto le da un título destacado a Pedro Cabiya dentro de la Literatura Puertorriqueña.

Califico esta novela con un 5/5.

badge-home-2d9db8a46455f8f5ba6fb30fbe7c637f.png

Un señor muy viejo con unas alas enormes

Un señor muy viejo con unas alas enormes.pngPor algún motivo que desconozco no había leído este cuento que tenía en mis pendientes. Como parte del reto de lectura este mes correspondía a una obra de un autor ganador de un Nobel, entonces agarré Un señor muy viejo con unas alas enormes de Gabriel García Márquez.

En este cuento García Márquez no abarca mucho sobre cuestiones geográficas y factores escénicos del ambiente y los personajes, sino que va directo al grano, presentándonos un suceso fuera de lo normal en una sociedad común que bien podría estar ubicada en Colombia, Nicaragua, Argentina o cualquier lugar latinoamericano.

Luego de una tormenta aparece en las afueras de la casa de Pelayo y Elisenda un ser muy viejo y alado. A pesar de que nunca es confirmado en el cuento, tanto los protagonistas como sus vecinos, coinciden con que el ser es un ángel. En principio, es posible, que la senil criatura fuera tratada con el decoro que un ángel amerita, sin embargo, pocos días transcurren para que el mismo sea encerrado en un gallinero y tratado como una atracción de circo. Los vecinos incluso pagan cinco centavos por ver al ángel.

Más allá de las clásicas sensaciones que sentimos al leer a García Márquez, en esta ocasión no pude sacar de mi mente La metamorfosis de Kafka. Y es que tanto el cuento del ser alado como la novela de Gregrorio Samsa nos señalan la deshumanización del ser humano de rabo a cabo.

Las actitudes de Pelayo y Elisenda son congruentes a las de los señores Samsa luego de la metamorfosis de su hijo. En ambos casos vemos el reflejo de una sociedad que con el día a día pierde el calor o tacto humano, mientras continúa su vida a un ritmo bastante esnob.

Tanto Gregorio Samsa como el ángel son reducidos a condiciones animalescas, en las cuales se les priva de valores y tratamientos humanos. El trato social en los dos escenarios, plasma un retrato de la evolución del hombre que no es tan esperanzador o positivo como nos suelen hacer creer en cada curso de ciencias o historia que acudimos.

De manera curiosa, el final del cuento también guarda nexos con la metamorfosis de Kafka. Tras la muerte de Gregorio Samsa la familia volvió a vivir. Pelayo y Elisenda lograron enriquecerse con la presencia del ser alado en su casa y fue cuando el mismo alzó el vuelo y desapareció que dieron las gracias y recuperaron su felicidad.

No me atrevería a señalas si la historia del ángel es más alentadora que la de Gregorio. Considero que una buena dosis kafkiana recorre el cuento de García Márquez, que acentúa su agridulce sabor al poner como protagonista una criatura celestial. Es muy probable que incluso este cuento sea más desalentador. Como es apreciable en las últimas letras la gente dejó de visitar al ángel por la aparición de un nuevo fenómeno, una mujer araña. Creo que esa imagen que nos dejó el gran Gabo, es el retrato por excelencia de nuestra sociedad contemporánea.

Califico este cuento con un 5/5.

badge-home-2d9db8a46455f8f5ba6fb30fbe7c637f.png

El Chico de las Estrellas

9788408146872En ocasiones hay libros que llegan a nosotros sin buscarlos o quererlos, ya sea por la recomendación de un amigo, alguna fotillo que vemos en las redes o simplemente una portada cautivadora que te atrapa mientras caminas por la librería. Estas situaciones que menciono, me han pasado muchas veces y qué grandioso hado porque siempre ha dado en el clavo con un libro perfecto para mi momento o estado de ánimo.

Fue por la foto que colgó un chico guapo que acoso en las redes sociales que di con El Chico de las Estrellas de Chris Pueyo. Brevemente, es impactante la historia de este chico que apenas tiene veinte años y va por un muy buen camino. No sé explicar lo ocurrido, desde la primera letra hasta la última mi piel se erizó y en más de veinte ocasiones puedo decir que sentí fusionarse la historia del Chico de las Estrellas con la mía. Un revoltijo de emociones que me encantó y desencantó.

En esta novela encontramos los traumas y miedos de muchos jóvenes en su día a día. La lucha del Chico de las Estrellas es la de muchos chicos que buscamos aceptación y encajar en un mundo enfermo y cruento, pero que en el proceso de adaptaciones experimentamos tantas emociones y experiencias dignas de ser contadas e inmortalizadas.

Marqué casi todo el libro, por lo que no me pondré a enumerar mis frases favoritas o a realizar un análisis psicológico de personajes y tramas. Prefiero felicitar a este joven por lograr una magna obra que puede llegar a conmover incluso a adultos o jóvenes adultos que ya vivieron muchas de sus experiencias.

El texto rompe con muchos de los cánones literarios, así como también con reglas gramaticales y lingüísticas. Como estudiante de filología que fui esto lo vi atroz, pero como licenciado en historia del arte que también soy, lo sentí magnífico, algo dadaísta. Es complicado, ni yo mismo me entiendo.

Las técnicas literarias me gustaron y ese afán de romper con la tradición y hacer al espectador parte de la obra es fenomenal. Ahora bien, el uso de la tercera persona y el abuso de la captatio benevolentiae es lo que señalo como negativo y lo que me impide dar una valoración y apreciación de excelencia.

Lo mencionado y que en mi caso, un fanático empedernido de los clásicos, el Romanticismo, el Donosti SoundAmaral y más que nada de La Oreja de van Gogh, (tengo tatuado guapa por algún rincón de mi cuerpo) sabe reconocer a leguas las letras de ellos. En muchos casos el autor hizo suyas estrofas de canciones de LOVG y Amaral y no se dio el crédito pertinente. Esto es un poco feo. Casi dos años tomando el autobús Toledo-Madrid y llegando a Plaza Elíptica me dio furia al leer Príncipe Pío, pero eso son issues personales, muy míos, muy de mi caos.En general, os invito a darle una oportunidad al Chico de las Estrellas, no se arrepentirán.

Califico este libro con un 4.5/5.

2016

De Alemania a la Argentina

16 de agosto de 1920

Charles Bukowski

Charles Bukowski


 

17 de agosto de 1891

Oliverio Girondo

Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.

Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo…
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.

Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Into the Wild (2007)

Into the Wild, Poster

Into the Wild, Poster

No sé si fue el sentimiento de decir adiós a algún sueño o alguna excusa para sacar a pasear a la nostalgia y la melancolía, pero por una cuarta o quinta vez, la fuerza me empujó a ver la película Into the Wild. Hacia rutas salvajes, en castellano, está basado en el libro homónimo del escritor Jon Krakauer.

Este film narra la historia verídica del joven Christopher McCandless. Decepcionado y hastiado de las costumbres y el estilo de vida de su familia y las personas cercanas a su círculo, Christopher una vez se graduó decidió vivir como un nómada por diferentes estados de los Estados Unidos, un auto exilio de una sociedad decadente. Christopher es uno de los típicos héroes que carga una lucha eterna consigo mismo y su naturaleza, desgraciadamente su valía y brillantez no fueron suficientes para salvarlo de su propio ser.

into-the-wild1

Las crisis y los problemas familiares de Christopher lo llevaron a refugiarse en los libros desde temprana edad, desarrollando un afín predilecto por las obras de filosofía naturalista y existencialista, piezas claves y fundamentales a la hora de tomar su decisión. Christopher no es muy diferente a Alonso Quijana quien se refugió en sus libros de caballería y se hizo a si mismo un personaje literario, en su intento por medrar una sociedad decaída.

into-the-wild-horses-731087

A lo largo de su viaje hizo un recorrido desde el sur, oeste y norte de América, pasando por California, Oregon y South Dakota. Conoció a diferentes personas, nuevas costumbres, visiones de mundo, pero también nuevas decepciones que lo hicieron tomar su más radical decisión; irse a vivir a Alaska sólo en contacto con la naturaleza.

Into-the-Wild-upcoming-movies-216158_1024_768

Into the Wild te enfrenta a una realidad que desde antes del 1996, año que se desarrolla la trama, se refleja en la sociedad y hasta el día de hoy se arrastra; la deshumanización del hombre. Desde muchos años antes de los noventa es palpable la gran crisis en los valores humanos, algo que va más allá de cuestiones religiosas. El respeto, la tolerancia, la caridad, el entendimiento, el apoyo y muchos otro valores, son cuestiones humanas que irónicamente apreciamos más en los animales y plantas que en la sociedad.

magic-bus-l-1

Al finalizar este film nos quedamos con un agridulce sabor de labios, por un lado enfrentamos a una sociedad corrompida que nos llena de frustraciones y desengaños, pero por otra parte reconocemos que no podemos vivir en soledad y la película nos echa en cara la necesidad que tenemos de los demás. Christopher aprendió mucho a lo largo de su corta vida. Sin embargo, las lecciones mayor, que a mi entender, fueron el perdón y la aceptación, llegaron un poco tarde. Un mal golpe de suerte acabó con su vida y su sabiduría.

into the wild27

Califico esta película con 9/10.

La Locura en la Literatura

«Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco.»

The Absinthe Drinker by Viktor Oliva

The Absinthe Drinker by Viktor Oliva

En esta entrada, al igual que en la de ayer, exploro y continúo la línea de investigación de las figuras literarias, retóricas y tropos. Desde el Antiguo Egipto hasta en la recién nacida república de Crimea, en la mayéutica de Sócrates, entre las líneas de Cervantes y tan reciente como en Canción de Hielo y Fuego, la locura ha sido, es y será un tema vitalicio en la literatura.

Tal y como sucede con la mayoría de los tópicos y conceptos, la locura no ha sido un término estático y uniforme. El pasar de los años, la evolución, en ocasiones retroceso, del hombre y sus paradigmas sociales, han ido cambiando y moldeando las nociones y perspectivas sobre la locura.

En la misma dirección que cambian las explicaciones y razones sobre la locura, también lo hacen las ideas y representaciones del loco, el demente, el perturbado, el desequilibrado, el chalado, el chiflado, el lunático, el maniático, el esquizofrénico, el ido, el majareta y el atolondrado. La sabiduría del vulgo decidió un día que la locura era una enfermedad de la psique, que se refleja en el aspecto físico de la persona. Esta teoría, sin ser probada, fue de mucho agrado no sólo a la sapiencia popular, sino también para los artistas pictóricos y literarios occidentales, y al decir occidentales me refiero a todo lo que está más allá del oeste del meridiano 30 y si me ajoráis, incluso diría que desde el meridiano 60.

PathosEn la Antigüedad, a pesar de que civilizaciones como la del Nilo y el Indo dejaron evidencia sobre comportamientos y tratamientos para lo que se pasó a denominar como personas inestables, fue en la Grecia Clásica donde mejor se elaboró y trató el tema. La locura en la Antigua Grecia no puede ser entendida sin la comprensión de los conceptos Pathos y Psyché.

El Pathos griego hace referencia a todo lo que el hombre siente y experimenta en su Ánima, como la tristeza y la pasión. De otro lado la Psyché representa las enfermedades y los padecimientos. Pathos y Psyché no son conceptos opuestos, tampoco complementarios, él uno existe ligado al otro en igualdad de condiciones e importancia. Hay quienes se aventuran a decir que el Pathos es el centro y la Psyché un complemento imposible de desarrollar sin su eje.

6451599559_10330b6c12Teniendo los padres de la filosofía estas nociones, no es de sorprender que en su génesis la disciplina de la filosofía naciera como un vehículo espiritual para doblegar y deshacer las pasiones del alma. Los primeros helenos aterrados e intentando no caer en el Hybris; la desmesura total, ataron el camino y el destino del hombre al de los dioses.

La locura en la península griega se asoció con los excesos, el libertinaje, los abusos y la violencia. Sin embargo, el carácter divino trajo la primera dicotomía sobre los locos: por un lado eran temidos y rechazados por las atrocidades que les eran asociadas, pero otros los admiraban pues encontraban en ellos lo irracional de lo divino.

El avance en la medicina griega dividió la locura en cuatro Manías asociadas a un dios particular:

  • Apolo – locura profética
  • Dionisio – locura telesiaca
  • Las Musas – locura poética
  • Afrodita – locura erótica

La individualización del hombre griego, abrió las puertas a la “cultura de la culpabilidad” donde ahora las personas liberaron a la divinidad y a los dioses de cualquier culpa o comportamiento humano. Fue esa la herencia que acogió y adoptó Roma, y el futuro cristianismo, naciendo así el famoso Libre albedrío en el cual se exime a un dios o a un demonio de ser los responsables de las calamidades y enfermedades del hombre y se culpa al juicio y a las conductas humanas.

El paso a la Edad Media y usando como cimientos los adynata de la Antigua Grecia, en los que se enumeraba lo imposible, creó el escenario para un nuevo tópico literario El mundo al revés. La escolástica medieval le sacó todo el jugo a este nuevo tropo, desde sus descripciones sobre el Paraíso y los ángeles, hasta sus paradojas, juegos de palabras, retruécanos e ilustraciones. El mundo del Arte Medieval donde carecían la uniformidad y la perspectiva, también se lucró de las nuevas visiones del mundo y concepciones sociales.

WitchdoctorEn la Edad Media fue donde se fraguó la idea de que la locura era el resultado de un pacto con el diablo. Nacieron aquí las representaciones de las brujas y los hechiceros como personajes alocados controlados por fuerzas maléficas. La visión católica perpetuó la idea de que el loco es culpable de su locura pues su debilidad moral lo hizo preso de su enfermedad.

El tópico del mundo al revés continuó su vigencia en el Renacimiento y se extendió hasta el Barroco. Los nuevos cambios sociales y culturales fueron alejando a la locura del alma y la acercaron más a los orígenes físicos, teniendo gran auge la Teoría de los Humores. Aunque no voy a entrar en detalles sobre la misma, es notorio ver como se fue distanciando la asociación locura-alma y el origen sobrenatural de la locura.

sexy-priest-nunLa jocosidad y el sarcasmo se beneficiaron del loco como personaje literario y pictórico. Francisco de Quevedo con sus obras jocoso-morales como El Buscón, Erasmo de Rotterdam dándole vida a la Dama Locura y como vamos a dejar pasar por alto a Miguel de Cervantes y El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha. Estos son sólo algunos de los grandes literatos que se encargaron de tratar la locura desde la perspectiva de su sociedad y como mecanismo de protesta, burla y señalamiento.

Caspar David Friedrich, Der Wanderer über dem Nebelmeer. 1818.

Caspar David Friedrich, Der Wanderer über dem Nebelmeer. 1818.

Ya con el Romanticismo se rompieron los esquemas, la teoría e incluso las verdades. El Romanticismo abogó por la máxima libertad y rebeldía, la locura que tras la Ilustración había sido vista como la culpable de los males, ahora tendría riendas sueltas y abrazada con la imaginación andaría sin temor a nada. Las obras artísticas de todo el periodo vanaglorian y exaltan a la locura, que aunque ya se venía viendo como algo físico y no anímico, ahora se idealiza y se tomo como arquetipo y estilo de vida.

A partir de la llamada Modernidad, hasta nuestros días, la locura es tratada en la literatura con infinidad de formas. En el Londres de Bedlam el autocontrol es el antídoto contra la locura. En la Francia del Realismo y Naturalismo de Gustave Flaubert, Charles Baudelaire, Paul Verlaine y Arthur Rimbaud, la locura era arte, promoviendo lo mórbido y lo patológico. Mediante la enfermedad y el sufrimiento el espíritu se encendía y se liberaba. En muchas ocasiones se recorría al hachís, el opio y el ajenjo como vías de ayuda para alcanzar la genialidad y acentuar el dolor.

Francisco de Goya, Fantasías, brujería, locura y crueldad

Francisco de Goya, Fantasías, brujería, locura y crueldad

La locura es un algo que no deja de ser aterrador como fascinante, verdad como ficción, atrayente como repelente. A manera de conclusión digo que la locura sigue conservando la dicotomía que la acompañó desde los tiempos antiguos. La sociedad actual ha sabido sacarle provecho y beneficios al personaje del loco y el mundo que con él se envuelve.

Mary Wollstonecraft nos dio el barro y los pies del loco gótico; personaje y arquetipo que jamás desecharemos. El Romanticismo popularizó la dulce locura en la figura de Ofelia y la víctima femenina. Finalmente gracias a Bertha Manson la loca maníaca se comercializó y se extendió hasta la Chochinchina. Para acabar citó a Sigmund Freud quien dijo que el arte nace de la neurosis y por consecuente de la locura. Cierro con una de mis frases favoritas de la encantadora Virginia Woolf:

“Como experiencia puedo asegurarles que la locura es extraordinaria y no debe ser despreciada; en medio de su lava aún puedo encontrar la mayor parte de las cosas de las que escribo, ésta explota de un todo que tiene forma acabada y no en meros fragmentos como ocurre con la cordura.”

Adynaton: Las Fronteras de lo Imposible

Antes los ríos caudalosos resbalarán desde el vasto mar,
y antes el año invertirá el orden de las estaciones,
que mi cariño hacia ti se cambie en el fondo de mi corazón.

Adynaton by Hewsan

Adynaton by Hewsan

El Adynaton es una figura literaria familiarizada y vinculada con las hipérboles y en ocasiones con las comparaciones. Sin embargo, cabe señalar que mientras una hipérbole exagera desmesuradamente el contenido del discurso y un símil o una metáfora nos dan comparaciones directa e indirectas; el adynaton señala y representa lo imposible. Existen quienes, por no adentrarse mucho en el mundo del saber y la razón, han clasificado los adynata como antítesis. Se les olvida a estas personas que lo que se opone o contrapone, no necesariamente es algo imposible.

Adynaton 2

Adynaton 2

La raíz del término se encuentra en el griego antiguo, incluso textos presocráticos son señalados y mencionados en los exempla. Es una figura literaria que se utilizó y está presente en la literatura latina, de aquí la adaptación gramatical y el usar la palabra adynata para su plural. Curiosamente el discurso y la narrativa alemana son los que más han dedicado estudios y utilizan el término adynaton con regularidad. Al hacer una búsqueda en Internet, encontramos muy buenas páginas y análisis sobre este tema en alemán e inglés.

Artículos menos elaborados y más vagos aparecen en francés, italiano, turco, holandés y croata. Tristemente, en español ni siquiera encontramos una página de Wikipedia que de primera instancia nos defina y ejemplifique el adynaton. Eso sí, aunque no se estudia el término ni su trasfondo, la ortografía y los gramáticos han puesto el grito en el cielo y han dicho que la castellanización correcta del concepto es Adinatón.

pigs_flyingEl filólogo Ernst Robert Curtius, en su obra Literatura europea y Edad Media latina, cap. 5, habló sobre el adynaton diciendo que Habitualmente se usó como protesta de amor eterno:

“Antes pasará esto y lo otro que deje yo de quererte”.

Otros ejemplos tradicionalmente citados son:

“Cuando las ranas críen pelo”.
“Es más fácil que un camello entre por el ojo de una cerradura que un rico entre en el reino de los cielos (Mateo 19,24)”.

Muchos literatos y estudiosos especulan, y yo aseguro, que en el adynaton está la génesis de uno de los tópico más impresionantes y atrayentes de la literatura;  “el mundo al revés”. Y allí no acaba el asunto, hablando en términos bíblicos y religiosos citó a Isaías capítulo 11:

El lobo habitará con el cordero,
el leopardo se acostará junto al cabrito;
ternero y leoncillo pacerán juntos,
un chiquillo los podrá cuidar.
La vaca y la osa pastarán en compañía,
juntos reposarán sus cachorros,
y el león como un buey comerá hierba.

El mundo al revés. J. Bosch.

El mundo al revés. J. Bosch.

La historia de la salvación y el mundo idílico que nos ofrecen no sólo los textos cristianos, sino la gran mayoría de libros sagrados de las principales religiones, son un puro adynatón. A propósito y sobre el capítulo 11 de Isaías, arriba citado, a mí me trae a colación uno de mis poemas favoritos de Luis Buñuel; EL ARCO IRIS Y LA CATAPLASMA

¿Cuántos maristas caben en una pasarela?
¿Cuatro o cinco?
¿Cuántas corcheas tiene un tenorio?
1.230.424
Estas preguntas son fáciles.

¿Una tecla es un piojo?
¿Me constiparé en los muslos de mi amante?
¿Excomulgará el Papa a las embarazadas?
¿Sabe cantar un policía?
¿Los hipopótamos son felices?
¿Los pederastas son marineros?
Y estas preguntas, ¿son también fáciles?

El arco iris y la cataplasmaDentro de unos instantes vendrán por la calle
dos salivas de la mano
conduciendo un colegio de niños sordomudos.

¿Sería descortés si yo les vomitara un piano
desde mi balcón?

Me aventuro a concluir que algo tan poco estudiado en nuestra lengua, como lo es el adynaton, puede ser el origen de muchos otros tópicos literarios, figuras retóricas e incluso de movimientos artísticos tanto pictóricos como literarios.

¿Acaso no es el Romanticismo un gran adynaton? ¿No era lo imposible uno de los puntos y apartados de los movimientos de vanguardia del siglo XX? ¿No es la explicación de lo imposible lo que dio origen a las religiones, dioses, fuerzas sobrenaturales y los pilares de muchas sociedades contemporáneas?

bjnbcjDando mi perspectiva como académico y dejando de lado mi juicio, considero que el adynaton se debe estudiar y comprender como un recurso o figura literaria desde la Antigüedad hasta el Medioevo. Desde el llamado Siglo de Oro y con la llegada de la Modernidad, hay que empezar a ver el adynaton como un tópico literario, tropo e incluso como un estilo de vida. En nuestros días donde impera la ciencia ficción y se a puesto muy de moda el concepto de “universos paralelos” evidenciamos que somos una sociedad, en su gran mayoría, heredera y llena del adynaton hasta el tuétano.