Un Mundo de Impresiones Fluorecentes

Frédéric Bazille, Autorretrato.

Frédéric Bazille.

Frédéric Bazille fue un pintor impresionista francés que alcanzó el renombre en el mundo de la plástica por sus pinturas de retratos.

Las obras de Eugène Delacroix fueron las que lo motivaron a entrar en el mundo de las bellas artes y es palpable en casi todas sus pinturas la influencia y el toque de Delacroix.

Una vez se trasladó a París y conoció a Pierre-Auguste Renoir confirmó su nueva profesión y el estilo artístico que trabajó y del cual formó parte; el Impresionismo.

Bazille fue amigo cercano de Claude Monet, Alfred Sisley y Édouard Manet; amigos que sin duda alguna impactaron y aportaron a la evolución artística de Bazille.  Más que amigos fueron mentores y vehículos de retroalimentación que colaboraron mutuamente en sus carreras.

Auguste Renoir, Portrait of Frédéric Bazille. 1867.

Auguste Renoir, Portrait of Frédéric Bazille. 1867.

A la edad de veintitrés años Frédéric Bazille realizó la mayoría de sus obras más asombrosas, destacadas y reconocidas. Desafortunadamente Bazille murió en combate en la guerra Franco-prusiana. Su fallecimiento a temprana edad es otro de los infortunios y sinsabores de la vida que se llevó a un joven promesa para el mundo de las bellas artes.

Sumado a esto, Bazille no es un pintor muy estudiado fuera del marco francés o el continente europeo. Libros y tomos que han sido dedicados al estudio del Impresionismo a penas lo mencionan.

Frédéric Bazille, El pescador con la red. 1868.

Frédéric Bazille, El pescador con la red. 1868.

Los desnudos que pintó Bazille, en su mayoría masculinos, son a mi interpretación parte de sus mejores elaboraciones. Nuevamente en Frédéric Bazille apreciamos la belleza de la anatomía humana, pero más que nada la armonía y el éxtasis que se obtiene tras la fusión de la desnudez y la Naturaleza.

El ambiente y los escenarios son la otra mitad que complementa y hace exquisitos los desnudos. El toque impresionista de los paisajes define y aporta simetría, profundidad e incluso deseo a un cuadro inanimado.

Para cerrar esta entrada, coloco dos obras parte de un análisis previo que realicé y al que llamé Homoerotismo entre amigos; The Bathers. En esta ocasión vemos una misma temática ambientada desde la plástica de dos artistas diferentes.

Paul Cézanne, Bathers.

Paul Cézanne, Bathers.

Frédéric Bazille, Escena veraniega, 1869.

Frédéric Bazille, Escena veraniega, 1869.

Ambas obras nos dan como resultado final una estética agradable al ojo humano del siglo XIX, pero también al de nuestro siglo actual, son obras en las que el cuerpo del hombre y la compañía masculina se acogen a una atmósfera natural paradisíaca, brindando un toque que aunque bien es homoerótico, cumple con los cánones sociales y cosmético de una sociedad machista, homófoba e hipócrita.

Alter-ego en vidas pasadas

«Hermano, detrás de tus pensamientos y sentimientos se encuentra un poderoso soberano, un sabio desconocido que se llama Yo Mismo. Vive en tu cuerpo y es tu cuerpo.»

EgonSchiele-PortaritEgon Schiele: fue un pintor y grabador austriaco discípulo de Gustav Klimt. Se convirtió en uno de los artistas más importantes del siglo XX siendo el iniciador junto con Oskar Kokoshka del Impresionismo austriaco. Interesado por el misticismo y las artes, aunque murió a la edad de 28 años, su producción artística fue muy extensa y de gran valor histórico-social.

Egon Schiele Autorretrato, 1911 naranjaSchiele ingresó a la Academia de Bellas Artes de Viena, pero el escenario conservador y cerrado lo llevó a la frustración y lo motivó a formar el Neukunstgruppe; un grupo de arte nuevo, en colaboración con otros artistas europeos.  Tras conocer a Klimt y tomarlo como mentor, Schiele dio riendas sueltas a los desnudos y las pinturas con connotaciones eróticas.  Sus pinturas muestran la emotividad sensual y la obsesión erótica en conjunto al tema de la soledad angustiosa.

Egon Schiele, Prediger Por medio del uso de las líneas cortantes y sus pinceladas particulares, Schiele no sólo expresó su realidad, sino que también mostró la dramática destrucción física y moral del hombre del siglo XX.  El color también fue un elemento protagónico en la pintura de Schiele, lo utilizó como un vocabulario que realzó y acentuó las características de su arte y el mensaje que pretendía llevar.  El espacio es visto por él de la misma forma que muchos artistas austriacos del siglo XX; como una suerte vacía que carga consigo la crisis existencial del hombre y el eterno conflicto entre la vida y la muerte que acaba en incertidumbre.

Egonself-portrait-schiele-1911-metSchiele fue uno de los artistas que creó más autorretratos en su época, e incluso si lo comparamos con los artistas posteriores estaría en las listas principales. Es por esta razón que se considera un artista que dedicó mucho tiempo a estudiar su propio yo.  Esta fascinación por sí mismo y algunas evidencias de cartas y libros del artista, nos dicen que fue admirador de Friedrich Nietzsche en especial de su obra Así habló Zaratustra.

Egon Schiele conjuntoEgon Schiele pareja

Egon Schiele, Autorretrato, 1910

Egon Schiele, Autorretrato, 1910