Política Exterior de Estados Unidos y Relaciones Transatlánticas

Inicié el seminario de Política Exterior de Estados Unidos y Relaciones Trasatlánticas con una lectura de Tocqueville, en esta entrada pretendo hacer una reflexión mínima de la misma, así como simples hipótesis que iré trabajando a lo largo de este curso y en las que tengo como norte llevar una visión objetiva de un tema controvertido que me afecta en primera persona y me resulta un tanto difícil trabajar con objetividad y dejar a un lado mi subjetividad y experiencias.

DE LA MANERA CÓMO LA DEMOCRACIA AMERICANA LLEVA LOS ASUNTOS EXTERIORES DEL ESTADO

Según Tocqueville, y con quién comparto algunos planteamientos, la Política Exterior estadounidense quedó marcada por dos grandes figuras de su historia y sobreviven hasta el día de hoy. De ante mano, me resulta interesante e importante el hecho señalado por el autor; la Constitución Federal estadounidense coloca la política exterior del estado en las manos del Presidente y el Senado, el pueblo poco pinta en ese paisaje.

history_washington-jeffersonLas figuras claves en la Política Exterior estadounidense son Washington y Jefferson. Ambos padres de la política estadounidense, abogaron por la cautela y la mesura, exhortando a un aislamiento, que coloquialmente se conocería como la no intervención en los asuntos de otros. Washington, a mi juicio, es consciente de que un aislamiento total y rotundo, aunque posible, no era lo viable o saludable, enfocando la precaución en las relaciones comerciales y los compromisos con otras naciones.

Jefferson fue un heredero de la política de Washington, pero la radicalizó y cerró al negar de forma absoluta los privilegios a naciones extranjeras. Ambas políticas mantuvieron en recato a Europa y propagaron la preponderancia y supremacía “americana” a la vez que cumplían el objetivo de mantener un gobierno estadounidense fuerte.

Estados Unidos, en comparación con Europa es una nación joven que pudo aprovechar y aprender de la experiencia de los viejos pueblos europeos. No obstante, recalco lo mencionado por Tocqueville “cualidades no necesariamente democráticas hacen a la larga que un pueblo domine”.

Washington señaló que una nación que se entrega al odio o el amor es esclavo de ellos, ahí no se aprendió la lección del gran padre. Hoy día los Estados Unidos se han entregado a estos sentimientos ante los demás estados y un cisma notable rompe con otro señalamiento de Tocqueville: “la política exterior estadounidense como un cuerpo aristocrático firme y culto no morirá”. No es cuestión de vida o muerte de la hegemonía estadounidense, pero es meritorio de atención las pequeñas brechas que traen cuestionamientos y planteamientos diferentes incluso dentro de los propios estadounidenses que a un paso lento intentan ajustar el futuro de sus relaciones y política exterior, tropezándose con su orgullo y prepotencia innata y retrocediendo los pocos pasos adelantados.

Como requisito final del seminario y con miras a la futura memoria por realizar, debo decir que tengo sobre veinticinco o quizás muchas más teorías de este tema con el que me relaciono directamente. Sin embargo, concentraré mi atención en este recorrido en las siguientes Hipótesis:

  • Dada las constantes intervenciones militares y políticas, el gobierno estadounidense no permitirá un plan para la integración o desarrollo de los estados latinoamericanos.
  • Dado los múltiples y diversos acuerdos, así como las bases militares, pactos comerciales y la Diplomacia del Dólar, el gobierno de Estados Unidos continuará con el proceso llamado Neocolonialismo.
  • La Defensa y la Seguridad global, así como la amenaza a las mismas, continuarán siendo los motores de la Política Exterior estadounidense. Este planteamiento servirá de excusa para la invasión de territorios y la violación del principio de libre determinación de los pueblos.
  • Estados Unidos no agilizará o alentará al Comité de Descolonización a resolver el estatus de los territorios No Autónomos: Guam, Islas Vírgenes de Estados Unidos, Samoa Americana y Puerto Rico.

Historia de Hispanoamérica: Las Relaciones con Estados Unidos

USA LatinamericaEstados Unidos, desde hace muchos siglos ya, ha tratado de proteger y expandir sus intereses económicos y estratégicos en la zona de América Latina. Desde que se empleó la Doctrina Monroe se vio todo el territorio de América como un apéndice económico de los Estados Unidos.

Estados Unidos ha tenido una amplia flexibilidad para ajustarse a los cambios en las diferentes áreas de América Latina. No sólo ha llegado a medidas unilaterales como la conquista militar, la hegemonía estadounidense ha logrado el consentimiento multilateral usando proyectos y protocolos que involucran los aspectos humanitarios.

6latinoLos líderes de Estados Unidos justifican sus acciones con un falso discurso en el que hablan y ven a los países latinoamericanos como una región atrasada que tiene la necesidad de un tutor. Hoy día nos espantamos cuando estudiamos la Segunda Guerra Mundial, la figura de Adolf Hitler y su ideología de hegemonía racial. No deberíamos impresionarnos tanto dado que con la visión de “misión civilizadora” Estados Unidos está propagando su supremacía blanca uniéndola a la teoría de modernización.

Casi el ochenta por ciento de  los proyectos que Estados Unidos desarrolló para el progreso de América Latina, en realidad han subordinado a Latinoamérica en sus asuntos exteriores. En general, se emplean diseños para otras áreas y no se toman en cuenta los problemas y necesidades de cada nación. Estamos hablando, por ejemplo, de proyectos de infraestructura en los cuales se crean casas con chimeneas y sistemas de calefacción sumado a autopistas con un espacio para la recopilación de nieve en islas tropicales donde ni en la próxima era de hielo caerá un copo de nieve.

imperialism_cartoon.pngLa política exterior de Estados Unidos ha cambiado desde el siglo XIX al XX e incluso en el XXI. En un inicio todo comenzó con el comercio con sus vecinos del sur, en un ambiente donde vigilaron la piratería en la zona del Caribe a la vez que cazaba nuevos mercados y vigilaba las intromisiones europeas en la que autodeterminó “su zona”.

access-mayo-latinoamerica-usbLa llegada de la Revolución Industrial cambió un poco la estética de América Latina ante los ojos yanquis, ahora veían toda el área desde México hasta la Patagonia como una fuente de materia prima y productos. Fue entonces cuando el territorio fue tierra fértil para las intervenciones con el propósito de mantener la paz y el orden. Estados Unidos asumió un rol de policía similar al de los caudillos.

La política exterior y las relaciones de Estados Unidos con América Latina nunca han sido estáticas. A mediados de siglo XIX el foco de atención se desvió hacia América del Sur cambiando los métodos de intervención militar por unos más sutiles y sofisticados como los préstamos y las sanciones económicas.  Guatemala, Cuba y República Dominicana, han sido algunos ejemplos de países donde la subversión utilizó la fuerza abierta. Principalmente sobresalen tres posturas diferentes que fueron características de un presidente estadounidense determinado. Así pues Roosevelt con su política de “civilizar,” Wilson con la de “democratizar”, y Kennedy con la de “reformar”.

Como efecto América Latina se sumergió en la pobreza y la miseria donde el poder político y económico está en las manos de las corporaciones multinacionales. En este proceso muchos estados latinos venden sus recursos naturales a manos extranjeras y también su soberanía.

AmericaLatina_550_2Algunos historiadores ven el panorama como un “lago americano” en el que imperan la política del garrote y la diplomacia del dólar. De 1898 a 1932 se dieron alrededor de 34 intervenciones militares en nueve naciones caribeñas: República Dominicana, Cuba, Nicaragua, Haití, Panamá, Honduras, México, Guatemala y Costa Rica.

La justificación para sus acciones está en el  Corolario Roosevelt (1903) y en la Doctrina Monroe donde Estados Unidos es una nación civilizadora que tiene el derecho de poner fin a cualquier mal y por lo tanto puede intervenir en el Caribe para mantener el orden.

Sin embargo, ante la necesidad de una cosmética agradable para sus aliados también Estados Unidos a tomado posturas como la Política del Buen Vecino en la que renuncia a intervenir en los asuntos de América Latina, directamente claro está.

Luego de la Segunda Guerra Mundial y las nuevas tensiones que trajo consigo la Guerra Fría, Estados Unidos entró en un juego de inyectar capitalismo como medida preventiva para evitar una futura expansión comunista. La Rivalidad con la Unión Soviética fue la que dictó las políticas tomadas en Chile, Guatemala, Nicaragua y sobre todo en Cuba.

US-control-of-CubaEl temor de tener otra Cuba en América llevó a Estados Unidos a tomar decisiones canallas y antihumanas como hizo en Chile con Salvador Allende, como cuando apoyo y vendió armas a la Contra en la Revolución Sandinista de Nicaragua y muchas otras atrocidades.

La desaparición de la Unión Soviética no puso fin a las políticas corrompidas estadounidenses, una necesidad de supremacía y potencia corren por todas las venas de la llamada nación libertadora y a medida que pasan los años encuentran una nueva lucha o forma de legitimar sus guerras, es lo que sucedió luego de un once de septiembre y la nueva lucha contra el terrorismo.

Estados Unidos a destruido ciudades, patrimonio de la humanidad y decenas de vidas inocentes luchando por erradicar injusticias, olvidando que ha apoyado a dictadores, que ha producido las armas que muchos de los ejércitos y terroristas utilizan. En su afán de ser redentor, salvador y libertador, se le ha olvidado que es más diablo, tentador y eclavizador y lo peor es que todos le vemos la costura al lobo disfrazado de oveja y no hacemos nada.

Historia de Hispanoamérica: El Neocolonialismo

Hispanoamérica 1870 – 1914

Imperialismo

Imperialismo

El Neocolonialismo también conocido como capitalismo periférico es la práctica geopolítica  que utiliza un país, generalmente capitalista, para influir en otro país donde sobreviven modelos económicos arcaicos y existen instituciones y sistemas como el feudalismo, la oligarquía y la clientela.

Los neocolonizados, aun cuando gozan de su propia cultura, idioma y ciudadanía, quedan inmersos de la ley y el orden. El país neocolonizador establece una élite para dirigir las poblaciones y apropiarse de las tierras y recursos que poseen, atentando no sólo contra la soberanía del territorio, sino también contra los derechos humanos de toda la población civil. El Neocolonialismo es a mi juicio la nueva estética del Imperialismo, una forma elegante y cosmética para contar con el apoyo de las Naciones Unidas.

colonialismo-eua-europaEn algunos países el neocolonialismo se dio después de 1870 y en otros se extendió mucho más allá de 1914. Muchos historiadores han considerado el neocolonialismo como un colonialismo extendido y lo atan a causas y razones íntimamente vinculadas al surgimiento de la Revolución Industrial en Europa, que marcó la necesidad de materia prima y el encuentro de América Latina y África como su fuente de prosperidad.

La necesidad de exportaciones requirió mantener la estabilidad política que se logró por medio de las inversiones extranjeras que garantizaron un desarrollo económico en América Latina. Todo está atado a una dependencia económica que en el siglo XIX será al Reino Unido y en el siglo XX a Estados Unidos.

 

Las principales características del Neocolonialismo son:

  1. monocultivo

    monocultivo

    Estructura de monocultivo

  2. Crecimiento y arraigo del sistema de hacienda
    1. Acaparamiento y expropiación
      • Comunidades indígenas
      • Iglesia
    2. Control de la mano de obra trabajadora y fuerza laboral
      • Peonaje por endeudamiento
      • Servidumbre o cautiverio
      • Esclavitud
    3. Control extranjero sobre recursos humanos y naturales
    4. Economía que exige una nueva política = “Orden y Progreso”
    5. Surgimiento de la clase media urbana desconectada de los demás
    6. Surgen otros grupos como los anarquistas y los socialistas
Ayuda Humanitaria

Ayuda Humanitaria

El origen del neocolonialismo está en el modelo económico de la exportación. Un modelo nefasto que obliga al país exportador a enviar todo e importar productos manufacturados. Nunca se logró que los propios latinoamericanos pudieran posponer a los extranjeros. En suma España nunca promovió la manufactura en sus colonias. Fue una atmósfera perfecta para Estados Unidos y el Reino Unido.

La estructura del monocultivo o mono-producción, acentuó los problemas en las fluctuaciones de oferta y demanda en el mercado extranjero. A la par con todo el crecimiento y arraigo al sistema de haciendas culminó con el acaparamiento de tierras. Todos los gobiernos diseñaron políticas dirigidas a la expropiación de tierras, quitándoselas a los indígenas y a la iglesia.

La ironía y los pies de barro de este nuevo sistema fue que  las tierras no producían para la subsistencia, todo lo que iban a comer lo iban a importar. Un ejemplo chocante es como México bajo el mandato de Porfirio Díaz tuvo que importar maíz, producto principal de la dieta mexicana. Todos los acaparamientos se dieron con bases legales y fueron los propios liberales quienes propulsaron la expropiación de tierras, vendiendo las propiedades en pública subasta a corporaciones extranjeras.

Tienda de Raya

Tienda de Raya

La mano de obra era la forma de controlar la fuerza trabajadora. Lo más común en estos tiempos era el peonaje por endeudamiento, una relación de dependencia con el patrono en la que se empleó la tienda de raya para perpetuar las pésimas condiciones de trabajo y vida. Generalmente, se les pagaba a los trabajadores con vales, no con  dinero. Se le proveían materiales a los trabajadores a cambio de una promesa de pago. Mientras las personas estuvieran endeudadas no podían irse, se mantenían atados a las tierras a través de las deudas.

Otros casos como la servidumbre por cautiverio se dio en México con Porfirio Díaz, que le dio trabajo a los deportados políticos. En Perú conocemos a los coolies, que eran trabajadores chinos de las plantaciones de guano y que también fueron utilizados para la construcción de ferrocariles. En Guatemala, el sistema de mandamientos a los indígenas los obligó a trabajar en las haciendas.

La deuda es la esclavitud modernaPodemos decir, sin temor a equivocarnos, que la esclavitud sobrevivió en muchos lugares con el Neocolonialismo. Hablo de una esclavitud colectiva y en múltiples facetas, no sólo se hizo esclavo a un grupo de personas, se esclavizaron países, poblaciones, economías, soberanías, valores y más que nada recursos.

Contrario a muchos historiadores y conservadores americanistas que ponen el 1914 como fecha final del Neocolonialismo, soy partidario de que el mismo está más vivo que nunca hoy día. Quizás bajo nuevos disfraces y máscaras, pero ojo que es usada desde Barack Obama, pasa por Evo Morales y llega a la Reina Isabel II.