Historias de la playa VII

Soy una caja de raras e inusuales especias.
Lleno de asombro y sed.
No soy contagioso y nunca quiero serlo.
Estoy lleno de tesoros si tú ves suficientemente bien.
Estoy lleno de emociones si tú aprecias primero la inmensidad.

No soy más que sabores y visiones.
Nada más que una caja vacía de ilusión.
Se trata de metáforas y hacer creer.
Soy una caja y nada más.
Una caja llena de historia,
Pero mi nombre no está en los libros, ni en las leyendas, ni en las oraciones.
Mi nombre está en los que se esconden en mis sueños,
En los que duermen debajo de mis palmeras y respiran mi aire pálido.

Soy un grupo de tiburones hambrientos con un sólo objetivos en sus mentes.
Soy las sombras frías de la luna que se deslizan en la superficie.
Yo soy el desplome de las olas contra la costa.

Yo no soy más que el mar, y tú puedes nadar sobre mí.
Soy la sal que se esconde en la arena.
Yo soy el miedo que miente entre nuestras tierras.
Soy misterioso como el fondo,
Pero hermoso como el horizonte en la compañía de los atardeceres ardientes.

Soy la noche llena de estrellas que brillan.
Nunca olvidaré quiénes fuimos en ese momento.
Éramos la última brisa, los últimos paseos,
los pensamientos tardíos, el humo tardío, las conversaciones tardías.

Nunca olvidaré la niebla y la bruma.
Nunca olvidaré la inexplicable hierba húmeda.
Nunca olvidaré el sonido del silencio de las calles.
Las sinfonías de los árboles y los secretos que me susurraban.
¡Oh, todos eran muy amables! ¿sabes?

Yo soy la nada, pero también el todo.
Yo soy el ruido, el silencio, los vivos, los muertos.
He probado el odio.
He dormido con mentiras y he despertado con la verdad en mi cara.
He hablado con la belleza, pero siempre he preferido la monstruosidad.
He vivido en la realidad, pero siempre me escapo a la fantasía.

Yo soy la luna, yo soy el sol.
Yo soy la tierra que caminas.
Yo soy el susurro del viento.
El amante de esas misteriosas luces.
Estoy suspendido,
Soy exclamación.
Soy interrogación.
Soy todo eso y un poco más.

Y me siento como quien sabe llorar a mi edad…

Diciembre para mí es más que el final del otoño y el inicio del invierno, es cuando queriendo tener sueño el ocaso besa apasionadamente mi vida y me quita un poco de aliento. Al final soy tan distinto e imposible que ni lo que digo resulta comprensible. Hoy envejezco aún sin canas conservando mi cabello azabache y la humedad en mis sábanas.

 

La última carta de Ícaro

»Hombre alado extraña la tierra«

Alguna torre de Creta

¡Loados seáis los dioses!
Bendecido Zeus,
grandiosos Anemoi,
brillante Palas
tempestuoso Poseidón.

Vosotros habéis dado a mi padre la luz, el aire, la sabiduría y la fluidez necesaria para crear este gran proyecto de escape. La injusticia del rey Minos no podía quedar impune ante la cólera de los dioses. El arduo trabajo de padre, a los dioses gratitud, luego de algún tiempo tuvo resultados. Mañana, juntos saldremos de esta torre y como el mochuelo de Atenea que desde el olimpo deja el regazo de Palas y emprende el vuelo taciturno, el vigoroso Poseidón nos contemplará desde sus saladas posesiones. En un inicio dudé del trabajo de mi padre y de sus grandilocuentes ideas, más castigadme vosotros por dudar del conocimiento puro y directo de los dioses. ¡Oh ninfas de los aires! Esperadme mañana, vamos a por la libertad.

Ícaro en Creta

Ícaro en Creta

La ruta está trazada, volaremos sobre Samos, Delos, Paros, Lebintos y Calimna. Siento un no sé qué, que no sé explicar y me recorre todo el interior. De niño siempre soñé con volar y contemplar a los dioses por mis ojos y no por las historias. Quizás contemple al comisionado Hermes en alguno de sus encargos. Tal vez vea a la infalible Afrodita en medio de alguna faena. ¡Oh altísimos dioses! Y si soy dichoso la fulminante luz de Zeus colisionara mis ojos.

Debo descansar, me espera un afanoso día, aunque no sé si pueda dormir, estas pruriciones me carcomen. ¡Escuchad mis palabras opulentos dioses y dadme algunos gramos de vuestra fuerza!

Ícaro

*Nótese que en la plegaria Ícaro olvidó engrandecer al dios Helios y al dios Apolo.