Síntesis de la transición Medieval a la Moderna

Edad Moderna

Edad Moderna

Poco a poco la sociedad pasó de la Edad Media a una cultura nueva. Este cambio se venía cociendo desde la Baja Edad Media. En el siglo XIV se comenzó a ver un cambio cultural que culminó en una época de transición en la que la sociedad fue dejando atrás muchas nociones. “Lo nuevo” fue acogiendo a una sociedad vacía que ya no sabía en qué creer y a medida que dormitaba dejaba de ser medieval, pero no sabía aún hacia donde se dirigía.

1350 La Peste Bubónica

1350 La Peste Bubónica

Los valores sociales y humanos cambiaron con el paso del tiempo y desapareció una forma de ser. Para el año 1348 se desató la peste bubónica. La gran epidemia de peste bubónica, también llamada peste negra, se cree que acabo con 1/3 de la población europea. La crisis fue tal, que trastocó todos los valores que la larga Edad Media encubó y abrazó.

Médico Medieval

Médico Medieval

Curiosamente, fue la peste bubónica la que trajo a colación una de las figuras más emblemáticas para el folclore y la cultura del terror y el horror; el Médico Medieval, también conocido como Médico Brujo. Como muestra la imagen de la derecha, es ese personaje que de sólo verlo quedamos fascinados y casi enamorados de él. Su uniforme receptivo para protegerse de la peste negra incluye la fascinante y aterrante máscara. Los extraños picos de las máscaras estaban rellenos de sustancias aromáticas, ya que se entendía que funcionaban como un agente protector contra las infecciones.

Desde el punto de vista histórico, se suele considerar a la peste negra como uno de los factores que contribuyó y aceleró la crisis del sistema feudal y, con ello, el final de la época medieval y el paso a la modernidad.

Hoy día sabemos que la peste bubónica fue ocasionada por una bacteria que trasmitió la pulga de la rata negra. La picadura de la pulga avanzaba a una infección que iba directamente al sistema linfático de la persona y lo destruía. La sociedad de aquel momento conocía y tenía pocos hábitos de higiene, sumado a eso estaban las ciudades puertos, que eran los principales centros de intercambio y comercio, pero también el epicentro de la propagación de enfermedades.

Mapa político de la Europa Moderna

Mapa político de la Europa Moderna

Las personas rezaron, rezaron y rezaron hasta sentir impotencia, no sabían como enfrentar esta crisis. Poco a poco se fue desmoralizando la humanidad europea. En el aspecto económico cada día la burguesía se hacía más fuerte. En el ámbito político habían demasiadas turbulencias que desencadenaron dos tendencias: Países unificados como Gran Bretaña y Francia y territorios que no lograron unificarse como la península italiana, los estados germánicos y los Balcanes. En cuanto al poder de la iglesia, iba en picada hacia la decadencia.

La burguesía al dominar el aspecto económico impuso sus valores. Apareció el aprecio a los bienes materiales, se gestó la filosofía de trabajar para tener lujos, valorando la astucia que trae la gran competencia. Es ahí donde está la génesis de la mentalidad que apela a pasarla bien y disfrutar. Había que ser listo y para ello era necesario tener un plan. La cultura y los nuevos valores se van a los extremos y no dan lugar a los términos medios.

En su gran mayoría toda la nueva visión de mundo se vio trastocada por la gran crisis religiosa. En el mundo eclesiástico solo podían ser papas los nobles, muchos de ellos no querían estar en esas posiciones y altos cargos. No todos los clérigos tenían vocación religiosa, lo que resultó en una gran corrupción en la alta jerarquía cristiana y la práctica de la simonía.

En los territorios de los estados de la actual Italia, desde el siglo XIV, comenzó un movimiento de renovación e interés por los valores humanísticos de la edad antigua; específicamente la cultura grecorromana. Fue un movimiento que se extendió a las artes plásticas, las letras, la ciencia, la política y la religión. El máximo esplendor de este nuevo periodo se dio en los siglos XV y XVI y es lo que tradicionalmente conocemos como Renacimiento.

El Renacimiento no surgió de improviso, en los últimos siglos de la Edad Media se dieron las condiciones que prepararon el camino. Los cambios se definieron gracias a factores:

  • Demográficos: movimiento poblacional del campo a la ciudad. La agricultura sufre una gran crisis al cambiar los modos de producción y darse un paso paulatino a la industria y manufactura.
  • Económicos: inicios del mercantilismo, el comercio internacional, la distribución mercantil a gran escala y la banca. La clase burguesa obtuvo cada vez mayor poder al ser la controladora de todos los aspectos económicos.
  • Políticos: se afianzó el poder de las monarquías y se dio un proceso de unificación nacional en países como Gran Bretaña, Francia y España. En otras regiones, la unidad cultural no podrá traducirse en unidad política, es lo que ocurrió, como ya mencioné, en la península itálica, los Estados Germánicos y la región de los Balcanes.
  • Sociales: los valores de la burguesía como el aprecio de los bienes materiales, el deseo de progreso y el valor de la astucia y la inteligencia, se impusieron en la sociedad, desplazando poco a poco a lo puramente religioso.
  • Religiosos: el poder papal que había unificado la cristiandad durante siglos, entró en una gravísima crisis. En 1309 la sede del Papado se trasladó a la ciudad francesa de Avignon, provocando protestas masivas. El periodo del Papado de Avignon se distinguió por una corte y administración fastuosas de gran corrupción en la alta jerarquía eclesiástica. En 1377 se fijó nuevamente la Santa Sede en Roma, pero intrigas políticas del bando francés impidieron una solución pacífica, ocurriendo así el Gran Cisma de Occidente. Dos Pontífices, uno en Roma y el otro en Avignon reclamaron la autoridad. Al resolverse finalmente la controversia el Papado se estableció definitivamente en Roma, pero quedaron profundas huellas sociales.
  • Artísticos: el arte se diversificó y secularizó. Ahora los artistas buscaban mayor naturalismo y perfección técnica. Destacaron tres artistas que son representativos de estas nuevas visiones de mundo:
  1. Petrarca (1304 – 1374): Iniciador de la lírica moderna. En su Cancionero estableció los fundamentos de una poesía más individualista y cercana de la realidad psicológica humana. Expresó toda la ambivalencia y ambigüedad de los sentimientos humanos, en especial del sentimiento amoroso. Fue estudioso de los clásicos y precursor del interés por los estudios humanísticos.
  2. Boccaccio: (1313 – 1375): Iniciador de la narrativa moderna. En sus obras se refleja la rebeldía de la nueva sociedad burguesa que quiere vivir de forma alegre y divertida, lejos del misticismo y la teología. Su obra cumbre, El Decamerón, ha sido llamada “La épica mercantilista” pues retrata magistralmente la mentalidad burguesa y urbana. Exalta la vida presente, el amor terreno, las pasiones humanas y el goce de las mismas en una narración elegante colorida y pícara. La obra apareció en el año 1351. Los que conocemos esta narrativa, aunque nos divertimos en cantidad y reímos desmesuradamente, no dejamos de preguntarnos ¿qué paso en tan poco tiempo? ¿Qué sucedió con la obsesión religiosa? El Decamerón es una obra que sintetiza la nueva visión social y los nuevos valores: ahora lo peor es ser tonto, hay que ser listo y astuto para triunfar en la vida. Lo que importa es el aquí y el ahora. Se resta el valor y la importancia de la vida en el más allá.
  3. Giotto: (1266 – 1337): Iniciador de la pintura moderna. Buscó mejorar las técnicas pictóricas y experimentó con la perspectiva. Trató de lograr mayor individualismo y realismo, sobre todo en la figura humana. Su serie de frescos sobre la vida de Cristo y la vida de San Francisco de Asís muestran su experimentación técnica.
Leonardo da Vinci, Hombre de Vitruvio.

Leonardo da Vinci, Hombre de Vitruvio.

Todos los cambios y los nuevos valores trajeron una perspectiva de renovación cultural dentro del Renacimiento. La nueva postura conocida como Humanismo, surgió en la Toscana y aunque su inspiración tenía raíces en la antigüedad griega y romana no se quedó en ello. El humanismo se caracterizó por la exaltación del ser humano, los intereses en la ciencias y el progreso técnico y la utilización de la lenguas vernáculas.

Las academias impulsaron el pensamiento humanista y gracias a la invención de la imprenta se facilitó la difusión del mismo. En las universidades se trasmitían los nuevos conocimientos y se gestó a la par del concepto humanista la idea del hombre universal. El antropocentrismo de la época reflejó lo que se consideró como la armonía existente en el Universo; la idea de que el ser humano ha sido creado para dominar el mundo, y que dispone de ingenio y fuerza suficientes para conseguirlo.

Giovanni Pico della Mirandola (1463-1494), erudito y humanista, en su Oración sobre la dignidad humana pone en boca de Dios las siguientes palabras en el momento de la creación de Adán:  

Te he puesto en el centro del mundo para que puedas mirar más fácilmente a tu alrededor y veas todo lo que contiene. No te he creado ni celestial ni ser terreno, ni mortal ni inmortal, para que seas libre educador y señor de ti mismo y te des, por ti mismo, tu propia forma. Tú puedes renegar hasta el bruto o, en libre elección, regenerarte hasta lo divino… Sólo tú tienes un desarrollo que depende de tu voluntad y encierras en ti los gérmenes de toda la vida.

El humanismo pretendió sustituir el sistema mental jerárquico de la sociedad medieval con una perspectiva que, si bien era individualista, tendía a una unión fraterna con igualdades sustanciales entre todos los seres humanos. Los humanistas no deseaban en absoluto renunciar a sus creencias cristianas, o a lo que les parecía el núcleo esencial de la religión como la existencia de Dios, la inmortalidad del alma y la virtud moral. Sostenían una concordancia metafísica entre antiguos y cristianos.

Los estudios humanísticos, la observación de la naturaleza y el nuevo espíritu de investigación desbordaron las concepciones aristotélicas y ptolemaicas del Universo. Inició un cambio radical en la concepción del mundo y sumado a los avances científicos se fueron desechando ideas absurdas que eran dadas por verdades absolutas y nacieron teorías en base a los nuevos estudios. Algunos de los más destacados científicos de ese momento fueron:

  • Andrés Vesalio: en 1543 publicó De Humani corporis fabrica libri septem, Vasalio fue uno de los que inició el estudio de la anatomía, basó sus ideas en la observación directa y la prueba. Su publicación constituyó un punto de partida y llegada.
Vesalius

Vesalius

  • Girolamo Fracastoro: en 1546 publicó De contagione et contagiosis morbis, tenía muchas ideas cruzadas a su época. Se le atribuye el concepto de contagio. Desde sus inicios se opuso a la práctica de la sangría. Trajo una visión social de la medicina y relacionó los temas de enfermedad y pobreza. Hoy día lo conocemos como el padre patología moderna. Es el primero en conseguir una descripción exacta de las enfermedades epidémicas y el primero en mostrar la contagiosidad de la tuberculosis.
  • Paracelso: dio los fundamentos físico-químicos de la vida.
  • Miguel Servet: (1511 – 1553) médico español ejecutado por los calvinistas en la hoguera, descubrió la circulación sanguínea.
  • William Harvey: (1578 – 1657) sistematizó los descubrimientos de Servet.
Circulación

Circulación

  • Nicolás Copérnico: Elaboró la teoría heliocéntrica del universo. Chocó fuertemente contra la iglesia. También mostró el giro de la tierra sobre su eje y la movilidad permanente de los planetas alrededor del sol.
Sistema Copernicano

Sistema Copernicano

  • Giordano Bruno: amplió el sistema copernicano con una visión panteísta del universo, fue quemado por sostener sus teorías en Roma.
  • Tycho Brahe: Llegó a la concepción elíptica de las órbitas y fundó el primer observatorio astronómico.
Modelo de Brahe

Modelo de Brahe

  • Johannes Kepler: enunció las leyes referentes a la mecánica celeste.
  • Galileo Galilei: refutó toda afirmación que excluyera la comprobación experimental. Basándose en el sistema copernicano estudió las leyes de movimiento y gravedad. Mostró la nueva actitud al arriesgar la vida por llegar al conocimiento.
El Duomo y el Batisterio de Florencia desde el Piazzale Michelangelo

El Duomo y el Batisterio de Florencia desde el Piazzale Michelangelo

La sabiduría del pasado ya no se tomó como autoridad única, todo se cuestionó y se prefería lo que se pudiera probar por la experiencia. Las nuevas corrientes culturales comenzaron a manifestarse en la Baja Edad Media en la ciudad de Florencia. Un siglo después ya habían triunfado en casi todo Occidente.

En conclusión, el desapego por lo que ya existía y las ansias por conocer y aprender fueron los principales motores para el cambio de lo Medieval a lo Moderno. Es meritorio señalar que no solo se quedó ahí, la educación jugó un papel importante y salió de los monasterios y las instituciones religiosas. Ese término al que llamamos Renacimiento se traduce como un fenómeno cultural que expresó grosso modo los aspectos de la cultura occidental en torno al 1500 como momento inicial de la historia moderna de Europa.

Humanismo laico

Humanismo laico

Lo fundamental del humanismo renacentista fue su tendencia a la universalidad y su capacidad de expresar valores adecuados a un tipo de sociedad en desarrollo dinámico. El humanismo italiano del siglo XV apareció esencialmente ligado a la ideología de una burguesía mercantil, ciudadana y precapitalista. Al transplantarse a otras sociedades donde la burguesía no era la misma se mostró igualmente fructuoso. Esto significa que, al margen de sus particulares formas éticas, artísticas o literarias, el Renacimiento y el Humanismo acertaron a ser históricamente funcionales.

El arte constituyó el campo en que la visión humanística alcanzó sus realizaciones más coherentes y continuas, así como más originales y fecundas. Se legitimó, por primera vez en muchos siglos, el valor autónomo de la obra de arte. El arte y la plástica renacentista son grandes y abarcadores temas que merecen una entrada propia y otro día atenderé.

La Divina Comedia – Dante Alighieri (Parte III)

PARAÍSO:

El Paraíso

El Paraíso

En una muy breve síntesis de la visión de mundo de la escolástica medieval, la Tierra era concebida como el centro inmóvil del universo. Dante le añade sus estudios y percepciones y nos presenta nueve cielos concéntricos, corpóreos y móviles. Luego está el Empíreo o cielo de la luz purísima, inmóvil y cuyos límites son el amor y la luz. Según se nos explica la Tierra por temor al cielo creó al mar. Es una postura tradicional medieval donde la Tierra es el centro y los astros giran a su alrededor.

Al igual que el Infierno y el Purgatorio, el Paraíso también es un lugar jerárquico. Aquí según se asciende aumenta la luz, la cercanía a Dios y la felicidad. Cada cielo acoge un tipo de bienaventurados. Durante la ascensión Beatrice instruye a Dante y al lector en un “curso de teología.” Beatrice explica los conceptos relevantes de la escolástica: el libre albedrío, la redención, la inmortalidad del alma, la creación del universo, entro otros temas y conceptos. La belleza de Beatrice aumenta según ascienden.

Los cielos móviles siguen la teoría de Ptolomeo y giran alrededor de la Tierra en órbitas circulares. A medida que Dante comienza a subirlos se le van apareciendo diversos espíritus que le manifiestan los diferentes grados de beatitud. Todos los cielos guardan semejanza con alguna ciencia. Bajo el cielo de la Luna están los cuatro elementos según el orden señalado por los antiguos: fuego, aire, agua y tierra.

Los primeros cielos corresponden a las siete artes liberales, a su vez subdivididas en el Trivium:

  • Cielo de la Luna: Gramática
  • Cielo de Mercurio: Dialéctica
  • Cielo de Venus: Retórica

Cuadrivium:

  • Cielo del Sol: Aritmética
  • Cielo de Marte: Música
  • Cielo de Júpiter: Geometría
  • Cielo de Saturno: Astrología.

Finalmente los últimos tres cielos corresponden a la filosofía:

  • Cielo Estrellado: Ciencias Naturales
  • Cielo Cristalino: Ciencias Morales
  • Cielo Empíreo: Ciencias Divinas (Teología)

Dante guiado por Beatrice; símbolo de la teología, ha podido llegar al cielo desde el paraíso terrenal. Subir fatiga más que bajar. Todas las cosas guardan un orden entre sí y ese orden es la forma que hace al universo semejante a Dios.

El primer Cielo es el de la Luna, allí Beatrice explica a Dante la causa de las muchas lunas. El poeta encuentra en la Luna las almas de los que no cumplieron enteramente los votos hechos a Dios; por lo cual gozan de menor grado de gloria que los demás bienaventurados. Entre aquellas almas está Piccarda Donati.

El cielo de la Luna

El cielo de la Luna.

Beatrice le revela dos verdades a Dante: la primera; dónde está la mansión de los bienaventurados y la segunda; referente a la diferencia entre la voluntad mixta y la voluntad absoluta. Muchas veces por huir de un peligro se hace con repugnancia aquello que no debería hacerse, con respecto a esto si la fuerza y la voluntad obran de acuerdo, resulta que no pueden excusarse las faltas.

El segundo Cielo, es del planeta Mercurio. Un gran número de almas bienaventuradas se dirigen hacia Dante y una de ellas le promete responder a todas sus preguntas.

“No creáis que toda el agua puede lavaros, no todas las promesas son gratas a Dios.”

El espíritu que responde a las preguntas de Dante es el emperador Justiniano y narra todas las glorias del Águila romana. El antiguo emperador indica que quienes fueron nobles en la Tierra sus méritos le recompensan, siendo los diversos grados de Gloria necesarios para crear armonía.

El cielo de Mercurio, Dante y Justiniano.

El cielo de Mercurio, Dante y Justiniano.

Dante y Beatrice suben al cielo de Venus, donde se encuentran las almas de los que fueron inclinados al amor. Carlo Martel, rey de Hungría, manifiesta a Dante como puede nacer de un padre virtuoso un hijo vicioso.

“Vosotros destináis para el templo el que nació para ceñir la espada y hacéis rey al que debía ser predicador, vuestros pasos se separan siempre del camino recto.”

El cielo de Venus, Charles Martel addresses Dante and Beatrice.

El cielo de Venus, Charles Martel addresses Dante and Beatrice.

En el cuarto Cielo o Cielo del Sol, Dante reconoce de entre una muchedumbre de almas que forman una corona a Santo Tomás de Aquino. El Cuarto cielo está formado por los bienaventurados doctores de la iglesia. Santo Tomás de Aquino desvanece algunas dudas que ha observado en el espíritu de Dante. Luego refiere la vida seráfica de San Francisco de Asís. Alrededor de la primera corona de los doce espíritus resplandecientes se forma otra de igual número. San Buenaventura, refiere a Dante la vida de Santo Domingo y le cita las almas que habitan el Sol. Todo este canto está consagrado a la glorificación de la vida religiosa. Se aclara que Dios es el único que hace las cosas perfectas, la naturaleza tiene algunas imperfecciones.

The sparkling circles of the heavenly host.

The sparkling circles of the heavenly host.

Dante asciende con Beatrice al quinto Cielo, el de Marte. En él se encuentran las almas de quienes combatieron por la fe. En el quinto Cielo resplandecen los bienaventurados en forma de cruz, como símbolo de martirio y de victoria. Del brazo derecho se desprende el espíritu de Cacciaguida, tatarabuelo de Dante que le habla de la genealogía de los Alighieri, de las antiguas costumbres de Florencia y refiere su muerte combatiendo contra los turcos, en defensa de Jesucristo.

El cielo de Marte.

El cielo de Marte.

El cielo de Júpiter es donde se encuentran los que han administrado rectamente la justicia. En opinión de los antiguos el planeta Júpiter infundía la justicia sobre la Tierra. Dante interroga a las almas que forman el Águila celestial y les pregunta si es posible salvarse sin haber conocido y practicado la fe cristiana. Se establece que el juicio eterno es incomprensible a los mortales. Dante ve en el Águila celestial las almas de diferentes reyes que practicaron la justicia y la virtud. Admirándose Dante de encontrar en el cielo dos personajes que no habían vivido en la fe cristiana. Se nos explica que una ferviente oración puede conseguir que allá abajo suceda mañana lo que debería suceder hoy. Los dos personajes son Rifeo; de la Guerra de Troya y Trajano; emperador romano.

El cielo de Júpiter.

El cielo de Júpiter.

El Cielo de Saturno es una inmensa escalera formada por los que se dedicaron a la vida contemplativa. San Pedro Damiano responde a las preguntas de Dante. Se presenta una sátira contra la molicie y el lujo del clero de su siglo. San Benito le designa algunos de sus compañeros y luego se lamenta de la corrupción de los monjes de aquel tiempo. Dante sube al Cielo Estrellado, desde donde dirige la vista a los planetas y a la Tierra.

The souls of the just circling to form letters.

The souls of the just circling to form letters.

Jesucristo y la virgen María descienden de lo alto, rodeados de innumerables Ángeles y santos. Dante fortalecido por la vista de la Corte Celestial, puede ya contemplar la sonrisa de Beatrice. El Arcángel Gabriel desciende en forma de llama y corona a María, la cual después de Jesucristo, vuelve a subir al Empíreo. San Pedro hace algunas preguntas a Dante con respecto a la fe y habiendo este respondido sinceramente, el apóstol aprueba su creencia. El apóstol Santiago examina a Dante sobre la esperanza y le propone tres cuestiones, una de las cuales es resuelta por Beatrice. San Juan Evangelista le manifiesta que sus restos mortales quedaron en la Tierra. San Juan examina a Dante acerca de la Caridad, mientras él permanece deslumbrado y a sus respuestas aplaude toda la Corte celestial gritando tres veces “Santo.” Dante recobra la vista y ve al padre Adán, que satisface sus preguntas y le dice que la lengua que él habló se extinguió rápidamente.

St. John examines Dante on love.

St. John examines Dante on love.

A Dante se le permite ver la Esencia Divina. Ve un punto resplandeciente de viva luz, en torno al cual giran nueve círculos, Beatrice le explica que los nueve círculos del mundo espiritual corresponden a las nueve esferas del mundo sensible, después le habla de la jerarquía de los ángeles, son nueve círculos repartidos en tres jerarquías y cada jerarquía en tres órdenes de espíritus.

  • Primer ternario: Serafines, Querubines y Tronos. Miran al Padre.
  • Segundo ternario: Dominaciones, Virtudes y Potestades. Miran al Hijo.
  • Tercer ternario: Principados, Arcángeles y Ángeles, que son los mensajeros de Dios y miran al Espíritu Santo.
Rings of Glowing Souls.

Rings of Glowing Souls.

Dante asciende con Beatrice al décimo Cielo, el Empíreo; es el cielo más elevado y el hogar de la Rosa Cristalina donde se encuentran los principales bienaventurados. Aquí Dante ubica a Beatrice, en un trono al lado de la Virgen María. Después de una visión sobrenatural se le concede a Dante la clara visión del triunfo de los Ángeles y de las almas bienaventuradas. Su guía le da a conocer el nombre de los elegidos y le hace contemplar la magnitud de la ciudad de Dios. Mientras Dante contempla la forma general del Paraíso, Beatrice sube a ocupar el asiento que le corresponde. San Bernardo, el último guía del Poeta, le invita a considerar por partes la rosa celestial y le muestra la gloria de la Virgen María. San Bernardo da a conocer la disposición de la rosa celestial y el orden en que están colocados los santos del antiguo y nuevo testamento. El orden bajo María es seguido por Eva, Raquel, Beatrice, Sara, Rebeca, Judith y Ruth. De la séptima grada hacia abajo están las hebreas.

Rosa Celestial.

Rosa Celestial.

Se explica que San Juan estuvo en el Limbo casi dos años, siendo santo desde el vientre de su madre, porque murió dos años antes que Jesucristo. Luego están: Francisco, Benito y Agustín. Continúan sentados los niños que no adquieren la gracia por su propio mérito sino por Jesucristo. Casi junto a María están Adán, cabeza del Antiguo Testamento, y San Pedro, cabeza del Nuevo Testamento. Al lado de San Pedro está el autor del Apocalipsis; San Juan Evangelista. Próximo a Adán está Moisés.

Finalmente San Bernardo ruega a la Virgen María que obtenga para Dante la gracia de elevarse hasta contemplar la Esencia Divina. Después de esto Dante habiendo rogado a Dios la facultad de poder describir y demostrar alguna parte de su gloria, manifiesta como vio unida la Humanidad a la Divinidad. Dios es presentado por Dante como un derroche de luz, algo que excede todo el lenguaje humano para poder explicarlo. Una luz suprema que a diferencia de los cuerpos materiales tiene la facultad de fortalecer a quien la mira. Dante ve a Dios de diferentes formas no porque en él hubiera variedad de aspectos sino por la modificación de su vista. En la profundidad de la substancia de Dios se le aparecieron tres círculos de tres colores y de una sola dimensión; la Santísima Trinidad. El uno-Hijo-parecía reflejado por el otro -el padre- como Iris por Iris y el tercero -Espíritu Santo- parecía un fuego procedente de ambos por igual. Hemos concluido pues se ha cumplido el propósito del viaje.

La Divina Comedia fue la summa medieval por excelencia en su máximo esfuerzo por unir fe y razón. A su vez es un compendio de la visión de mundo y la teología medieval, aunque también presenta un gusto por el saber clásico y humanístico. Por un lado resume la mentalidad medieval y por otro asoma los indicios de una nueva cosmovisión. Es una Obra simbólica que quiere mostrar el camino de la salvación, uno que es difícil y solo se recorrerá apoyado en la fe y la razón, y sin descartar la ayuda divina. El gran mensaje es que tenemos que trabajar para la salvación.

Magna obra es La Divina Comedia, no debemos olvidar que fue escrita en versos de rima. Tampoco se puede echar de menos la grandilocuencia de la mente de Dante. Las repercusiones de la mente de Dante crearon incluso en el lenguaje el adjetivo dantesco, tanto para llamar a creaciones, demonios y ocultismos, como para nombrar proyectos y tesis de cosmogonías y teogonías. Muchas veces lo complicado del lenguaje y los personajes locales del folclore florentino hacen que el lector malinterprete la obra y la califique despectivamente. En mi opinión La Divina Comedia es una joya no solo de los clásicos universales sino de toda la literatura terrestre.

Califico este libro con un 5/5.

La Divina Comedia – Dante Alighieri (Parte I)

Dante Alighieri

Dante Alighieri

Resulta que ya tengo el 2014 Reading Challenge en noventa por ciento y ni siquiera vamos por la mitad del año. Así que hoy decidí comenzar a hablar y reseñar un poco uno de mis libros favoritos y un clásico universal; la Divina Comedia, del florentino Dante Alighieri.

Dante estaba muy influido por la filosofía medieval y la literatura cortesana, ambas corrientes están presente desde el Infierno hasta el Paraíso en esta grandiosa obra.

La filosofía medieval buscaba explicaciones, se preguntaba especulativamente sobre las ideas del mundo, sus orígenes, cuestiones y planteamientos. En general, las religiones con sistemas filosóficos, como el catolicismo, dicen en sus dogmas y doctrinas como se formó el mundo.

La filosofía escolástica surgió en las universidades medievales y fue el sistema filosófico que imperó en la iglesia católica incluso hasta años tan recientes como 1995. Su propósito principal fue unir la fe y la razón, conceptos completamente antagónicos de solo mencionarlos. Pretendían unir el dogma del cristianismo a través de la lógica aristotélica que enseñaba la función de la razón, que todos tienen, pero que se equivocan periódicamente por no seguir unos pasos. Aristóteles y los escolásticos medievales quería enseñar a pensar. Para sus procesos utilizaron el método aristotélico de los silogismos; dos premisas que definían una conclusión lógica.

Todos los hombres son mortales.
Sócrates es un hombre.

Por lo tanto, Sócrates es mortal.

En la atmósfera de finales de la Baja Edad Media es que aparece la figura de Dante Alighieri, un destacado estudiante de teología, que no perteneció a ninguna orden. La gran obra literaria de Dante; la Divina Comedia es una explicación poética de la filosofía escolástica. En suma, es una pieza didáctica que tenía como objetivo el enseñarnos la salvación que sólo se podía alcanzar uniendo la fe con la razón. De acuerdo a sus planteamientos, la fe ilumina tu elección y la razón te ayudar a elegir el bien.

Dante recibió un influjo enorme de la literatura cortesana, corriente que nació en las cortes a cargo de las mujeres, mientras sus esposos estaban en las Guerras Santas de las Cruzadas. Es en la literatura cortesana donde comenzó el ideal de amor rosa que se arrastra hasta la actualidad. La mujer se idealizó completamente hasta casi el punto de la divinización; característica que Dante heredó hasta el tuétano. Perteneció al movimiento Dolce Stil Novo, donde retomó la poesía cortesana e idealizó aún más la figura femenina con el tropo de la donna angelicata.

La Divina Comedia es un retrato de la visión medieval, como estas personas veían la vida y el más allá. Sin embargo, son palpables nuevas actitudes en las que está el germen de una nueva sociedad. En mi opinión, y en la de muchos historiadores, es la Divina Comedia la obra que permite cerrar el Medioevo y encaminarnos a una nueva edad.

Dante and Beatrice

Dante and Beatrice

Dante fue uno de los florentinos que recibió la mejor educación de aquellos años.  Se convirtió en una figura de transición que vivió el cambio entre dos siglos. El primer libro de Dante; La Vita Nova narra los encuentros del autor con un personaje importante en la Divina Comedia; Beatrice.

Gustave Doré, Dante en la Selva Oscura.

Gustave Doré, Dante en la Selva Oscura.

 

En el inició del poema Dante se encuentra perdido en una selva oscura, símbolo del estado del alma que en estado natural está en pecado, confusión, temor, peligro y amenaza de las fieras. Allí se topa con tres animales: la pantera (lujuria), el león (soberbia) y la loba (avaricia). El alma humana sólo se salvará si acepta la ayuda (Virgilio) y enfrenta las dificultades del camino. Solo así iniciará el viaje de purificación que le permitirá salvarse y obtener la visión divina.

Infierno:

Dante entró al infierno conducido por Virgilio quien se ofreció para ser su guía en su búsqueda de Beatrice, su verdadero y puro amor. Recordando grandes obras como La Teogonía o La Ilíada, Virgilio invoca a las musas y aunque Dante está aterrado pensando en el recorrido por el Infierno, decide hacerlo por su amada. El paso al infierno está impregnado de elementos de la mitología clásica lo que es un signo del carácter eterno del infierno y su lugar dentro de la justicia divina. A lo largo de todo el Infierno encontraremos ejemplos del uso incorrecto de la razón.

El Infierno de Dante

El Infierno de Dante

El infierno según Dante tiene forma de embudo o cono y está localizado bajo la ciudad de Jerusalén. En el vestíbulo a las orillas del río Aqueronte, se encuentran los que no tuvieron vicios, pero vivieron sin virtudes, estas almas son aguijoneadas sin cesar por insectos. Estas personas no fueron malas, pero vivieron para sí mismas y el cielo los lanzó para no perder su hermosura. No obstante, el infierno se niega a recibirlos. Es gente que no fue útil para sí, ni para sus semejantes.

Dante y Virgilio acuden a Caronte que se describe como un anciano cubierto de canas que cedió a las órdenes de Dios y llevó a Dante al infierno, a pesar de que estaba vivo. La entrada al infierno tiene una inscripción que lee:

“Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza.”

Gustave Doré, Caronte.

Gustave Doré, Caronte.

El Primer círculo del infierno es donde está el Limbo. Es una especie de anteinfierno donde se encuentran las almas inocentes de quienes no pudieron recibir el bautismo. En el Limbo se encuentran: Homero, Ovidio, Horacio, Lucano y otros poetas y sabios. En el limbo se mencionan las siete virtudes del hombre: la Justicia, la Fortaleza, la Templanza, la Prudencia, la Inteligencia, la Sabiduría y la Ciencia. Las almas en el Limbo no sufren las calamidades del infierno, pero no gozan de la luz divina. Dante valoriza el talento y la creatividad de los grandes poetas de la antiguëdad dándole un trato individualizado en su recorrido.

El Limbos, bardos y poetas.

El Limbos, bardos y poetas.

Gustave Doré, Minos.

Gustave Doré, Minos.

Minos es el implacable juez de las almas, es quien decide a qué circulo van los condenados. El infierno sigue la división aristotélica de las fallas humanas. Los pecados fungen el orden del contexto cristiano que establece una jerarquía de malo a peor. La participación de la voluntad humana en la comisión del acto es lo que determinará la escala del pecado. Así el infierno se divide en forma descendente en tres tipos de pecado: incontinencia, bestialidad y malicia. Según se desciende, los pecados son peores y por lo tanto los castigos son más fuertes y severos.

El círculo infernal al que va un condenado responde a la visión medieval de la justicia divina, por ende no puede ni debe ser cuestionado. Sin embargo, hay momentos en que Dante siente compasión e incluso crea empatía hacia algunos de los desventurados. En esos momentos se asoma la nueva actitud que deja de ser la clásica medieval y reluce un aspecto más humano, concediéndole dignidad a estas almas condenadas.

El segundo círculo es donde están los lujuriosos que van sin cesar errantes, azotados por el viento. Fueron personas que dejaron que su apetito carnal nublara su juicio y se sobrepusiera a su razón. Allí Dante siente una gran identificación con los amantes Paolo y Francesca. Embellece poéticamente lo que debería condenar moralmente. Otras figuras conocidas que aparecen en este círculo son Aquiles, Helena y Paris.

Gustave Doré, Paolo y Francesca.

Gustave Doré, Paolo y Francesca.

En el tercer círculo se castiga a los glotones. La pena consiste en estar sumergidos en lodo, mientras una tormenta de lluvia y granizo los azota. Los vigila el Cancerbero que ladrando con sus tres fauces, los irrita y aflige.

Dante y Cerbero

Dante y Cerbero

El cuarto círculo es el de los pródigos que derrocharon riquezas y los avaros que se desviaron hacia los bienes materiales. Están divididos en dos bandos que ejercen diferente peso y son condenados a chocar unos contra otros eternamente mientras se reclaman constantemente ¿Por qué acaparas? y ¿Por qué derrochas?

Gustave Doré, los avaros.

Gustave Doré, los avaros y pródigos.

El quinto círculo lo ocupan los irascibles y perezosos, se encuentran llorando sumergidos en  las lagunas cenagosas del río Estigia mientras se revuelcan y devoran entre ellos mismos. Aquí los poetas llegan a los dominios de Dite, las partes más bajas del infierno y donde están los pecadores activos. Ángeles caídos custodian los muros de la ciudad y aparecen las Erineas y Medusa para impedir el paso de Dante y Virgilio. Un ángel celestial acude en rescate y les abre las puertas de la ciudad de Dite a los visitantes.

Gustave Doré, los irascibles.

Gustave Doré, los irascibles y perezosos.

En el sexto círculo gimen los herejes, metidos en sepulcros de fuego, se le predice a Dante su destierro y futuros infortunios. Visitan la tumba del papa Anastasio y Virgilio le explica a Dante cómo se castiga la violencia en los tres círculos siguientes.

“El uso de la fuerza es común a todos los animales; pero el abuso de la inteligencia para hacer daño a otro es propio solamente del hombre.”

El fraude es una maldad propia del hombre y por ello es más desagradable a los ojos de Dios y por esta razón los fraudulentos están más abajo, entregados a un dolor más vivo.

Gustave Doré, los herejes.

Gustave Doré, los herejes.

El círculo de los violentos está dividido en tres recintos o anillos; los violentos contra Dios, contra sí mismos y contra el prójimo. En palabras de la ética, el cielo reprueba tres inclinaciones; la incontinencia, la malicia y la loca bestialidad.

El primer recinto del séptimo círculo es donde gimen los violentos y son vigilados por el Minotauro. Los que han cometido violencia contra la vida y los bienes del prójimo son sumergidos en un río de sangre que hierve y son atacados por tropas de Centauros en los que Dante reconoce a Neso. Dante escucha a Pierre des Vignes atestiguar sobre la mentira de sus acusaciones y el poeta promete atestiguar la falsedad de la que se le acusó una vez vuelva a Florencia. Nuevamente vemos la nueva tendencia que se aleja del pensamiento y la postura tradicional medieval.

Gustave Doré, Centauros.

Gustave Doré, Centauros.

El segundo recinto del séptimo círculo es donde son atormentados los violentos contra sí mismos y están aprisionados en árboles y malezas que ahora son sus cuerpos, pues sería injusto darles un cuerpo cuando atentaron contra el mismo. El suplicio aumenta con persecuciones de perros y harpías.

Gustave Doré, Suicidas.

Gustave Doré, Suicidas.

En el tercer recinto del séptimo círculo gimen los violentos contra Dios, contra la Naturaleza y la Sociedad. Aquí se ve el terrible poder de la justicia divina, son atormentados por un arenal áspero y espeso, mientras llueve lentamente grandes copos de fuego.

“Tal cual fui en mi vida, soy después de muerto.”

Gustave Doré, Sodomitas, usureros y blasfemos.

Gustave Doré, Sodomitas, usureros y blasfemos.

El octavo círculo es donde se castiga el fraude y los poetas encuentran a Gerión; el antiguo rey de las Islas Baleares. Según las historias tenía tres cuerpos y era el más astuto en la Tierra, motivo por el cual Dante lo colocó en la entrada del octavo círculo.

Gustave Doré, Gerrión.

Gustave Doré, Gerrión.

El Octavo círculo a su vez se divide en diez fosas concéntricas. En la primera fosa los rufianes y seductores marchan en direcciones opuestas mientras son azotados por los demonios. En esta fosa encontramos al héroe griego Jasón.

Gustave Doré, los rufianes.

Gustave Doré, los rufianes y seductores.

En la segunda fosa los aduladores y los cortesanos están sumergidos en una cornisa de excrementos que representan todas las palabras que dijeron.

Gustave Doré, los aduladores.

Gustave Doré, los aduladores.

La tercera fosa es la de los simoníacos, sus cuerpos están enterrados con la cabeza abajo mientras sus piernas son devoradas por llamas. El papa Nicolás III que aparece en esta fosa acusa a sus sucesores del mismo crimen. Una atrevida y clara crítica al clero.

Gustave Doré, los simoniácos.

Gustave Doré, los simoniácos.

La cuarta fosa del octavo círculo es donde gimen los adivinos que caminan hacia atrás con sus cabezas vuelta al revés ya que perdieron la facultad de ver hacia adelante.

Giovanni Stradano, adivinos, brujos y falsos profetas.

Giovanni Stradano, adivinos, brujos y falsos profetas.

La quinta fosa encierra a los que traficaron con la justicia y políticos corruptos, los mismos están sumergidos en un lago de brea hirviendo. Aquí otros demonios armados de arpones acuden furiosos contra Dante y Virgilio, pero ante las órdenes de su jefe dejan abierto el paso.

Gustave Doré, Canto XXI

Gustave Doré, Canto XXI

La sexta fosa del octavo círculo es donde están los hipócritas que andan inclinados bajo el peso de capas de plomo, exteriormente doradas.

Gustave Doré, los hipócritas.

Gustave Doré, los hipócritas.

La séptima fosa es el hogar de castigo de los ladrones y son mordidos por horribles e incontables serpientes. Nuevamente Dante recibe predicciones sobre ataques contra Florencia.

Gustave Doré, los ladrones.

Gustave Doré, los ladrones.

La octava fosa del octavo círculo es donde se encuentran los malos consejeros transformados en llamas. En esta fosa Ulises le cuenta a Dante sobre su vida errante y su muerte, también se encuentra a Diómedes. El conde Guido de Montefeltro le cuenta al poeta que fue un hombre de guerra y franciscano y aunque pensó que el hábito le expiaría sus faltas un gran sacerdote le hizo incurrir en sus primeras faltas. Una sutil, pero directa crítica religiosa.

Gustave Doré, Las llamas de los malos consejeros.

Gustave Doré, Las llamas de los malos consejeros.

La Novena fosa es la de los autores de escándalos, cismas y herejías. Se ven atormentados sin cesar por un demonio que los hiere con su espada. Dante observa allí el suplicio de Mahoma. Apreciamos pues la Divina Comedia como mecanismo de propaganda religiosa católica.

Gustave Doré, el suplicio de Mahoma.

Gustave Doré, el suplicio de Mahoma.

La Décima y última fosa del octavo círculo es donde sufren los charlatanes y falsarios cubiertos de lepra. Se mencionan tres clases de falsarios: los que toman el nombre o el aspecto de otras personas y van persiguiéndose a mordiscos. Los monederos falsos, que están atacados de hidropesía y padecen una sed inextinguible y los calumniadores que son devorados por la fiebre.

William-Adolphe Bouguereau, Los falsificadores

William-Adolphe Bouguereau, Los falsificadores.

El Noveno y último círculo del Infierno es donde son atormentados los traidores. Se divide en cuatro recintos donde se castiga a cuatro clases de traidores. Antes de llegar a él hay un pozo, alrededor del cual los dos poetas encuentran a Nemrod, Efialto, Anteo y otros gigantes. Anteo, cogiendo a los poetas en sus brazos, los lleva al fondo del noveno círculo.

Gustave Doré, los gigantes.

Gustave Doré, los gigantes.

El primero recinto es llamado “La Caína,” en honor a Caín el fratricida. Los que han sido traidores a sus parientes están sumergidos en un lago helado; el Cocito. Se entendía, y todavía algunos creen, que la quemadura por hielo es peor que por el fuego.

Gustave Doré, la Caína

Gustave Doré, la Caína.

El segundo recinto es llamado “La Antenora” y en él están los traidores a su patria, aquí se cuenta la Historia del conde Ugolino. Se presenta como una bestia pero al comenzar a contar su historia de sus sufrimientos como padre, se humaniza ante los ojos del lector.

Gustave Doré, la Antenora.

Gustave Doré, la Antenora.

El Tercer recinto llamado “Ptolomea” es donde están los traidores a sus amigos y huéspedes. Estos traidores están castigados echados a supinos en el hielo, que les cubre todo salvo la cara. Están castigados más severamente que los anteriores traidores, porque la relación con las personas traicionadas fue por pura voluntad.

Gustave Doré, la Ptolomea.

Gustave Doré, la Ptolomea.

Finalmente, el cuarto recinto del noveno círculo es llamado “La Judesca” y en él sufren tormentos Judas y los que han sido traidores a sus bienhechores  y son masticados eternamente por Satanás; figura cumbre del infierno y símbolo del mal absoluto. Es representado con tres cabezas; un símbolo de la “trinidad pervertida”. En cada una de sus tres bocas tortura a un pecador, los tres máximos traidores del infierno que ganaron tal honor son: Bruto, Cassio y Judas lscariote.

Gustave Doré, la Judesca.

Gustave Doré, la Judesca.

Cuadro de Vida en un Monasterio Medieval

Monasterio Medieval

Monasterio Medieval

La iglesia fue la principal institución feudal que dominó toda la vida en la larga Edad Media. Las tierras del clero también fueron grandes feudos, sólo que allí en lugar de encontrar castillos apreciamos monasterios e iglesias. En términos generales se podría decir que era mejor la vida en el monasterio que en el castillo.

El concepto del monasticismo tiene origen en las culturas y religiones orientales. Existía, desde años previos a la Europa Medieval, una gran tradición en el Budismo y las religiones de la India en la cual personas se alejaban de todo y buscaban un refugio espiritual mayormente en las montañas y selvas. El cristianismo adoptó el concepto fundando monasterios y desarrollando una tradición de retiro absoluto para dedicarse a la vida religiosa como eremitas y anacoretas.

Benito de Nursia

Benito de Nursia

El movimiento monástico fue iniciado en el año 527 por Benito de Nursia quien fundó el Monasterio de Monte Cassino en Italia. El monasticismo fue recibido con mucho agrado y entusiasmo, expandiéndose con rapidez por toda Europa. Los monasterios se erguían bajo la Regla Benedictina; modelo a seguir para las órdenes posteriores y bajo el lema de “Orar y laborar.” Para cumplir los propósitos del monasterio cada aspirante hacía los votos de pobreza, castidad y obediencia, votos que como históricamente sabemos muy pocos cumplieron. El norte y la visión de los monjes era imitar la vida de Cristo.

Monótonos trascurrían los días en el recinto de un Monasterio. Los monjes rezaban a prima y a tercia, a sexta y a nona. Una vez se decidía entrar al Monasterio los votos se hacían para siempre. Algunas órdenes incluían un voto adicional de silencio. En los monasterios se llamaba a capítulo, parecido a una asamblea en la que todos podían hablar pero el Abad era quien decidía. Como todo en la Edad Media, los monasterios también contaban con una jerarquía:

  • Abad – Abadesa: La máxima autoridad del monasterio, era un cargo generalmente vitalicio. Se podía distinguir al Abad por insignias particulares como la cruz pectoral, el báculo, el anillo y la mitra.
  • Prior – Priora: Encargados de dividir los trabajos y organizar los grupos de monjes.
  • Monjes: miembros de la comunidad dedicados a la oración y la labor. El título y la posición de monje podía ser una válvula de escape. En teoría cualquier persona libre podía llegar a ser monje.
  • Legos: ocupados de los asuntos manuales y seculares del monasterio. Los legos a su vez eran divididos en dos grupos: iliterati y barbati (iletrados y bárbaros).

Los monjes aceptaban características y signos propios de su Orden como la tonsura. El hábito, la tonsura y el cambiar de nombre eran los elementos principales que marcaban la diferencia con el resto de la sociedad. Estos símbolos indicaban la renuncia al mundo y un ritual de muerte y renacimiento, en el cual sus pecados quedaban borrados. Toda la vida en el Monasterio era en comuna sin ningún tipo de privacidad. Se concentraban en el endurecimiento del cuerpo por medio del ascetismo. En principio se predicaba un verdadero odio al cuerpo al que era preciso aniquilar para que no fuese un obstáculo para el alma.

Catedral, Toledo

Catedral, Toledo

La arquitectura románica estuvo ligada a los monasterios. El sentido de comunidad que abrazó al Medioevo hizo importante la construcción de edificios útiles a la sociedad, siendo las iglesias y los monasterios los que encabezaban las listas. Según el pensamiento medieval, la grandeza del edificio mostraba la grandeza de Dios, causa por la cual se levantaron colosales estructuras aunque no fueran prácticas. La arquitectura se adaptó a la realidad del momento, por ejemplo la mayoría de los monasterios y catedrales cuentan con pocas ventanas debido a lo costoso y trabajoso del proceso de hacer alfeizares.

Juicio Final, Catedral de León

Juicio Final, Catedral de León

Todo lo que la sociedad medieval tuvo lo dedicó y puso al servicio de Dios. En la Alta Edad Media comenzó a producirse un auge en el Arte Románico que iba más allá de la arquitectura, pero que continuaba en función de las iglesias e instituciones religiosas. Es Aquí donde, a mi criterio, tenemos la primera aparición del arte como propaganda. Se quería inculcar el temor de Dios a los nobles, villanos y siervos. Es en ese contexto que inician tradiciones como la de colocar la representación del juicio final a la entrada de las iglesias; de un lado los condenados del otro los bienaventurados. Las personas ven lo que les pasará de no cumplir con el mensaje que lleva la iglesia. En la mayoría de los casos las esculturas no son muy realistas, pero aun así llevan el mensaje de condenación y redención.

Pantocátor. Apse of Sant Climent de Taüll. c. 1123.

Pantocátor. Apse of Sant Climent de Taüll. c. 1123.

Dentro de las iglesias se inició la tradición de presentar al Pantocrátor; Cristo en el centro en su papel de creador y redentor. La figura del creador levanta la mano derecha en señal de bendición y con la izquierda guarda los evangelios y las sagradas escrituras. Toda la figura suele estar dentro de una Mandorla o gran aureola y los espacios adyacentes están acompañados de los Tetramorfos; alegorías de los cuatro evangelistas. La simbología de los Tetramorfos es la siguiente:

 

 

Pantocrátor y Tetramorfos

Pantocrátor y Tetramorfos

  • Mateo – Ángel
  • Lucas – Buey
  • Marcos – León
  • Juan – Águila

Adicional a lo ya mencionado, en múltiples representaciones del Pantocrátor, aparecen los símbolos alfa y omega, indicando el principio y el final, la Virgen apocalíptica y el colegio apostólico.

A manera de conclusión, los monasterios fungieron como centros culturales, fueron los sectores educados de la sociedad, donde se podía aprender a leer, escribir y conocer. Aunque claro el conocimiento era limitado. Es meritoria la actividad de los copistas, gracias al trabajo de los monjes fue posible el desarrollo de la enseñanza, la conservación de escritos clásicos, la asistencia social y el nacimiento de la medicina.