La Divina Comedia – Dante Alighieri (Parte III)

PARAÍSO:

El Paraíso

El Paraíso

En una muy breve síntesis de la visión de mundo de la escolástica medieval, la Tierra era concebida como el centro inmóvil del universo. Dante le añade sus estudios y percepciones y nos presenta nueve cielos concéntricos, corpóreos y móviles. Luego está el Empíreo o cielo de la luz purísima, inmóvil y cuyos límites son el amor y la luz. Según se nos explica la Tierra por temor al cielo creó al mar. Es una postura tradicional medieval donde la Tierra es el centro y los astros giran a su alrededor.

Al igual que el Infierno y el Purgatorio, el Paraíso también es un lugar jerárquico. Aquí según se asciende aumenta la luz, la cercanía a Dios y la felicidad. Cada cielo acoge un tipo de bienaventurados. Durante la ascensión Beatrice instruye a Dante y al lector en un “curso de teología.” Beatrice explica los conceptos relevantes de la escolástica: el libre albedrío, la redención, la inmortalidad del alma, la creación del universo, entro otros temas y conceptos. La belleza de Beatrice aumenta según ascienden.

Los cielos móviles siguen la teoría de Ptolomeo y giran alrededor de la Tierra en órbitas circulares. A medida que Dante comienza a subirlos se le van apareciendo diversos espíritus que le manifiestan los diferentes grados de beatitud. Todos los cielos guardan semejanza con alguna ciencia. Bajo el cielo de la Luna están los cuatro elementos según el orden señalado por los antiguos: fuego, aire, agua y tierra.

Los primeros cielos corresponden a las siete artes liberales, a su vez subdivididas en el Trivium:

  • Cielo de la Luna: Gramática
  • Cielo de Mercurio: Dialéctica
  • Cielo de Venus: Retórica

Cuadrivium:

  • Cielo del Sol: Aritmética
  • Cielo de Marte: Música
  • Cielo de Júpiter: Geometría
  • Cielo de Saturno: Astrología.

Finalmente los últimos tres cielos corresponden a la filosofía:

  • Cielo Estrellado: Ciencias Naturales
  • Cielo Cristalino: Ciencias Morales
  • Cielo Empíreo: Ciencias Divinas (Teología)

Dante guiado por Beatrice; símbolo de la teología, ha podido llegar al cielo desde el paraíso terrenal. Subir fatiga más que bajar. Todas las cosas guardan un orden entre sí y ese orden es la forma que hace al universo semejante a Dios.

El primer Cielo es el de la Luna, allí Beatrice explica a Dante la causa de las muchas lunas. El poeta encuentra en la Luna las almas de los que no cumplieron enteramente los votos hechos a Dios; por lo cual gozan de menor grado de gloria que los demás bienaventurados. Entre aquellas almas está Piccarda Donati.

El cielo de la Luna

El cielo de la Luna.

Beatrice le revela dos verdades a Dante: la primera; dónde está la mansión de los bienaventurados y la segunda; referente a la diferencia entre la voluntad mixta y la voluntad absoluta. Muchas veces por huir de un peligro se hace con repugnancia aquello que no debería hacerse, con respecto a esto si la fuerza y la voluntad obran de acuerdo, resulta que no pueden excusarse las faltas.

El segundo Cielo, es del planeta Mercurio. Un gran número de almas bienaventuradas se dirigen hacia Dante y una de ellas le promete responder a todas sus preguntas.

“No creáis que toda el agua puede lavaros, no todas las promesas son gratas a Dios.”

El espíritu que responde a las preguntas de Dante es el emperador Justiniano y narra todas las glorias del Águila romana. El antiguo emperador indica que quienes fueron nobles en la Tierra sus méritos le recompensan, siendo los diversos grados de Gloria necesarios para crear armonía.

El cielo de Mercurio, Dante y Justiniano.

El cielo de Mercurio, Dante y Justiniano.

Dante y Beatrice suben al cielo de Venus, donde se encuentran las almas de los que fueron inclinados al amor. Carlo Martel, rey de Hungría, manifiesta a Dante como puede nacer de un padre virtuoso un hijo vicioso.

“Vosotros destináis para el templo el que nació para ceñir la espada y hacéis rey al que debía ser predicador, vuestros pasos se separan siempre del camino recto.”

El cielo de Venus, Charles Martel addresses Dante and Beatrice.

El cielo de Venus, Charles Martel addresses Dante and Beatrice.

En el cuarto Cielo o Cielo del Sol, Dante reconoce de entre una muchedumbre de almas que forman una corona a Santo Tomás de Aquino. El Cuarto cielo está formado por los bienaventurados doctores de la iglesia. Santo Tomás de Aquino desvanece algunas dudas que ha observado en el espíritu de Dante. Luego refiere la vida seráfica de San Francisco de Asís. Alrededor de la primera corona de los doce espíritus resplandecientes se forma otra de igual número. San Buenaventura, refiere a Dante la vida de Santo Domingo y le cita las almas que habitan el Sol. Todo este canto está consagrado a la glorificación de la vida religiosa. Se aclara que Dios es el único que hace las cosas perfectas, la naturaleza tiene algunas imperfecciones.

The sparkling circles of the heavenly host.

The sparkling circles of the heavenly host.

Dante asciende con Beatrice al quinto Cielo, el de Marte. En él se encuentran las almas de quienes combatieron por la fe. En el quinto Cielo resplandecen los bienaventurados en forma de cruz, como símbolo de martirio y de victoria. Del brazo derecho se desprende el espíritu de Cacciaguida, tatarabuelo de Dante que le habla de la genealogía de los Alighieri, de las antiguas costumbres de Florencia y refiere su muerte combatiendo contra los turcos, en defensa de Jesucristo.

El cielo de Marte.

El cielo de Marte.

El cielo de Júpiter es donde se encuentran los que han administrado rectamente la justicia. En opinión de los antiguos el planeta Júpiter infundía la justicia sobre la Tierra. Dante interroga a las almas que forman el Águila celestial y les pregunta si es posible salvarse sin haber conocido y practicado la fe cristiana. Se establece que el juicio eterno es incomprensible a los mortales. Dante ve en el Águila celestial las almas de diferentes reyes que practicaron la justicia y la virtud. Admirándose Dante de encontrar en el cielo dos personajes que no habían vivido en la fe cristiana. Se nos explica que una ferviente oración puede conseguir que allá abajo suceda mañana lo que debería suceder hoy. Los dos personajes son Rifeo; de la Guerra de Troya y Trajano; emperador romano.

El cielo de Júpiter.

El cielo de Júpiter.

El Cielo de Saturno es una inmensa escalera formada por los que se dedicaron a la vida contemplativa. San Pedro Damiano responde a las preguntas de Dante. Se presenta una sátira contra la molicie y el lujo del clero de su siglo. San Benito le designa algunos de sus compañeros y luego se lamenta de la corrupción de los monjes de aquel tiempo. Dante sube al Cielo Estrellado, desde donde dirige la vista a los planetas y a la Tierra.

The souls of the just circling to form letters.

The souls of the just circling to form letters.

Jesucristo y la virgen María descienden de lo alto, rodeados de innumerables Ángeles y santos. Dante fortalecido por la vista de la Corte Celestial, puede ya contemplar la sonrisa de Beatrice. El Arcángel Gabriel desciende en forma de llama y corona a María, la cual después de Jesucristo, vuelve a subir al Empíreo. San Pedro hace algunas preguntas a Dante con respecto a la fe y habiendo este respondido sinceramente, el apóstol aprueba su creencia. El apóstol Santiago examina a Dante sobre la esperanza y le propone tres cuestiones, una de las cuales es resuelta por Beatrice. San Juan Evangelista le manifiesta que sus restos mortales quedaron en la Tierra. San Juan examina a Dante acerca de la Caridad, mientras él permanece deslumbrado y a sus respuestas aplaude toda la Corte celestial gritando tres veces “Santo.” Dante recobra la vista y ve al padre Adán, que satisface sus preguntas y le dice que la lengua que él habló se extinguió rápidamente.

St. John examines Dante on love.

St. John examines Dante on love.

A Dante se le permite ver la Esencia Divina. Ve un punto resplandeciente de viva luz, en torno al cual giran nueve círculos, Beatrice le explica que los nueve círculos del mundo espiritual corresponden a las nueve esferas del mundo sensible, después le habla de la jerarquía de los ángeles, son nueve círculos repartidos en tres jerarquías y cada jerarquía en tres órdenes de espíritus.

  • Primer ternario: Serafines, Querubines y Tronos. Miran al Padre.
  • Segundo ternario: Dominaciones, Virtudes y Potestades. Miran al Hijo.
  • Tercer ternario: Principados, Arcángeles y Ángeles, que son los mensajeros de Dios y miran al Espíritu Santo.
Rings of Glowing Souls.

Rings of Glowing Souls.

Dante asciende con Beatrice al décimo Cielo, el Empíreo; es el cielo más elevado y el hogar de la Rosa Cristalina donde se encuentran los principales bienaventurados. Aquí Dante ubica a Beatrice, en un trono al lado de la Virgen María. Después de una visión sobrenatural se le concede a Dante la clara visión del triunfo de los Ángeles y de las almas bienaventuradas. Su guía le da a conocer el nombre de los elegidos y le hace contemplar la magnitud de la ciudad de Dios. Mientras Dante contempla la forma general del Paraíso, Beatrice sube a ocupar el asiento que le corresponde. San Bernardo, el último guía del Poeta, le invita a considerar por partes la rosa celestial y le muestra la gloria de la Virgen María. San Bernardo da a conocer la disposición de la rosa celestial y el orden en que están colocados los santos del antiguo y nuevo testamento. El orden bajo María es seguido por Eva, Raquel, Beatrice, Sara, Rebeca, Judith y Ruth. De la séptima grada hacia abajo están las hebreas.

Rosa Celestial.

Rosa Celestial.

Se explica que San Juan estuvo en el Limbo casi dos años, siendo santo desde el vientre de su madre, porque murió dos años antes que Jesucristo. Luego están: Francisco, Benito y Agustín. Continúan sentados los niños que no adquieren la gracia por su propio mérito sino por Jesucristo. Casi junto a María están Adán, cabeza del Antiguo Testamento, y San Pedro, cabeza del Nuevo Testamento. Al lado de San Pedro está el autor del Apocalipsis; San Juan Evangelista. Próximo a Adán está Moisés.

Finalmente San Bernardo ruega a la Virgen María que obtenga para Dante la gracia de elevarse hasta contemplar la Esencia Divina. Después de esto Dante habiendo rogado a Dios la facultad de poder describir y demostrar alguna parte de su gloria, manifiesta como vio unida la Humanidad a la Divinidad. Dios es presentado por Dante como un derroche de luz, algo que excede todo el lenguaje humano para poder explicarlo. Una luz suprema que a diferencia de los cuerpos materiales tiene la facultad de fortalecer a quien la mira. Dante ve a Dios de diferentes formas no porque en él hubiera variedad de aspectos sino por la modificación de su vista. En la profundidad de la substancia de Dios se le aparecieron tres círculos de tres colores y de una sola dimensión; la Santísima Trinidad. El uno-Hijo-parecía reflejado por el otro -el padre- como Iris por Iris y el tercero -Espíritu Santo- parecía un fuego procedente de ambos por igual. Hemos concluido pues se ha cumplido el propósito del viaje.

La Divina Comedia fue la summa medieval por excelencia en su máximo esfuerzo por unir fe y razón. A su vez es un compendio de la visión de mundo y la teología medieval, aunque también presenta un gusto por el saber clásico y humanístico. Por un lado resume la mentalidad medieval y por otro asoma los indicios de una nueva cosmovisión. Es una Obra simbólica que quiere mostrar el camino de la salvación, uno que es difícil y solo se recorrerá apoyado en la fe y la razón, y sin descartar la ayuda divina. El gran mensaje es que tenemos que trabajar para la salvación.

Magna obra es La Divina Comedia, no debemos olvidar que fue escrita en versos de rima. Tampoco se puede echar de menos la grandilocuencia de la mente de Dante. Las repercusiones de la mente de Dante crearon incluso en el lenguaje el adjetivo dantesco, tanto para llamar a creaciones, demonios y ocultismos, como para nombrar proyectos y tesis de cosmogonías y teogonías. Muchas veces lo complicado del lenguaje y los personajes locales del folclore florentino hacen que el lector malinterprete la obra y la califique despectivamente. En mi opinión La Divina Comedia es una joya no solo de los clásicos universales sino de toda la literatura terrestre.

Califico este libro con un 5/5.

La Divina Comedia – Dante Alighieri (Parte II)

PURGATORIO:

El Purgatorio

El Purgatorio

La escolástica medieval estimuló la creencia en el Purgatorio; concepto nuevo, vigente hasta nuestros días. Previo a la aparición de este lugar, las personas iban al cielo o al infierno. Sin embargo, se pensó en las fallas de los seres humanos, todos cometen pecados, pero sí se equivocan y se arrepienten de manera sincera, se entendió que merecerían una nueva oportunidad. Surgió entonces un lugar intermedio, que carece de eternidad. Los arrepentidos de corazón no van al cielo directo y sin escalas, tienen una parada para purgar sus pecados y entonces ser dignos de habitar el cielo.

El Purgatorio se convirtió dentro de la mentalidad medieval en un ejemplo de la misericordia divina. Dante lo ilustra como un lugar más “humano” entre los extremos del bien y el mal. En este lugar Dante descansa y duerme. El poeta invirtió la forma del Infierno, el Purgatorio es una montaña en la que se asciende comenzando por los pecados “peores” de malicia y llegando a los “menos severos” de incontinencia siguiendo otra vez la clasificación aristotélica.

El Purgatorio está dividido en siete cornisas que corresponden a uno de los siete pecados capitales. El orden de las cornisas, de mayor a menor, es el siguiente: (1) Soberbia (2) Envidia (3) Ira (4) Pereza (5) Avaricia (6) Gula (7) Lujuria. Se enfatiza el aspecto de purificación del viaje, a Dante se le hacen marcas en la frente y son borradas a medida que asciende y es lavado por diferentes rituales. La misión del Purgatorio es purificar el espíritu humano y hacerlo digno de subir al cielo.

Tras una breve invocación a las Musas, cuenta el divino poeta que encontrándose en una isla con su guía, al amanecer halló a Catón de Útica, el custodio del Purgatorio. Habiéndosele permitido subir al purgatorio, se dirigió Virgilio hacia al mar. Allí siguiendo el consejo de Catón, Virgilio lavó el rostro de Dante y le puso un cinturón de junco. Los dos poetas estando aún a la orilla del mar ven deslizarse una barca llena de almas. Dante reconoce al músico ilustre Casella. Catón reprende a las almas por su lentitud.

El camino del Purgatorio es áspero y penoso. Las primeras almas que se aprecian son la de los excomulgados, entre los que se encuentra Manfredo, rey de Pulla y Sicilia. Dante, sostenido por Virgilio, alcanza con dificultad un rellano, en donde están detenidos los negligentes que esperaron hasta la muerte para arrepentirse.

En una mayor elevación el poeta encuentra a los que habiendo muerto violentamente tuvieron tiempo de arrepentirse y reconciliarse con Dios. Dante refiere el fin trágico de algunos de ellos. Virgilio le da a conocer a Sordello, quien les manifiesta a los poetas que no se puede subir de noche por la montaña del Purgatorio. Después les enseña a los negligentes que ofuscados por el poder y los honores, tardaron en arrepentirse, entre ellos está Enrique de Inglaterra y el marqués de Monferrato.

La Llegada de la noche trae un himno entonado por las almas. Dos ángeles, custodios del valle del Purgatorio descienden armados de flamígeras espadas y arrojan de allí a una serpiente, símbolo de la tentación diabólica que con extrema sutileza trata de sorprender a las almas. Malaspina predice a Dante su próximo destierro. Aquí son mencionadas las cuatro virtudes cardinales: la Prudencia, la Justicia, la Fortaleza y la Templanza.

Al rayar el alba Dante duerme, cuando despierta se encuentra transportado al tercer rellano de la montaña donde Virgilio le muestra la puerta del Purgatorio. El ángel que guarda esta puerta la abre accediendo a sus ruegos.

“Quién entra al Purgatorio no puede mirar atrás o vuelve a salir.”

Gustave Doré, Las puertas del Purgatorio.

Gustave Doré, Las puertas del Purgatorio.

Dentro del Purgatorio, los poetas suben al primer círculo donde se purga el pecado de la soberbia. Observan grabados en sus muros muchos ejemplos de humildad. Después ven a las almas de los orgullosos soportando penosamente pesados fardos. Dante reconoce entre las almas al pintor Odersi de Gubbio, que le cuenta la historia de los pintores italianos y le habla de la vanidad y de la fama mundana mientras los poetas continúan viendo esculpidos en el pavimento muchos ejemplos de soberbia castigada. Se adelantan conducidos por un Ángel que con un movimiento se sus alas purifica a Dante del pecado de la soberbia y suben a la segunda cornisa.

Purgatorio, soberbia.

Purgatorio, soberbia.

En la cornisa donde se purga el pecado de la Envidia oyen voces de espíritus invisibles que recomiendan la Caridad a las almas. Luego observan a los envidiosos recitar letanías de los Santos. Las almas de los envidiosos están cubiertas de un cilicio y tienen los párpados cosidos con alambre.

Purgatorio, Envidia.

Purgatorio, envidia.

El tercer recinto es donde se purga el pecado de la Ira. Dante ve algunos ejemplos de mansedumbre. Los dos poetas se encuentran rodeados por un espeso humo que les impide distinguir los objetos. El humo indica el carácter pasional de la Ira. Dante siguiendo a Virgilio oye entre el denso humo las almas de los iracundos que ruegan fervientemente al Cordero celestial. Una de ellas, Marco Lombardo, demuestra a Dante que las influencias del Cielo no son las que deciden las acciones de los hombres. ¿La causa de la virtud de la Ira la envía Dios o es el hombre? La respuesta que se ofrece es que con el libre albedrío, se os ha dado luz para distinguir el bien y el mal.

Purgatorio, Ira.

Purgatorio, ira.

Al salir de la espesa humareda los dos poetas guiados por un Ángel suben las gradas que conducen a la cuarta cornisa. Se detienen por haberse hecho de noche. Virgilio manifiesta a Dante que en aquel círculo se purifica el pecado de la pereza. Las almas de los perezosos van por todo el círculo corriendo. Los dos que van a la cabeza de los demás citan ejemplos de celeridad y los dos últimos de pereza. Dante es vencido por el sueño.

Purgatorio, pereza.

Purgatorio, pereza.

La Quinta cornisa es donde se purifica el pecado de la avaricia. Habiendo salido el sol los poetas prosiguen su viaje, los avaros están llorando y tendidos en el suelo sin posibilidad de moverse. Los poetas oyen a un alma que les recuerda ejemplos de virtudes contrarias a la avaricia. Dante se le acerca al alma y habiéndole preguntado su nombre, le declara ser Hugo Capeto y lanza una dura invectiva contra las usurpaciones e iniquidades de sus propios descendientes. La montaña tiembla y todas las almas entonan: “Gloria in excelsis.

Purgatorio, avaricia.

Purgatorio, avaricia.

Dante y Virgilio preguntan la causa de la conmoción de la montaña y la de aquel himno de gloria. Les es respondido que esto sucede cada vez que un alma termina su purificación. Conocemos ahora al poeta Stacio, que había permanecido mucho tiempo entre los avarientos, después de haber estado entre los perezosos. Él fue cristiano en secreto por miedo y sus acciones le hicieron recorrer la cuarta cornisa por más de cuatro siglos. Stacio se une a Virgilio y Dante, mientras hablan suben al sexto círculo donde se purga el pecado de la gula. Los poetas descubren en este recinto un árbol maravilloso, cubierto de olorosas frutas y regado por agua cristalina que cae de la montaña. Entre las ramas del árbol una voz cita ejemplos de templanza. Los tres poetas encuentran las almas de los glotones, las cuales están extenuadas de hambre y sed. Sólo pueden mascar aire.

Purgatorio, gula.

Purgatorio, gula.

En la séptima y última cornisa los espíritus de los lujuriosos están inmersos en llamas que les recuerdan ejemplos de castidad. De la misma forma que el ser humano está afligido, debe estar su imagen. Cuando ya no queda vida el alma se separa del cuerpo llevándose consigo las potencias divinas y humanas. Los poetas ven nuevas almas de lujuriosos que a través de las llamas se dirigen hacia las primeras, abrazándose mutuamente y citando diferentes ejemplos de lujuria.

Purgatorio, lujuria.

Purgatorio, lujuria.

Aconsejados por un Ángel, los poetas atraviesan las llamas y llegan a las últimas gradas del Purgatorio. La noche los detiene en la cima de la montaña. La llegada de la aurora lleva a los poetas a la cumbre de la montaña del Purgatorio. Una vez allí, Virgilio deja a Dante en libertad de hacer lo que quiera sin pedirle su parecer.

En la cima de la montaña está la selva del Paraíso terrenal, donde se ven detenidos por el río Leteo. En la orilla opuesta se les aparece una hermosa doncella, Matilde, que aclara a Dante ciertas dudas. En las orillas del Leteo, Dante vio en la selva una luz viva y oyó en el aire una suave melodía que invocaba una procesión, en donde iba un carro triunfal, arrastrado por un grifo, que se detuvo frente a Dante. El grifo representa a Jesucristo, es un animal biforme mitad águila y mitad león; semejante a Jesucristo por su naturaleza mitad divina y mitad humana.

Paraíso Terrenal.

Paraíso Terrenal.

“La virtud de la Prudencia tiene tres ojos; con uno mira al pasado, para sacar un recuerdo provechoso; con el otro mira el presente, para no equivocarse al tomar una determinación y con el otro mira el porvenir, para evitar a tiempo el mal y prepararse al bien.

Son mencionadas las tres virtudes teologales: la blanca Fe, la esmeralda Esperanza y la bermeja Caridad. Beatrice desciende del Cielo, ante su vista Virgilio desaparece. Sentada sobre el carro triunfal, Beatriz reprende a Dante y se lamenta de la vida que ha tenido el poeta, abusando de los dones de la Naturaleza y de la gracia. Dante responde a Beatrice con la confesión de todas sus culpas, después de lo cual cae desvanecido. Matilde sumerge a Dante en el Leteo y le hace beber de sus aguas. El poeta continúa el camino en compañía de Matilde y Stacio.

Dante en el Leteo

Dante en el Leteo

La repentina desaparición de Virgilio simboliza que La Filosofía o ciencia humana queda eclipsada y cede su puesto a la Teología. Esta desaparición de Virgilio es también un artificio poético para evitar la despedida que desvirtuaría la escena.

Beatrice anuncia a Dante que pronto vendrá el que ha de librar a la Iglesia y a Italia de la opresión de los malvados y le ordena escribir todo lo que ha visto en este viaje. Luego, guiado por Matilde, bebe las dulces aguas del Euneo. Purificado completamente, entonces puede subir a las estrellas.

La Divina Comedia – Dante Alighieri (Parte I)

Dante Alighieri

Dante Alighieri

Resulta que ya tengo el 2014 Reading Challenge en noventa por ciento y ni siquiera vamos por la mitad del año. Así que hoy decidí comenzar a hablar y reseñar un poco uno de mis libros favoritos y un clásico universal; la Divina Comedia, del florentino Dante Alighieri.

Dante estaba muy influido por la filosofía medieval y la literatura cortesana, ambas corrientes están presente desde el Infierno hasta el Paraíso en esta grandiosa obra.

La filosofía medieval buscaba explicaciones, se preguntaba especulativamente sobre las ideas del mundo, sus orígenes, cuestiones y planteamientos. En general, las religiones con sistemas filosóficos, como el catolicismo, dicen en sus dogmas y doctrinas como se formó el mundo.

La filosofía escolástica surgió en las universidades medievales y fue el sistema filosófico que imperó en la iglesia católica incluso hasta años tan recientes como 1995. Su propósito principal fue unir la fe y la razón, conceptos completamente antagónicos de solo mencionarlos. Pretendían unir el dogma del cristianismo a través de la lógica aristotélica que enseñaba la función de la razón, que todos tienen, pero que se equivocan periódicamente por no seguir unos pasos. Aristóteles y los escolásticos medievales quería enseñar a pensar. Para sus procesos utilizaron el método aristotélico de los silogismos; dos premisas que definían una conclusión lógica.

Todos los hombres son mortales.
Sócrates es un hombre.

Por lo tanto, Sócrates es mortal.

En la atmósfera de finales de la Baja Edad Media es que aparece la figura de Dante Alighieri, un destacado estudiante de teología, que no perteneció a ninguna orden. La gran obra literaria de Dante; la Divina Comedia es una explicación poética de la filosofía escolástica. En suma, es una pieza didáctica que tenía como objetivo el enseñarnos la salvación que sólo se podía alcanzar uniendo la fe con la razón. De acuerdo a sus planteamientos, la fe ilumina tu elección y la razón te ayudar a elegir el bien.

Dante recibió un influjo enorme de la literatura cortesana, corriente que nació en las cortes a cargo de las mujeres, mientras sus esposos estaban en las Guerras Santas de las Cruzadas. Es en la literatura cortesana donde comenzó el ideal de amor rosa que se arrastra hasta la actualidad. La mujer se idealizó completamente hasta casi el punto de la divinización; característica que Dante heredó hasta el tuétano. Perteneció al movimiento Dolce Stil Novo, donde retomó la poesía cortesana e idealizó aún más la figura femenina con el tropo de la donna angelicata.

La Divina Comedia es un retrato de la visión medieval, como estas personas veían la vida y el más allá. Sin embargo, son palpables nuevas actitudes en las que está el germen de una nueva sociedad. En mi opinión, y en la de muchos historiadores, es la Divina Comedia la obra que permite cerrar el Medioevo y encaminarnos a una nueva edad.

Dante and Beatrice

Dante and Beatrice

Dante fue uno de los florentinos que recibió la mejor educación de aquellos años.  Se convirtió en una figura de transición que vivió el cambio entre dos siglos. El primer libro de Dante; La Vita Nova narra los encuentros del autor con un personaje importante en la Divina Comedia; Beatrice.

Gustave Doré, Dante en la Selva Oscura.

Gustave Doré, Dante en la Selva Oscura.

 

En el inició del poema Dante se encuentra perdido en una selva oscura, símbolo del estado del alma que en estado natural está en pecado, confusión, temor, peligro y amenaza de las fieras. Allí se topa con tres animales: la pantera (lujuria), el león (soberbia) y la loba (avaricia). El alma humana sólo se salvará si acepta la ayuda (Virgilio) y enfrenta las dificultades del camino. Solo así iniciará el viaje de purificación que le permitirá salvarse y obtener la visión divina.

Infierno:

Dante entró al infierno conducido por Virgilio quien se ofreció para ser su guía en su búsqueda de Beatrice, su verdadero y puro amor. Recordando grandes obras como La Teogonía o La Ilíada, Virgilio invoca a las musas y aunque Dante está aterrado pensando en el recorrido por el Infierno, decide hacerlo por su amada. El paso al infierno está impregnado de elementos de la mitología clásica lo que es un signo del carácter eterno del infierno y su lugar dentro de la justicia divina. A lo largo de todo el Infierno encontraremos ejemplos del uso incorrecto de la razón.

El Infierno de Dante

El Infierno de Dante

El infierno según Dante tiene forma de embudo o cono y está localizado bajo la ciudad de Jerusalén. En el vestíbulo a las orillas del río Aqueronte, se encuentran los que no tuvieron vicios, pero vivieron sin virtudes, estas almas son aguijoneadas sin cesar por insectos. Estas personas no fueron malas, pero vivieron para sí mismas y el cielo los lanzó para no perder su hermosura. No obstante, el infierno se niega a recibirlos. Es gente que no fue útil para sí, ni para sus semejantes.

Dante y Virgilio acuden a Caronte que se describe como un anciano cubierto de canas que cedió a las órdenes de Dios y llevó a Dante al infierno, a pesar de que estaba vivo. La entrada al infierno tiene una inscripción que lee:

“Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza”.

Gustave Doré, Caronte.

Gustave Doré, Caronte.

El Primer círculo del infierno es donde está el Limbo. Es una especie de anteinfierno donde se encuentran las almas inocentes de quienes no pudieron recibir el bautismo. En el Limbo se encuentran: Homero, Ovidio, Horacio, Lucano y otros poetas y sabios. En el limbo se mencionan las siete virtudes del hombre: la Justicia, la Fortaleza, la Templanza, la Prudencia, la Inteligencia, la Sabiduría y la Ciencia. Las almas en el Limbo no sufren las calamidades del infierno, pero no gozan de la luz divina. Dante valoriza el talento y la creatividad de los grandes poetas de la antigüedad dándole un trato individualizado en su recorrido.

El Limbos, bardos y poetas.

El Limbos, bardos y poetas.

Gustave Doré, Minos.

Gustave Doré, Minos.

Minos es el implacable juez de las almas, es quien decide a qué circulo van los condenados. El infierno sigue la división aristotélica de las fallas humanas. Los pecados fungen el orden del contexto cristiano que establece una jerarquía de malo a peor. La participación de la voluntad humana en la comisión del acto es lo que determinará la escala del pecado. Así el infierno se divide en forma descendente en tres tipos de pecados: incontinencia, bestialidad y malicia. Según se desciende, los pecados son peores y por lo tanto los castigos son más fuertes y severos.

El círculo infernal al que va un condenado responde a la visión medieval de la justicia divina, por ende no puede ni debe ser cuestionado. Sin embargo, hay momentos en que Dante siente compasión e incluso crea empatía hacia algunos de los desventurados. En esos momentos se asoma la nueva actitud que deja de ser la clásica medieval y reluce un aspecto más humano, concediéndole dignidad a estas almas condenadas.

El segundo círculo es donde están los lujuriosos que van sin cesar errantes, azotados por el viento. Fueron personas que dejaron que su apetito carnal nublara su juicio y se sobrepusiera a su razón. Allí Dante siente una gran identificación con los amantes Paolo y Francesca. Embellece poéticamente lo que debería condenar moralmente. Otras figuras conocidas que aparecen en este círculo son Aquiles, Helena y Paris.

Gustave Doré, Paolo y Francesca.

Gustave Doré, Paolo y Francesca.

En el tercer círculo se castiga a los glotones. La pena consiste en estar sumergidos en lodo, mientras una tormenta de lluvia y granizo los azota. Los vigila el Cancerbero que ladrando con sus tres fauces, los irrita y aflige.

Dante y Cerbero

Dante y Cerbero

El cuarto círculo es el de los pródigos que derrocharon riquezas y los avaros que se desviaron hacia los bienes materiales. Están divididos en dos bandos que ejercen diferente peso y son condenados a chocar unos contra otros eternamente mientras se reclaman constantemente ¿Por qué acaparas? y ¿Por qué derrochas?

Gustave Doré, los avaros.

Gustave Doré, los avaros y pródigos.

El quinto círculo lo ocupan los irascibles y perezosos, se encuentran llorando sumergidos en  las lagunas cenagosas del río Estigia mientras se revuelcan y devoran entre ellos mismos. Aquí los poetas llegan a los dominios de Dite, las partes más bajas del infierno y donde están los pecadores activos. Ángeles caídos custodian los muros de la ciudad y aparecen las Erineas y Medusa para impedir el paso de Dante y Virgilio. Un ángel celestial acude en rescate y les abre las puertas de la ciudad de Dite a los visitantes.

Gustave Doré, los irascibles.

Gustave Doré, los irascibles y perezosos.

En el sexto círculo gimen los herejes, metidos en sepulcros de fuego, se le predice a Dante su destierro y futuros infortunios. Visitan la tumba del papa Anastasio y Virgilio le explica a Dante cómo se castiga la violencia en los tres círculos siguientes.

“El uso de la fuerza es común a todos los animales; pero el abuso de la inteligencia para hacer daño a otro es propio solamente del hombre”.

El fraude es una maldad propia del hombre y por ello es más desagradable a los ojos de Dios y por esta razón los fraudulentos están más abajo, entregados a un dolor más vivo.

Gustave Doré, los herejes.

Gustave Doré, los herejes.

El círculo de los violentos está dividido en tres recintos o anillos; los violentos contra Dios, contra sí mismos y contra el prójimo. En palabras de la ética, el cielo reprueba tres inclinaciones; la incontinencia, la malicia y la loca bestialidad.

El primer recinto del séptimo círculo es donde gimen los violentos y son vigilados por el Minotauro. Los que han cometido violencia contra la vida y los bienes del prójimo son sumergidos en un río de sangre que hierve y son atacados por tropas de Centauros en los que Dante reconoce a Neso. Dante escucha a Pierre des Vignes atestiguar sobre la mentira de sus acusaciones y el poeta promete atestiguar la falsedad de la que se le acusó una vez vuelva a Florencia. Nuevamente vemos la nueva tendencia que se aleja del pensamiento y la postura tradicional medieval.

Gustave Doré, Centauros.

Gustave Doré, Centauros.

El segundo recinto del séptimo círculo es donde son atormentados los violentos contra sí mismos y están aprisionados en árboles y malezas que ahora son sus cuerpos, pues sería injusto darles un cuerpo cuando atentaron contra el mismo. El suplicio aumenta con persecuciones de perros y harpías.

Gustave Doré, Suicidas.

Gustave Doré, Suicidas.

En el tercer recinto del séptimo círculo gimen los violentos contra Dios, contra la Naturaleza y la Sociedad. Aquí se ve el terrible poder de la justicia divina, son atormentados por un arenal áspero y espeso, mientras llueve lentamente grandes copos de fuego.

“Tal cual fui en mi vida, soy después de muerto”.

Gustave Doré, Sodomitas, usureros y blasfemos.

Gustave Doré, Sodomitas, usureros y blasfemos.

El octavo círculo es donde se castiga el fraude y los poetas encuentran a Gerión; el antiguo rey de las Islas Baleares. Según las historias tenía tres cuerpos y era el más astuto en la Tierra, motivo por el cual Dante lo colocó en la entrada del octavo círculo.

Gustave Doré, Gerrión.

Gustave Doré, Gerrión.

El Octavo círculo a su vez se divide en diez fosas concéntricas. En la primera fosa los rufianes y seductores marchan en direcciones opuestas mientras son azotados por los demonios. En esta fosa encontramos al héroe griego Jasón.

Gustave Doré, los rufianes.

Gustave Doré, los rufianes y seductores.

En la segunda fosa los aduladores y los cortesanos están sumergidos en una cornisa de excrementos que representan todas las palabras que dijeron.

Gustave Doré, los aduladores.

Gustave Doré, los aduladores.

La tercera fosa es la de los simoníacos, sus cuerpos están enterrados con la cabeza abajo mientras sus piernas son devoradas por llamas. El papa Nicolás III que aparece en esta fosa acusa a sus sucesores del mismo crimen. Una atrevida y clara crítica al clero.

Gustave Doré, los simoniácos.

Gustave Doré, los simoniácos.

La cuarta fosa del octavo círculo es donde gimen los adivinos que caminan hacia atrás con sus cabezas vuelta al revés ya que perdieron la facultad de ver hacia adelante.

Giovanni Stradano, adivinos, brujos y falsos profetas.

Giovanni Stradano, adivinos, brujos y falsos profetas.

La quinta fosa encierra a los que traficaron con la justicia y políticos corruptos, los mismos están sumergidos en un lago de brea hirviendo. Aquí otros demonios armados de arpones acuden furiosos contra Dante y Virgilio, pero ante las órdenes de su jefe dejan abierto el paso.

Gustave Doré, Canto XXI

Gustave Doré, Canto XXI

La sexta fosa del octavo círculo es donde están los hipócritas que andan inclinados bajo el peso de capas de plomo, exteriormente doradas.

Gustave Doré, los hipócritas.

Gustave Doré, los hipócritas.

La séptima fosa es el hogar de castigo de los ladrones y son mordidos por horribles e incontables serpientes. Nuevamente Dante recibe predicciones sobre ataques contra Florencia.

Gustave Doré, los ladrones.

Gustave Doré, los ladrones.

La octava fosa del octavo círculo es donde se encuentran los malos consejeros transformados en llamas. En esta fosa Ulises le cuenta a Dante sobre su vida errante y su muerte, también se encuentra a Diómedes. El conde Guido de Montefeltro le cuenta al poeta que fue un hombre de guerra y franciscano y aunque pensó que el hábito le expiaría sus faltas un gran sacerdote le hizo incurrir en sus primeras faltas. Una sutil, pero directa crítica religiosa.

Gustave Doré, Las llamas de los malos consejeros.

Gustave Doré, Las llamas de los malos consejeros.

La Novena fosa es la de los autores de escándalos, cismas y herejías. Se ven atormentados sin cesar por un demonio que los hiere con su espada. Dante observa allí el suplicio de Mahoma. Apreciamos pues la Divina Comedia como mecanismo de propaganda religiosa católica.

Gustave Doré, el suplicio de Mahoma.

Gustave Doré, el suplicio de Mahoma.

La Décima y última fosa del octavo círculo es donde sufren los charlatanes y falsarios cubiertos de lepra. Se mencionan tres clases de falsarios: los que toman el nombre o el aspecto de otras personas y van persiguiéndose a mordiscos. Los monederos falsos, que están atacados de hidropesía y padecen una sed inextinguible y los calumniadores que son devorados por la fiebre.

William-Adolphe Bouguereau, Los falsificadores

William-Adolphe Bouguereau, Los falsificadores.

El Noveno y último círculo del Infierno es donde son atormentados los traidores. Se divide en cuatro recintos donde se castiga a cuatro clases de traidores. Antes de llegar a él hay un pozo, alrededor del cual los dos poetas encuentran a Nemrod, Efialto, Anteo y otros gigantes. Anteo, cogiendo a los poetas en sus brazos, los lleva al fondo del noveno círculo.

Gustave Doré, los gigantes.

Gustave Doré, los gigantes.

El primero recinto es llamado “La Caína,” en honor a Caín el fratricida. Los que han sido traidores a sus parientes están sumergidos en un lago helado; el Cocito. Se entendía, y todavía algunos creen, que la quemadura por hielo es peor que por el fuego.

Gustave Doré, la Caína

Gustave Doré, la Caína.

El segundo recinto es llamado “La Antenora” y en él están los traidores a su patria, aquí se cuenta la Historia del conde Ugolino. Se presenta como una bestia pero al comenzar a contar su historia de sus sufrimientos como padre, se humaniza ante los ojos del lector.

Gustave Doré, la Antenora.

Gustave Doré, la Antenora.

El Tercer recinto llamado “Ptolomea” es donde están los traidores a sus amigos y huéspedes. Estos traidores están castigados echados a supinos en el hielo, que les cubre todo salvo la cara. Están castigados más severamente que los anteriores traidores, porque la relación con las personas traicionadas fue por pura voluntad.

Gustave Doré, la Ptolomea.

Gustave Doré, la Ptolomea.

Finalmente, el cuarto recinto del noveno círculo es llamado “La Judesca” y en él sufren tormentos Judas y los que han sido traidores a sus bienhechores  y son masticados eternamente por Satanás; figura cumbre del infierno y símbolo del mal absoluto. Es representado con tres cabezas; un símbolo de la “trinidad pervertida”. En cada una de sus tres bocas tortura a un pecador, los tres máximos traidores del infierno que ganaron tal honor son: Bruto, Cassio y Judas lscariote.

Gustave Doré, la Judesca.

Gustave Doré, la Judesca.