Arenas del tiempo

AYQhetvYo, como tú,
le he sido infiel a los relojes
y he dejado que la arena del tiempo
se escurra entre mis dedos.
Y he ahí, fíjate,
un lugar perfecto
para reposar tus huesos.

Por eso, a veces,
cuando despiertas
te encuentras llorando y desnudo,
pues en tu cuerpo glacial
siempre tropezarás con mi reflejo
con mis labios en tu pecho
y el ímpetu enredo de mis brazos
alrededor de tu cintura.