El Covid-19 y los viajes

travel

1dd941ef-f647-49ab-beae-4af02ac39933-5e7a423d9e8d3¿Qué nos deparará el futuro a los viajeros? Esta pregunta está latente en estos últimos meses y aunque sea difícil hacer un pronóstico aquí voy. Aclaro de antemano que soy solidario con la situación que enfrenta el mundo en estos momentos y que no estoy minimizando una pandemia tan alarmante, pero como viajero frecuente y humano con familia en diferentes partes del mundo tengo que pensar con visión futura y mentalidad progresiva.

uYV3YFCIlEWO8aBYVyTBY2DlZFvfGdKm2JELcVRkUU8Aclarado el punto anterior a lo que vine. La magnitud de esta pandemia nos enfrentó a una crisis que a pesar de tener precedentes históricos, dejó en evidencia muchas flaquezas y lagunas de los sistemas globales del siglo XXI.

En estos momentos de aislamiento social podemos detenernos a reflexionar sobre los cambios futuros, una vez se estabilice la situación. Se mire por donde se mire, la realidad es que las economías enfrentarán una crisis magna que definirá las nuevas tendencias globales y una búsqueda contaste de reconstrucción y resiliencia.

Somos muchos los que cancelamos viajes y todavía no sabemos qué hacer o qué decisiones tomar con relación a los próximos meses, quizás años. Consultado algunos que se dicen llamar “expertos” en la industrian, me encontré con un vocabulario vago o visiones completamente optimistas sobre lo que sucederá con los vuelos y el mundo de los viajes. En general, se dice que dado que las economías van a enfrentar niveles bajos de ingresos las industrias de viajes tienen que ofrecer unos precios competentes para poder ofrecer una demanda a la población.

Aquí me detengo un poco para analizar. Si bien es cierto que se necesita una demanda atractiva para mover esta industria, no se debe pasar por alto que el grueso y motor de los viajes no son necesariamente por turismo y ocio, sino por negocios, trabajo y asuntos familiares. La imagen siguiente presenta en por cientos lo que suelen ser la norma en los vuelos domésticos en los Estados Unidos.

graphic1

Las empresas que desplazan internacionalmente a sus trabajadores, los empleados que tienen reuniones de negocios en otro país o las personas que van a visitar a sus familiares al otro lado del mundo, van a continuar haciendo sus viajes aunque las tarifas aumenten unos $150 o $200. Incluso un sector abrumador de los turistas ya han decidido cuál es el país de sus sueños al que quieren vacacionar o ir de luna de miel y comprarán el pasaje así sea a $400 o a $750. Presento mi caso  como ejemplo, anualmente utilizó la ruta San Juan-Madrid y aunque miro las proyecciones de precios en los vuelos, la realidad es que al comprar el pasaje el factor precio queda relegado a un segundo o tercer plano. Por lo tanto afirmar que las aerolíneas, barcos y trenes tienen que ajustarse a la economía personal, lo veo como algo totalmente ingenuo y que dudo mucho que ocurra.

En el campo de las aerolíneas debemos recordar que las mismas nos ofrecen un servicio opcional, no necesariamente esencial, y que son empresas operadas por diferentes grupos y sectores privados que NO son organizaciones sin fines de lucro y que no tienen porque ofrecerte un vuelo “low-cost” simplemente porque tú decidas que quieres bajar a Tailandia barato.

Las cancelaciones y restricciones que ha traído el Coronavirus es un golpe de alta escala para todas las aerolíneas y medios de transportación. Aun cuando muchas de estas empresas tienen seguros que puedan agasajar un poco el golpe, gastos de nómina, mantenimiento y asuntos externos pueden llevar a muchas de estas líneas y marcas a una quiebra parcial o total.

5e7657381378e3404d178fcbGrandes  líneas, que lleven años en la industria, podrían hacer frente a esta crisis con regulaciones que pueden ir desde el incremento en los precios por servicios, hasta la reprogramación de rutas, siendo un poco más restrictivos los destinos nacionales e internacionales y más exclusivos los servicios esenciales como facturación de equipaje y selección de asiento.

En el caso de pequeñas empresas y muchas de las aerolíneas “low-cost”, es posible que tengan que recurrir a la consolidación o alianzas con otras líneas para poder enfrentar los próximos años.

graphic2¿Qué esperar entonces del futuro? Es difícil responder y no hay una única respuesta o verdad absoluta. Aunque es menor, habrán personas que el factor psicológico les juegue una baza oscura y los cohíba de viajar, miedos culturales se harán más evidentes y factores que rayarán en ideologías racistas obligarán, por ejemplo, a China a tener que reivindicarse para volver a ser atractiva al turismo.

2020-04-06En la actualidad estamos viendo vuelos muy económicos a nivel global hasta el año 2021, pero es una tendencia que, a mi juicio, irá mermando y poco a poco estaremos viendo una vuelta a los precios de los años 2017 – 2018.

Previo a lo anticipados por muchos “bloggers”, el 2021 no será el año de las aerolíneas “low-cost” ya que muchas posiblemente se consoliden, ocasionando una menor oferta y por consiguiente un precio más alto en sus rutas tradicionales. En este mirar retrospectivo es posible que rutas domésticas con más de un vuelo diario entre ciudades, desaparezcan, ofreciendo uno o dos vuelos en horarios más recurrentes como el primer vuelo y el último vuelo.

Finalmente, es muy probable que las empresas que manejan  los vuelos chárter; los que no son comercializados por los canales habituales de venta, intenten sacar una buena tajada de esta crisis y se viralicen vuelos chárter a precios de primera clase. En esa misma líneas los cargos de agencias de viaje también se duplicarían, siendo mi recomendación la de asegurar todos los viajes próximos a realizar.

Para cerrar este hilo enfatizo en que esto es lo que yo preveo que pasará por mi experiencia en el campo e investigaciones que realicé en estas últimas semana. No tiene porque ser así, puede cambiar y ojalá que así sea. Algunas personas me han hecho el acercamiento sobre si comprar los pasajes ahora es prudente o no. Todo va a depender del destino al que se quiera ir y como el país va a afrontar la crisis una vez se vuelvan a abrir los Estados y las economías.

Países en los que su economía dependa en más de un 50% del turismo tendrán que barajar una amplia gama de posibilidades para recuperarse. Algunos atractivos turísticos podrían subir considerablemente de precio y no podemos descartar nuevas políticas y casos extremos en que países impongan más requisitos de entrada a su territorio, pero eso ya es tema para otra entrada.

 

¿Nos definen las ciudades donde vivimos?

El sentimiento de identidad personal es uno complejo y algunos alegan que intrínseco. Este devenir propio, donde nos vamos creando, es uno maleable y está en constante cambio. El tema que expongo hoy, lo he pensado en muchas ocasiones desde temprana edad y de seguro mi yo de catorce años pensaba de una forma muy distinta a mi yo de veintiún años y completamente diferente al que esta escribiendo en estos momentos.

Desde que nacemos enfrentamos un proceso de aprendizaje que, aunque en diferentes escalas, envuelve el amor y orgullo a la patria o al terruño donde nacemos. Sin embargo, no siempre el lugar de nacimiento es el domicilio permanente o el espacio al que amamos y llamamos casa.

IMG_3365Muchos son los casos, como el mío, en que la tierra que nos vio nacer no es la que nos ve crecer. Por múltiples razones y circunstancias algunas personas se desplazan de una ciudad a otra e incluso de un país a otro. En este constante movimiento y por otras causas, como la educación y el crecimiento, vamos forjando esa identidad personal de la que hablo y esos lugares y destinos que forman nuestro entorno de una manera u otra nos van marcando y definiendo.

En mi caso una ciudad frente al océano Atlántico me vio nacer, otra ciudad a orillas del Mediterráneo guió mis primeros pasos y una ciudad montañosa y brumosa en el Caribe atestiguó mi crecimiento. Sin embargo, mis experiencias en cada uno de estos lugares definió a la persona que soy hoy.

IMG_3256Aunque la ciudad frente al mar que me vio nacer no me vio crecer, cada ocasión que la visito, cada adoquín que piso o aire que respiro en su derredor, la hacen parte de mí y la piel se me pone de gallina de sólo escuchar su nombre en una canción o en un poema. De igual modo, esa ciudad bañada por el Mediterráneo y estas montañas en la que me encuentro ahora y que me despiertan cada día entre frío y nieblas, las hago mías y las amo hasta que duele.

IMG_2830En esa dirección, llego al punto angular que quiero hablar. Por estudios fui a vivir a una ciudad medieval y no miento cuando les cuento que fue allí donde aprendí a amar y donde me conocí y encontré. Fue ese pueblo enclavado entre el Tajo donde definí mi alma romántica y donde fui realmente yo mismo, sin seudónimos, sin miedos, sin mentiras, simplemente fui y estuve.

Pero ahí no acabó la cosa, luego toco irme a la capital a escribir un nuevo capítulo y válgame lo que me tocó esos dos años. De una manera especial, pero diferente este nuevo entorno urbano, lleno de trenes, estrés, agobio y muchos amigos, me hizo sentir pleno, pero de una manera diferente al pueblito medieval. Ahora empecé a ser y a estar con otras personas, salí de esa zona íntima y conocí un efecto placebo en una ciudad de la furia que también se me metió entre los huesos y la sentí y la siento muy mía, muy propia muy inherente.

IMG_2478

IMG_4240Al final se acabó y regresé al Caribe, a las montañas y a las brumas. Por ratos voy a ver al mar a la ciudad que me vio nacer. Una vez al año vuelvo a mi pueblito viejo y me doy una escapada a la capital a visitar amigos y a revivir momentos y emociones. A recuperar esos sazones que le dan sabor a mi vida y la hacen más llevadera.

El otro día hablé con una antigua pasión que tuve y me contó como ahora está viviendo en una ciudad belga que, por su juicio y su excesiva nostalgia, es hostil, ruda y le ha dejado varios sinsabores. Para no enredarme mucho en aguas pasadas que no mueven molinos le corté rápido, pero sus palabras se han quedado haciendo eco en mi cabeza.

IMG_4527Nuestras experiencias, y cada rincón del mundo que conozcamos, harán de ese espacio uno único en el mundo. Me bastó una vez en Islandia para ser en ella y para estar seguro de que la volveré a visitar. Otro caso mío es Nueva York, estoy seguro de que no me iría a vivir para allá, pero cada año la visito con la misma o más alevosía que el año anterior.

Hay muchos factores como el clima, los estudios, la resiliencia, los estados de ánimos y un sinfín de agentes que van a marcar y definir nuestra relación con el espacio que vivimos. Está en cada uno desmenuzar esa ciudad, ese suelo, esa muralla o ese cuarto en el que estamos y buscar la forma de hacerlo nuestro y placentero.

Al sol de hoy cargo conmigo muchos trozos del planeta y a una gran mayoría de ellos los he vuelto a visitar. En cada rincón dejo un trozo de mí y me llevo lo bueno de ellos. Y llegé al final de esta entrada con la misma interrogante en la cabeza; cuando me preguntan de dónde soy… qué difícil es contestar con certeza pues de tantos lugares soy y a todos ellos pertenezco.

IMG_2975