Al Conde de Torralba

 

27 – mayo – 2015

 

Caro Conde:

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Era imposible que pasaras sin ser notado, tu altura, tus cabellos rubios como la cerveza y esos ojos celestes no pueden pasar desapercibidos. No recuerdo un día en el que fueras mal vestido, aunque mi mente te prefería desvestido. La obsesión creció cuando visitaba la biblioteca y allí estabas día tras día devorando un libro diferente. A quien pretendo engañar, me enamoré.

El tiempo nos acercó y resultó que bajo la fachada de hombre solitario y serio se hallaba un alma divertida, elocuente y encantadora. Mis desgracias nos unieron y gracias a ellas conocí esa parte de ti que a los demás escondes, tus malos hábitos, tus gustos canallas y ese tatuaje que quizás ni tu madre conoce.

Cada centímetro de ti me encantó. Te había glorificado, al final comprendí tu parte humana y más me atrapé en ti. Entendí que la soledad y la frustración crearon la coraza que te encierra. Mi misión ahora es que sonrías, pero no sólo conmigo, que sonrías con el mundo y para el mundo, a fin que yo nunca te gustaré como tú me gustas a mí.

 

Lo siento,

 

A


Fin de la Trilogía

Ja Ingel Paat

 

25 – mayo – 2015

 

Amado mío:

Paat

Debió ser el verde de sus ojos de ciencia ficción, fui hipnotizado. No sé explicarlo, todo fue tan confuso.Varias miradas y una sonrisa que me desarmó en un microsegundo, son los recuerdos más placenteros que cargo. Mis días fueron terribles en estas tierras de lobos y dioses, en todos ellos tú estuviste presente tendiendo una mano y unos hombros que me obsequiaron los más cálidos abrazos.

Cuando la nostalgia me recorrió, tu familia me abrazó, cuando todo parecía estar perdido, tu sonrisa nunca falló y tu ayuda me socorrió. Cuando me quedé sin norte y sin refugio no dudaste en abrir tu puerta y darme refugio. Tu belleza, entrega y bondad me hicieron fantasear perversidades que me recorrían e incendiaban y que hoy mejor no contaré.

Me cubro de vergüenza, pero al final lo entendí. Eres ese equivalente a un ángel guardián o a una estrella guía. Sólo me resta reprimir esta lujuria que me acompaña cada vez que te miro y en abrazos y afecciones consanguíneas expresarte toda mi gratitud.

 

La vida, como en muchas otras veces, es injusta. Mi querido hr. Paat,

 

A

A un coleccionista de Historias de Amor

Pablix16 – mayo – 2015

 

Hirsuto PN:

 

Habías pedido que entregáramos una historia de amor. ¡Oh coleccionista de historias! ¿Cómo iba yo a entregarte mi historia si tú eres el protagonista? La historia comenzó cuando te vi, así tan pijo y encantador. El cielo tan azul y las ya frías brisas del otoño hacían juego y reflejo en los lentes de tus espejuelos, y el vello de tu pecho que se asomaba por el cuello de aquella camisa de cuadros y botones me tenían embriagado.

Ni te hablé ni me hablaste. Creí que sólo sería una efímera fantasía más, pero llegó ese día, esa mañana en la que me invitaste un café y yo solamente pude asentir con la cabeza y quedarme sin habla mientras observaba la armonía al verte liar el cigarrillo y sentí la vida que salía con cada nube de humo de tu boca.

Sé que nunca contaré esto, pero aquí está la historia que pediste,

 

A

Purgación

Raiponce – Frimaire – 2013

 

Mon chère:

 

En el sueño desperté en el Purgatorio y no estaba Dante a mi lado. No me sorprendió que me encontrara en la séptima cornisa, allí dónde se purga la lujuria. Entre el humo y el castigo divisé a lo lejos a alguien que no logré descifrar, pero que sé que le quiero mucho, no sé si me explico. Me pedía a gritos ayuda y vi un inmenso y verde mar, pero al final resulta que no puedo hacer mucho, soy hijo de Atenea no de Poseidón.

La impotencia al ver sufrir a alguien que quieres es horrible, considero que es una de las peores sensaciones que podemos experimentar. Nuevamente la cobardía fue más valiente que mi curiosidad y decidí levantarme. Algún día espero saber como acabó esta historia.

 

P. D.: ni siquiera dormir se puede ya.

Barthélemy

Adeline

 “For this moment, this one moment, we are together. I press you to me. Come, pain, feed on me. Bury your fangs in my flesh. Tear me asunder. I sob, I sob.”


25 de enero 

Dearest V:

Virginia WoolfUn día como hoy se alumbró el mundo literario con tu llegada. Recuerdo el primer día cuando todavía era un niño y comencé a leer Las Olas, en aquel momento mi capacidad y comprensión era limitada, pero algo en mi interior me guío a guardar ese libro y atesorarlo como el mejor juguete que hubiera recibido.

Algunas de mis noches luego de cerrar los ojos visito diversos lugares y tiempos, Orlando es quien me entiende y acompaña. Los días pasaron y crecí, la sociedad dice que maduré, yo no estoy tan seguro de ello. Quedé atrapado en el Romanticismo, mi alma, mi cuerpo y mi mente me dejaron de pertenecer. Poco a poco abandoné los cálidos colores y me abracé al frío solitario, a las azules y gélidas temporadas, comencé a vivir nuevamente, o tal vez ascendí de vida o dimensión.

Te debo mucho, no sólo aventuras literarias, también locuras y reflexiones. Estoy seguro que tu voz se esconde en alguna de esas voces que me invaden de golpe y ni siquiera escuchando música las logro callar. Al final hay ululares a los que el cuerpo no responde y solo resta obedecer. No podemos huir o escondernos de lo que queremos sentir.

Tus palabras no desvanecerán, te lo aseguro. Gracias por tu legado, sólo las alma perturbadas e imposibles de reparar comprenden lo que vivimos. Dejé algunas lágrimas en el río Mid-wynd, siempre son agridulces las despedidas, tu mayor lección me acompaña todos los días; No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedan imponer a la libertad de mi mente.

Feliz cumpleaños Adeine Virginia Woolf,

A

Tres días de tres de enero

3-enero-2013

Debió ser atracción, lo siento hasta en los tuétanos. No sé porque motivo me visitaste en mis sueños. No sé nada de ti, a parte de tu nombre, algunos gustos canallas y una belleza física que aunque no se igualaría a Adonis, algunos mortales no pasarían desapercibida.

Nunca nos conocimos más allá de las referencias y viceversa. Sin embargo, compartimos un amor, un amor que al sol de este día de enero, impidió una amistad entre nosotros. Irónicamente nos desprecia a ambos, así de efímera y contradictoria es la vida.

En mi sueño íbamos juntos con nuestras amigas y varios equipajes, caminábamos sin rumbo entre cervezas, cigarrillos, risas y porros. Finalmente, llegamos a un lugar donde tú y nuestra amiga se separarían de nosotros, con una expresión triste dije un “Pero ya no nos volveremos a ver…”  tú viniste donde mí, colocaste una mano sobre mi espalda, me besaste y con la otra acariciaste un poco mi mejilla. Solo dijiste “Nos veremos”.


3-enero-2014

Coincidencias o serán quizás sueños chicos. Hace un año exactamente de tu última visita. En la tarde me dirigí hacia aquel lugar donde para mi sorpresa estaba él, el amor de nuestro duelo y el que ni siquiera una mirada directa, un saludo, sonrisa o estrechón de manos fue capaz de brindar.

Pudo más la cobardía y el rencor. Andará por su mundo alardeando de grandeza, y que ella le acompañe hasta el final de sus días. Yo por mi parte, me entrego a las dudas, me cobijo en los miedos y contemplo los quizás.

Será que por la vía de los sueños quisiste advertirme de este encuentro. Emiliano, será que tu interior dejó a un lado el odio, yo que sé. No sé si hacer una historia de esto, sólo os doy las gracias porque hoy crecí un poco más, viejas personalidades al final se desprenden de mí y ha sido gracias a ti.


3-enero-2015

Otra ronda a tu lado, la luna anoche bajó un poco más y dormí en paz. Me fui con mi soledad y aquí los sueños son diferentes, no les temo, me puedo despertar cuando lo deseo. Soy como un perro de Pávlov, me he condicionado.

Quizás partí buscando la vida o buscando la muerte, eso ni yo lo sé, pero aquí estoy y hoy es tres de enero y me desperté con una nueva visita tuya, como viejos amantes. Me da pavor desempolvar el sueño y las pasiones. Al despertar te fuiste igual que el unicornio azul.

Se debe tratar de esto, algún pecado cometimos y algún dios enfurecido nos condenó. Es lo que hay y es lo que nos toca. Veremos que llegará al final, si la mano o el puñal. Yo por mi parte esté en dónde esté siempre esperaré tu visita cada tres de enero.

La daga encantadora

Écluse – Thermidor – 1991

 

Campos de Asfódelos, Inframundo

 

Debo haber muerto, desperté creo que hace horas. Aquí, dónde quiera que esté, la noción del tiempo es diferente. Aunque no veo que existan los espejos, pero me basta sentirme para saber que soy otra cosa, otra forma, otra vicisitud. Aquí los espectros, por darle un nombre a esto que somos y que no logro descifrar, no conversan, no se comunican. Parece que cada uno tiene su propio dialecto el cual no saben cómo lo aprendieron ni cómo enseñarlo. Ninguno tiene recuerdos, memorias ni momentos.

Yo en cambio recuerdo unas aguas cristalinas y verdinegras, como un río que un día conocí. Debió ser el Leteo, me sumergieron para olvidar y creo que en lugar de ello al llegar al fondo y tocar el barro me encontré. Necesito simular que no sé nada, que olvidé todo, que no sé hablar ni expresarme, tengo que ser un espectro más, necesito que me crean parte de ellos.

Y es que me aterra una nueva zambullida, que intenten borrarme lo único que tengo en esta nueva “vida” si es que a esto lo puedo llamar vida. Quizás debo borrarlo todo, pero no sé porque me aferro, como hiedra al muro, a esas imágenes esporádicas que intento dibujar con palabras.  Todo esto empieza a darme sed, aquí no hay caminos que me lleven al mar.

Daga encantadoraMe observan, debo volver a mi vida de espectro, a disfrazarme. Pero cada instante que se haga largo alimentaré a ese día gris maravilloso. Lo recuerdo perfectamente, un monte frío, tus manos sobre mí, no hablaba sólo gemía y tú sonreías mientras me permitías ver la luna en tus ojos, era un éxtasis largo y cálido como el verano, pero sé que era invierno.

Lo recuerdo cabalmente, desde tus bajadas lentas hasta tu postura y tu susurro silencioso cuando me incrustaste la daga fría y filosa que llevabas entre el taparrabos. Luego sonreíste y dejaste caer una lágrima. No sé si de tristeza.