¿Es relativa la belleza?

En la entrada de hoy me alejo un poco de la lingüística y la filología para intentar abordar una cuestión que escuchamos a diario, pero que me parece no está del todo clara o bien podría ser que no se comprenda la semántica detrás de la expresión La belleza es relativa”.

belleza

Voy a comenzar por lo más básico definir de forma sencilla el término belleza:

1. Cualidad de una persona, animal o cosa capaz de provocar en quien los contempla o los escucha un placer sensorial, intelectual o espiritual.

2. Persona, animal o cosa que destaca por esta cualidad.

Ahora bien, luego de esa definición culminaría diciendo que, en efecto, la belleza es relativa dado que esa cualidad que tiene la habilidad de provocar placer sensorial, intelectual o espiritual seguramente será diferente en cada persona. Por lo tanto, puedo suspender la entrada aquí y eureka, pero como se imaginarán voy a indagar un poco más.

orange-color-namesUn ejemplo obvio sobre la relatividad de la belleza puede estribar en el color favorito de cada persona. Así para mí que me encanta el color naranja puedo decir que los atardeceres son bellos, algún adorador del color azul diría seguramente que el inmenso mar es lo más bello y así sucesivamente, es palpable la relatividad de la belleza.

Ahora me voy a adentrar en aguas más profundas. A lo largo de nuestro crecimiento, la enseñanza que recibimos y los valores que coleccionamos juegan un papel fundamental en nuestra apreciación sobre la belleza.

Aunque en la antigua península helénica ya Sócrates y Platón habían debatido y escrito sobre la belleza, no fue hasta el siglo XVIII que con la llegada de la Ilustración entra en el panorama la Estética como una disciplina filosófica que estudia las condiciones de lo bello en el arte y en la naturaleza. Es aquí, donde a mi juicio, comenzamos a crear el modo particular de entender la belleza.

Estética

Diría entonces que existe una percepción de la belleza por parte de los individuos que se fue, y que va, convirtiéndose es un canon, pero es tan tangible que ha cambiado a lo largo de la historia. Es esa apelación a los sentimientos lo que nos va jugando una baza umbría  con el pasar de los siglos. Si repasamos el ideal de belleza de al antigüedad notaremos que no es el mismo que el medieval, el moderno o el contemporáneo.

Lo que nos llevaría a preguntarnos si es percepción o sensibilidad lo que nos guía a definir a la belleza. En este renglón entran unos valores estéticos como la belleza, el equilibrio, la armonía, la tragedia y la horribilidad, entre muchos otros. Los mencionados valores hacen a las personas crear una escala que puede ser congruente a su sensibilidad de la belleza, pero que deja en evidencia que la estética es igual al gusto personal, mas no debería ser igual a la opinión colectiva.

Me explico un poco mejor; no porque la opinión converja en que una persona de tez clara, ojos verdes y cabello liso es bella, esto deba ser el dogma de la belleza. Aquí navegamos entonces en otro paradigma popular: la belleza está en el interior. Una aseveración que se volvió popular y que sirve de cobijo y consuelo al sector social que no cae en la cosmética del canon de belleza.

Belleza interior

En esa dirección llegó el siglo XXI y nos trae un nuevo arquetipo; la belleza socialEn la actualidad lo bello y lo estéticamente correcto lo dictaminan las redes sociales, los seguidores y los fans que crean una nube en el mainstream popular y que a pesar de no estar en el Medioevo nos enfrentamos a un sacramento o como me gusta llamarlo una teología de la belleza.

Belleza social

Sumado a todo lo que menciono vamos a entrar en el ámbito del lenguaje y su poder sobre la belleza. Tanto de manera oral como escrita podemos cargar los sustantivos, las personas o las ideas de un sinfín de adjetivos y diminutivos que nos permiten alterar un poco las ideas. Por ejemplo ningún ser humano socialmente correcto se atrevería a decir que un bebé es feo, pero si es común escuchar ese niño es graciocito. Por ese mismo camino si un niño mata una asquerosa cucaracha es un héroe valiente, pero si asesina a una indefensa y frágil mariposa es un posible psicópata que necesita ir a terapia.

A qué quiero llegar, hay muchos factores endógenos que crean la idea y la percepción de la belleza. Es erróneo afirmar así sin más que la belleza es relativa, porque nuestros valores, cultura y percepción juegan un rol importante en dicha definición. Esto que comento es así y no da visos de cambio, sin embargo, debemos ser flexibles en lo tangible de la idea y ser menos rigurosos y crueles con el tema.

En la belleza social del siglo XXI, la idea de lo bello, y lo sublime de la belleza, la dictan los famosos y los influencers de las redes sociales. Mientras sucede este juicio las miss universo nos hablan de la belleza interior, pero tienen que salir en bragas para un jurado y poder convertirse en la belleza mundial del año. En menor escala las personas obesas, que no tienen ojos claros o que quedan fuera de los renglones de la belleza colectiva se enfrentan al rechazo y la humillación diaria. En inglés lo llaman fatphobia, algo irónico pues no es un “miedo a los gordos” incluso el concepto abarca, rige y excusa a las tendencias del momento.

20110618-092820Esto de lo que hablo cala hondo pues no solo afecta al factor humano en la sociedad, también a las artes, los entornos familiares e incluso culturales. En esta última sección podría abarcar sobre la primacía blanca o lo bello del blanco que raya en las nociones racistas y nos lleva a equívocos lingüísticos donde lo malo o lo profano se adjetiva con el color negro y lo lindo y lo pulcro con el color blanco. Como presenta la imagen de la derecha.

Silvio Rodríguez en su canción alabanzas nos dice que cuando finalice la mutación nueva Edad Media habrá…aquí sigo sentando esperándola. Mientras tanto los invito a reflexionar sobre el tema, nuestro criterio siempre influirá en nuestras percepciones sobre la belleza, no obstante no debemos permitir que ese juicio nos nuble la capacidad de apreciación y aceptación.

Cierro la entrada afirmando que, en efecto, la belleza es relativa, pero me mantengo firme que dentro de esa relatividad contamos con unos cánones que nos brindan un molde dentro del cual colocamos lo que puede ser bello y lo arrastramos a nuestro diario vivir desde la infancia hasta la vejez. Finalizo dejando la siguiente frase de Vincent van Gogh:

“Encuentra bello todo lo que puedas; la mayoría no encuentra nada suficientemente bello”.

 

Creando el “Físico Masculino”

George Quaintance

George Quaintance

George Quaintance, no es muy conocido fuera de la atmósfera del mundo gay mundo queer. No obstante, fue un gran pintor, fotógrafo, ilustrador y bailarín estadounidense. Quaintance nació en Virginia en 1902, viviendo los inicios del siglo XX.

El siglo XX fue el tiempo de las vanguardias, los ismos, las guerras y las censuras. Todo lo mencionado va a marcar y definir a Quaintance como persona, pero más que nada como artista. En esos años fueron legisladas muchas de las leyes homofóbicas más radicales de América. Otro factor que condicionó el arte de Quaintance.

George QuaintanceSu arte se caracterizó por las escenas y los juegos entre hombres, que generalmente están ambientadas y desarrolladas en la antigüedad clásica, como Grecia y Roma o el Lejano Oriente. Las mismas reflejan el gusto y goce de los hombres por las actividades entre sus pares y el disfrute de los juegos y la compañía masculina.

 

George-Quaintance-Homotography-7Los hombres representados por Quaintance son en general personajes fuertes, de un físico arrebatador, en buena forma, desnudos o semidesnudos, lo que elabora y acentúa el toque homoerótico peculiar de sus creaciones. Tanto el deseo como el interés sexual son factores casi explícitos en sus obras, sin embargo el artista logró mostrarlos lo suficientemente inocentes, en mi opinión no tan inocentes, para evitar las persecuciones de aquel entonces.

george-quaintance-apollo_oil-on-canvas_1952_sold-for-10350-00Las creaciones idealizadas de los hombres desnudos y musculosos que iniciaron con George Quaintance fueron la mayor influencia para crear el arquetipo del físico masculino, no sólo en el ambiente homosexual, sino que también en la cultura popular heterosexual. Estereotipos que desgraciadamente conservamos hasta hoy día.

George Quaintance 05En general se piensa en Quaintance como un artista gay, olvidándose que las revistas Beefcake como el caso de Physique Pictorial, fueron creadas para el público heterosexual masculino. El propósito inicial era promover el fitness y la salud, por lo que se mostraban fotografías de hombres jóvenes, guapos y musculosos en poses atléticas. Naciendo aquí el llamado “hombre ideal” o mejor dicho el “físico ideal”.

George Quaintance 12Aunque la figura de Quaintance no es estudiada lo suficiente en comparación a artistas como Andy Warhol, fue sin lugar a dudas uno de los pioneros del llamado arte gay. Fue el responsable de abrir un camino a artistas posteriores y mostrarle al mundo que un arte ha estado presente en la sociedad desde hacía siglos y va en crecimiento.

Al estudiar su plástica también encontramos toques que nos hacen pensar en grandes artistas como Giorgio de Chirico, Frédérich Bazille e incluso Egon Schiele en cuanto a lo abierto y explícito de la desnudes y las tramas.

quaintanceMuy a mi pesar debo decir que los estereotipos presentes en la obra de Quaintance, como los vaqueros o marineros exhibiendo su musculatura idealizada, siguen vigentes en la cultura gay contemporánea y son los más recurrentes en marchas y desfiles del orgullo gay, alejando a la comunidad de la aceptación y a mi criterio haciendo cada día más imposible la tolerancia y convivencia.

Cierro citando que Quaintance mostró un sentido simultáneo de pertenencia y aislamiento: no se identificó con su familia, al tiempo que se sentía ligado a «la experiencia y las memorias de muchas vidas». Fue ello lo que llevó al artista a buscar los escenarios de su obra en mitologías y fantasías locales, que enmascaraban y legitimaban a un tiempo el amor por otros hombres y sus cuerpos, algo que me identifica completamente con él y me hace admirarlo todavía más de lo que ya hago.