El matrimonio Arnolfini (para relajarse)

Jan van Eyck, El matrimonio Arnolfini 1434.

Jan van Eyck, El matrimonio Arnolfini 1434.

Como muchos de vosotros ya sabéis y como comenté y reseñé en la entrada anterior: El Matrimonio Arnolfini, esta magna obra del flamenco Jan van Eyck es mi pintura favorita.

La simbología, la técnica, las pinceladas, la originalidad y más que nada los vivos colores de la recién inventada paleta de óleo, son los ingredientes que convergen para deleitarnos con una joya tan exquisita como lo es esta pintura.

Una de las actividades que más disfruto del arte son las respuestas y renovaciones, o algunos llamarán copias e impresiones, que otros artistas hacen sobre una obra ya existente, ícono de la Historia del Arte. Así que aquí os muestro algunas versiones jocosas y divertidas del Retrato de boda de Giovanni Arnolfini y su esposa.

Fernando Botero, El matrimonio Arnolfini. 1978.

Fernando Botero, El matrimonio Arnolfini. 1978.

El Matrimonio Arnolfini, Benjamín Domínguez

El Matrimonio Arnolfini, Benjamín Domínguez

El Matrimonio Arnolfini, Benjamín Domínguez

El Matrimonio Arnolfini, Benjamín Domínguez

El Matrimonio Arnolfini, Benjamín Domínguez

El Matrimonio Arnolfini, Benjamín Domínguez

El Matrimonio Arnolfini, Benjamín Domínguez

El Matrimonio Arnolfini, Benjamín Domínguez

El Matrimonio Arnolfini, José Guadalupe

El Matrimonio Arnolfini, José Guadalupe

Arnolfini1

El Cubismo Órfico

Orpheus

Orpheus

El Cubismo Órfico es también conocido en el mundo de las artes como Orfismo. Ambos términos son utilizados para llamar a la tendencia más coloristas y abstracta del cubismo. Los críticos del arte lo estudian y clasifican como un movimiento artístico independiente, pero los historiadores del arte lo catalogan como una subrama del Cubismo.

En lo personal, me inclino por la primera postura, pues aunque en teoría tiene su génesis cubista al ver las obras contrastan de manera obvia con las de Pablo Picasso y Georges Braque. Como sea que queráis estudiarlo o verlo, el mismo se desarrolló en París, entre 1913-1914, y acentuó los elementos y las características de la luz en la obra.

El nombre de esta nueva tendencia artística fue acuñado por el poeta Guillaume Apollinaire, según él, el personaje mitológico Orfeo, por medio de su lira unió la poesía y la música, de la misma forma que estos artistas combinaron el color y la luz en sus pinturas.

František Kupka, Amorpha, fugue en deux couleurs. 1912.

František Kupka, Amorpha, fugue en deux couleurs. 1912.

Dentro de las principales características del Orfismo están: la exaltación del color puro en las formas y temáticas, la importancia y el protagonismo del espacio pictórico y la sustitución de los elementos naturales por lumínicas de color. La crítica y la historia del arte suelen identificar como orfistas a los artistas Fernand Léger, Francis Picabia, Marcel Duchamp, Robert Delaunay y Frank Kupka.

 

En la memoria Meditaciones Estéticas se declaró lo siguiente sobre el Cubismo Órfico:

Es el arte de pintar conjuntos nuevos con elementos no tomados de la realidad visual, sino totalmente creados por el artista y dotados por él de una poderosa realidad. Es arte puro.

Robert Delaunay, Rythme, Joie de vivre. 1930.

Robert Delaunay, Rythme, Joie de vivre. 1930.

El Orfismo se encuentra entre los antecesores de la pintura abstracta, destacando las formas circulares que plasman movimientos y se asemejan a la sensación de sonido. La mayoría de los objetos no lo son realmente, son formas a las que el color es quien define. Es a través del color y respaldado con la luz, que se introduce el efecto de movimiento. En la actualidad existe la teoría de que los miembros de esta tendencia eran sinestésicos y aunque quizás no lo hicieron con consciencia, le dieron riendas sueltas a su Sinestesia.

Las formas geométricas se unen a la combinación de colores y el uso de la ley del contraste simultáneo haciendo que sobre la superficie de la obra se creen vibraciones ópticas y dinamismo. Es pues el Cubismo Órfico el antecedente del arte óptico.

Francis Picabia, Udnie young american girl. 1913.

Francis Picabia, Udnie young american girl. 1913.

Se emplean otras técnicas como la contraposición de colores primarios con sus complementarios, aportando gran luminosidad a las pinturas. Son destruidas las líneas horizontales y verticales, la luz es la protagonista, quien se encarga de desintegrar y abrazar a los colores para destruirlo todo.

La crítica considera que la construcción espacial del Orfismo fue arrastrada del Cubismo, pero sumándole la noción de rapidez y la sensación de fuga del Futurismo. Esta corriente o movimiento artístico, como la queráis llamar, es un ejemplo destacado de como las vanguardias del siglo XX, se bifurcaban, complementaban e involucraban entre ellas mismas. No sólo el arte óptico y la pintura abstracta tienen raíces órficas, me atrevo a decir que más del ochenta y cinco por ciento del arte contemporáneo está salpicado del Cubismo Órfico.

Robert Delaunay, Rythm I. 1939.

Robert Delaunay, Rythm I. 1939.

Concluyo diciendo, que como estudiante de artes que fui, me apena mucho que un vasto e interesante tema como es el Orfismo, no sea tan estudiado ni abarcado con el mérito y rigor que se merece. No sólo en las redes cibernéticas encontramos escasa información, también en las bibliotecas y librerías. De treinta licenciados en arte moderno y contemporáneo, al menos veinticinco hacen sus tesinas sobre Salvador Dalí, Andy Warhol o Vincent van Gogh, tendencia que se repite con muchos estudiantes graduados y doctores del arte contemporáneo. Mi exhortación es más bien una invitación a indagar, a ver más allá de Dalí, a conocer más allá de Warhol y a aprender más allá de van Gogh.

“matarlos, asesinarlos o violarlos”

“Lo que estoy buscando…es un movimiento inmóvil, algo que sería equivalente a lo que se llama elocuencia del silencio.”

Joan Mirró i Ferrà

Joan Mirró i Ferrà

Joan Miró i Ferrà nació el 20 de abril de 1893 en Barcelona, Catalunya. Fue un grandioso pintor, escultor, grabador y ceramista. Es considerado uno de los máximos exponentes del Surrealismo. Los inicios de la carrera artística de Joan Miró presentan muchas influencias de las vanguardias de comienzos del siglo XX como el Fauvismo, Cubismo y Expresionismo. A medida que su arte avanzó y evolucionó, mostró un interés particular por el subconsciente, lo infantil y los territorios catalanes. Otros críticos del arte, etiquetan a Joan Miró bajo el renglón del Arte Naïf.

Joan Miró pasó una temporada en París, capital del arte en aquel entonces. Su estadía parisina acercó su arte al mundo onírico, coincidiendo con los postulados del Surrealismo y uniéndose a este movimiento. Miró dejó públicamente claras sus intenciones de abandonar los cánones tradicionales del arte plástico, en una de sus expresiones dijo que a los convencionalismos había que “matarlos, asesinarlos o violarlos”.

Joan Miró, Nord-Sud. 1917.

Joan Miró, Nord-Sud. 1917.

La primera exposición de Miró en 1918 presentó una recopilación de paisajes, naturalezas muertas y retratos. Las obras combinan técnicas de las vanguardias europeas, como los colores agresivos de los Fauves. Miró navegó entre los colores de van Gogh, los paisajes de Cézanne y la escritura cubista de Juan Gris y Georges Braque, todo esto lo combinó con una pincelada oscura muy propia de su plástica.

 

Para 1918, Miró abandonó los colores y las formas rígidas, según sus propias palabras:

“Nada de simplificaciones ni abstracciones. Por ahora lo que me interesa más es la caligrafía de un árbol o de un tejado, hoja por hoja, ramita por ramita, hierba por hierba, teja por teja. Esto no quiere decir que estos paisajes al final acaben siendo cubistas o rabiosamente sintéticos”.

Joan Miró, viñas y olivos.

Joan Miró, Viñas y olivos y de Montroig.

En Viñas y olivos de Montroig se aprecia que las raíces dibujadas debajo de la tierra son completamente individualizadas, consiguiendo así una conexión física con la tierra. Técnica meticulosa que recuerda un poco el realismo-naturalismo de la pintura flamenca.

Pasados los años Joan Miró conoció a los exintegrantes del movimiento Dadá, que posteriormente fundaron el Surrealismo. El Surrealismo y su enfoque en los sueños y el inconsciente le dieron a Miró el camino hacia su voz interior, voz que lo guío hasta alcanzar su lenguaje propio y permanente hasta sus obras finales.

Joan Miró, Carnaval de Arlequín. 1925.

Joan Miró, Carnaval de Arlequín. 1925.

El Carnaval de Arlequín, es considerada como la obra que dio inició al Miró surrealista. Cabe señalar, que la crítica identifica el estilo iniciado por Miró como Surrealismo Abstracto. El tema de Arlequín, en mi opinión, es uno heredado de su gran amigo Pablo Picasso. A diferencia de los manifiestos surrealistas, en palabras de Joan Miró:

“Intenté plasmar las alucinaciones que me producía el hambre que pasaba. No es que pintara lo que veía en sueños, como decían entonces Breton y los suyos, sino que el hambre me provocaba una manera de tránsito parecido al que experimentaban los orientales”.

Apreciamos entonces divergencias con la esencia, lo puramente surrealista y Joan Miró. La pintura está esparcida de personajes y elementos de la imaginación de Miró, que comparten con los personajes principales; Arlequín y un autómata que toca la guitarra. También sobre esta obra Miró compuso una poesía en la que dijo:

“En la madeja de hilo deshecha por los gatos vestidos de arlequines ahumados retorciéndose y apuñalando mis entrañas…”

Interior Holandés I - El tocador de Laud

Interior Holandés I – El tocador de Laud

En compañía de amigos como Max Ernst y René Magritte trabajó con la técnica del Cadáver Exquisito. Más tarde se trasladó por el norte europeo pasando por Bélgica y los Países Bajos, quedando completamente encantado con los museos y el arte nórdico. A su regreso a París se concentró en una serie de pinturas que la crítica dio el nombre de Interiores Holandeses.

Para la obra Interior Holandés I se inspiró en la pintura El tocador de Laud de Hendrick Martensz Sorgh. A lo largo de toda esta serie Joan Miró transformó las pinturas que tomaba por inspiración en sus sueños surrealistas, abundando el grafismo y las formas analizadas. Esta técnica basada en sus interpretaciones de obras previas la continuó en la serie llamada Retratos Imaginarios.

Joan Miró, Gran Maternidad.

Joan Miró, Gran Maternidad.

Aproximadamente para el año 1930 Joan Miró se distanció del Surrealismo y su agenda política. Aunque, en teoría Miró se guió y empleo las técnicas de la plástica surrealista, nunca se sintió obligado a la lucha armada y política que exigían algunos de los líderes surrealistas, miembros incluso de partidos y sectores políticos. Joan Miró optó por llevar su voz de lucha y protesta en el arte y no con las armas. A partir de ese momento trabajó los medios del collage, grabado y la escultura.

La mayoría de las ocasiones en las que se estudia el Surrealismo, generalmente tanto críticos como curiosos se quedan en el parapeto dicho por Salvador Dalí: “el Surrealismo soy yo.” No resto importancia y mucho menos mérito a la genialidad de un hombre tan extraordinario y sobresaliente como lo fue Dalí.

Sin embargo, no comparto la cita anterior. El Surrealismo existió y se fraguó en unas mentes aturdidas y brillantes en las cuales Dalí no estuvo presente. Por otro lado casos y artistas como Max Ernst y Joan Miró i Ferrà requieren un trato y estudio igual de grandilocuente y abarcador como la eminencia de Salvador Dalí.

Volumetría Exaltada

Fernando Botero

Fernando Botero

El 19 de abril de 1932 nació en Medellín, Colombia el pintor y escultor Fernando Botero. En la Historia del arte la crítica ha catalogado el estilo y lenguaje pictórico de Botero como boterismo, algo que evidentemente indica la trascendencia e importancia de su huella en el marco artístico.

El arte figurativo de Botero, en el que las formas se identifican con el concepto de figura, aunque con su toque personal y único, se puede identificar con el Neorrenacentismo Contemporáneo, compartiendo también algunas tendencias neobarrocas.

Fernando Botero, Gato. 1990.

Fernando Botero, Gato. 1990.

Aunque no se colocó, ni siguió directamente ninguno de los movimientos vanguardistas del siglo XX, muy a su vera, Fernando Botero elaboró una vanguardia propia. Las principales vanguardias del siglo XX, en teoría, buscaron romper con el arte tradicional, pero en la práctica encontramos vástagos e incluso vasallaje del arte que en su manifiesto criticaron. Botero por el contrario con cimientos y cánones preestablecidos fraguó y emprendió su crítica.

Fernando Botero, Autorretrato.

Fernando Botero, Autorretrato.

Fernando Botero no es un artista estático en cuanto a temas se refiere. En su pintura aparecen sus interpretaciones sobre una amplia gama de ideas como lo son el hombre, la mujer, los sentimientos, las pasiones, el dolor, el vicio, las costumbres, personajes y acontecimientos históricos, obras de arte icónicas, la naturaleza y un sinfín variado de temas.

Fernando Botero, La Mona Lisa a los 12 años.

Fernando Botero, La Mona Lisa a los 12 años.

 

 

 

La característica principal de la pintura y la escultura de Botero es la Volumetría Exaltada con que trata a los protagonistas de sus obras. La acentuación es tan marcada que incluso da la noción de tridimensionalidad en sus creaciones.

Peter Paul Rubens, Las tres Gracias .c. 1635.

Peter Paul Rubens, Las tres Gracias .c. 1635.

La hiperbólica representación en el arte de Botero enfatiza la anatomía humana-animal y es lograda mediante el uso de pinceladas pequeñas y concisas en la pintura y abrumadoras proporciones en la escultura. Personalmente considero Las tres Gracias de Rubens como motor de inspiración para el boterismo. Veo en esa fina y delgada línea entre las cataratas de carne y la abundancia, la génesis de la carrera de Botero. En conjunto a las figuras de la época colosal de Pablo Picasso, son influencias evidentemente claras en el boterismo.

Pablo Picasso, Dos mujeres corriendo por la playa. 1922.

Pablo Picasso, Dos mujeres corriendo por la playa. 1922.

Fernando Botero, El matrimonio Arnolfini. 1978.

Fernando Botero, El matrimonio Arnolfini. 1978.

Botero no tiene paradigmas en cuanto a la cuestión temática de su plástica. Igual y como encontramos arte sobre el pasado también aparecen obras alusivas al presente y el arte contemporáneo. Lo que sí señalo, es el uso del color vivo y una paleta de colores completamente brillante que sin lugar a dudas hace recordar el Renacimiento Italiano y el Renacimiento Nórdico.

Algunas tonalidades inclusive se asemejan a los colores imposibles que el Greco logró gestar en su paleta. No es de menor importancia destacar la sutiliza y fineza con que son tocados los elementos de las obras y los cuales son responsables de causar la ironía y la crítica mordaz en el arte de Fernando Botero.

Fernando Botero, Abu Ghraib 42.

Fernando Botero, Abu Ghraib 42.

Algo de lo que no me puedo quedar callado es en la serie Abu Ghraib, de Fernando Botero. Esta serie está inspirada en las torturas a los presos en las cárcel de Iraq, Abu Ghraib, por parte de los soldados estadounidenses. En total son 80 obras entre pinturas y dibujos. De forma general puedo decir que ha sido una de las series que más me impactó. Hacía tiempo, creo que desde mi apreciación y estudios de las Pinturas Negras y los Caprichos de Goya, que un arte no colisionaba de manera tan profunda en mí.

Fernando Botero, Abu Ghraib 66. 1932.

Fernando Botero, Abu Ghraib 66. 1932.

Más allá de la rudeza y crudeza de las escenas, que presentan las humillaciones que sufrieron muchos prisioneros de guerra iraquíes, esta serie es otro ejemplo de la animalización del hombre, que tan superior se dice ser de las bestias. Han pasado siglos de historia, guerras atroces e instituciones macabras como la Inquisición y las Cámaras de Tortura, aún así el hombre no ha aprendido las lecciones.

Fernando Botero, Abu Ghraib 65.

Fernando Botero, Abu Ghraib 65.

Aquí también Fernando Botero mostró su grandeza y firmeza, a pesar de que 10 museos estadounidenses se negaron a presentar la colección, Botero no se detuvo y se trasladó a Europa donde la exhibición fue acogida y causo impactó mundial. La crueldad con que son tratadas las imágenes no son ajenas a la realidad sucedida y por medio de la misma Botero hace un llamado a la humanización del hombre a la vez que reclama y aboga por los derechos civiles.

Fernando Botero, Adán

Fernando Botero, Adán

Fernando Botero es mucho más que la expresión “Las gordas de botero,” como artista plástico ha tocado temáticas como la desigualdad social, la identidad y las convenciones sexuales, la intriga política y los conflictos mundiales. Su versatilidad le permite barajarse a través de la historia para llevar una voz imperante en favor de los desfavorecidos. Botero, a mi criterio, es otro de los grandes hijos de América Latina.

El arte de Fernando Botero, igual y como le pasó a muchos, en sus inicios no fue bien recibido ni por el público, ni por la crítica. Sin embargo, un artista fehaciente en su objetivo continuó y modificó algunos preceptos que le permitieron alcanzar no solo la fama, sino también el respeto mundial. Fernando Botero ha tenido el lujo de exponer sus obras en lugares destacados como Los Campos Elíseos en París, La Quinta Avenida de Nueva York, La Plaza de la Señoría en Florencia y Las Pirámides de Giza en Egipto.

Fernando Botero, Pasión de Cristo.

Fernando Botero, Pasión de Cristo.

Para cerrar esta entrada y ya que estamos en semana santa y la conmemoración de los sucesos de la  llamada Semana Mayor, adjunto esta última imagen, a la izquierda, que presenta la pasión de Cristo según Fernando Botero.