Sexenio

IMG_4207¿Pueden creer que ya llevo seis años por estos lares con ustedes? Yo todavía no me lo creo del todo y la verdad es que si agarro mi cuaderno y trazo una raya para anotar los momentos que fueron buenos y los que no, es seguro que el lado izquierdo no deje de crecer.

Aun así aquí voy, y aquí sigo, re-pensándome y casi-casi seguro de que los días negros están siendo llevaderos y que en los venideros iré encontrando la claridad.

Este último año no fue tan bueno y por ahí sigo jugando al béisbol con la atelofobia en la primera base y la ansiedad en la tercera.

Hay muchas cuestiones que tengo en modo “repetición” todos los días; volver al blog de manera activa, leer más, viajar más y lo que creo que es más importante: cambiar de trabajo.

Por acá las cosas están un poco patas arriba. Terremotos a diario, crisis política, año de elecciones, los vengadores de las redes sociales y tantos etcéteras que me dan grima escribirlos, pero que acentúan la longevidad y lo tétrico de este mes de enero que parece tener mil días y al cual sólo quiero despedir y no recordar.

Me puse algunas metas sencillas para este año. Dupliqué mi reto de lectura de “Goodreads”, comenzaré una nueva categoría en el blog; Libro de sombras en donde reseñare un poco mi camino y sincretismo por las religiones antiguas y finalmente espero culminar la edición de Letras del cielo y del infierno y autopublicarlo.

En fin  gracias a todos los que se han sumado en este camino conmigo y espero que como escribí en mi primera entrada:

“…que entiendas cuando te digo que aunque no te conozca, y aunque puede que nunca llegue a verte, a reírme contigo, a llorar contigo o a besarte, te amo, con todo mi corazón…te amo”.

A.

Los 31 en Nueva York

IMG_0323Aquí voy otra vez. Hace algunos años que cumplir años dejó de ser fácil, pero con mi amada Nueva York de fondo y la Oreja de van Gogh en los auriculares, todo resulta más llevadero. El 2020 está por abrazarnos y miento si digo que he encontrado el norte. En el entretanto, aquí les cuento un poco de mi aventura por la gran ciudad.

Empecé, en esta ocasión, solivagando por las calles gélidas de Nueva York, contemplando los rascacielos icónicos mientras ponía dirección a uno de mis templos favoritos el MoMA.

 

Al salir del MoMA continué el recorrido por las calles pasando por la Iglesia de Santo Tomás, el encantador Paley Park, la Catedral de San Patricio, el Rockefeller Plaza, Bryant Park y la Grand Central. Por cuestiones de tiempo no alcancé a llegar la Librería Pública de Nueva York.

IMG_0543Hace muy poco, en una ciudad que pensábamos ya no había cabida para un edificio más, se inauguró The Vessel un punto de referencia y el más nuevo ícono de Nueva York. Se construyó como parte de reurbanización de Hudson Yards. La entrad es gratuita, pero se debe reservar con antelación porque se entra con control de personas y horas, algo fenomenal pues evita que el lugar este sobrecargado y te permite hacer buenas fotos y disfrutar de este encantador lugar. Personalmente debo decir que me sentí como en medio de una sección del Senado Galáctico en Coruscant.

Desde Hudson Yards comencé el circuito del High Line, una antigua red de andenes que ahora fungen como un atractivo parque. Mi consejo es visitarlo cerca de la puesta del sol, las vistas de la ciudad son maravillosas y los colores del ocaso hacen de la vía una de ensueño. A lo largo del recorrido hay muchas instalaciones de arte que hacen todavía más ameno el paseo. El final del High Line coincide con el Museo Whitney de arte americano.

El siguiente día lo comencé visitando la hoy Basílica de San Patricio y antigua Catedral, para seguir con rumbo a otro de mis grandes mitos el Metropolitan Museum of Art. El MET es un museo como ninguno, es para vivir o por lo menos acampar en él, en cada visita que le hago siempre encuentro un rincón que nunca he explorado y nunca deja de sacarme suspiros.

La taquilla al MET incluye la entrada a los Claustros que están un poco apartados en las afueras de Manhattan. Les confieso que hasta el momento no me había aventurado hacia allá y madre mía vaya que me arrepiento de no hacerlo antes. Los Claustros incorporan cinco abadías que reconstruyen el arte y la arquitectura de la Europa Medieval.

Luego del éxtasis de los Claustros caminé y medité un poco por Central Park y puse rumbo a otro de los grandes templos el Salomon R. Guggenheim.

Así recibí los 31 a principios de diciembre; rodeado de museos, luces y mucho frío, en una ciudad invivible, pero insustituible. Nueva York, como algunos saben, es mi Ciudad de la Furia.

Aprovecho la entrada para desearos a todos felices fiestas. Espero que el 2019 se lleve todo este ciclo depresivo en el que llevo inmerso tiempo y estoy deseoso de salir para recuperar el brío y volver a estar activo por estos lares, leeros y recobrar la alegría.

-Donosti

5 años

Pareciera que fue ayer cuando me adentré en estos lares y aunque últimamente no estoy tan activo, siempre os tengo presente y trato de leeros. Gracias a todos por sus lecturas y comentarios. Yo por el momento me fui a Islandia de vacaciones y a pensar un poco, que lo mío son los inviernos fuertes. Luego os cuento y reseño bien el viaje. Nuevamente gràcies y abrazos grandes para todos.

-Donosti

Día de enero

Los conocí un día de enero con la luna en mi nariz…

WP 2Hoy estoy de aniversario y seré breve. Aprovecho la celebración para daros las gracias a todos vosotros, las lecturas, comentarios, ánimos y demás significan mucho para mí. En este cosmos virtual, muchos de nosotros encontramos una pequeña familia que aún sin conocerla nos alegra y la echamos de menos. Qué vengan muchos más aniversarios.

Abraçades i moltes gràcies!

 

 

Joyeux Anniversaire!

Estoy seguro de que podría leer a Baudelaire en un cabaret y aplaudirían.


AniversarioEnero llega a su fin y yo ando de aniversario. Hoy se cumple un año de empezar la aventura por WordPress. No cumplí muchos de los objetivos que me fijé en un inicio. Últimamente no puedo escribir como al principio y algunas historias, columnas y críticas han quedado en pausa. Estos meses pasados han estado llenos de caos, estrés, algunas lágrimas, pero también de momentos y viajes placenteros y gratificantes.

Antes de volver a la vida cotidiana de esta ciudad que me desespera, disgusta y encanta, les quiero dar las gracias, aun cuando sé que gratitud es una palabra que se queda corta cuando quieres decir tantas cosas, pero es la única que conozco en esta preciosa lengua común. Insisteixo, moltes gràcies!

Para finalizar cierro con una cita que escribí en mi primera entrada:

Tampoco sé si una persona (con suerte cinco) leerán lo que escribo. Sólo te diré a ti que me lees quien quiera que seas “…que entiendas cuando te digo que aunque no te conozca, y aunque puede que nunca llegue a verte, a reírme contigo, a llorar contigo o a besarte, te amo, con todo mi corazón…te amo”.

A