Catalina de Aragón y Castilla

“La hija de los Reyes Católicos soportó con admirable estoicismo la presión de un rey terrible y de toda su corte, y con voluntad férrea y tremenda dignidad,  fue capaz de cambiar la historia de Inglaterra para siempre”.


Maria Doyle as Catherine of Aragon

Maria Doyle as Catherine of Aragon

Catalina de Aragón y Castilla fue la menor de los hijos de los Reyes Católicos y miembro de la Casa Trastámara. Se entiende que nació el 16 de diciembre de 1485 en Alcalá de Henares. Al igual que sus hermanos recibió una educación señorial que la preparó para ser reina.

Las leyes sucesorias de Castilla y Aragón eran claras, como lo son al día de hoy, y la condición de género, sumada a la de número, hacían casi nula la posibilidad de que Catalina llegara a ser reina castellana o aragonesa algún día. No obstante, un país con el cual los respectivos reinos tuvieran una buena relación diplomática hacía a Catalina una joven promesa para la regencia.

Juan de Flandes, Catalina de Aragón.

Juan de Flandes, Catalina de Aragón.

La enemistad y apatía con los galos fraguó muchos planes futuros y entre ellos, la alianza matrimonial de Catalina. Fernando II de Aragón tenía como objetivo aislar el territorio de su rival, por ello pactó el matrimonio de su primogénita Isabel con el primogénito de los reyes de Portugal. El sucesor directo al trono, y único hijo varón de los Reyes Católicos, se prometió a la hija del emperador alemán, Margarita de Austria. El matrimonio de Juana quedó concretado con Felipe, el heredero de los reinos de Flandes y Catalina fue enviada a las Islas Británicas como parte del pacto que la convirtió en esposa del joven Arturo, heredero de la nueva dinastía que unió a las casas de York y Lancaster; los Tudor.

La historiografía entiende que Enrique VII vio en la casa Trastámara la carta de naturaleza para su futura estirpe, mientras que Fernando II encontró la válvula para ejercer un control y sitio más efectivo al territorio francés.

Físicamente, Catalina contaba con varios rasgos que la hacían muy parecida a las mujeres británicas. De otro lado la intachable educación que recibió la infanta y su fluidez y manejo de la lengua extranjera, fueron una baza que le dio legitimidad y prestigio social tanto ante la casa Tudor como ante la plebe británica.

Isabel de Castilla

Isabel de Castilla

En las memorias y correspondencia entre los nobles de Castilla y Aragón se habló mucho del gran parecido que Catalina tenía con su madre, la reina Isabel. Estas apreciaciones quedan comprobadas, a mi criterio, al contemplar las pinturas y retratos del momento, tanto de artistas castellanos como británicos y flamencos.

Luego de la Boda, Catalina y Arturo pasaron al Castillo de Ludlow donde sólo Catalina sobrevivió al invierno galés. A los 17 años y con la mitad de la dote pagada, Catalina era una princesa viuda y otra ficha más en el ajedrez histórico europeo.

El panorama fue totalmente gris para Catalina, se barajaron distintas opciones a un ritmo lento y pausado. Pasaron años mientras se discutían las soluciones y la joven viuda permaneció a la luz del ostracismo. El asunto de la nulidad del matrimonio solo podía ser resuelto por el Papa. La resolución que parecía prometer más era concretar un segundo matrimonio para Catalina, ahora con el siguiente heredero de los Tudor, el joven Enrique.

Sumado a todo, la guerra de los reinos ibéricos en la península itálica había dejado las arcas más vacías que llenas y la muerte de su madre, la reina Isabel, dejó a su hermana Juana gobernando en Castilla y a su padre Fernando en Aragón. Un nuevo matrimonio requería una nueva dote y Castilla no estaba en la mejor situación económica para el mismo y el rey Fernando no deseaba pagar con su corona los costes de la castellana.

Ana Torrent as Catherine of Aragon

Ana Torrent as Catherine of Aragon

Catalina enfrentó vicisitudes desde sus tiempos como princesa. Las tensas relaciones entre su padre y Enrique VII le costaron penas e infortunios que vivió desde una patria ajena y con las intransigencias y hostilidades de unos cortesanos complicados y diversos. Sin embargo, la infanta no dio marcha atrás en ningún momento y se aferró a la religión y a su linaje para soportar lo que fuera que le llegase.

La muerte de Enrique VII y la coronación de su hijo despejaron la nubarrada vida de Catalina, pues el príncipe la escogió como esposa. Varias novelas históricas relatan un amor secreto entre ambos y los historiadores cuentan la alianza estratégica que el matrimonio significaba, solo Enrique VIII conoció la verdad detrás de sus acciones.

Henry-Katherine-catherine-of-aragon-32118428-1275-1920Catalina era mayor que Enrique, su educación y madurez la hizo una reina activa y participativa en los primeros años de Enrique VIII. Cabe señalar, la buena formación diplomática que recibió Catalina y que fue de gran consejo y ayuda a su esposo.

Como historiador, recalco y me asombro de las relaciones internacionales durante su reinado y señalo a Catalina como la primera mujer, y sin duda alguna la mejor, embajadora que tuvo la corona británica. En 1507 se destacó como embajadora para la Corte española en Inglaterra. Su fluidez en los idiomas inglés, español, francés, latín y griego clásico le colocaban muy por encima de la mayoría de los hombres diplomáticos no sólo de Gales, Inglaterra y Escocia, sino de toda la Europa del siglo  siglo XVI. Hoy conocemos a Catalina como la primera mujer embajadora en la Historia europea.

No menos importante fue su conocimiento cultural. Viviendo en un territorio donde los movimientos artísticos y culturales no llegaban tan tarde como en su reino natal, Catalina fue una heredera del humanismo, siendo un factor que no sólo lo demuestra su educación, sino que también lo comprueba su excelente amistad con Tomás Moro y Erasmo de Rotterdam.

Escudo de Armas de Catalina de Aragón

Escudo de Armas de Catalina de Aragón

Al Enrique VIII partir a la guerra con Francia, Catalina quedó como regente del trono y en ese periodo se libró la batalla contra Jacobo de Escocia en Flodden. Catalina jugó un papel destacado en ese proceso y la victoria inglesa del mismo, sumándole más puntos al afecto y la estima popular.

Pese a tanta gloria, la dicha no siempre puede ser perfecta. La mentalidad del momento más que ensalzar las grandes obras de Catalina, una reina sólo tenía una labor primordial; alumbrar un heredero varón. El  primer embarazo de Catalina culminó en aborto y el segundo aunque fue un niño, murió a los  52 días. El 18 de marzo de 1516 nació María Tudor, la única superviviente de sus seis embarazos.

Poco a poco la decepción de Enrique VIII se hizo evidente y Catalina pasó a una posición de abandono. Entre las actividades y vicios del rey fue que conoció a Ana Bolena, hermana menor de una de sus amantes y con la que posteriormente inició una relación que culminó en el cisma de la iglesia británica y la búsqueda definitiva por la anulación de su matrimonio con Catalina.

El capricho del rey, la oportunista familia Bolena y mentes religiosas perversas como la del cardenal Wolsey fueron fraguando el paulatino abandono y el fin del reinado de Catalina. Amparados en un viejo texto bíblico del Lévitico:

“Si un hombre intima a la mujer de su hermano morirán sin descendencia…”

IMG_5489Más que perder la corona, el peligro que arropó a Catalina fue la legitimidad de su hija, que de la noche a la mañana podría pasar a convertirse en una bastarda. Las cartas de Catalina a su sobrino el emperador Carlos V (hombre más poderoso del momento) y al Papa Clementa VII pedían no por ella, sino por la pequeña María.

Catalina fue aislada de todos, incluso su hija. Redimió su tiempo en el estudio del derecho canónico y la preparación de su defensa. La incapacidad de Wolsey trajo a Cromwell al escenario británico, principal enemigo de la reina Catalina y gestor de la única vía posible para los propósitos de  Enrique VIII, la ruptura con Roma.
Catalina fue despojada del título de reina y volvió a ser la princesa viuda de Gales, al final se le expulsó de la corte y pasó sus días en el exilio con apenas un par de damas de compañía y la imposibilidad de volver a a ver a su hija.

Es meritorio destacar que aún en el exilio Catalina se mantuvo firme en sus posturas y convicciones, se comportó como una reina hasta el día de su muerte. La historia de Ana Bolena no deja de ser tan intrigante como fascinante, pero no debe quedar duda que la auténtica y verdadera reina de las Islas Británicas fue Catalina de Aragón, la mujer que cambió el rumbo de la historia británica y la primera embajadora y diplomática europea.Eustace Chapuys, el embajador imperial en Inglaterra dijo de Catalina:

Si hubiera nacido varón superaría a todos los héroes de la historia.

Su enemigo Thomas Cromwell, dijo de ella:

“Si no fuera por su sexo, habría desafiado a todos los grandes de Europa”.

Y finalmente Ana Bolena, coronada en 1533, tres años después, con la muerte de Catalina, dijo:

 “¡Ahora por fin soy reina de Inglaterra!”

Catalina La Grande

Virgilius Eriksen, Catalina II La Grande, Emperatriz de Rusia.

Virgilius Eriksen, Catalina II La Grande, Emperatriz de Rusia.

El 9 de julio de 1762 se coronó a Sophie Friederike Auguste von Anhalt-Zerbst como Catalina II, Emperatriz y Autócrata de Todas las Rusias, Princesa de Anhalt-Zerbst, Duquesa de Curlandia y Semigalia. Catalina fue una noble menor que incluso tenía sangre aristócrata sueca. Como dictaban las normas de su época y su región, la mayor parte de su educación fue impartida por instructores franceses, factor significativo para la evolución y el reinado de Catalina.

El matrimonio de Catalina con el  Duque Pedro de Rusia, se dio como un acuerdo diplomático para solidificar las relaciones de Prusia y Rusia, mientras se debilitaban las pretensiones de Austria sobre la corona rusa. Muchos se especula sobre el papel de la madre de Catalina; Juana Isabel, para que su hija ocupara el trono ruso. Más allá de las grandiosas historias, eventos que llaman mi atención fueron por ejemplo que Catalina se obsesionó por aprender ruso y repasaba sus lecciones todas las noches descalza por las calles rusas. Otras versiones cuentan que las enseñanzas del idioma eran de sol a sol. Lo cierto es que en las palabras de sus memorias Catalina escribió que una vez llegó a Rusia formó su mente para hacer todo lo necesario que la calificara para llevar la corona.

Chaterine Zeta Jones as Catherine the Great

Chaterine Zeta Jones as Catherine the Great

Sofía Federica Augusta era luterana de nacimiento y se crío en un ambiente devoto al luteranismo. Para acceder a las nupcias con el Duque Pedro, Sofía se unió al catolicismo ortodoxo y fue bautizada con el nombre de Catalina. El matrimonio estuvo destinado al fracaso, se entiende que nunca fue consumado en los primeros años y tras doce años el duque tomó una amante y al menos tres hombres de la alta nobleza y política rusa circulan entre las listas de los amantes de Catalina.

La muerte de la Emperatriz Isabel ascendió al duque a zar de Rusia y convirtió a Catalina en emperatriz. Malas decisiones, la enemistad con la iglesia e intervenciones en ducados prusianos y el reino de Dinamarca, le ganaron la enemistad de la mayoría del pueblo y la nobleza. Luego de retirarse por unos días y dejar a Catalina sola en San Petersburgo, Griogori Orlov; amante de la emperatriz, dirigió la Guardia Imperial Rusa con el fin de un golpe de estado que proclamó a Catalina como la gobernante de Rusia. El conflicto concluyo sin derramamiento de sangre, el zar acepto los términos de la revuelta a cambio de una finca tranquila, su viejo violín y suministros vitalicios de tabaco y vino de Borgoña.

Torelli, Catherine II.

Torelli, Catherine II.

Seis meses después de los eventos antes mencionados, Pedro fue asesinado por Alekséi Orlov, hermano del amante de Catalina. La mayoría de los historiadores soviéticos entienden y acusan a Catalina de fraguar el asesinato. También se cree que conspiró para los asesinatos de posibles aspirantes al trono como Ivan VI y la princesa Tarakánova. Curiosamente al igual que Catalina I, ambas consolidaron su título y poderío tras la muerte de sus esposos los zares llamados Pedro (Pedro I, Pedro III).

El manifiesto de ascensión al trono de Catalina estipula la “elección unánime” de toda la nación rusa. Aunque tanto en teoría como en la práctica se sabía que era una mentira, la nobleza vio en ella un problema menor al que no se enfrentarían ya que había un heredero; Pablo el hijo de Catalina y Pedro III. Se contemplaron nuevos golpes de estado para destituir a Catalina y dar el poder a Pablo, pero nunca fueron ejecutados y Catalina II reinó por 34 años hasta el momento de su muerte.

Su política interior y exterior se caracterizó por el intentó de una europeización del país.Catalina leía mucho y se mantenía al día con los eventos que ocurrían en Rusia y toda Europa. Hay evidencia de correspondencia con grandes personajes históricos y literarios como Voltaire y Diderot. En su política interna fracasó en su intento de crear códigos similares a las ideas de Montesquieu. La crisis de la vida rural rusa también se sumaron a los fracasos del gobierno de Catalina.

Imperio Ruso bajo Catalina II

Imperio Ruso bajo Catalina II

La geopolítica de Catalina II se centró en la expansión territorial siendo Polonia y Turquía las grandes víctimas. Históricamente se señala a Catalina como una mujer inteligente, culta, sagaz, muy hábil, apasionada y con una vida privada peculiar. La educación afrancesada que recibió Catalina la convirtieron, sin lugar a discusión, en una regente y gobernante ilustrada o bien para no herir a algunos, es un ejemplo del Despotismo Ilustrado.

Rokotov Fyodor, Portrait of Catherine II

Rokotov Fyodor, Portrait of Catherine II

El reinado de Catalina II, a mi interpretación, sufrió una dicotomía y dualidad que afectó a muchos otros monarcas. De un lado es cierto que la situación de la servidumbre nunca mejoró, el pavor de la Revolución Francesa la llevó a tomar medidas radicales como el envío a Siberia de todos los acusados de revolucionarios. Tampoco es menos cierto, que como muchos desconocen, el antisemitismo estuvo en una de sus formas más crudas en la Rusia de Catalina II. Sin embargo, fue gracias a Catalina II que Rusia se convirtió en un país capaz de competir con sus vecinos europeos en las esferas militar, política y diplomática. También, e irónicamente gracias a ella, en Polonia se fueron cuajando las bases y los cimientos para el futuro nacionalismo polaco y las servidumbres de Ucrania y Bielorrusia fueron desapareciendo y abriendo nuevas clases sociales y ciudadanos.

Billete de 100 rublos con la efigie de Catalina II.

Billete de 100 rublos con la efigie de Catalina II.

El mecenazgo de Catalina dio la mayor evolución de las artes en Rusia, por encima de cualquier monarca ruso anterior o posterior a ella. Afiliada a los ideales de la Ilustración, se llamó a sí misma como “una filósofa en el trono”. Mostró preocupación por su imagen en el extranjero, y persiguió que fuese considerada en Europa como una monarca ilustrada y civilizada, a pesar de que en Rusia desempeñaba a menudo el papel de tirano (Despotismo Ilustrado). Proclamó públicamente su amor por los ideales de la libertad y la igualdad, pero ató al siervo a su tierra y a su señor más que cualquier otro zar o emperatriz.

Catherine the Great

Catherine the Great

La obsesión de Catalina por no dejar a Rusia atrás y competir contra Europa, la llevó a adquirir gran cantidad de obras y abrió colecciones privadas sobre el arte recopilado. Catalina también auspició a muchos artistas y programas que fomentaron el arte. Creó instituciones artísticas y ella de su puño y letra hizo comedias, obras de teatro y algunos poemas. Cuando el gobierno francés amenazó con frenar el proyecto de la Enciclopedia, Catalina se ofreció como auspiciadora y le habló de asilo a Diderot para que continuara con el proyecto. Por un lado alentaba las nuevas ideas de la Ilustración, pero no podemos olvidar que censuró a Aleksandr Radishchev cuando publicó su obra Viaje de San Petersburgo a Moscú.

No discutiré ni debatiré sobre la bondad o la maldad de Catalina, cada quien estudia los hechos y sobre la base de su criterio llega a una conclusión. Yo solo diré que Catalina II de Rusia, llamada Catalina la Grande, fue una reina para la historia a la que resulta interesante, cautivadora al estudio.

Una reina para la historia

«Because only Spartan women
give birth to real men!»


El coraje es para vivir la libertad.
Una mano sola no aplaude.
No puedes evitar la muerte,
pero puedes evitar el deshonor.
Si el león es fuerte también lo es la leona.


Son escasos los libros que tratan la Historia Antigua y hablan sobre las reinas de la antigüedad. La gran mayoría de los escritos y textos históricos, solo mencionan a las reinas al lado del nombre de su esposo o como la madre de un gran rey o guerrero. Leyendo y consultando otras fuentes extraoficiales, encontramos otra realidad en muchas mujeres, como las espartanas, que destacaron por su carisma y personalidad. Contrario a otras polis helénicas, las reinas espartanas significaron mucho más que una mera alianza nobiliaria y fungían como algo más que un preciado trofeo.

Queen Gorgo

Queen Gorgo

En esa atmósfera nos encontramos con reinas como Gorgo de Esparta. Gorgo fue la esposa y viuda del famoso rey Leónidas. Un dato que no suele contarse ni tratarse con rigor, es que Leónidas era tío carnal de Gorgo y la doblaba en edad. Escritores griegos como Heródoto y Plutarco tratan a la reina Gorgo en sus obras con mucha pasión, admiración y sobre todo respeto.

El nombre Gorgo, castellanizado en ocasiones a Gorga o Gorge, significa “protectora de la mala suerte.” Gorgo creció en un ambiente político lleno de intrigas y ocultismos como los falsos manejos de los oráculos, las conspiraciones en el gobierno interno espartano y las relaciones exteriores con otras ciudades. A medida que conocemos la historia de Gorgo se aprecia como le hizo honor a su nombre en varias ocasiones.

Según los escritos de Heródoto la sabiduría de Gorgo se apreció desde temprana edad. A los nueve años advirtió a su padre para que Esparta no aceptara una alianza con Aristágoras de Mileto, quien en realidad intentaba sobornar al rey Cleómenes, padre de Gorgo.

Genealogía (Gorgo-Leónidas)

Genealogía (Gorgo-Leónidas)

Una joven y florecida Gorgo se casó con su tío paterno Leónidas. La cerrada endogamia en Esparta no era secreto ni motivo de asombro. Las mujeres por su condición de mujer no podían heredar las tierras ni ninguna posesión familiar, sin embargo, sus hijos sí serían los que obtendrían y administrarían las herencias. Era ese el motivo por el cual se buscaba a un pariente soltero o viudo para desposar a las mujeres y así mantener los bienes dentro de la familia. El caso de Leónidas es más interesante aún, pues según Heródoto, Leónidas logró ser rey por ser hermano de Cleómenes y haberse casado con Gorgo, estamos hablando entonces de que la mujer trasmitió su realeza al esposo. El diagrama de arriba presenta la genealogía de Leónidas y Gorgo.

Otro de los sucesos más conocidos y que engrandece la sabiduría de Gorgo fue que la reina logró descifrar un mensaje oculto en una tabla de madera que estaba cubierta con cera. La tabla había sido enviada por Demarato para poner en sobre aviso a Lacedemonia sobre los futuros planes del rey persa Jerjes.

Es notable como Gorgo salvó a Esparta en dos ocasiones: impidiendo el soborno de Aristágoras de Mileto y descubriendo el mensaje escondido del rey Damarato. Analizando la grandilocuencia de estos eventos se puede concluir que gracias a la sabiduría y sagacidad de la reina Gorgo no sólo Esparta estuvo a salvo, sino toda la península helénica. Irónicamente también fue su sapiencia y sus manos las que labraron su tragedia personal: la muerte de su esposo Leónidas en la guerra.

La muerte de Leónidas le entregó la Regencia del trono espartano a Gorgo, mientras que el hijo  de ambos, Plistarco, alcanzaba la mayoría de edad. Gorgo brilló con luz propia destacando y sobreviviendo a un mundo de hombres e intrigas. Se dice que la misma Gorgo colaboró y entregó escritos a Heródoto en persona, documentos que trataban sobre el gobierno y las guerras de Esparta.

En todos los textos de Heródoto se presenta a Gorgo como una mujer de gran personalidad, sabia, orgullosa, animosa y con gran sentido del humor, que lo empleó con el uso de frases ingeniosas y contundentes. Una de las más célebres fue cuando una mujer del Ática le preguntó

“¿Por qué, vosotras, espartanas, sois las únicas que gobernáis a vuestros hombres?”

Gorgo le respondió:

“Porque somos las únicas que alumbramos verdaderos hombres.”

El aforismo “regresa a casa con tu escudo o sobre él” es también atribuido a Gorgo por muchos estudiosos.

Lena Headey as Queen Gorgo

Lena Headey as Queen Gorgo

La profunda admiración y respeto que gozó Gorgo en su ciudad deja mucho que decir y razonar. La estima no solo fue del vulgo, su propio esposo la tenía en alta consideración y no dudaba en compartir con ella sus tareas como rey y planes futuros. Gorgo fue la única mujer helénica en ser hija de un rey, esposa de un rey y madre de un rey.

En el año 464 a. C. un fuerte terremoto sacudió Esparta y ocasionó alrededor de veinte mil muertes y la destrucción casi total de la ciudad. ¿Sobrevivió o falleció la reina Gorgo? No hay una respuesta a esa pregunta. Cada lector que aprecie este pequeño recorrido por la vida de la reina, puede poner el final que considere más oportuno.

Mi final es que una mente tan esplendorosa como la de la misma Atenea, una belleza que podría alcanzar a la misma Afrodita y una lealtad tan inquebrantable como la de la misma Hera, no pudieron simplemente desaparecer así sin más. Quizás Gorgo fue la elegida para guiar a lo que quedó de su pueblo al mismísimo Elíseo. No lo sé y nadie lo sabe, pero como os dije ya; os invito a todos a crear un final digno de una reina para la historia.

La reina de América

Isabel Trastámara

Isabel Trastámara

El 22 de abril de 1451 nació Isabel Trastámara. Convirtiéndose en 1474 en la reina Isabel I de Castilla. Su matrimonio con Fernando de Aragón la convirtió en reina consorte de Sicilia y Aragón. Mayormente en la literatura y en la historia es conocida como Isabel la Católica, título entregado por el papa Alejandro VI a ella y su esposo.

En 1469, luego de obtener una bula papal, se casó con el príncipe Fernando de Argón. La bula papal fue necesaria debido a que Isabel y Fernando eran primos segundos, ambos eran hijos de la dinastía Trastámara. La unión entre los reyes católicos, a diferencia de lo que se dice frecuentemente, no representó la unificación española. Castilla conservó sus leyes, su corte y su idioma. Pasó igual con Aragón, los condados catalanes y los territorios en el Mediterráneo e Italia. La unión de Fernando e Isabel fue más bien dinástica y religiosa.

De Toledo a Isabel Trastámara

De Toledo a Isabel Trastámara

Isabel por parte de su padre Juan II de Castilla tenía sangre de la casa Láncaster y por su madre Isabel sangre portuguesa. Aunque históricamente no se debe hablar de una España como territorio único hasta la llegada de la dinastía Borbón, es meritorio aclarar que la incorporación de territorios que permitieron una futura unificación, fue iniciada en la figura de los reyes católicos y la Reconquista del reino nazarí de Granada.

Los reyes católicos enfrentaron una guerra de sucesión castellana en la que se enfrentaron Isabel y Juana de Castilla apodada La Beltraneja. Algunos historiadores se refieren a esta guerra como la Guerra Civil Castellana. Fue un conflicto que salió del escenario castellano, involucrando a los reinos de Portugal y Francia en favor de Juana. El conflicto acabó con el Tratado de Alcáçovas, que reconoció a Fernando e Isabel como monarcas de Castilla y le entregó a Portugal la hegemonía del océano Atlántico, con excepción de las Islas Canarias.

A Isabel Tratámara en su V Centenario

A Isabel Tratámara en su V Centenario

Fue Isabel, y no Fernando, quien reorganizó el sistema gubernamental castellano, centralizando los asuntos que antes ostentaban los nobles. También reformó el sistema de seguridad ciudadana, mejorando muchos de los caminos reales de Castilla y León. Una de sus grandes contribuciones fue la reforma económica que redujo la deuda que el reino había heredado de Enrique IV.

Escudo de Isabel Reina de Castilla y León y Princesa de Asturias

Escudo de Isabel Reina de Castilla y León y Princesa de Asturias

 

 

 

Junto a Fernando tuvo cinco hijos: la primogénita Isabel, futura reina de Portugal. Juan; que murió de tuberculosis poco después de casarse. Juana; la que heredaría los títulos de su madre. María; casada con el viudo de su hermana Isabel y Catalina; viuda de Eduardo de Gales y futura esposa de Enrique VIII y madre de María Tudor (Bloody Mary). En conjunto con Fernando realizaron una red de alianzas matrimoniales que hicieron que su nieto Carlos (hijo de Juana) heredase las coronas de Castilla, Aragón y los territorios germánicos y americanos, siendo el futuro Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

Hay demasiados datos biográficos que puedo continuar mencionando sobre Isabel, mas eso no es lo que pretendo. La figura de la reina Isabel desde los manuscritos hasta la actualidad, ha estado inmersa en misterios, fascinación, fantasía e incluso ocultismo. Sin lugar a dudas, Isabel vivió en tiempos de leyendas de los cuales se especula mucho y se sabe poco. Más allá de lo que pudo haber sido, los debates religiosos, el cliché de mujer aterradora fanática de la religión, considero que es muy destacable el hecho de que en pleno siglo XV, una mujer haya trastocado no sólo la corte castellana, sino también aspectos de seguridad y economía. Isabel una reina capaz de imponer su voz y de no doblegarla ni siquiera ante su esposo, pues tanto monta.

Daenerys Targaryen

Daenerys Targaryen

Muchas reinas aprendieron de Isabel y vieron en su figura el arquetipo de la auténtica reina. Hoy día en la literatura fantástica muchas de las reinas que nos cautivan y atrapan tienen su génesis en Isabel Trástamara. Menciono un ejemplo que actualmente está muy de moda, la madre de dragones del estadounidense Georege R. R. Martin; Daenerys Targaryen.

Desde la edad en que se hizo reina, las vicisitudes que le enfrentan un mundo de hombres, elementos físicos y el título, debatible, de Precursora de los Derechos Humanos, dejan entreabierto la raíz isabelina que arropa y abraza a la extraordinaria khaleesi.

 

La umbría Eva

Lilith, periodo de Isin

Lilith, periodo de Isin

El folclore judío dio a la historia una de las figuras más sombrías y lóbregas; Lilith. Sin embargo, el origen de Lilith indica estar en la mitología mesopotámica en los demonios femeninos Lilitu y Ardat Lili, llevando consigo estas creencias e incorporándolas al mundo judío los exiliados de Babilonia.

El mito de Lilith se comenzó a construir sobre la base del versículo 27 del primer capítulo del Génesis: «Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y mujer los creó.» Posteriores interpretaciones de rabinos consideran que junto con Adán se creó del polvo a la primera mujer; Lilith.

Todos los mitos coinciden en que Lilith se convirtió en  la primera esposa de Adán, pero pocos concuerdan en que sucedió después. La mayoría de las historias y cuentos populares dicen que Lilith abandonó a Adán tras no doblegarse y sentirse igual a él y no inferior,  marchándose del Edén voluntariamente y trasladándose a los confines del Mar Rojo, lugar que  convirtió en su morada hasta el día de hoy. A medida que la sociedad avanzó, también lo hicieron las historias, poco a poco se gestaron diversas leyendas sobre la vida y el paradero de Lilith.

Samael en DeviantART

Samael en DeviantART

Entre los judíos una de las historias más aceptadas es que una vez en el Mar Rojo, Lilith se convirtió en amante de uno de los siete ángeles guardianes del cielo; Samael. El paso de los años trajo consigo una demonización de la figura de Lilith, se comenzó a apreciar como un demonio femenino que robaba niños en las noches y se unía sexualmente a los hombres mediante sus sueños como un súcubo, engendrando hijos (los lilims) con el semen que los varones derramaban involuntariamente durante las noches.

Otros mitos la hacen concubina del demonio Asmodeo. Cabe señalar que Samael en otras culturas no es un ángel, sino un demonio, siendo también otro de los nombres que recibe Lucifer.

El escritor de origen judío Primo Levi en la siguiente cita presenta un poco de la percepción judía sobre Lilith.

“A ella le gusta mucho el semen del hombre, y anda siempre al acecho de ver adónde ha podido caer (generalmente en las sábanas). Todo el semen que no acaba en el único lugar consentido, es decir, dentro de la matriz de la esposa, es suyo: todo el semen que ha desperdiciado el hombre a lo largo de su vida, ya sea en sueños, o por vicio o adulterio. Te harás una idea de lo mucho que recibe: por eso está siempre preñada y no hace más que parir.”

Cuando Adán comenzó a echar de menos a Lilith, Yahveh envió a tres ángeles en su búsqueda: Snvi, Snsvi y Smnglof. Ante la negativa de Lilith de regresar al Edén como castigó 100 de sus hijos morirían, otras versiones dicen que quedó estéril. Muchas tradiciones judías medievales dicen que La primera mujer entro en cólera y tomó venganza matando a los niños menores de ocho días, incircuncisos.

John Collier, Lilith. 1892.

John Collier, Lilith. 1892.

Las representaciones de Lilith son las de una mujer sumamente atractiva, enigmática, siniestra, fatídica, perversa, indómita e impetuosa. Siempre a la vanguardia por su independencia. Nifómana con ardientes deseos y un voraz apetito sexual. Generalmente se muestra desnuda con una larga cabellera rojiza, en ocasiones rubia, en la que lleva enredados los corazones de los hombres que sucumbieron en sus hechizos y acompañada de una serpiente, símbolo alusivo a Samael o Lucifer.

El nombre de Lilith tiene su raíz en el hebreo Lil, traducido a las lenguas modernas como noche, en este sentido la cultura contemporánea define a Lilith como la nocturna o la oscura. La ausencia de luz pasa a convertirla en un demonio nocturno asociado a animales como la lechuza y el murciélago, siendo aquí la génesis de Lilith como la primera mujer vampiro. A esto se le añade que la única mención de Lilith en la biblia cristiana, en las futuras traducciones, fue cambiado]a por Lamia; vampiresa de los mitos grecorromanos.

Herbert James Draper, Lamia. 1909.

Herbert James Draper, Lamia. 1909.

Según pasaron los años Lilith ha tenido un sinfín de interpretaciones. En el siglo XVI y años posteriores una talla de un súcubo o una alusión a Lilith en una posada eran sinónimos de que ese lugar también fungía como burdel. Otras versiones medievales hacen de Lilith como la serpiente que se presentó y tentó a Eva.

La rebelión de ella, hacia Adán y la figura de un Dios (varón), llevó a grupos feministas a tomar a Lilith como símbolo de liberación sexual y lucha contra el patriarcado. Incluso páginas web de organizaciones promujeres llevan su nombre.

Muchos literatos quedan encantados con el enigma de Lilith, siendo un personaje recurrente en varios escritores de diferentes tiempos. La cultura popular usa el personaje y el nombre de Lilith en constantes películas, series televisivas e himnos musicales. Más allá de todo esto Lilith nos lleva a reflexionar sobre una etapa matriarcal.

Hoy día tendríamos una historia muy diferente si Lilith no hubiera evolucionado a un personaje maléfico, incluso atesoraríamos teologías completamente renovadas y carentes de misoginia.

Cornelis van Haarlem. The fall of man. 1592.

Cornelis van Haarlem. The fall of man. 1592.