Healing [n.]

 

No todos los procesos de sanación son tan rápidos como deseamos. Hay veces que toman mucho más tiempo del esperado. Lo importante es mantenerse firme y convincente en que el estado anhelado llegará. En el entretiempo, continúo viendo las puestas de sol y les cuento que los extraño y espero volver a leerlos y escribir por aquí pronto.

Abrazos.

Así funciono y pocos lo entienden

e85ca895fb11fb2fbb29da4d7310d575Hace muchos años atrás, desde que tengo noción de razón, supe que mi mente devanaba más rápido que la del promedio de mi familia. No pensé que fuera algo tan malo, pero al llegar al colegio me percaté que también iba más rápida que la de mis compañeros, entonces comencé a preocuparme desde temprana edad, pero de forma callada, silenciando mi mente el noventa por ciento del tiempo y repitiéndome que todo era “normal”.

Resumiendo un poco, no es que no haya logrado mis metas u objetivos, pero si estuve, y estoy, en una constante transición que me pone difícil las cosas más sencillas de la vida. Voy a intentar explicarme; un día estoy tranquilo en mi trabajo, en mi casa o en cualquier actividad y de la nada me llegan pensamientos y sensaciones que colocan mi percepción en el centro de mi mundo y acentúa todo de una forma en la que le presto atención a cualquier reacción o acción.

551143079aaf1e3a47093507_57fe174eace9ea430eb735ec_320En el trabajo por ejemplo puede ser que un compañero pasé de mí y no me salude y ahí viene el cóctel de pensamientos “que hice mal”, “está enfadado conmigo”, “seguro que la cagué” y un amplió etcétera. En la casa por otra parte me miro una mancha en la piel, que seguramente tengo hace un mes, y comienzo a pensar que es un síntoma de cáncer de piel, vitiligio o cualquier enfermedad de esa índole. Otra que me pasa mucho es que voy al súper de compra y las conversaciones de las personas me comienzan a afectar de forma colorida y tengo que recurrir a escuchar música con el volumen al máximo para bloquear el mundo.

Al día de hoy tengo recuerdos vergonzosos de mi niñez que me acompañan y reviven por días y los siento igual o peor que el día que ocurrieron. Es difícil pensar a nivel acelerado, yo diría que son miles de ideas, recuerdos, memorias e historias que se te cruzan en una milésima de segundo.

a8e8182aa0b4d221147d68e32213916eLa primera vez que lo hablé con un colega básicamente me insultó porque según él yo tenía una de las mentes más inteligentes del planeta y me estaba quejando. Cómo le explico que el caos mental que coexiste en mi cabeza si tiene su parte de bendición o regalo divino, pero también es una maldición.

Es probable que este problema con mi mente fuera el responsable de convertirme en una persona introvertida que todavía tiene problemas a la hora de socializar y que algo tan simple como ligar con alguien lo hace una hecatombe. Pero también es muy posible que este mejunje de cosas que estoy tratando de explicar sea el responsable de que haya aprendido varios idiomas con fluidez y que sea extremadamente bueno en materias como historia, lingüística, gramática y artes.

Para salir de los aprietos en los que me adentra mi compleja mente, y que rayan con la ansiedad, siempre me repetía constantemente Il y aura des jour meilleurs, así en francés por eso de que en francés todo es más lindo, pero no. No han llegado esos días. Si soy honesto me siento en un ciclo lleno de etapas. Ahora mismo salí del estado de respiración pausada y estoy en la etapa donde comienza el dolor corporal acompañando al mental.

Le sigue la invasión de las obsesiones y la lucha diaria para evitar que en mi trabajo o en mi familia se den cuenta de como estoy. Es entonces cuando llego a esta etapa del día de hoy en la que abro el celular, le escribo un párrafo extenso a un amigo, pero inmediatamente lo borro y busco una hoja en blanco o una plataforma donde soltar todo lo que cargo. Supongo que es la hora de repetirme C’est la vie y continuar.

Algunas cuestiones para reflexionar mi 2017

Seré honesto desde la primera línea, ¿para qué venderme simulacros? Llevo más de cien días sin servicio de energía eléctrica, señales de comunicación desastrosas y enfrentándome a una filosofía dual entre mandar todo al infierno o acogerme al hastío y la ansiedad. Pero no todo fue así en este año que está por concluir, así que entre disculpas por no poder leeros y con regularidad y con unas ganas inmensas de liberar todo empiezo con esto.

Me siento orgulloso de haber visitado diferentes países, algunos nuevos, otros destinos repetidos, pero igualmente placenteros y que sacian ese deseo desmesurado que me consume y no me deja permanecer estático por mucho tiempo en un mismo lugar.

Recordaré por el resto de mi vida al huracán María. No es un recuerdo lindo, pero quedará impregnado en mi mente. El rugir del viento, la furia con la cual la naturaleza azotó a tantas personas es una memoria imborrable y queda acentuada con los desastres que viví en primera persona y que todavía hoy me ponen la piel de gallina.

El reto mayor de mi 2017 son las duchas de agua fría. Intentó preparar mi mente, leyendo los beneficios de “ducharse con agua fría” o pensando que ya mañana me acostumbraré pero nada mejora la cuestión mencionada en este encasillado.

Es probable que mis mejoras este año sean en el ámbito laboral, algo completamente contradictorio. Si bien me siento en desarrollo de liderazgo y refuerzo unos lazos de camaradería con mis compañeros, continúo en una empresa donde mi valor importa poco, me alejo de lo que me apasiona y recibo órdenes, cuestionables, de jefes con la menor preparación académica y pragmática.

De tener la oportunidad de cambiar alguna cuestión es probable que sea mi carácter extremista dónde los sucesos me importan una mierda o me afectan demasiado.

Las tres cosas más importantes de este año las resumo en:

  • Did I build this ship to wreck?
  • La utopía de la liberosis
  • I’m slowly drifting away

img_2515Para ayudar a otros continué con mi tarea de dejar “libros perdidos” en lugares públicos, me uní a grupos comunitarios para ayudar a las víctimas del huracán María e hice mi aportación para ayudar a la madre de un antiguo conocido que da su lucha contra la leucemia.

Mis amigos en México y Lleida me acogieron como parte de su familia por periodos de vacaciones, haciéndome sentir pleno y satisfecho. Mi espíritu aventurero se llenó y ese rincón de mí que esta falto de afecto y calor humano recobró su color. Ha sido algo hermoso que hicieron por mí este año.

En enero 2017 los rechazos eran difíciles. No los quiero engañar, lo siguen siendo, pero ahora, en este diciembre son más llevaderos.

Sobre los libros leídos he de decir que El guardián entre el centeno fue mi favorito. Fue inevitable no sentirme identificado con Holden. Al igual que él, no puedo rezar cuando quiero y cargo en mis hombros su carga. Soy un hombre al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que las personas caigan a él.

La persona que hizo mayor impacto en mi vida en el 2017 fue un niño que me devolvió la humanidad. Un día en el trabajo me llamaron para limpiar un vómito de un niño. Yo cargado de irritación y molestia fui al lugar del accidente y allí aguardaba un niño paciente de cáncer. En su semblante se veía el miedo y las ganas de pedir perdón por lo ocurrido, pero también era apreciable que muy probablemente hubiera finalizado una sección de quimioterapia y la sopa que apenas pudo comer la devolvió. Él sólo miraba con miedo y yo por dentro me maldecía y me consumía lentamente. Ni siquiera sé su nombre o si algún día lo sabrá, pero él regresó a mi ser la empatía que había dado por muerta en mí.

Aceptarme y aprender a decir que no sin sentirme culpable pudieron haber sido las mejores cosas que debí hacer en el 2017. Pero aquí sigo siendo duro conmigo mismo y autoflagelándome a diario.

Flâneur, resiliente y traumático, son con alta probabilidad los tres adjetivos que mejor describen mi 2017.

Sabiendo lo que sé, si pudiera regresar al día primero de enero de este año, me aconsejaría abrazar la hipofrenia como pan de cada día y no descartar la lobotomia como remedio único e infalible.

Hablando en términos de por cientos, las aventuras en Nueva York, Michigan, México, Minnesota y España hacen peso en la balanza, pero no lo suficiente para sobrepasar la experiencia traumática del Huracán María. Sí me voy por una tangente de escala del 1 al 10 con certeza digo que un 5 sería la calificación de este año. Sin embargo al hablar de porcentaje sobre lo aprendido en el 2017 es probable que sea un 89 %.

Las victorias nunca han sido la orden del día. No obstante, el cuestionario me pide que escoja con quién me gustaría celebrarlas. La respuesta son mis amigos cercanos, quiénes de una forma u otra me alientan a salir del lodo y de no hacerlo se ensucian conmigo.

Llegando al final toca hablar de mis metas futuras. Un mejor trabajo, que disfrute y sea ameno debe ser la primera. Continuar con mi espíritu aventurero conociendo y visitando más países y regiones es un mandato. Adentrarme más en mis proyectos personales y terminar mis obras inconclusas cerrarían la lista.

La mejor forma de poder lograr las metas es organizándome y entrando en tiempo. Tengo que tratarme con afecto, no culparme tanto y empezar a desconectarme de muchas distracciones.

Por lo pronto espero retomar el ritmo de publicación y lectura. Salir de esta espiral viciosa que me deja en la depresión y la ansiedad permanente y unirme a todos vosotros nuevamente. Desde la distancia me toca deciros ¡feliz año nuevo! enviaros un abrazo fuerte y seguir viéndonos entre líneas.

protocolo-del-brindis

S.O.S. Huracán María

A varias semanas ya del paso del huracán María por Puerto Rico, les cuento que la isla sigue sumergida en una crisis y un estado de emergencia catastrófico.

Hoy es que por fin he tenido acceso a algo de telecomunicaciones y los servicios obviamente están limitados y restringidos. Todavía tengo familiares y amigos con los que no he podido contactar y no miento cuando les digo que el restablecimiento de los servicios de energía eléctrica y agua potable podrían tardar en ser restaurados en un periodo que puede sobrepasar los seis meses.

La imágenes que logré recopilar sobre el estado de la isla son espeluznantes. La debilidad de la red me impide mostrarles lo dramático de la situación, pero puentes desprendidos, tendido eléctrico por los suelos, devastación forestal y restos de casas sin techo son el panorama en el centro, la montaña y todos los pueblos que salen de la zona metropolitana de la isla.

No puedo explicar con palabras mi experiencia durante este fenómeno atmosférico, el rugido y la furia del viento todavía los tengo grabados en la mente. La impotencia de no poder llamar a mi hermano y a mi familia en el extranjero para decirles que estaba bien, es una sensación horrible que se agrava cuando te sumas a la lista de puertorriqueños que quedarán sin empleo hasta nuevo aviso.

Es posible que esté ausente por aquí por mucho tiempo. Compañeros y allegados perdieron sus hogares y me encuentro trabajando como voluntario para la reconstrucción de la isla y mi pueblo. Es por eso que les pido su colaboración. Las ayudas con alimentos de conservas y agua potable está tardando y no está llegando a los sectores que de verdad lo necesitan.

Tras el colapso de las telecomunicaciones, los sistemas electrónicos de pagos no están funcionando en la mayoría de los supermercados y la mayoría de los bancos e instituciones financieras no están operables. No es broma, el panorama no es alentador. Trámites como ir al mercado ahora toman horas, largas colas y cuando por fin entras al establecimiento muchos de los productos de la dieta básica del puertorriqueño ya no están disponibles.

Hay muchas organizaciones sin fines de lucro trabajando por la reconstrucción del país y muchos jóvenes y voluntarios que también estamos dando nuestro cien por ciento, pero todavía quedan muchos puertorriqueños sin agua, alimentos ni techo.

A las personas en los Estados Unidos que puedan enviar agua potable por servicio postal a las casas alcaldías y ayuntamientos se lo agradeceremos enormemente. De igual forma si pueden aportar un dólar o un centavo a cualquiera de estas entidades podremos levantar a la isla con mayor rapidez.

Me excuso por la ausencia, por no leerlos y no estar atento por estos lares. Confío en que todo esto mejorará y la Isla del Encanto vuelva a brillar.

Cuestión de criterio

tweet 2Pensaba no abordar mucho el siguiente tema, dada la horda intelectual de mi país, pero hace unos días una de nuestras últimas celebridades políticas sacó sus garras por las redes sociales para defender a su varón. Aunque, en principio me quede como con esa actitud anglosajona de “whatever”, lo cierto es que luego nuestra distinguida dama señalo en un lenguaje coloquial y urbano unas expresiones que, al menos a mí, me confirmaron lo aciago y ominoso de su candidatura a la gobernación. (Yo también tengo lenguaje de domingo pa’ impresionar a mis paisanos).

twit 01Empecemos por reconocer el derecho de cada persona a la libre expresión y a escribir lo que te nazca cuando quieras y por la red social de tu preferencia. No obstante, cuando entras en el ojo visor público, y máxime cuando preconizas a los cuatro vientos que eres la persona más apta, preparada, educada, y un sinfín más, para dirigir un país, no te puedes dar el lujo de notar como se te sale la costura en un medio social.

Pero lo que menciono hasta aquí  no es el motor de esta entrada. A mí mujeres en celo, peleas por hombres, chabacanerías del día a día puertorriqueño, me tienen sin cuidado realmente. Lo que sí me molesto fue como nuestra noble dama acusó a un desertor de su culto de “pendejo” por que no se atrevió a votar por ella como sí hizo una juventud “emzombizada” en el pasado año.

Es aquí donde quiero señalar a vuestra merced que yo no voté por usted y no fue ni por pendejo, ni por cobarde. Me quedó constancia de lo mucho que usted y su familia se “lugraron” de frondosos contratos y “panismo” político-laboral, antes de su candidatura. El día de las elecciones usted no hizo la fila como una ciudadana corriente, sino que paso por el “laito” como persona de élite en nuestra sociedad.

Sumado a eso, como filólogo que soy, no me impresionó un discurso engolado y lleno de analogías primadas de antítesis modernas. Fui ateo antes de que se pusiera de moda y el cannabis y yo nos llevamos muy bien en la universidad. También debo añadir que la supuesta preparación académica de la que tanto se jacta, es cuestionable cuando sólo escuché repetidas historias de las leyes de cabotaje y relaciones federales, tal como si estuviera leyendo “Puerto Rico: cinco siglos de historia”. Y a mi criterio, no tiene ni reverenda idea del Derecho Internacional Público y los foros de apelación y consulta.

No deseo extender esto más, ni recibir las palabras de vuestro santo ejército de defensores llamándome pendejo, independentista, estadista etc. etc. etc. Sólo quiero dejar claro que una persona pensante puede estar de acuerdo con usted o no. Un ciudadano que ejerciendo su criterio y su DERECHO al voto, decide NO endosarla no es cobarde ni pendejo. Bájese de esa nube su excelencia. Aprenda a seleccionar las luchas que debe pelear y demos gracias al todopoderoso, a Yukiyú, Ganesha, o a quien prefiera usted, que nos libraron de las garras de un tirano absolutista que señala y enjaula a cualquiera que sea diferente.

Felix culpa

Acepto que soy psicópata, bipolar y quizás un poco esquizofrénico, pero tú tienes que aceptar que tenemos todo eso en común y entonces caminaremos nuevamente por ese corredor oscuro que nos llevó a aquella habitación, donde abrimos la luz y al unísono la cerramos.

La música conspiró para que te quitaras los zapatos y te desnudaras. Fingí no saber lo que pasaría, que todo sería casualidad. Pero nuestro ardiente deseo se conectó en nuestros ojos y conscientes de la fugacidad del tiempo comenzamos.

Disfruté sentir tu cuerpo y olerlo, porque es lo más cercano al cielo que he probado. Al salir pasamos nuevamente por ese pasillo oscuro con satisfacción en cuerpo y alma, con la complicidad que sólo tienen los amantes.

Las “Odas al suicidio contemporáneo”

Se suponía que esta entrada sería sobre mis vacaciones y las mejores fotos. Al final se extendió el descanso más de lo deseado y tengo el trabajo editorial en los hombros pues como comenté anteriormente el 7/ (7) /2017 por fin será el lanzamiento de Letras del Cielo y del Infierno: Pandemónium. Pero no, hoy no toca escribir de nada de esto, debido a que en la última semana me ha tocado vivir de cerca el misterioso mundo del suicidio.

Antes que nada debo mencionar que, como ya muchos también saben, me considero un vástago del Romanticismo puro y duro, por lo tanto el suicida siempre lo he visto como un héroes incomprendido y rebelde que en su último desafío se lleva consigo el vaho enigmático e indescifrable de la vida, tal como pasó con Virginia Woolf, Alfonsina Storni, mi amado amigo y muchos tantos seres que admiro y persigo.

Pero claro una cosa es lo que creemos y lo que pensamos gracias a la literatura y otra muy distinta es vivirlo de cerca, casi en primera persona. Como sucedió en esta ocasión, el suicida no suele anunciar su acto, haciendo honor al refrán popular que dice quien mucho se despide, pocas ganas tiene de irse. Quedando ahora las miles de preguntas en el aire y abriendo la puerta a la especulación de las respuestas.

No obstante, también en estos días me he topado con la moda del suicidio. Ahora hay un macro de blogs suicidas, entradas incoherentes, supuesta filosofía negra y existencialista y una horda de particularidades que mejor no sigo repitiendo. Es aquí donde llega la sal a mi herida, pues te pienso y te pienso, tratando de dar con alguna respuesta y no creo que sea nada de lo que estos imbéciles escriben en las redes y los nuevos libros de best seller.

Nuestra cultura popular, nunca ha enterrado al Romantacismo, si tengo algún realista o naturalista entre mis lectores me refutará mi argumento, mas no entrare en disputas tribales. Esa médula romantisch sigue latente desde nuestro nacimiento y nos acompaña por el resto de nuestra existencia. El punto al que quiero llegar es, que desde hace algunos años, se ha comenzado a estudiar mal y a popularizar cualquier idiotez que venda y acapare la mentes autómatas del presente.

En este barco, temas como el bully y el suicidio entran en el top 10 list y tenemos esas éxitos que van desde casos de la vida real, reality shows, películas y como no la exitosa 13 reason why. Apelando a lo que no se entiende, y buscando llegar al llanto y la emoción, se mercadea un éxito social que moldea la visión de mundo de masas y el modo de percibir el devenir.

No quiero decir con esto que el suicidio deba ser un tema taboo, pero tampoco creo que vendiéndolo y haciendo mercadeo masivo lleguemos a entenderlo o explicarlo. Ahora están de moda los diarios suicidas, poniendo fechas, horas, comparaciones, analogías baratas o siendo tan clichés como escribo estas letras tomando mi café o fumando un cigarro, 3:23 a. m. no puedo dormir todo retumba… etc. etc. etc…

Casos como el de Michigan State University en el que el joven documentó todo su suicidio e incluso hizo como una especie de juego a lo películas de Saw, si bien pueden ser inquietantes y alarmantes, reflejan un sinnúmero de trastornos. Pasa igual con estas series y películas del boom momentáneo, que nos hacen llorar, erizar la piel e incluso identificarnos.

No creo que nada de esto haya sido el caso de mi amado amigo, a quien certeramente extrañaré hasta el día de mi partida. Pero una cosa si creo, con tanta oda al suicidio, tantas mentes perturbadas y tantos jóvenes con acceso a estos medios, bien podríamos estar entrando en una nueva era suicida. Sólo que ahora supongo que se podrán hacer eventos en Facebook, trasmitir en vivo el suicidio e incluso tener stories del día S en todas las redes sociales. Y ya dejaré de escribir porque sólo me apetece dormir.

 

En memoria de LA.

Mar Caribe – Gabriela Mistral

La cuestión colonial puertorriqueña y con un plebiscito en los hombros, llega a mí un poema que la nobel chilena Gabriela Mistral escribió, dedicado al poeta nacionalista puertorriqueño Evaristo Ribera Chevermont y que muy probablemente el noventa por ciento de los puertorriqueños desconozca. Aquí dejo el mismo.

 MAR CARIBE

A Evaristo Ribera Chevermont

Isla de Puerto Rico,
isla de palmas,
apenas cuerpo, apenas,
como la Santa,
apenas posadura
sobre las aguas;
del millar de palmeras
como más alta,
y en las dos mil colinas
como llamada.

La que como María
funde al nombrarla
y que, como paloma,
vuela nombrada.

Isla en amaneceres
de mí gozada,
sin cuerpo acongojado,
trémula de alma;
de sus constelaciones
amamantada,
en la siesta de fuego
punzada de hablas,
y otra vez en el alba,
adoncellada.

Isla en caña y cafés
apasionada;
tan dulce de decir
como una infancia;
bendita de cantar
como un ¡hosanna!
sirena sin canción
sobre las aguas,
ofendida de mar
en marejada:
¡Cordelia de las olas,
Cordelia amarga!

Seas salvada como
la corza blanca
y como el llama nuevo
del Pachacámac,
y como el huevo de oro
de la nidada,
y como la Ifigenia,
viva en la llama.

Te salven los Arcángeles
de nuestra raza:
Miguel castigador,
Rafael que marcha,
y Gabriel que conduce
la hora colmada.

Antes que en mí se acaben
marcha y mirada;
antes de que mi carne
sea una fábula
y antes que mis rodillas
vuelen en ráfagas…

Día de la liberación de Filipinas.