Иван Грозный

Bouillon blanc – Thermidor – 2015

 

Querido Iván Trimurti aka. Iván el Terrible:

 

10785006_732213366872674_919071819_nHabía algo en él que me arrebataba. Quizás fueron varios algos. Su juventud y belleza, ambas tan prometedoras y encantadoras. Pocas veces la genética y la astrología coinciden para alumbrar al universo con tan magno fulgor. La risa que te acompaña hace juego con un humor canalla y un cuerpo que si bien parece débil, luce cálido como un refugio y oasis de consuelo. A penas te conozco y no sé que hago escribiéndote estas líneas.

Una nueva jugada, cruel y despiadada, de la vida. Nuevamente mis ojo se alzaron más de lo que les es permitido. Aquí estoy a la espera de me escribas algunas letras, aunque sé que tendría más éxito si tomará mi sopa con tenedor. Otra vez mi pecado vuelve a ser el pensar en la ventura, en que un futuro próspero y aventurero me aguarda.

 

A

Cartas Oníricas (II)

Chèvrefeuille – Prairial – 2025

 

Desde lo más alto de mi decepción:

 

1221145410822_fTranscurría un día normal, entré en un vagón de teatro para asistir a un recital de poesía, no llegó nadie y salí. Un laberinto me guío. Encontré en el suelo un periódico que tenía la fecha de 2025. Respiré un mundo distinto, lo podía oler en el aire. No habían personas. Para mi sorpresa los coches eran conducidos por algunos seres que más que personas parecían peces, atunes.

Espantado huí, no sabía bien el porqué, pero estaba aterrado, sentía que corría peligro. Me escondí siguiendo un camino de herbazales y tropecé con latas de aluminio que llevaban una etiqueta que leía Inimese osad oliiviõli. Mientras caminé encontré restos de humanidad, pero sin personas. Subí a un viejo terminal de coches públicos donde encontré estos pales y una pluma para escribirte.

También habían algunas máquinas vendedoras de alimentos con sobras caducadas ya hacía una década. Los cristales estaban rotos. En algunas esquinas quedaban restos de cenizas y troncos, algún humano debió sobrevivir y refugiarse en este lugar. Me volvió el ánimo.

pez-19Salí del escondite con la esperanza de encontrar algún rostro familiar, pero los pastizales volvieron a cubrirme y laceraron mi cuerpo desnudo. El dolor creció con la lluvia, no era agua lo que caí, sino una sustancia aceitosa, espesa y con un un hedor desagradable, cada gota cambiaba la temperatura de mi piel y me hacía más lento.

Al final llegué a un estanque donde sólo percibí aromas a putrefacción y miseria que me ocasionaban escalofríos. No tardé en escuchar un chillido desgarrador y ahora no sé si lanzarme al estanque o esperar por mi destino, creo que mi final ha llegado…

 

Espérame Gabriel,

 

A

Cartas Oníricas (I)

Sureau – Prairial – 2015

 

Alado Gabriel:

 

TribunalDesperté aterrado, caminábamos por Madrid entre las estaciones de Bilbao y Tribunal. Yo seguía a las chicas que de repente desaparecieron. Retrocedí y me hallaba en un laberinto lleno de cuartos cuadrados donde cada pared correspondía a los puntos cardinales de un reloj.

A medida que avancé por la oscuridad ascendí hasta sentir que brisas frías me acariciaban y sólo observé nubes cada vez más brumosas y grisáceas. Mantener los ojos abiertos me produjo una sensación de comezón y ardor espeluznante.

En un instante repentino las nubes se disiparon y me encontraba sobre una estatua sagrada y helada, era una imagen divina lo comprendía, pero tenía unos cuernos de marfil como los Alephs de mis historias. Me aferré a ellos aún más aterrado que al principio y lentamente giraron y se hundieron. La imagen comenzó a tornarse color bermejo y en un santiamén el frío desapareció y ardor y sudor comenzaron a recorrerme. Fue en un obrir i tancar d’ulls una explosión se desató y yo volaba por los aires.

Three_Witches_WellesCon el cuerpo molido y entre el humo y la mugre pude abrir los ojos y allí estaban las chicas, se acercaron sonriendo. Cuando mis ojos pararon de sangrar y mi vista era más clara, noté el engaño que mis ojos me jugaron, las chicas eran realmente ancianas vestidas de negro y con báculos de cuernos de Aleph, eran sus siervas y mi fin había llegado…

A

Al Conde de Torralba

 

27 – mayo – 2015

 

Caro Conde:

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Era imposible que pasaras sin ser notado, tu altura, tus cabellos rubios como la cerveza y esos ojos celestes no pueden pasar desapercibidos. No recuerdo un día en el que fueras mal vestido, aunque mi mente te prefería desvestido. La obsesión creció cuando visitaba la biblioteca y allí estabas día tras día devorando un libro diferente. A quien pretendo engañar, me enamoré.

El tiempo nos acercó y resultó que bajo la fachada de hombre solitario y serio se hallaba un alma divertida, elocuente y encantadora. Mis desgracias nos unieron y gracias a ellas conocí esa parte de ti que a los demás escondes, tus malos hábitos, tus gustos canallas y ese tatuaje que quizás ni tu madre conoce.

Cada centímetro de ti me encantó. Te había glorificado, al final comprendí tu parte humana y más me atrapé en ti. Entendí que la soledad y la frustración crearon la coraza que te encierra. Mi misión ahora es que sonrías, pero no sólo conmigo, que sonrías con el mundo y para el mundo, a fin que yo nunca te gustaré como tú me gustas a mí.

 

Lo siento,

 

A


Fin de la Trilogía

Ja Ingel Paat

 

25 – mayo – 2015

 

Amado mío:

Paat

Debió ser el verde de sus ojos de ciencia ficción, fui hipnotizado. No sé explicarlo, todo fue tan confuso.Varias miradas y una sonrisa que me desarmó en un microsegundo, son los recuerdos más placenteros que cargo. Mis días fueron terribles en estas tierras de lobos y dioses, en todos ellos tú estuviste presente tendiendo una mano y unos hombros que me obsequiaron los más cálidos abrazos.

Cuando la nostalgia me recorrió, tu familia me abrazó, cuando todo parecía estar perdido, tu sonrisa nunca falló y tu ayuda me socorrió. Cuando me quedé sin norte y sin refugio no dudaste en abrir tu puerta y darme refugio. Tu belleza, entrega y bondad me hicieron fantasear perversidades que me recorrían e incendiaban y que hoy mejor no contaré.

Me cubro de vergüenza, pero al final lo entendí. Eres ese equivalente a un ángel guardián o a una estrella guía. Sólo me resta reprimir esta lujuria que me acompaña cada vez que te miro y en abrazos y afecciones consanguíneas expresarte toda mi gratitud.

 

La vida, como en muchas otras veces, es injusta. Mi querido hr. Paat,

 

A

A un coleccionista de Historias de Amor

Pablix16 – mayo – 2015

 

Hirsuto PN:

 

Habías pedido que entregáramos una historia de amor. ¡Oh coleccionista de historias! ¿Cómo iba yo a entregarte mi historia si tú eres el protagonista? La historia comenzó cuando te vi, así tan pijo y encantador. El cielo tan azul y las ya frías brisas del otoño hacían juego y reflejo en los lentes de tus espejuelos, y el vello de tu pecho que se asomaba por el cuello de aquella camisa de cuadros y botones me tenían embriagado.

Ni te hablé ni me hablaste. Creí que sólo sería una efímera fantasía más, pero llegó ese día, esa mañana en la que me invitaste un café y yo solamente pude asentir con la cabeza y quedarme sin habla mientras observaba la armonía al verte liar el cigarrillo y sentí la vida que salía con cada nube de humo de tu boca.

Sé que nunca contaré esto, pero aquí está la historia que pediste,

 

A

Pattlinn

Llueven lágrimas de menta y me emborracho de amargura…

Gainiere / Germinal / 2015

Querido:

Sin city¿Quién realmente puede controlar esta sensación de agonía y desesperación? La vida muchas veces se ensaña contigo y no hay rezo, dios, conjuro o fuerza que pueda servir de intermediario. El precio de mis pecados y malas acciones en esta vida ya está saldo, el panorama debió cambiar hace mucho tiempo ya.

Vuelvo a los días de angustia, esto no es vida. Vivir a la espera de las catástrofes, no poder disfrutar del día, el sol, el viento y las estaciones, ni siquiera de la naturaleza, siempre estoy a la defensiva y a la espera de lo funesto. Es como estar en una cárcel o gozar de algún tipo de libertad condicional. No entiendo nada y empiezo a creer que me adapté a este tipo de vida, que mi felicidad depende del hastío y la miseria.

Deséame suerte y no me abandones,

Bérengère

Jules Gabriel Verne

“El porvenir no me inquieta; lo que es duro a veces es el presente”.


Serpette – Pluviôse – 2015

My dear Jules:

Jules_VerneEs inevitable no pensarte y darte las gracias. Creaste mundos maravillosos llenos de lugares fluorescentes y mágicos que estuvieron a mi alcance desde mi temprana edad. Caí preso en muchos de tus encantos y cómo te explico que sigo reo, perdido e ignorando las señales que conducen a la salida. No sé si tengo ganas de escapar.

Se acaba el tiempo y no seguiré tratando de explicar lo que siento. Cada día me doy cuenta de que No necesitamos continentes nuevos, sino personas nuevas. Espero seguir viajando en mis sueños y que tú continúes siendo el guía de muchos de ellos. Disfruta tu día maestro.

Joyeux anniversaire, Jules Gabriel Verne.

A

El Paraíso Recalibrado

…El paraíso no era un lugar soportable,
de lo contrario el primer hombre se hubiera adaptado a él;
este mundo tampoco lo es,
ya que en él se añora el paraíso o se da otro por seguro.
¿Qué hacer? ¿Dónde ir?
No hagamos nada,
no vayamos a ningún sitio,
así, sin más….

Dindon☪Brumaire

 

Caro Gabriel:

 

Edenia

Edenia

Últimamente todo marcha en orden. Silencios prolongados luego de las batallas, son quizás el sinónimo de la paz. Paz que tantos trabajaron y que tantas muertes cobró.

Las edificaciones ya están listas, fue cuestión de segundos, la magia de la reina Sindel y la princesa Kitana es alucinante. Los reinos vecinos no acudieron al llamado de la reina, así que no sé cuantas tardes más podré pasar echado en este elíseo.

Al momento me sobran ratos para explorar y adentrarme en estas tierras orgásmicas, que comparten muchas analogías con las tierras de Rivendell, que habité en una de mis vidas pasadas. Quizás sean las aguas o la magia que tanto asemeja a elfos y edenianos. La parsimonia de los astros en esta tierra tiene una eufonía placentera que se funde con el paisaje en una euritmia sosegada con la fauna.

Frigga

Frigga

Siguiendo el horizonte encontré a una sibila de verde. Iba montada en un cérvido coronado, tuve esa sensación que me impulsó a seguirla y no perderla. Para mí ella era una damisela Baratheon, por lo que razoné que el final de esta vida había llegado. Partiría para Poniente a comenzar la siguiente. Sin embargo, llegó al santuario de la Titanomaquia y en la calavera del hecantónquiro Briareo fue a posar.

Reflexioné por un lapso de tiempo y me acerqué. Me dijo que era Frigga, la calavera era el portal entre su palacio y esta tierra. Su nombre podría explicar la presencia del cérvido en estas praderas, pero su juventud hacía imposible su nombre. Al igual que otras tantas veces perdí el habla y sólo asentí con la cabeza.

La magia aquí esta presente en todos los lugares, pudo ser una ilusión, aunque ahora que lo recuerdo Frigga es una de las hechiceras más fuertes, no sólo de Asgard y los nueve mundos de Yggdrasil, sino de todos los mundos y las vidas existentes.

Ojala te vuelva ver pronto,

-Gao