Jueves de Torrijas

Llega semana santa y otro año me encuentro lejos del hogar de mis abuelos, por aquí no hay muchas panaderías españolas y las que hay se han “criollizado” por lo que sólo encuentras las versiones “hipsters” de los platos. Para mí, Semana Santa es sinónimo de Torrijas, así que indagué entre los viejos apuntes de la abuela Montserrat que todavía conservamos y me aventuré a prepararlas, teniendo un fortuito destino. Por acá, amigos y conocidos me han preguntado el proceso y aquí os lo cuento, aclarando claro que existen diferentes procesos y que cada cocinero le da sus toques personales.

Archivo 03-24-16 1 40 38 p.m.Lo primero son los ingredientes:

  • Pan francés (preferiblemente de más de un día para que esté duro)
  • Pieles de naranja y limón
  • Canela en rama y en polvo
  • Leche (fresca a mi preferencia)
  • Huevos
  • Azúcar moreno y blanco
  • Aceite de girasol (puro a mi preferencia).
  • Mucho, mucho, pero mucho amor.

Procedimiento:

  • Lo primero es cortar el pan en rodajas. Luego poner a calentar la leche, las pieles de naranja y limón, la canela en rama y el azúcar para ir creando un almíbar. Sobre la cantidad necesaria, dependerá de cuántas torrijas se vayan a hacer y del gusto de cada persona, yo soy bastante generoso en la cantidad de azúcar que utilizo. Me dejo guiar más que por la cantidad, por el olor. Antes de que la leche comience a hervir llegará un olor genial a la atmósfera y es entonces el momento de apagar el fuego.
  • Mientras realizamos el paso anterior batimos los huevos.
  • Lo siguiente será mojar las rebanadas de pan en el almíbar caliente y dejarlas reposar por unos aproximados 30 minutos, es vital que las rebanadas estén bien empapadas.
  • Mientras ponemos el aceite de girasol a calentar rebozamos las rebanadas de pan en los huevos y a la sartén para freírlas. Tampoco me guío por un tiempo exacto en el cual freír el pan, la clave aquí está en el color, ir dándole vueltas hasta que las torrijas vayan adquiriendo un dorado de ensueño.
  • Finalmente escurrimos las torrijas y en un plato vertimos azúcar moreno, blanco y canela en polvo. Damos vuelta y vuelta a las torrijas en el plato y lo que quedó del almíbar anterior lo vertimos sobre ellas y las dejamos reposar.
  • Yo soy de los que se las come luego de unos 15 – 20 minutos, aquí también depende del gusto de cada quién, mi padre por ejemplo prefiere refrigerarlas y luego comerlas.

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Sea como sea y como cada quien prefiera, el amor y el empeño es la clave para disfrutar unas torrijas con sabor a gloria y éxtasis. Un fuerte abrazo a todos.