Tres otoños

La primera semana fue eterna,
sentí como si tres otoños
enhebraran mis penas
y la tristeza devanara mis venas.

Perdí la cuenta de cuánto leí tu mensaje,
malgasté mis horas volviendo a tus fotos.
¿Cuántas alegrías tuve para ti?
¿Cuánto pesar quedó con tu encanto?

Supe adivinarte con ese poder que ciega,
con ese calor que a contracorriente
me revolcó los sentidos
y alteró mis latitudes.

No siempre será así
y la calma llegará.
Pero sin mermar mis ganas de llorar,
mi rabia corre con más fuerza.

La primera semana fue eterna,
pero no fueron tres otoños.
Las heridas quedaron frescas,
hilvanando desidias sanaran.

Primavera 2022

Tú también cargarás con el dolor
de todas las flores;
la primavera que titubea
persuadida en tus dedos.

En un sueño tu rostro palpité.
Mas te postergo,
Sol en mi aposento — claridad,
con el fin de deshacerme de ti 
en esta vida y la que sigue.

Torso de colibrí —
esclarecí la permanencia en tus alas.
Mis labios, florecidos, en cambio oscilan
como dos astros que se distinguen.

No quieras verte en estos ojos —
jacinto al fin, opulento en el vacío.
No quieras verte en este espejo —
ángel de mis anhelos,
te besé en el desencuentro.

Tú también cargarás con el dolor
de todas las flores;
la primavera que caducó
persuadida en tu donaire.

…y estás letras son para un hombre que su nombre significa rey en Gerar.

8 años y ando nocturno

Ando nocturno
por si me hago estelar.

Y vagabundeo 
de anillo en anillo
buscando de Saturno.
 
Oye, que ando nocturno.

Nómada de estrellas.
Mira, que duermo entre ellas
por si me vigilas
entre algunas botellas.

Y oye,
que ando nocturno.

Peregrino
bailando con tritones
en los mares de Neptuno,
cazando efímeros iones. 

Pero oye,
que ando nocturno.

Creando galaxias
dónde se funde mi pasión más umbría,
me deleito con tu ambrosía.

Y ando nocturno. 

Ya van ocho años de las letras del cielo y del infierno. Y sigo lejos de poder volver con la furia del inicio, pero incapaz de abandonar este barco y dejarlo a la deriva. A los que me leen desde el comienzo y a los que se unieron en el trayecto, gracias.

Dos hitos del «sueño americano» que andan aterrando a los extranjeros

Gracias a Hollywood y a la mentalidad romántica occidental el mal llamado «sueño americano» se ha vendido de forma masiva desde el sur del río Bravo hasta la Patagonia y cruza el Atlántico, extendiéndose hasta la otra mitad del hemisferio, y perpetuando unas ideas imaginarias en el colectivo contemporáneo. Estas falsas nociones, cargadas de idealismos y ficción, resultan desgarradoras cuando la ingenuidad se tropieza con la realidad.

Por algún motivo, que ahora mismo se me escapa, en los últimos meses se ha puesto de moda que extranjeros, en su inmensa mayoría europeos, que están viviendo en los Estados Unidos, «viralicen» vídeos dónde cuentan cómo es vivir en los «States». Más allá de reflejar o mostrar los choques y diferencias culturales, este contenido se está caracterizando por la fuerte decepción y el desarraigo que estos visitantes sienten, una vez conocen como funciona el andamiaje «americano».

El primer punto que más ha destacado es el de la «sanidad pública» y las aseguradoras médicas en los Estados Unidos. Estas voces de las redes, que en su inmensa mayoría provienen de un sector económico burgués, se han escandalizado al enterarse que no existe tal cosa como sanidad pública. Por algún motivo esta gran verdad los ha afectado y con tonos de ira y burla critican el sistema y llevan un mensaje que no siempre es correcto.

Como sabemos, en efecto, no existe una sanidad pública en los Estados Unidos. Existen dos programas Medicare y Medicaid que es lo más parecido, o lo que entra, dentro de los renglones de la salud del Estado. No voy a abarcar ni explicar las primas, los copagos y demás de estos sistemas, sólo mencionaré muy por encima sus rasgos.

Differences between Medicare and Medicaid

El programa Medicare va dirigido a los adultos mayores de 65 años y personas incapacitadas por el Estado. Estás personas para poder tener este beneficio médico debieron haber trabajado por casi tres décadas descontando de sus salarios devengados un por ciento mínimo que va dirigido a las arcas estatales. El ciudadano elige un proveedor para que administre su Medicare y así tendrá un buen plan médico, que le va a cubrir hospitalizaciones, visitas al médico y la inmensa mayoría de los medicamentos hasta el momento de su muerte.

Existen diferentes cubiertas Medicare y dependiendo lo que pagó el ciudadano en su etapa laboral será su cubierta. Algunas son muy amplias otras no, algunas tienen copagos, otras no, algunas incluyen todos los medicamentos, otras no. Pero todo esto es parte de las normas establecidas por el Estado desde antaño y aunque reconozco que no es el mejor sistema, tampoco es tan macabro o atroz como lo intentan pintar las nuevas celebridades.

Hablemos ahora de Medicaid, como ven el sufijo «aid«, este programa es una ayuda para los residentes y ciudadanos, en su inmensa mayoría legales, que no tienen o no cumplen con los ingresos suficientes para tener una cubierta médica. Las fórmulas y tablas para determinar el ingreso mínimo para cualificar a este beneficio varían según el estado o territorio de la Unión Americana. En efecto, hay estados en los que necesitas ser realmente pobre para tener esta cubierta médica.

Algunos extranjeros, incluidos estudiantes, piensan que todo el mundo cualifica para esta ayuda y al llegar a los Estados Unidos sienten que le han violado sus derechos humanos por denegarles este programa. Según recuerdo cada vez que he ido a estudiar a Europa por más de 90 días he tenido que comprar una cubierta médica para poder tramitar el visado, así que no sé porqué ofenderse tanto con esto.

De la misma forma que con el Medicare con el servicio de Medicaid se escoge un proveedor y basado en los ingresos devengados serán los copagos, las facturas de farmacia y otras subespecificaciones. Este programa se maneja de diferentes formas en los estados y territorios por lo que algunos cuentan con un mejor servicio y otros han creado monopolios de la salud, pero como diría mi abuela, que en la luz eterna descanse, hay de todo en la viña del señor.

Como queda claro no hay una cubierta de salud pública dentro del sueño americano. Pero también es cierto que existe una ley que obliga a los hospitales a atender a un paciente aun cuando este no tenga plan médico. Que luego la factura será de miles de dólares, es cierto, pero no irás a la cárcel por no pagarla y en la inmensa mayoría de los casos hacen prórrogas de pagos y existen fundaciones sin fines de lucro y programas locales para ayudarte a sufragar los gastos. No es un sistema bueno, TODOS lo sabemos, sólo que los locales no tuvimos ese sueño americano y sabemos como se mueven las fichas en nuestro tablero.

Ahora voy a dejar de un lado el tema de la salud pública y paso al siguiente hito; la emigración. Este ha sido el tema central de muchos extranjeros que en algún momento de su educación parece que aprendieron que los Estados Unidos de América eran un vasto territorio de oportunidades, sin fronteras y dónde todos tienen libre acceso y desplazamiento. La Panacea.

Las políticas migratorias estadounidenses han ido cambiando con el tiempo, han sido más flexibles para algunas nacionalidades, pero en general siempre han sido restrictivas. Las fronteras estadounidenses nunca han estado abiertas. La inmensa mayoría de los extranjeros que van a ir incluso de turismo necesitan tramitar un visado y si el mismo es de estudios van a tener muchas restricciones y mecanismos para asegurar que no se queden de forma permanente.

Las fronteras y políticas migratorias de cada país son competencias nacionales que ningún tercer país, organización mundial o líder político pueden cambiar, aun cuando sea por razones humanitarias. Si bien la utopía de vivir en un mundo sin fronteras suena tentadora, la realidad es que al momento ningún país esta listo para dar este paso y sus sistemas colapsarían.

Muchos acusan de inhumana y mezquina la política estadounidense, pero debemos recordar que las políticas públicas de un Estado van dirigidas y centradas en proteger y satisfacer las necesidades de sus nacionales y no la de los extranjeros.

Border Patrol Agents (BPA) assigned to El Paso Sector, El Paso Station (EPT/EPS) apprehended a group of approximately 127 illegal aliens.

En algún momento Estados Unidos fue la tierra de oportunidades que Hollywood vendió y el mundo se creyó. Pero, con mucho pesar, hay que informar que ese mito caducó. En estos momentos si no se eleva el monto de la deuda pública estadounidense el gobierno tendrá que cerrar y aun cuando se eleve el monto para la deuda, una economía endeudada no es algo bueno.

Estados como California tienen una cantidad nunca vista de personas sin techo que están viviendo en casetas de campaña y en vehículos en los parques y las vías públicas. La sanidad como ya se vio no es buena. La educación se está enfrentando a paradigmas que tampoco habían sido vistos y bueno no voy a abarcar sobre las masacres, tiroteos masivos y otras crisis que enfrenta los Estados Unidos.

A manera de conclusión aclaro que no es mi propósito defender el sistema y las políticas estadounidenses, muchas son muy malas incluso para los nacionales, no podemos esperar que sean mejores para los extranjeros. Así ha sido el sueño americano desde hace décadas, hay que bajarse de la nube de Hollywood y dejar de repetir tonterías.

Lo que si le digo a estos influencers y creadores de contenido es que no todos los nacionales tenemos la culpa de lo que ustedes creían y compraron. Su decepción es válida, pero recuerden que siempre queda la opción de regresar a su hogar y muchas veces queda feo ir por la vida echándole mierda a quien te está dando de comer en un momento determinado.

Aurora Boreal

Oh, pobre de los crepúsculos
que no se han dignado
en presenciar el encanto
de tu aurora boreal.

Aquella que sueltas al suspirar
atontado de tantos placeres 
que los detalles han de cederte
una vez más para no perderte.

Oh, pobre de mis manos
que andan sin las tuyas
en el invierno del descuido
al olvidarme de mí mismo.

Bendito mortal, cómo he de perdonarte
por tus tantos candorosos hechizos
que me han dejado (aquí) sumiso
con la ilusión de hallarte. 

Estoy cansado

Estoy cansado.
Sólo necesito descansar un rato.
He estado caminando por tanto tiempo
que no puedo arrastra otro paso.

Estoy cansado.
Déjame descansar aquí en la sombra,
déjame cerrar los ojos un rato
en esta umbría nube hecha de tormenta.

Estoy cansado.
He estado tanto tiempo en este camino
que necesito despejar mi mente
y dejar esta carga pesada.

Estoy cansado.
Y tan lejos de casa
que me siento extraño en esta tierra
de melancolía y añoranza.

Estoy cansado.
Por favor no me pidas que siga adelante.
Sólo déjame repetirlo esta noche
y en la mañana me iré.

Génesis

Me gustan las emociones cortas
y los viajes eternos.
Me gusta la tempestad,
aunque prefiero la calma que la antecede.
Lunes que parece verano,
otro sueño olvidado.
Me siento en el escritorio.
Lo más difícil de un cuento para mí
es comenzarlo.

Caos

Después de un tiempo me gustaría compartirles algo. He estado en una guerra constante conmigo durante años y se acentúo en estos días pasados. Hace un tiempo intento comprender que no hay nada malo en mí y que este mundo caótico plagado de pánico y ansiedad vale un poco la pena. La euforia desenfrenada marcó mi realidad y mantiene mi mente en un estado de control no deseado.

He estado demacrado, atravesar la indiferencia y entender el rechazo alteran mi vida y cuestionan la integridad de mi alma. Intenté varias veces usar este medio para mi propia curación, pero incluso el acoso y la desidia llegaron aquí.

No he sanado y posiblemente mi curación tarde más de lo esperado y eso es lo que quiero compartir; estoy lejos de alcanzar el equilibrio y ni siquiera contemplo un atisbo de alivio y aunque no podré volver a escribir con plena libertad, ansío que los días venideros me traigan el sosiego.    

¿Es obligatorio perdonar?

A menudo se nos dice, y se lee por todos los libros de psicología y los tweets de los sabios, que para poder sanar o crecer como personas tenemos que aprender a perdonar. Pero ¿Es obligatorio perdonar? Vamos a hablar brevemente sobre esto hoy y si me lees me gustaría conocer tu opinión.

Desde una perspectiva diferente, podemos concluir que articular la ira que sentimos hacia alguien o algo, es un proceso de sanación más real y asequible que el perdón y el olvido (si es que este último de verdad llegara a nosotros). Ese odio que se siente hacia la persona que nos hizo un daño o nos marcó de forma significativa, en cierta manera, nos mantiene alertas y en un estado de vanguardia constante, permitiéndonos ser más proactivos e incluso se podría manifestar una evolución en nosotros como humanos.

Perdonar algo, o a alguien, nos va a enfrentar a un ciclo de culpa y vergüenza que en algunas personas se ubica como una especie de recordatorio perpetuo y siempre lo enfrenta ante un dolor que no da visos de tranquilidad, sino que perpetúa un estado cíclico de tristeza y depresión. Muchos de estos ciclos se transforman en círculos viciosos en los que muchas personas se acostumbran al dolor, al engaño o a cualquier otra calamidad, ya sea por la culpa a la que los llevó el perdón o porque este mencionado acto perpetúa las inseguridades y traumas más oscuros de muchos de nosotros.

En múltiples casos lo que realmente sentimos (ira, odio, rencor) no es socialmente aceptado y no no lo permitimos sentir. Como sociedad glorificamos a la «persona inteligente emocional» y no pensamos en las consecuencias que esto trae para nuestra propia salud mental al reprimir lo que de verdad sentimos e intentamos sentir y pensar como personas best seller que nos venden los medios.

Como personas, todos estamos en nuestro pleno derecho de no estar de acuerdo con que nos maltraten y en sentir repudio hacia una persona o situación que nos maltrate o humille. Por lo tanto, si sentimos rencor, ira, odio o cualquier otro sentimiento que nos obligan a reprimir por medio a las consecuencias sociales, debemos abrazarlos y estar conformes con ellos. Si con el paso del tiempo estos sentimientos desaparecen estupendo, pero si no, no pasa nada.

No somos monstruos por sentir todas estas cosas, al contrario sentirlas nos hace ser más humanos.