Aurora Boreal

Oh, pobre de los crepúsculos
que no se han dignado
en presenciar el encanto
de tu aurora boreal.

Aquella que sueltas al suspirar
atontado de tantos placeres 
que los detalles han de cederte
una vez más para no perderte.

Oh, pobre de mis manos
que andan sin las tuyas
en el invierno del descuido
al olvidarme de mí mismo.

Bendito mortal, cómo he de perdonarte
por tus tantos candorosos hechizos
que me han dejado (aquí) sumiso
con la ilusión de hallarte. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s