Sexenio

IMG_4207¿Pueden creer que ya llevo seis años por estos lares con ustedes? Yo todavía no me lo creo del todo y la verdad es que si agarro mi cuaderno y trazo una raya para anotar los momentos que fueron buenos y los que no, es seguro que el lado izquierdo no deje de crecer.

Aun así aquí voy, y aquí sigo, re-pensándome y casi-casi seguro de que los días negros están siendo llevaderos y que en los venideros iré encontrando la claridad.

Este último año no fue tan bueno y por ahí sigo jugando al béisbol con la atelofobia en la primera base y la ansiedad en la tercera.

Hay muchas cuestiones que tengo en modo “repetición” todos los días; volver al blog de manera activa, leer más, viajar más y lo que creo que es más importante: cambiar de trabajo.

Por acá las cosas están un poco patas arriba. Terremotos a diario, crisis política, año de elecciones, los vengadores de las redes sociales y tantos etcéteras que me dan grima escribirlos, pero que acentúan la longevidad y lo tétrico de este mes de enero que parece tener mil días y al cual sólo quiero despedir y no recordar.

Me puse algunas metas sencillas para este año. Dupliqué mi reto de lectura de “Goodreads”, comenzaré una nueva categoría en el blog; Libro de sombras en donde reseñare un poco mi camino y sincretismo por las religiones antiguas y finalmente espero culminar la edición de Letras del cielo y del infierno y autopublicarlo.

En fin  gracias a todos los que se han sumado en este camino conmigo y espero que como escribí en mi primera entrada:

“…que entiendas cuando te digo que aunque no te conozca, y aunque puede que nunca llegue a verte, a reírme contigo, a llorar contigo o a besarte, te amo, con todo mi corazón…te amo”.

A.