Lo que no sabemos sobre Victoria Ciudadana

“La victoria tiene un centenar de padres, pero la derrota es huérfana”.

John Fitzgerald Kennedy

La victoria es el hecho de vencer en una lucha o competencia. A su vez la ciudadanía es la condición que otorga a una persona varios derechos políticos y sociales que le permiten intervenir en la política de un país determinado y si la llevamos a la atmósfera macro nos referimos al conjunto formado por los ciudadanos de una nación o de un pueblo. Dos términos con una trayectoria histórica extensa y que si los combinamos y creamos un binomio podríamos atraer y mover a las masas.

El día 11 de marzo de este año se hizo oficial la fundación de un nuevo partido político en Puerto Rico llamado Movimiento Victoria Ciudadana con sus siglas MVC. Este nuevo partido político engloba y agrupa a los principales líderes de los sectores disidentes de la política del país y los militantes y creadores de pequeños partidos políticos de las anteriores elecciones como el Partido del Pueblo Trabajador (PPT), Movimiento Unión Soberanista (MUS), candidatos independientes y claro está puertorriqueños disconformes con los principales partidos políticos de la isla.

MVC-1-e1552580848817

Victoria Ciudadana se presenta como la gran y aclamada alternativa al bipartidismo puro puertorriqueño del que cual son protagonistas el Partido Nuevo Progresista (PNP) y el Partido Popular Democrático (PPD). Victoria Ciudadana hace un llamamiento a todos los puertorriqueños; estadistas, populares y de cualquier renglón ideológico, aunque tiene un especial cuidado con los independentistas, para hacer un cambio radical en la política puertorriqueña, atendiendo tres “deberes urgentes“:

  1. El rescate de las instituciones públicas.
  2. La reconstrucción social, económica, ambiental y fiscal.
  3. La descolonización.

Aquí es donde llega mi primera crítica y desde donde me propongo analizar rigurosamente este partido político que al momento se encuentra en su fase de recolección de endosos y que posiblemente se convierte en el mainstream bien comience a llegar el 2020.

El último reglón o el tercero de los deberes urgentes debería ser el primero. Me explico mejor, la descolonización de Puerto Rico es necesaria para que Puerto Rico sea un País (con P mayúscula como lo utilizan en su agenda) y miembro de facto de la Sociedad Internacional. Es la única forma de tener soberanía y competencia y poder lograr la reconstrucción social, económica y fiscal que el partido promueve, pero este punto lo abarcaré más adelante.

Si bien el partido tiene una diversidad de líderes y representantes quien más suele destacar y toma todo el foco de atención es Alexandra Lúgaro, antigua aspirante a la gobernación por candidatura independiente y quien logró hacer historia movilizando al sector joven de la isla a las urnas y convirtiéndose en la candidata en recolectar más votos como tercera opción a los partidos tradicionales de Puerto Rico. Lo que a mi juicio le da unos cimientos firmes a este partido político, aunque dependiendo la lente con que se mire bien podríamos hablar también de este partido como uno de minorías privilegiadas.

La agenda de Victoria Ciudadana incluye:

Revertir las contrarreformas laborales. Incentivar la organización sindical.Rechazar todo tipo de discrimen. Rechazar la privatización de los bienes y servicios. Fondos para la educación pública. Autonomía a la Universidad de Puerto Rico. Defensa del ambiente. Auditoría de la “ilegítima”deuda puertorriqueña. Rechazo a la Junta de Control Fiscal. Reforma electoral. Compromiso con la descolonización y creación de una asamblea de estatus.

Prima facie podríamos entonces colocar a este nuevo partido en la izquierda, aunque al analizar bien las entre letras y explicaciones  de su llamada agenda urgente diría que ubico a Victoria Ciudadana en la centroizquierda.

Aunque se nos habla de poner fin a las reformas laborales de la administración Rosselló, no se mencionan nuevos beneficios para los trabajadores. Es cierto que volviendo a lo previo se garantizarían beneficios de enfermedad, vacaciones y probatorias, pero no sabemos si ese volver atrás incluiría la ley de cierre de los domingos dado que en teoría esta ley tiene una médula religiosa y ya sabemos que a estos líderes no les agrada mucho ese pequeño paréntesis. Sumado a todo la derogación de días festivos a contribuido al consumismo puertorriqueño desmedido y ese factor si es importante en nuestra extraña economía.

En el mismo renglón de lo anterior se habla de un derecho al trabajo digno con un salario base mayor mínimo en industrias cuya capacidad económica lo permita. Aquí nos hayamos ante un arma de doble filo “cuya capacidad económica lo permita” se presta para tangentes en las que empresas pueden eludir el salario mínimo federal y terminal pagando salarios por debajo de $7.25 que es el mínimo actual.

Lo más radical que encuentro en la agenda urgente son los “referendos revocatorios” a oficiales electorales después de dos años. Personalmente me agrada mucho esta medida. Aunque no se menciona el gasto público que conllevan los mismos y ya sabemos que unas elecciones son costosas.

La eliminación de trabas entre la rama judicial y los municipios es un tema que me gustaría abarcar. Más allá del área metropolitana de la isla muchos de los municipios puertorriqueños fungen como pintorescos feudos medievales, demasiada autonomía municipal puede dar vías libres a nuevos esquemas que perpetúan el poder político, social y económico de muchos alcaldes y sus allegados.

La reforma gubernamental de Victoria Ciudadana habla de una participación laboral y ciudadana para alcanzar mejores servicios y eficiencias, pero no abarca la otorgación de contratos y el empleo de “asesores”, un paradigama del que se han “lugrado” muchos de los exponentes del nuevo partido.

Es saludable y bueno para Puerto Rico que la agenda de Victoria Ciudadana haga hincapié en la educación pública, aun cuando los hijos de casi todos sus líderes van a escuelas privadas, la teoría de incentivar las artes, los deportes, el desarrollo cultural y la autonomía para la Universidad de Puerto Rico es una inversión que Puerto Rico necesita.

Moviéndome al tema de la salud pública y las pensiones, son asuntos críticos que enfrentamos y tenemos que resolver con rapidez. Sin embargo, el derecho adquirido a la pensión y el seguro universal de salud son temas que si no se explican detalladamente y con una métrica real y no especulativa pueden disparar todavía más la deuda estatal puertorriqueña y volveríamos a los tiempos en que el sector público se convirtió en el gran salvavidas económico y social.

Es meritorio notar que Victoria Ciudadana NO defiende una opción de status, “abraza a todos” y deja este tema como uno de segunda mano o de menor importancia. En esa misma línea en la agenda para el desarrollo económico habla de exigirle al Congreso la reconstrucción económica y en este asunto vuelvo a señalar que Puerto Rico NO tiene competencias para tal acción.

En el desarrollo económico se menciona la soberanía alimentaria, un gran mito. Sabemos que nuestra dieta base es exportada, no tenemos grandes terrenos dedicados a la agricultura como para alimentar a toda la isla. Peor aún no controlamos la exportaciones y mucho menos las importaciones. No, no se puede hablar de una soberanía alimentaria si no estamos preparados para tal cosa.

En el plano ambiental Victoria Ciudadana se compromete con el medio ambiente y la búsqueda de energías renovables, sin perder de vista la necesidad de protección del medio ambiente y adopta el principio de reciclaje que algo muy bueno.

Un gran fallo del agenda de Victoria Ciudadana es el planteamiento de moratoria, cancelación y renegociación de la deuda puertorriqueña, donde se promete detener los desembolsos a la Junta de Contro Fiscal pero se les olvida que el gobierno puertoriqueño sea del partido que sea NO tiene competencia en esos asuntos.

El lenguaje de la agenda urgente es bastante vago. Se habla de restaurar derechos eliminados, de retribución justa, trabajo digno, salario adecuado y otros conceptos muy cosméticos al oído promedio boricua. Nos hallamos ante un discurso engolado, lleno de palabras baúles, donde buscamos la apelación emotiva y efervescente acercándonos a los discursos de Lenin, Stalin, Perón, e incluso Clinton, pero sin plantear soluciones viables para una futura implementación.

Los principios éticos de Victoria Ciudadana se mencionan en un decálogo que si bien es una buena baza históricosocial en el segundo punto nos habla de “Declarar la guerra” siendo una expresión algo fuerte y en el sexto punto llama a reconocer y respetar las diferencias, siendo Lúgaro la primera en arremeter contra todos los que no votaron por ella llamándolos “cobardes”, “miedosos” y “culpables”.

Sobre quienes serían los candidatos que se presentarían en la papeleta electoral, el nuevo partido habla de una asamblea en la cual la ciudadanía escoge a quienes ellos quieran, pero todos sabemos que la candidatura a la gobernación la ganaría Alexandra Lúgaro y si el oráculo de Delfos no me falla, Manuel Natal la acompañaría como Comisionado Residente en Washington. ¡Genial tendríamos a nuestros propios Francis y Claire Underwood y quizá hasta Netflix se interese en grabarnos una serie original!

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s