Cuestión de criterio

tweet 2Pensaba no abordar mucho el siguiente tema, dada la horda intelectual de mi país, pero hace unos días una de nuestras últimas celebridades políticas sacó sus garras por las redes sociales para defender a su varón. Aunque, en principio me quede como con esa actitud anglosajona de “whatever”, lo cierto es que luego nuestra distinguida dama señalo en un lenguaje coloquial y urbano unas expresiones que, al menos a mí, me confirmaron lo aciago y ominoso de su candidatura a la gobernación. (Yo también tengo lenguaje de domingo pa’ impresionar a mis paisanos).

twit 01Empecemos por reconocer el derecho de cada persona a la libre expresión y a escribir lo que te nazca cuando quieras y por la red social de tu preferencia. No obstante, cuando entras en el ojo visor público, y máxime cuando preconizas a los cuatro vientos que eres la persona más apta, preparada, educada, y un sinfín más, para dirigir un país, no te puedes dar el lujo de notar como se te sale la costura en un medio social.

Pero lo que menciono hasta aquí  no es el motor de esta entrada. A mí mujeres en celo, peleas por hombres, chabacanerías del día a día puertorriqueño, me tienen sin cuidado realmente. Lo que sí me molesto fue como nuestra noble dama acusó a un desertor de su culto de “pendejo” por que no se atrevió a votar por ella como sí hizo una juventud “emzombizada” en el pasado año.

Es aquí donde quiero señalar a vuestra merced que yo no voté por usted y no fue ni por pendejo, ni por cobarde. Me quedó constancia de lo mucho que usted y su familia se “lugraron” de frondosos contratos y “panismo” político-laboral, antes de su candidatura. El día de las elecciones usted no hizo la fila como una ciudadana corriente, sino que paso por el “laito” como persona de élite en nuestra sociedad.

Sumado a eso, como filólogo que soy, no me impresionó un discurso engolado y lleno de analogías primadas de antítesis modernas. Fui ateo antes de que se pusiera de moda y el cannabis y yo nos llevamos muy bien en la universidad. También debo añadir que la supuesta preparación académica de la que tanto se jacta, es cuestionable cuando sólo escuché repetidas historias de las leyes de cabotaje y relaciones federales, tal como si estuviera leyendo “Puerto Rico: cinco siglos de historia”. Y a mi criterio, no tiene ni reverenda idea del Derecho Internacional Público y los foros de apelación y consulta.

No deseo extender esto más, ni recibir las palabras de vuestro santo ejército de defensores llamándome pendejo, independentista, estadista etc. etc. etc. Sólo quiero dejar claro que una persona pensante puede estar de acuerdo con usted o no. Un ciudadano que ejerciendo su criterio y su DERECHO al voto, decide NO endosarla no es cobarde ni pendejo. Bájese de esa nube su excelencia. Aprenda a seleccionar las luchas que debe pelear y demos gracias al todopoderoso, a Yukiyú, Ganesha, o a quien prefiera usted, que nos libraron de las garras de un tirano absolutista que señala y enjaula a cualquiera que sea diferente.

Felix culpa

Acepto que soy psicópata, bipolar y quizás un poco esquizofrénico, pero tú tienes que aceptar que tenemos todo eso en común y entonces caminaremos nuevamente por ese corredor oscuro que nos llevó a aquella habitación, donde abrimos la luz y al unísono la cerramos.

La música conspiró para que te quitaras los zapatos y te desnudaras. Fingí no saber lo que pasaría, que todo sería casualidad. Pero nuestro ardiente deseo se conectó en nuestros ojos y conscientes de la fugacidad del tiempo comenzamos.

Disfruté sentir tu cuerpo y olerlo, porque es lo más cercano al cielo que he probado. Al salir pasamos nuevamente por ese pasillo oscuro con satisfacción en cuerpo y alma, con la complicidad que sólo tienen los amantes.