Un señor muy viejo con unas alas enormes

Un señor muy viejo con unas alas enormes.pngPor algún motivo que desconozco no había leído este cuento que tenía en mis pendientes. Como parte del reto de lectura este mes correspondía a una obra de un autor ganador de un Nobel, entonces agarré Un señor muy viejo con unas alas enormes de Gabriel García Márquez.

En este cuento García Márquez no abarca mucho sobre cuestiones geográficas y factores escénicos del ambiente y los personajes, sino que va directo al grano, presentándonos un suceso fuera de lo normal en una sociedad común que bien podría estar ubicada en Colombia, Nicaragua, Argentina o cualquier lugar latinoamericano.

Luego de una tormenta aparece en las afueras de la casa de Pelayo y Elisenda un ser muy viejo y alado. A pesar de que nunca es confirmado en el cuento, tanto los protagonistas como sus vecinos, coinciden con que el ser es un ángel. En principio, es posible, que la senil criatura fuera tratada con el decoro que un ángel amerita, sin embargo, pocos días transcurren para que el mismo sea encerrado en un gallinero y tratado como una atracción de circo. Los vecinos incluso pagan cinco centavos por ver al ángel.

Más allá de las clásicas sensaciones que sentimos al leer a García Márquez, en esta ocasión no pude sacar de mi mente La metamorfosis de Kafka. Y es que tanto el cuento del ser alado como la novela de Gregrorio Samsa nos señalan la deshumanización del ser humano de rabo a cabo.

Las actitudes de Pelayo y Elisenda son congruentes a las de los señores Samsa luego de la metamorfosis de su hijo. En ambos casos vemos el reflejo de una sociedad que con el día a día pierde el calor o tacto humano, mientras continúa su vida a un ritmo bastante esnob.

Tanto Gregorio Samsa como el ángel son reducidos a condiciones animalescas, en las cuales se les priva de valores y tratamientos humanos. El trato social en los dos escenarios, plasma un retrato de la evolución del hombre que no es tan esperanzador o positivo como nos suelen hacer creer en cada curso de ciencias o historia que acudimos.

De manera curiosa, el final del cuento también guarda nexos con la metamorfosis de Kafka. Tras la muerte de Gregorio Samsa la familia volvió a vivir. Pelayo y Elisenda lograron enriquecerse con la presencia del ser alado en su casa y fue cuando el mismo alzó el vuelo y desapareció que dieron las gracias y recuperaron su felicidad.

No me atrevería a señalas si la historia del ángel es más alentadora que la de Gregorio. Considero que una buena dosis kafkiana recorre el cuento de García Márquez, que acentúa su agridulce sabor al poner como protagonista una criatura celestial. Es muy probable que incluso este cuento sea más desalentador. Como es apreciable en las últimas letras la gente dejó de visitar al ángel por la aparición de un nuevo fenómeno, una mujer araña. Creo que esa imagen que nos dejó el gran Gabo, es el retrato por excelencia de nuestra sociedad contemporánea.

Califico este cuento con un 5/5.

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