A little bit of Greco

El Greco, San Sebastián

El Greco, San Sebastián

Doménikos Theotokópoulos, el Greco, es uno de mis pintores favoritos, así que hoy he decidido introducir un poco de su obra. Este magnífico artista, adoptado por España, se ubica cronológicamente en el periodo que llamamos Renacimiento, aunque a mi me gusta más clasificarlo como manierista.

Entre las muchas características que marcan el siglo XV europeo, resaltó la belleza ideal, que va más allá de la naturaleza, nos hayamos ante una beldad matemática en la cual la palabra clave podría ser proporción. Las medidas, el sistema métrico y la belleza artificial del mundo, se convierten en complementos necesarios para alcanzar el ideal de belleza del momento.

La perspectiva tridimensional o el afán de convertir algo de dos dimensiones en un espacio que aparente tres dimensiones, es otra peculiaridad de este siglo y es obtenida mediante los cálculos matemáticos, marcando un punto focal y trazando diagonales para luego acomodar los componentes de la obra en orden de tamaño ascendente.

El Greco, Laocoonte

El Greco, Laocoonte

Finalmente, y la que debe ser la característica más importante dado que otorga el nombre a este estilo artístico, es la vuelta a los modelos clásicos griegos y romanos o al llamado mundo grecorromano, grecolatino para otros. Distinto a lo que señalan muchos historiadores del arte, soy de la opinión que el Renacimiento no es una copia del Clasicismo, sino una inspiración basada en unos ideales de belleza, medidas y proporciones.

Es este entorno presentado, es en el que colocamos al Greco. No obstante, como pasa con la mayoría de los estilos artísticos, no son dogmas de fe y mucho menos estáticos de su principio a su final. Entran entonces subcategorías o, como prefiero llamarlas, corrientes que agrupan un conjunto de particularidades que permiten  y facilitan su estudio.

El Greco, San Sebastián

El Greco, San Sebastián

Es así como llegamos al Manierismo aproximadamente para el año 1520. Cuando en el Renacimiento la belleza se supera por la emoción es que hablamos de Manierismo y es cuando, a mi criterio, mejor destaca y sobresale el Greco.

La formación del Greco se dio entre su natal Grecia, en Italia y España. Los roces religiosos a los que se expuso el artista a lo largo de su vida serán influencia decisiva en sus pintura y creaciones artísticas. En la Grecia del momento eran cristianos ortodoxos, pero el Greco pertenecía a la minoría católica, enfrentándose a una dualidad de principios artísticos y pictóricos.

El Greco es uno de esos artistas que logró un lenguaje pictórico propio, en otras palabras sus pinturas son reconocibles por rasgos únicos. Aunque en la historia del arte no hablamos de una Escuela del Greco ni utilizamos un adjetivo como greconiano, sin lugar a dudas, el Greco nos deleitó de una forma singular.

El Greco recibió su oferta de empleo desde España y es en la ciudad de Toledo donde el artista madura y evolucionas sus técnicas pictóricas. Mencionando algunos ejemplos de su trabajo, marcaré algunas de las características particulares y únicas que definen el Manierismo, pero más que nada al Greco.

Recalco que donde más destaca o, según algunos historiadores del arte, triunfa el Greco es en los retablos y la pintura religiosa. Esto no debe sorprendernos, dado que todavía es temprano en el tiempo para la aparición de múltiples museos y por lo tanto las formas más importantes en las que un artista plástico podía resaltar y ganar dinero y fama eran o en la corte o en la iglesia.

El Greco, La anunciación

La Anunciación, realizada entre los años 1575 – 1576, presenta el momento en el que el ángel Gabriel anuncia a María que será la madre de Jesús. El objetivo primordial de la obra es mostrar la espiritualidad. A simple vista, y más allá de la perspectiva central y el fondo clásico tridimensional, se aprecia la división de la obra en dos escenarios o mundos propios diferentes; el cielo y la tierra. Si bien no podemos afirmar que esto sea una técnica propia del Greco, sí fue él uno de los que mejor la utilizó.

Seguido de lo mencionado, destacan los colores antinaturales o colores imposibles, algo puramente del Greco. Estos colores eran básicamente imposibles en las vestimentas de la época, lo que causaba una emoción máxima en los espectadores.

En la virgen María notamos que esta vestida de los colores rojo y azul, aquí nuevamente el Greco fue un pionero en la historia del arte creando una iconografía y simbología en la vestimenta de la virgen, basada en los códigos religiosos de la Contrarreforma y que abundó en esta entrada anterior. La virgen con esta vestimenta representa a la virgen madre, posterior al milagro.

El expolio, es una obra emblemática del Greco. Luego de su realización la Catedral de Santa María de Toledo decide no pagarle al artista. La razón que da la iglesia es que es un cuadro que no se ajusta a los ideales de la Contrarreforma y a los valores de los católicos del sur. Todas las imágenes del momento, más rigurosamente en España, eran controladas por la iglesia, pues las mismas iban a inculcar un dogma.

El Greco, El expolio

El Greco, El expolio

El litigio entre el Greco y la Iglesia se extendió y se aclaró que no era un problema de calidad artística, sino de representación escénica. Nuevamente, hayamos la perspectiva central, la división en dos mundos, los colores imposible, pero ahora nos encontramos frente a una nueva peculiaridad del Greco; las figuras alargadas.

Los conflictos que la iglesia planteó al Greco eran que algunos personajes eran más altos que Jesucristo y le roban protagonismo, era una escena del siglo I y aparece un soldado del siglo XVI y en la parte inferior izquierda de la obra aparecen las tres Marías, algo que de acuerdo a la Biblia jamás sucedió en el momento en que van a desnudar a Cristo para ser crucificado.

El Greco de forma muy elocuente responde a la iglesia planteando que efectivamente hay personajes más altos que Cristo, pero él lleva ropa roja lo que acapara toda la atención, aunque si hay un soldado del siglo XVI, no podían olvidar que el dogma de Cristo no tiene caducidad y cierra mencionando que a pesar de que ningún evangelio dice que las tres Marías estuvieran juntas, el utilizó un libro de San Buenaventura que habla de la humillación que sintieron las tres Marías en el momento que desnudaron a Jesucristo.

Gracias a la polémica levantada por la iglesia El expolio se hizo famoso y el Greco se dio a conocer en toda la península Ibérica, la iglesia nunca pagó por el cuadro lo que lo hizo un fracaso económico, pero irónicamente a su vez un éxito publicitario.

El objetivo del Greco se convirtió en ser pintor de Felipe II, el monarca más poderoso del momento y que se encontraba trabajando en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Felipe II encargó una obra al Greco para el Escorial y el artista realizó El Martirio de San Mauricio.

El Greco, Martirio de San Mauricio

El Greco, Martirio de San Mauricio

Esta, que fue la gran oportunidad del Greco, no cumplió con las expectativas del rey. Felipe II pagó 500 ducados por la obra, pero no le encargo ninguna otra pintura al artista. La opinión del rey coincide con la de la iglesia, la obra no se adapta a los ideales de la Contrarreforma. El arte del Greco se apreció como uno pasivo y benevolente, no agresivo.

El cuadro no muestra claramente quien es San Mauricio, un hombre que se negó a reconocer a otros dioses y se convirtió en santo. El Greco puso el énfasis de la obra en la decisión de morir por la religión y no llenó las expectativas del monarca. En el cuadro se acentúan todas las técnicas que ya he mencionado del Greco, sobresaliendo más que nada las figuras alargadas y los escorzos en el mundo divino.

El Greco es el maestro de la técnica del escorzo que consiste en representar una figura saliendo de la perspectiva central hacia el espectador, una de las más difíciles técnicas artísticas. En el mundo del arte homoerótico moderno, se señala al Greco como uno de los pintores que mejor embellecé y resalta la figura masculina, esta obra bien podría ser un ejemplo de ese señalamiento.

Luego del fracaso con Felipe II, el Greco se quedó en Toledo y sólo trabajó la pintura religiosa, con alguno que otro retrato. El mercado del arte del momento eran las iglesias y afortunadamente el Greco se convirtió en el favorito de las iglesias.

El Greco, Entierro del conde Orgaz

El Greco, Entierro del conde Orgaz

Para cerrar este pequeño viaje por la obra del Greco presento la que a mi juicio es la obra más madura y fluida del artista; El entierro del Conde Orgaz. Esta obra fue un encargo del párroco de la Iglesia de Santo Tomé en Toledo. La obra dividida en dos mundos, el celestial y el terrenal, utiliza a los ángeles como elemento de transición entre ambos y que representan al alma del conde Orgaz.

En la tierra ocurrió un milagro, un hombre tan bueno muere y dos santos descienden del cielo a cargar su cuerpo, los santos son San Esteban y San Agustín, los símbolos en su ropa los identifican. Según el dogma católico, ni los santos, ni los milagros caducan. El cielo se observa como una explosión o derroche de luz, algo que nos acerca a las ideologías dantescas del paraíso.

Dios, la virgen María y san Juan forman un triángulo, la figura perfecta por excelencia. La virgen madre, vestida de rojo y azul, es acompañada por un sinfín de santos, representativos de los dogmas del catolicismo. Una curiosidad señalada es que en el espacio celestial el Greco pintó a Felipe II. Los historiadores del arte dividen sus opiniones sobre el porqué Felipe II aparece en la pintura. Para algunos el Greco no perdía la esperanza de trabajar para la corte, para otros es la manera de pensar y vivir en ese siglo lleno de guerras, el rey está en el cielo porque está haciendo todo lo posible por la única religión.

El Greco, el caballero de mano en el pecho

El Greco, el caballero de mano en el pecho

A manera de conclusión coloco algunos de los retratos y paisajes que realizó el Greco. Aquí resalto las técnicas de los rostros simétricos y los aros de luz que bordean los personajes y elementos haciendo juego con los fondos neutros y los semitonos.

Considero a este artista un eslabón fundamental en la cadena de la historia del arte. No podríamos hablar de pintura religiosa española sin tocar al Greco, tampoco hablar de pintura metafísica sin la simbología que en su momento el Greco comenzó. En el mundo español es aún más vital dado que como se observará en futuras obras de Velázquez, Goya, Picasso y Dalí, las alusiones e influencias del Greco son muy evidentes.

Tristemente con la muerte del Greco se pasó al Barroco y se olvidó un poco al artista. Elementos barrocos como el tenebrismo y los claroscuros ya son apreciables en las obras finales del Greco, así como una pincelada suelta y cada vez más alargada.

El Greco, Vista de Toledo

El Greco, Vista de Toledo

 

2 pensamientos en “A little bit of Greco

  1. También es uno de mis favoritos.
    He tenido la oportunidad de ver “El entierro del Conde de Orgaz” en Toledo y me sigue pareciendo ¡tan impresionante!
    Una de mis obras preferidas.
    Un saludo.

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