Rosier

Rosier

Rosier

A diferencia de Eros, Rosier no iba armado con flechas benevolentes. Su arma era la lanza, una lanza como la del escudo de su reino del sur. Los heridos por Rosier sentían el sufrimiento del amor con cada corazonada, una agonía latente que sólo daba ganas de no querer existir más.

Rosier era el portador de la cura y la enfermedad, junto a su lanza cargaba una vasija con aguas del Leteo, una gota bastaba para curar la herida que él mismo causaba. No sé porque luego de herirme, me dio a beber de su simiente y aún menos entiendo porque lo recuerdo todo.