La Locura en la Literatura

«Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco.»

The Absinthe Drinker by Viktor Oliva

The Absinthe Drinker by Viktor Oliva

En esta entrada, al igual que en la de ayer, exploro y continúo la línea de investigación de las figuras literarias, retóricas y tropos. Desde el Antiguo Egipto hasta en la recién nacida república de Crimea, en la mayéutica de Sócrates, entre las líneas de Cervantes y tan reciente como en Canción de Hielo y Fuego, la locura ha sido, es y será un tema vitalicio en la literatura.

Tal y como sucede con la mayoría de los tópicos y conceptos, la locura no ha sido un término estático y uniforme. El pasar de los años, la evolución, en ocasiones retroceso, del hombre y sus paradigmas sociales, han ido cambiando y moldeando las nociones y perspectivas sobre la locura.

En la misma dirección que cambian las explicaciones y razones sobre la locura, también lo hacen las ideas y representaciones del loco, el demente, el perturbado, el desequilibrado, el chalado, el chiflado, el lunático, el maniático, el esquizofrénico, el ido, el majareta y el atolondrado. La sabiduría del vulgo decidió un día que la locura era una enfermedad de la psique, que se refleja en el aspecto físico de la persona. Esta teoría, sin ser probada, fue de mucho agrado no sólo a la sapiencia popular, sino también para los artistas pictóricos y literarios occidentales, y al decir occidentales me refiero a todo lo que está más allá del oeste del meridiano 30 y si me ajoráis, incluso diría que desde el meridiano 60.

PathosEn la Antigüedad, a pesar de que civilizaciones como la del Nilo y el Indo dejaron evidencia sobre comportamientos y tratamientos para lo que se pasó a denominar como personas inestables, fue en la Grecia Clásica donde mejor se elaboró y trató el tema. La locura en la Antigua Grecia no puede ser entendida sin la comprensión de los conceptos Pathos y Psyché.

El Pathos griego hace referencia a todo lo que el hombre siente y experimenta en su Ánima, como la tristeza y la pasión. De otro lado la Psyché representa las enfermedades y los padecimientos. Pathos y Psyché no son conceptos opuestos, tampoco complementarios, él uno existe ligado al otro en igualdad de condiciones e importancia. Hay quienes se aventuran a decir que el Pathos es el centro y la Psyché un complemento imposible de desarrollar sin su eje.

6451599559_10330b6c12Teniendo los padres de la filosofía estas nociones, no es de sorprender que en su génesis la disciplina de la filosofía naciera como un vehículo espiritual para doblegar y deshacer las pasiones del alma. Los primeros helenos aterrados e intentando no caer en el Hybris; la desmesura total, ataron el camino y el destino del hombre al de los dioses.

La locura en la península griega se asoció con los excesos, el libertinaje, los abusos y la violencia. Sin embargo, el carácter divino trajo la primera dicotomía sobre los locos: por un lado eran temidos y rechazados por las atrocidades que les eran asociadas, pero otros los admiraban pues encontraban en ellos lo irracional de lo divino.

El avance en la medicina griega dividió la locura en cuatro Manías asociadas a un dios particular:

  • Apolo – locura profética
  • Dionisio – locura telesiaca
  • Las Musas – locura poética
  • Afrodita – locura erótica

La individualización del hombre griego, abrió las puertas a la “cultura de la culpabilidad” donde ahora las personas liberaron a la divinidad y a los dioses de cualquier culpa o comportamiento humano. Fue esa la herencia que acogió y adoptó Roma, y el futuro cristianismo, naciendo así el famoso Libre albedrío en el cual se exime a un dios o a un demonio de ser los responsables de las calamidades y enfermedades del hombre y se culpa al juicio y a las conductas humanas.

El paso a la Edad Media y usando como cimientos los adynata de la Antigua Grecia, en los que se enumeraba lo imposible, creó el escenario para un nuevo tópico literario El mundo al revés. La escolástica medieval le sacó todo el jugo a este nuevo tropo, desde sus descripciones sobre el Paraíso y los ángeles, hasta sus paradojas, juegos de palabras, retruécanos e ilustraciones. El mundo del Arte Medieval donde carecían la uniformidad y la perspectiva, también se lucró de las nuevas visiones del mundo y concepciones sociales.

WitchdoctorEn la Edad Media fue donde se fraguó la idea de que la locura era el resultado de un pacto con el diablo. Nacieron aquí las representaciones de las brujas y los hechiceros como personajes alocados controlados por fuerzas maléficas. La visión católica perpetuó la idea de que el loco es culpable de su locura pues su debilidad moral lo hizo preso de su enfermedad.

El tópico del mundo al revés continuó su vigencia en el Renacimiento y se extendió hasta el Barroco. Los nuevos cambios sociales y culturales fueron alejando a la locura del alma y la acercaron más a los orígenes físicos, teniendo gran auge la Teoría de los Humores. Aunque no voy a entrar en detalles sobre la misma, es notorio ver como se fue distanciando la asociación locura-alma y el origen sobrenatural de la locura.

sexy-priest-nunLa jocosidad y el sarcasmo se beneficiaron del loco como personaje literario y pictórico. Francisco de Quevedo con sus obras jocoso-morales como El Buscón, Erasmo de Rotterdam dándole vida a la Dama Locura y como vamos a dejar pasar por alto a Miguel de Cervantes y El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha. Estos son sólo algunos de los grandes literatos que se encargaron de tratar la locura desde la perspectiva de su sociedad y como mecanismo de protesta, burla y señalamiento.

Caspar David Friedrich, Der Wanderer über dem Nebelmeer. 1818.

Caspar David Friedrich, Der Wanderer über dem Nebelmeer. 1818.

Ya con el Romanticismo se rompieron los esquemas, la teoría e incluso las verdades. El Romanticismo abogó por la máxima libertad y rebeldía, la locura que tras la Ilustración había sido vista como la culpable de los males, ahora tendría riendas sueltas y abrazada con la imaginación andaría sin temor a nada. Las obras artísticas de todo el periodo vanaglorian y exaltan a la locura, que aunque ya se venía viendo como algo físico y no anímico, ahora se idealiza y se tomo como arquetipo y estilo de vida.

A partir de la llamada Modernidad, hasta nuestros días, la locura es tratada en la literatura con infinidad de formas. En el Londres de Bedlam el autocontrol es el antídoto contra la locura. En la Francia del Realismo y Naturalismo de Gustave Flaubert, Charles Baudelaire, Paul Verlaine y Arthur Rimbaud, la locura era arte, promoviendo lo mórbido y lo patológico. Mediante la enfermedad y el sufrimiento el espíritu se encendía y se liberaba. En muchas ocasiones se recorría al hachís, el opio y el ajenjo como vías de ayuda para alcanzar la genialidad y acentuar el dolor.

Francisco de Goya, Fantasías, brujería, locura y crueldad

Francisco de Goya, Fantasías, brujería, locura y crueldad

La locura es un algo que no deja de ser aterrador como fascinante, verdad como ficción, atrayente como repelente. A manera de conclusión digo que la locura sigue conservando la dicotomía que la acompañó desde los tiempos antiguos. La sociedad actual ha sabido sacarle provecho y beneficios al personaje del loco y el mundo que con él se envuelve.

Mary Wollstonecraft nos dio el barro y los pies del loco gótico; personaje y arquetipo que jamás desecharemos. El Romanticismo popularizó la dulce locura en la figura de Ofelia y la víctima femenina. Finalmente gracias a Bertha Manson la loca maníaca se comercializó y se extendió hasta la Chochinchina. Para acabar citó a Sigmund Freud quien dijo que el arte nace de la neurosis y por consecuente de la locura. Cierro con una de mis frases favoritas de la encantadora Virginia Woolf:

“Como experiencia puedo asegurarles que la locura es extraordinaria y no debe ser despreciada; en medio de su lava aún puedo encontrar la mayor parte de las cosas de las que escribo, ésta explota de un todo que tiene forma acabada y no en meros fragmentos como ocurre con la cordura.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s