Dos mujeres en la Historia colonial de América

De seguro que ya han escuchado en repetidas ocasiones la frase que dice: “La historia la escriben los vencedores”. En efecto, considero que es una verdad absoluta a nuestros sistemas. Así por ejemplo a medida que crecemos se nos enseñan sucesos como las guerras mundiales, pero sobre todo las lecciones que recibimos son modelos abrazados a un maniqueísmo cegador, aprendemos que el gran villano europeo fue Alemania y el gran mesías y salvador los Estados Unidos. Es necesario que odies y repudies al comunismo, al socialismo y a la anarquía, pues son los grandes cánceres de la sociedad, mientras te obligan a ver con los ojos del alma al imperialismo y el capitalismo, aun cuando más de la mitad de la población sumergida en este último modelo vive bajo los índices de pobreza y el gobierno comete actos atroces como el pan nuestro de cada día.

A todo esto que menciono, le sumo otra verdad histórica; La historia la escriben los hombres. Cuando uso el sustantivo hombres no lo hago en referencia al género humano, sino al hombre como individuo clasificado en el género masculino. Los escritos, libros y documentos históricos de la época colonia, fueron redactados por hombres y para hombres.

Fue una atmósfera patriarcal la que viajó con los europeos en sus aventuras y expediciones al llamado Nuevo Mundo. Aclaro que en el caso de Castilla la corona llegó a tomar políticas que favorecían la emigración de mujeres españolas a América. En Gran Bretaña, desde los comienzos de la colonización americana viajaron familias enteras para establecerse en el norte de la bahía Chesapeake. Sin embargo, las exploraciones y procesos de expansión y conquista eran actividades de hombres, contadas y escritas por ellos y por consiguientes son sus historias la que impregnan nuestros libros y páginas virtuales.

Cuando buscamos otras fuentes extraoficiales conocemos otra perspectiva de la historia. Apreciamos un mundo incluso diferente al de los relatos de los grandes “héroes colonizadores”. Vemos otros protagonistas en los que incluso destacan algunas mujeres. Aprendemos que la conquista fue mucho más que Hernan Cortés, Francisco Pizarro y John Smith. Aunque claro es un territorio que hay que navegar con cautela pues es muy fina la línea entre el mito, las leyendas y la realidad.

La Malinche

La Malinche

Hablando de la conquista de México se estudia muy poco una figura destacable; Malinalli Tenépalt, conocida como Malintzi o como es más famosa La Malinche. Esta nativa mexica se podría considerar uno de los elementos que favorecieron la conquista mexicana y que le dieron la victoria a los castellanos. Malintzi era hija de un cacique y por tanto una nativa con sangre noble. Sin embargo, fue cedida a una tribu maya donde aprendió y domino ambos idiomas. Malintzi fue vendida como esclava al explorador Hernan Cortés con quien aprendió el castellano y trabajó como interprete entre los castellanos y los nativos. Finalmente fue bautizada a la fe cristiana y recibió el nombre de Marina.

La Malinche asesoró a los castellanos sobre costumbres sociales y militares que tenían los nativos mexicas y mayas. Es muy probable que le contara el mito de Quetzalcóatl del cual Cortés sacó mucho beneficio. Los estudios más avanzados consideran incluso que Malintzi realizó tareas de espionaje y diplomacia entre las diferentes tribus nativas. La Malinche dio a luz al primogénito de Hernan Cortés, aunque como un hijo ilegítimo. Cortés posteriormente la casó con un hidalgo y según los documentos y tramites de su esposo se cree que murió de viruela.

Pocahontas

Pocahontas

Varios años posteriores y un poco más al norte, los británicos luego de fundar Jamestown se adentraron en la exploración y expansión y el capitán John Smith fue capturado por la tribu de nativos dirigida por Powhatan. El mundo de finales del siglo XVI, al igual que en siglos previos, estaba inmerso en tiempos de leyendas de los cuales la actualidad y cadenas televisivas, que no siempre son buenas, se lucran de las historias tergiversando la médula y el meollo de los acontecimientos.

Lo cierto es que más allá de la supuesta relación amorosa que nació luego de que la hija de Powhatan; Pocahontas le salvara la vida a John Smith, hay un hecho histórico real que no se estudia con criterio. Pocahontas existió, era una joven de no más de doce años mientras que John Smith pasaba los treinta, es muy poco probable una relación carnal entre ellos. Existe evidencia histórica de como Pocahontas brindó provisiones de carne a los ingleses evitando que murieran de hambre y se desplazaba entre su tribu y el asentamiento de Jamestown trabajando en la mejora de relaciones entre colonizadores y nativos.

Pocahontas fue raptada para usarla como vehículo de tratos con su padre, ante la negativa de Powhatan la joven pasó al cargo de una familia que perfeccionó su idioma inglés y le enseñó los modales británicos. Pocahontas fue bautizada y casada en la fe católica volviendo a nacer con el nombre de Rebecca Rolfe. Casada y convertida en madre, Pocahontas viajó con su familia a Inglaterra donde se reencontró con John Smith. También fue en ese viaje donde desgraciadamente contrajo una posible tuberculosis y murió.

Existe un alto paralelismo entre Pocahontas y La Malince, comencemos por decir que esos nombres como histórica y popularmente las conocemos eran apodos basados en sus características; Pocahontas, pequeña silenciosa y La Malinche, capacidad expresiva. Es un error llamarlas o hacer referencias a ellas como princesas dado que tal título no existía en ninguna de las dinastías nativas de América. Pocahontas y la Malinche fueron secuestradas y literalmente obligadas a bautizarse en la fe de los conquistadores cambiando su nombre y naciendo con una nueva identidad; doña Marina y Rebecca Rolfe. Ambas nativas trabajaron como interpretes entre sus antiguas tribus y los europeos, podemos decir pues que la dos fueron esenciales y jugaron un papel enorme en los procesos de conquista. Finalmente, tanto la Malinche como Pocahontas fueron casadas con europeos y ambas murieron relativamente jóvenes a causa de enfermedades que contrajeron de los europeos y lejos de su tribu natal.

Malintzi y Matoaka fueron dos figuras que destacaron en la historia colonial americana y no son estudiadas con el criterio y el valor que merecen. Existe un veto doble al que nos enfrentamos los historiadores contemporáneos. De un lado como ya mencioné la historia fue escrita por hombres que jamás reconocerían el protagonismo y la importancia de una mujer en la historia. Este patrón desgraciadamente se fue acentuando con el pasar de los años dado que los nuevos historiadores e incluso personas de otras disciplinas califican tanto a la Malinche como a Pocahontas de mujeres de baja categoría, traicioneras, hipócritas e incluso prostitutas. Tristemente muchas mujeres no se amparan en la solidaridad de género y también se unen a esos señalamientos. En un segundo plano tenemos a la prensa rosa y cadenas como Disney, que en su intento por agradar a un sector social cambian y alteran las historias drásticamente llevando un mensaje que no se puede probar, pero que vende en el mercado.

Pobre Malinche y desdichada Pocahontas inmortalizadas como mujeres sumisas, arrimadas, calculadoras y traidoras. Conoce la historia.  Sapere Aude!

Un pensamiento en “Dos mujeres en la Historia colonial de América

  1. Totalmente de acuerdo, hace unos días escribí sobre la Malinchehttp://www.peritacionesmga.com/blog/el-huipil-de-la-controversia-erratabbc/ ahora han rectificado pero creo que es otra más de las injusticias que se cometen a diario con la historia.

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