Libertatis nuntius, Libertatis conscientia

NUESTRA HORA

Es tarde
pero es nuestra hora.

Es tarde
pero es todo el tiempo
que tenemos a mano
para hacer el futuro.

Es tarde
pero somos nosotros
esta hora tardía.

Es tarde
pero es madrugada
si insistimos un poco.

-Pere Casaldàliga i Pla

Por medio de postulados como la liberación social, política, económica e ideológica, la Teología de la Liberación intenta erradicar del mundo las injusticias, explotaciones y faltas de oportunidades. Los creyentes y seguidores de esta corriente religiosa no buscan pecadores para juzgarlos, sino víctimas que necesitan ecuanimidad y restauración. Desde mi perspectiva histórica veo las religiones como una calamidad que sólo contribuyen a las secesiones, conflictos y guerras. Sin embargo, es digno de aplauso y gratitud la labor que estas personas realizan educando y alimentando a millares de niños en territorios de Latinoamérica y África.

Considero que lo más grandioso es que cada uno de estos feligreses dan el todo por el todo y dejan la piel en su trabajo. Atienden necesidades primordiales como la alimentación y la educación desde un primer plano y no desde una sección a millas de distancia. Estos hombres comprendieron que rezar, sentir lastima y pagar diezmos no son las herramientas más aptas para ayudar al prójimo y se atrevieron a tomar acción. Una de estas figuras es a quien hoy le rindo un pequeño homenaje; el catalán Pedro Casaldáliga.

Feliç aniversai Pere Casaldàliga i Pla.

Hijo de la luna

“…y si el niño llora, menguará la luna para hacerle una cuna.”

 

AvelinierPluviôse, 2014

 

¿Adónde se fue mi sosiego?

Pleine lune et nauges

Pleine lune et nauges

Un sueño me atormenta en esta noche con fulgor. Me levanto y tomo un café triste, esperando a morir. Otra madrugada de sábado que se deshace en un vaho gélido. Repaso remembranzas torcidas y dan las tres y media y sigo lejos de mí.

Hoy enredo más fácil mis emociones, qué pocas horas tengo de lucidez. Mientras decido si o no asomo mi piel a la claraboya y ahí la veo, con su perspicacia y toda rebosante jugándome la última baza.

Pensaba que eran mitos, cosas de licantropía y las burlas modernas al vampirismo, pero no. Realmente la luna influye en mí, con palabras no puedo explicar de forma exacta lo que en mi interior sucede. Es una energía que me carcome, en ocasiones reconforta y en otras devasta. Más allá de lobos, vampiros y demonios, la luna controla las mareas. Mi vida es un cambio periódico de ascenso y descenso, un flujo lento y continuo que en ocasiones escala y en otras se arrastra. No es nada místico ni alucinante, simplemente mi vida es una marea que según la luna se va o se queda.

Biel